31 de ago. de 2012

Todos presos (con postdata represiva, pero sólo en el caso de que la protesta sea política)

Esa es la respuesta de la gendarmería nacional y popular y el Ministerio de Defensa a las protestas, en particular si vienen de la izquierda. Pero siguen hablando como si nada

p.d.: dijo el Ministro de Seguridad Berni:

 "No hay ningún cambio por el lado del gobierno nacional. Tenemos siempre la misma línea que nos enseñó Néstor Kirchner. Nunca vamos a reprimir la protesta social, pero no podemos permitir cuando, bajo el encumbramiento de una protesta social, se ponen en práctica otros intereses políticos...Todos sabemos que si hay algo que este gobierno nunca hace es criminalizar la protesta social. El problema es cuando esta protesta está teñida de condimentos políticos. No estamos dispuestos a dejar engañar a la gente"


Excelente Berni, reprimí, así no me siento engañado. Ya me parecía que esta gente protestaba porque tenía ideas políticas. Ideas peligrosísimas. No permitas nunca que las tengan! Gracias al gobierno nacional por esto

30 de ago. de 2012

Elegir al peor interlocutor

Desde Plataforma 2012, estamos por sacar un documento crítico sobre la vivienda y la especulación inmobiliaria en la Ciudad. Poco después publicaremos otro sobre la reforma constitucional. Estos documentos siguen a varios otros, referidos a la situación del transporte público, el medio ambiente, la megaminería, la desigualdad estructural.

Curiosamente, sin embargo, todos los documentos que tocaron al gobierno nacional fueron sistemáticamente silenciados por la prensa oficial, que notablemente incluye a los medios públicos.

Al mismo tiempo, los columnistas, voceros y amigos de la prensa oficial se obstinan en saltar al cuello del marcosaguinismo local, que existe y es insoportable.

La pregunta que uno se hace, entonces, es por qué escogen como interlocutor al marcosaguinismo, y no a quienes cuidada, trabajosa y fundadamente argumentan y dan razones de lo que piensan. Por supuesto, todos están en su derecho de ignorar a Plataforma y a sus integrantes, y así también al centro de estudios de la CTA (rama no vergonzosa), o al CIEPP, o tantos otros.. En lo personal, eso me tiene absolutamente sin cuidado.

Por otro lado, decir lo dicho no significa asumir que "nuestros" argumentos sean los correctos. Más bien, se trata de argumentos que merecen ser discutidos. Lo que sí agregaría, sin embargo, es la incomodidad que produce el hecho de que el oficialismo haga hablar a la oposición a través del marcosaguinismo, porque eso es trampa. Trampa que demuestra mala fe. Si se quieren buscar argumentos contra el gobierno, los hay, y son muy buenos. Otra cosa es que se los quiera ocultar, para discutir con quien conviene.

Tortura en cárceles

Informe anual de la Procuración Penitenciaria, acá:http://www.ppn.gov.ar/
105% más de torturas y malos tratos contra presos en las cárceles federales
Todo lo demás (que el Vatayón, que la militancia, que la mística) es papel pintado, para encubrir lo que en efecto se hace

29 de ago. de 2012

Sobre el seminario de ayer

Una breve crónica sobre el seminario-conferencia de ayer, que fue bastante más rica -y populosa- de lo esperado (felicitaciones a los organizadores, en la cátedra de AGD), acá:
http://www.clarin.com/politica/Especialistas-Derecho-pronunciaron-reforma_0_764323616.html

Derechos humanos vs. Desarrollo

De Boaventura dos Santos, en crítica a Brasil, Ecuador, Venezuela y la Argentina, por su embestida contra la CIDH, en nombre del desarrollo, acá: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-202097-2012-08-29.html

28 de ago. de 2012

HOY, SEMINARIO PARTE 2: REFORMA CONSTITUCIONAL

Hoy, excepcionalmente, el Seminario confluye con una conferencia-debate sobre la necesidad (o no), de la reforma constitucional. Nos vemos, y ya en la pròxima seguimos con el formato tradicional


27 de ago. de 2012

Los imperdonables (con pd)

Mencionaba en el post anterior la búsqueda de la verdad y la humanidad. Pasemos ahora a la mentira y elmaltrato. El gobierno acaba de sancionar a la pobre cooperativa de Héctor Polino (acá: http://www.consumidoreslibres.org.ar), por difundir el alza de precios en la canasta básica. Como siempre, lo importante aquí es que la verdad no se sepa. Son imperdonables, ellos, sus defensores y todos los que se callan para defender la pura mentira en que se han convertido.

De los amigos de la ADC sobre el tema, ver acá

El juicio a Breivik


Abajo, un artículo (en inglés) sobre el juicio a Anders Breivik, el asesino de 77 chicos en Noruega. El juicio, sin representar mi modelo ideal, fue un ejemplo en varios sentidos. El Estado plenamente comprometido (pagó 174 abogados); las víctimas -y el victimario- escuchados, pero además dando un espacio para que cada víctima sea vista como una persona (fotos y biografías de cada uno de los chicos muertos). Todo en público y transmitido a todo el país, con el objeto de recordar y honrar a los muertos, cuidando a las familias, buscando siempre la verdad y no la venganza. Nada de secretos, nada de Guantánamo, nada de lo que aquí hicieron en la causa AMIA.


de The International Herald Tribune:
In Norway, a new model for justice

BY TORIL MOI AND DAVID L. PALETZ

OSLO — A Norwegian court on Friday ruled that Anders Behring Breivik was sane on July 22, 2011, when he detonated a bomb in central Oslo and then shot participants at a youth rally on Utoya Island, killing a total of 77 people and wounding hundreds more. The court sentenced him to at least 21 years in prison, a term that eventually can be extended.

During the trial, much of the world’s attention was focused on whether the court would find Breivik guilty or criminally insane, and there was much debate about how the court handled the issue. But there is far more to it. Because it gave space to the story of each individual victim, allowed their families to express their loss and listened to the voices of the wounded, the Breivik trial provides a new model for justice in cases of terrorism and civilian mass murder.

It is true that, on one level, the trial was not just about the state of Breivik’s mind but forensic psychiatry itself. The trial featured two psychiatric reports, the first concluding that at the time of the crime Breivik was psychotic and delusional, the other that he was rational. The spectacle of two teams of psychiatrists brandishing the Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders and its Norwegian equivalent, only to draw radically opposed conclusions, undermined many Norwegians’ faith in forensic psychiatry.

Less attention, however, has been paid to the court’s concern for the victims and their families. Before the trial began, the court named 174 lawyers, paid by the state, to protect the interests of the victims and their families during the criminal investigation and the trial.

The court heard 77 autopsy reports. Listening to the technical details of the bullet wounds and other causes of death of 77 human beings could be soul-numbing. Not in this case. After each report, the audience watched a photo of the victim, most often a teenager, and listened to a one-minute-long biography voicing his or her unfulfilled ambitions and dreams.

The court also allotted time to testimony from survivors, some with horrific wounds. We attended the trial during their testimonies, and to listen to the story of their pain and their efforts to continue their lives was indescribably moving. The effect was not just to establish in detail exactly what happened in Oslo and on Utoya, but to remind us that behind each number there is a human being.

On the last day of the trial, after summations by the prosecution and the defense, the court allowed five representatives of victims’ families and friends to express their loss. Some of them did so with such eloquence and power that the otherwise restrained audience (mostly victims and their families) applauded.

Such intense reminders of the human suffering and loss did not come at the expense of the defendant’s rights. At the opening of the trial Breivik was allowed to hold forth about his ideology, an amalgam of American right-wing propaganda and European anti-Muslim fascism and racism, for 73 minutes. He testified in court for over a week. He frequently corrected witnesses.

At the very end of the trial, he was even given the last word, haranguing the court for half an hour about the ‘‘deconstruction’’ of Norwegian ethnic purity at the hands of ‘‘cultural Marxists.’’ Breivik’s speeches in court were not broadcast, but they were transmitted live to local courthouses all over Norway and transcribed verbatim on several news Web sites.

The court took upon itself the task of bearing public witness for Norwegian society, and for history, to the truth of the Oslo bombing and the massacre at Utoya. By affirming the humanity of each victim, the court tried to satisfy a traumatized society’s thirst for truth and justice without denying the defendant’s right to a fair hearing.

The Breivik trial thus sought to provide a measure of restorative justice within the normal criminal court system. Unlike the South African Truth and Reconciliation Commission, however, the trial did not aim for reconciliation but for acknowledgment of the human suffering caused by the atrocities.

In recent years, courts around the world have chosen different ways to deal with cases involving terrorism and mass murder. Military tribunals at Guantánamo Bay are often closed, or rely on secret evidence. In the case of Jared L. Loughner, the man who shot Representative Gabrielle Giffords, a plea bargain was considered preferable to a traumatizing trial.

The Breivik trial provides an example of the opposite point of view: that full acknowledgment of the truth of human suffering can have healing effects, for the victims and their families, and for a whole nation. That, even more than the verdict itself, should be the lasting legacy of this horrific event in Norway’s history.

Toril Moi is a professor of literature and Romance studies, and David L. Paletz of political science, at Duke University.

26 de ago. de 2012

Represión en Salta



si te acostás con represores, no te asombres si te levantás con el pueblo reprimido

Repudio, marcha y conferencia de prensa de la CTA


La Mesa Ejecutiva Nacional de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), tras una reunión convocada en carácter de urgente, comunica a la opinión pública y a los medios de comunicación lo siguiente: 

           Reitera el repudio a la violenta represión sufrida por los trabajadores del sindicato del Azúcar del ingenio San Martín de El Tabacal, adheridos a la CTA,  sucedidos en la provincia de Salta en el día de ayer y exige al gobernador Juan Manuel Urtubey y al gobierno nacional que cesen de inmediato con la represión contra trabajadores y sus familias.
           Cuestiona severamente la orden judicial de reprimir a trabajadores y trabajadoras que defendían sus derechos.
           Exige que se reincorporen los operarios despedidos por la empresa norteamericana Seaboard Corporation y que la misma reconozca a los representantes de los trabajadores.
           Renueva la invitación a asistir a la conferencia de prensa fijada para el lunes 27 de agosto a las 17 horas en la sede de la CTA Nacional, Lima 609, C.A.B.A. con motivo del Consejo del Salario. De la misma participarán también dirigentes del sindicato del azúcar del Ingenio San Martín de El Tabacal, recientemente reprimidos, para  denunciar los lamentables hechos de violencia.
           La CTA Capital convoca para el lunes 27 a las 12.30 horas en el Obelisco de la ciudad de Buenos Aires para marchar hacia la Casa de Salta, Av. Roque Saenz Peña 933, a repudiar la salvaje represión, expresar la solidaridad y manifestar públicamente los mencionados reclamos.


24 de ago. de 2012

Fallo contra Telefónica

A partir de un amparo presentado por los amigos de ACIJ, a favor de la instalación de servicios en la Villa n. 20, de Lugano (más info acá)

Participación en la discusión del Código Civil. Cuál participación?




Otra vez, frente a una reforma relevante (en este caso del CCivil), el Congreso convoca a un proceso formal y vacío de audiencias públicas. Enseguidita, apenas apruebe su proyecto, vendrá el gobierno a decirnos, otra vez, que el proyecto aprobado es el resultado de un proceso de "amplia participación popular" y "vasta discusión pública". Pero la cosa fue así: las audiencias fueron convocadas casi de un día para el otro; se dio un margen brevísimo para la inscripción de quienes querían participar (3 días?); y las participaciones se han reducido a un proceso hecho a las corridas, en donde cada expositor tiene diez minutos para decir lo suyo: uno detrás del otro, no importa el tema del que se trate. Habla entonces alguien sobre fecundación asistida, sale corriendo y entra otro para hablar de derechos comunitarios de los indígenas, y luego viene a las apuradas otro para decir algo contra el  matrimonio igualitario. Es decir, cualquier cosa. Mucho peor que eso: una falta de respeto, porque los pobres representantes indígenas, entre tantos otros, han querido venir a aportar lo suyo, para lo cual han llegado a la Capital, sin aliento, luego de una veintena de horas en micro, para hablar sus diez minutitos a las 10 de la noche, frente a algún escucha que queda por ahí. A esto se le llamará amplio proceso de participación popular. Yo le llamaría tomadura de pelo.


Agrego el informe que me hiciera llegar mi amiga Silvina R., presidente de la asociación de abogados de derecho indígena, quien me alertara sobre el tema (gracias Silvina¡!):

Las audiencias convocadas por la Comisión bicameral del Congreso de la Nación, para alimentar las discusiones alrededor de la reforma, actualización y unificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación escuchando a referentes de distintos sectores, se presentan como un mecanismo de participación que se celebra en el marco del sistema democrático, pero que tal como han sido pensadas y se están ejecutando, no logran su objetivo de ampliar genuinamente las voces del debate. Asistimos a una “larga y extensa” jornada de exposiciones de actores muy disímiles (representantes de la Iglesia, organizaciones que trabajan con Pueblos indígenas, académicos, etc.) que en sólo diez minutos debían condensar sus observaciones a temas tan centrales como derechos de familia, contratos, derechos de la niñez, derecho reales; una interminable cadena de oradores con preocupaciones diferentes, que sin lugar a dudas complica la clarificación y comprensión de los principales problemas.

En este contexto, la regulación en el proyecto de la propiedad comunitaria indígena es uno de aquellos temas relevantes que deben ser tratados y discutidos. Resulta enormemente preocupante que el derecho de los Pueblos indígenas a la consulta y participación, el que constituye un derecho central reconocido en los instrumentos jurídicos internacionales vigentes en la Argentina, haya sido simplemente pasado por alto. Las comunidades y Pueblos indígenas no fueron consultados para regular un derecho –el de la propiedad de sus territorios- que también forma parte de sus reivindicaciones más sentidas, un derecho imprescindible para su sobrevivencia.

Las audiencias no reemplazan en ningún sentido el proceso de consulta que hoy debe llevar adelante el Poder Legislativo, pero permitirían visibilizar cuáles son las falencias de lo que se encuentra hoy incorporado en el proyecto. No obstante, así organizadas, son una catarsis colectiva de observaciones. La fertilización asistida, por ejemplo, se confunde con el contrato de hospedaje o con el derecho a la vivienda, sin que su consideración pueda ser abordada con la seriedad que merecen cada uno de estos temas. 

El debate y la reflexión sobre un Código Civil y Comercial cuya reforma es tan necesaria requieren y demandan de procedimientos abiertos, de sensatez y racionalidad. Audiencias que se programen con la suficiente antelación y que sean organizadas temáticamente, dedicando el tiempo suficiente para que cada uno de los sectores puedan expresarse.

En el caso de las comunidades y Pueblos indígenas, se vuelve imperioso que el Estado “comprenda” y “construya” una nueva relación, y que finalmente los visualice como lo que son: sujetos políticos. El proyecto no puede avanzar en lo que atañe a la propiedad comunitaria indígena si no se implementan los mecanismos de consulta contemplados en el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos indígenas.

En cuanto a las audiencias, lo que hoy nos ofrecen nuestros representantes son unos pocos minutos para una presentación que legitime algo que –aparentemente- ya se encuentra decidido.