30/9/2012

Calumnias e injurias, todavía

Mucho cacarear con el tema del fin de las calumnias e injurias, pero son delitos que funcionarios públicos k siguen agitando, frente a quienes los critican. Un importante informe del instituto de libertad de expresión, CELE, al que se refiere su cabeza principal, el colega don Eduardo Bertoni, acá:
http://ebertoni.blogspot.com.ar/2012/09/efecto-para-la-libertad-de-expresion-de.html

Anteúltima sesión del seminario!!!

Este martes, sobre el último libro del amigo Pisarello, sobre constitucionalismo latinoamericano. Imperdible (el libro)!

Un sociólogo ahí

Impresionan (y, debo confesar, dan risa) los análisis anti-sociológicos del oficialismo, en días en que todo les sale mal. Frente a las protestas masivas, la respuesta es que ellas "no fueron espontáneas", sino impulsadas desde la web por oscuros cerebros. Frente a la prepotente tilinguería de la Presidenta en Harvard, la respuesta es (otra vez) que oscuros cerebros les pasaron las preguntas a los estudiantes (!!!). Aún si, desde su escondrijo en Trulalá, el profesor Neurus hubiera diseñado este maligno plan de ataque callejero, y elaborado filosas o lamentables preguntas a pasar en secretos papelitos a estudiantes lobotomizados, quedaría responder por qué tantas personas decidieron salir a la calle a protestar; por qué millones de personas acordaron y acuerdan con esas protestas; por qué las preguntitas de unos estudiantitos se convirtieron en cuestión de estado (con la Presidenta irritada y con los nervios alterados); por qué respondió las barbaridades que respondió; por qué no puede justificar la extraordinaria suba de su patrimonio; por qué  el gobierno usa su aparato para perseguir a quienes lo critican; por qué el INDEC sigue mintiendo ridículamente, después de años de mentira. Un sociólogo ahí!!

Buena nota sobre el tema, acá: http://www.perfil.com/ediciones/2012/9/edicion_715/contenidos/noticia_0056.html
Increíble nota sobre el tema, acá (la conspiración del profesor Neurus):
http://tiempo.infonews.com/2012/09/29/argentina-87015-el-armado-politico-detras-de-las-preguntas-a-la-presidenta-en-boston.php
Hoy en Página, también, buenas muestras sobre cómo justificar lo ridículo

28/9/2012

Defender los escraches

Como lo hemos hecho siempre, y más frente a un gobierno que piensa que, para oponerse a él, uno debe primero formar un partido político y luego ganarle la elección, desde aquí defendemos otra idea de democracia: democracia como deliberación y conflicto, democracia como disputa cotidiana (y no, por caso, democracia como elecciones cada cuatro años). En ese contexto, cuanto más sean las dificultades institucionales que existan para expresar la crítica (por caso, porque la voz pública resulta dependiente del dinero y el poder, y el gobierno concentra buena parte de ese dinero y el poder -mientras que el resto de los espacios disponibles también dependen de tales factores), más imporante y más justificado es el recurso a formas alternativas de expresión. Una, muy valiosa, es el escrache a los funcionarios públicos, hoy otra vez en boga en la Argentina. Bienvenidos sean.

Simposio de derecho penal y derechos humanos de la ciudad de Buenos Aires

Simposio de derecho penal y derechos humanos de la ciudad de buenos aires. Hoy, desde las 5, AULA 202, Univ. Torcuato Di Tella, SEDE MIÑONES. Más info:  http://www.utdt.edu/flyer.php/MTA5Nw%3D%3D



Crónicas bolivianas 10: La despedida: derecho, plurinacionalidad, libertad de expresión



Me tocó estar en La Paz el 25 de septiembre, cuando se cumplía un año de la violenta represión policial en Chaparina (350km al noreste de La Paz). En esa fecha, el gobierno indigenista de Evo atacó un campamento compuesto por indígenas que desarrollaban una protesta contra algunas de las iniciativas promovidas por el Presidente. La protesta (que implicó una caminata de 600 km hacia La Paz) era motivada por la construcción de una carretera en el TIPNIS, esto es, el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, espacio protegido, territorio intangible que los indígenas exigían preservar en defensa de sus derechos ancestrales.

La memoria del hecho me dio la oportunidad de reconocer varios temas, que cruzan a dos preocupaciones habituales de este blog: la izquierda y el derecho.

1) Lo valiosísimo de contar con un gobierno indigenista, y la necesidad de criticar al gobierno indigenista cuando incurre en acciones como las citadas. Allí hay al menos dos acciones que son típicas de los gobiernos de este tiempo, en América Latina: i) discurso democrático vs. políticas que favorecen a grupos minoritarios; ii) políticas extractivistas, inscriptas en las peores versiones del desarrollismo histórico regional. Otra vez, me encontré en Bolivia con la dificultad de algunos activistas de izquierda para presentar sus críticas en público. Por suerte, hay cada vez más gente, en la izquierda, que se anima a hablar. La sociedad boliviana muestra una fuerza y una energía cívicas únicas, extraordinarias. Pura admiración hacia ella.

2) El caso me llevó a leer una sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional, que muestra las gravísimas dificultades de la justicia para lidiar con el multiculturalismo, y para tratar como iguales a los miembros de las comunidades indígenas. Vale la pena leer la Sentencia Constitucional Plurinacional n. 300, del 2012, referida al derecho de consulta previa que tienen tales comunidades. Se nota un esfuerzo por tomar en serio los derechos indígenas, pero también fallas manifiestas al hacerlo, explicadas lamentablemente por la cercanía del Tribunal con el gobierno (por caso, en lugar de invalidar directamente la norma bajo análisis, por no asegurar la consulta previa, necesaria, el Tribunal la validó, suponiendo que la misma podía hacerse).

3) La sentencia me ayudó a prestar más atención a uno de los temas para mí más interesantes de la reciente reforma constitucional boliviana: la polémica pero potente iniciativa de elegir popularmente a los miembros del Tribunal Constitucional y la Corte Suprema. Desde acá, nunca creímos que los problemas democráticos de la justicia pudieran resolverse o atacarse siquiera, con la elección democrática de sus miembros. Tales problemas tienen que ver, sobre todo, con el ejercicio de la función judicial, y querer atender a los mismos concentrándose en la selección de los jueces es quedarse en la puerta de entrada del problema. Sin embargo, prestamos atención al proceso promovido por la Constitución de 2009. El resultado, lamentablemente, no fue malo sino peor. El gobierno de Evo manipuló de la peor forma imaginable la selección de los candidatos judiciales: ellos fueron preseleccionados...por el Congreso controlado por Evo (!!!!). Sólo de ahí podían salir los candidatos a disputar bancas judiciales. Es decir: cero posibilidad real de que se elija un juez en principio crítico con el gobierno. Mucho peor aún, dicha maniobra se acompañó de formas diversas para maniatar la discusión pública, a partir de prohibiciones sobre los candidatos, los ciudadanos, y los medios de comunicación (se prohibió, por ejemplo, que los medios difundieran información sobre los candidatos!!!). Un golpe al estómago. Inaceptabilísimo. Una serie de decisiones que arrojan dudas oscuras como el petróleo, sobre las posibilidades de cambiar algo a través del derecho.

4) Todo lo cual me llevó a examinar dos últimas cuestiones, también -lamentablemente- cada vez más comunes en América Latina. Por un lado, advertí la generación de movimientos "sin miedo", provocados por gobiernos intolerantes, indispuestos a ser criticados, ansiosos por perseguir a quienes les objeten algo. El Movimiento Sin Miedo de Bolivia es el más importante de los que aparecieron en la región, y ayer mismo presentó un saludable video en el que demostró, contra lo dicho por el gobierno, que la represión de Chaparina (todavía imperdonablemente impune gracias a las citadas complicidades entre gobierno y justicia), había sido planificada con antelación (http://www.msm.bo/msmsite/). Por otro lado, volví a encontrarme con una constante que aparece en Bolivia, Ecuador, Venezuela o la Argentina: gobiernos que no toleran las expresiones críticas, y se deciden finalmente a embestir contra la libertad de expresión. Aquí en Bolivia el gobierno consiguió una cantidad de subterfugios legales para perseguir periodistas: "desobediencia a la autoridad", "impedir o estorbar el ejercicio de funciones," "encubrimiento," "cooperación directa," "deber de cooperación." Que les quede claro a estos gobiernos (por lo demás, MUY DISTINTOS unos de otros: algunos. como el de Evo, criticables, otros simplemente mafiosos) : la izquierda pelea por la democratización de la palabra, y peleará siempre por la posibilidad de criticar al poder -lo cual no sólo incluye al poder económico sino también, obvia y centralmente, al poder político. Y no hablo aquí de la posibilidad de hacer críticas complacientes, o críticas que antes de hacerse se genuflexionan, besan, elogian, agradecen y piden disculpas. Hablo de críticas impiadosas, hablo de críticas sin contemplaciones.





Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/09/24/1307690/bolivia-lider-opositor-acusa-a.html#storylink=cpy

27/9/2012

Crónicas bolivianas 9: Cosas que pasan cuando uno está vivo

Llego al seminario sobre constitucionalismo, en Santa Cruz de la Sierra, relajado y contento. Se discutirá sobre un tema que me interesa, con gente amiga, en un contexto que no conozco y que me entusiasma. Un par de horas antes de que comience el encuentro, paso a conocer el auditorio en donde se llevará a cabo el evento. Hay cantidad de sillas alineadas, un escritorio amplio, un micrófono. La verdad es que no se bien cómo se armará el seminario, pero tampoco me interesa demasiado. Insisto: el tema me gusta, lo he estudiado mucho, a la gente la conozco bien, tengo ganas. De todos modos, pienso, sería bueno saber algo más sobre el programa del encuentro. Ha habido algo de desorganización por parte de quienes nos han invitado, pero no me preocupa.

La ceremonia dará comienzo a las 7. Luego de pasar por mi habitación, vuelvo hacia el salón seminario. Los coordinadores son unos amigos y colegas del Brasil, muy ilustrados. Uno de ellos lleva la voz cantante. Sentado frente a él, estoy plácidamente ubicado, escuchando, esperando la conferencia inaugural. Había escuchado que el amigo Boaventura dos Santos andaría por aquí, así que pienso que él podría dar el puntapié inicial al evento. Sin embargo, no lo veo por los alrededores? Estará por llegar?- me digo.

El colega brasileño que modera el evento habla en un español mucho mejor que mi portugués, pero aún así hay algunas cosas de las que menciona que no le entiendo. Saluda a la Universidad y a las autoridades del salón que nos alberga. Agradece a los colegas llegados de otros países. Dirige algunas palabras hacia el público y los invitados especiales. Luego, comienza a dar los detalles del seminario que viene. Dice algo de los horarios. Dice algo sobre los debates. Y de repente algo raro ocurre. Menciona la conferencia inaugural que ahora llega, ofrece algunas precisiones de la misma, pero al mismo tiempo cita, o a mí me parece, mi nombre. Cómo? -me digo. Qué hago yo mencionado ahí? Al instante vuelve a decirlo, ahora de modo para mí más claro. Dice: Ahora los invito a escuchar la conferencia inaugural, a cargo del profesor Gargarella.  Caramba. Y ahora qué hacemos.

26/9/2012

Aumentar la explotación laboral (con addenda)

Sobre la legislación pro empresaria promovida por el gobierno, en materia de accidentes de trabajo y ART, nota de MW:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-204262-2012-09-26.html
Otra de H.Meguira, acá
http://www.clarin.com/opinion/Riesgos-trabajo-proyecto-ley-gatopardista_0_781721904.html

Crónicas bolivianas 8: Coyas, silencio y reforma constitucional


Hace unos pocos años, y junto con el amigo Sebastián T., nos dirigimos hacia Abrapampa, bien en el Norte argentino, para celebrar un seminario junto con líderes coyas. Para mí, los coyas en Buenos Aires fueron siempre símbolo del silencio y la cabeza gacha. En parte, volví a ratificar el mismo sentir, ahora en La Paz: un pueblo sin voz, sin palabras. Recuerdo, sin embargo, el aprendizaje que tuve en esos días norteños, en medio del desierto.

Sebastián y yo habíamos sido convocados para pensar junto con líderes comunitarios asuntos relativos a la reforma constitucional provincial. Ellos sabían que el tema indígena estaría en agenda, y querían tener argumentos por los que presionar sobre el debate.

El seminario se desarrollaba en un galpón enorme (exagero tal vez) de unos 100 metros de largo por 20 de ancho; y participaban de él unos doscientos referentes comunitarios. Nosotros comenzamos el encuentro poniendo en contexto la reforma, problematizándola, como no podía ser de otro modo. Los coyas, disciplinados, nos seguían en silencio. De repente, don Sebastíán, mucho más ducho que yo en estas lides,  invita a abrir un cuarto intermedio. Reparte unos afiches en blanco con los que contábamos, y les pide a los participantes que se reúnan en pequeños grupos, para escribir sus propias propuestas para la reforma constitucional.

No¡ me digo por dentro. Cómo va a abrir la asamblea de este modo, cuando estaban todos en silencio, cuando nadie parecía tener demasiadas ganas de debatir sobre el aburrido derecho. Me retiro del galpón, atribulado, mientras pasa la hora larga del cuarto intermedio. Los grupúsculos se reúnen por aquí y por allí, y yo quedo por el desierto mirando.

Pasado el tiempo acordado, Sebastián y yo volvemos al encuentro. Los coyas van entrando lentamente, junto con nosotros, bien ordenados. Pero algo ha ocurrido. Miro alrededor, por las paredes del inmenso galpón, y allí están los afiches, todos colgados: propuestas y propuestas y propuestas. Los afiches llenos de palabras, de su techo al piso, de lado a lado. Propuestas radicales, sensatas, agudas, luminosas, llenas de ingenio. Un territorio entero de solo palabras, y yo en silencio.



Actividades Plataforma: Sobre las luchas sociales


Invitamos a concurrir al 5º Encuentro-Debate de Plataforma 2012

 “Las luchas sociales y territoriales en el país”


Panelistas Invitados:

- Lucia Avila Marcela Crabbe, Representantes de Asambleas contra la megaminería de La Rioja Capital, Famatina y Chilecito.
- Diosnel Pérez, Movimientos urbanos, Frente Popular Darío Santillán.
- Juan Carlos Alderete, Coordinador nacional de Desocupados CCC.
- Gustavo Giménez, Movimientos urbanos, Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive.
Coordinación: Enrique Viale (miembro de Plataforma 2012).
Jueves 27 de septiembre, 19 horas
Centro Cultural San Martín, Sala C
Sarmiento 1551, Ciudad de Buenos Aires

25/9/2012

Crónicas bolivianas 7: Amar La Paz



La Plaza Murillo; los frentes de las casas con pintadas amorosas (jamás -jamás- insultantes o groseras); el soroche; los sombreros; los rostros curtidos; las naranjas peladas finamente, en círculos infinitos; las ropas de principios del siglo anterior; los viejos trajeados hablando de política; los bancos de plaza, ocupados por gente serena; el silencio y la voz baja; una población levantisca; los permanentes cortes de ruta; la fuerte comunidad y su contracara, la fragmentación más rígida; el mate de coca; la avidez de leer, pero sin disponer de libros; las madres hablando despaciosamente a sus hijos, tomándoles de las manos; la fuerza única de la mujer coya; la mujer coya picando piedras en la calle; los lustradores sin rostro; "peleo para que mi hija no sea tu doméstica"; "la interculturalidad es folklore para algunos, para nosotros es poder"; los andes acurrucándonos, heridos de colores; los escribientes con sus máquinas de escribir, frente a tribunales; los coyas vs. los cambas; el cacao de El Seibo con sal de Uyuni; las catedrales barrocas mestizas; la cinemateca con el cine de Loayza; los fetos de llama en el mercado de las brujas; cables y cables y cables cruzando la ciudad entera; el orgullo étnico; la rebelión por dentro; las paredes derruidas pintándose colores inhallables; el aire que me falta; el cielo limpio allá lejos.


Crónicas bolivianas 6: Mi propia personal Bolivia


Mi propia personal Bolivia

Entre finales de la década del 80 y principios de la siguiente, trabajé en la villa 31 con una comunidad de bolivianos. Colaboraba entonces con Gualberto y su gente, tratando de poner el pecho junto con ellos en algunos de los infinitos problemas que hundían a los líderes de la comunidad en el desconcierto. Ellos parecían no saber dónde estaban parados, a la vez que tenían la certeza de que los vecinos locales se aprovechaban de su origen foráneo. Con ellos también conocí lo desesperante que es asumir el papel de abogado o médico, en medio de grupos desahuciados y ansiosos de protección: la sola llegada del profesional los tranquiliza, en la convicción de que el problema se termina entonces (mientras que uno sabe lo que no quiere decir, esto es, la extensión del proceso que habitualmente sigue, y los resultados habituales de los mismos). Mis recuerdos de los días bolivianos son, de todos modos, y en todos los casos, siempre y por siempre bonitos. Recuerdo, en particular, a Gualberto dedicándome un huayno, y también una ceremonia solemne, de designación. El acto en cuestión culminó con un papel escrito en birome (la increíble importancia de los papeles firmados!), varias veces sellado (¡) y ratificado personalmente por todos los integrantes de la comunidad. Entonces me designaron su abogado y doctor ad honorem. Conservo aún ese papel, al que vuelvo a mirar de tanto en tanto, extasiado por esos nombres norteamericanos, esas firmas propias de inmigrantes esperanzados.

En esos años me vinculé, sobre todo, con una familia de bolivianos: la de Ezequiel y Brian. El padre de los dos niños había viajado a los Estados Unidos, de modo ilegal, mientras la madre era explotada en un taller clandestino, en Buenos Aires. Ella trabajaba todo el día, confeccionando camperas y chalecos de cuero. Brian era un vago sin par, rebelde y buenazo, que admiraba a su hermano mayor, a quien yo ayudaba con sus deberes. Ezequiel era un gordo alegre, al que recuerdo revolcado infaltablemente por el piso de tierra y con las manos gordotas y torpes, como las de tantos de su comunidad. Recuerdo haberme preguntado, muchas veces, cómo alguien podía tener tan buen corazón, cómo alguien podía estar tan exento de maldad como Ezequiel.

En el 92, partí a estudiar a los Estados Unidos, aunque volví al país recurrentemente. En uno de esos breves retornos, en el 95 si mal no recuerdo, recibí un extraño llamado. Era la madre de Ezequiel, a quien no veía desde hacía años. Ezequiel había caído preso, portando un arma, aparentemente luego de salir en apoyo de sus amigos, todos enterrados de drogas. Conmovido y apenado, sin creer lo que estaba pasando, llegué al juzgado, hablé con el juez, y acordamos en ubicar a Ezequiel con una tía que administraba una verdulería. Al rato lo ví aparecer al gordo buenazo, hecho un gigante de pelo largo y ojos oscuros hundidos, llevado en custodia por un policía. Me miró, me dijo robeeeerto, nos dimos un abrazo y desde entonces no nos volvimos a ver.

El hecho me golpeó fuertemente, y marcó casi todo lo que escribí desde entonces en materia de derecho penal.

24/9/2012

Crónicas bolivianas 5: Lustrabotas sin rostro

Un dato notable de la ciudad de La Paz lo dan los lustrabotas, que a pesar del calor que puede ser de infierno, cubren su rostro con gorras y pasamontañas de lana. Hay quienes explican el hecho por la contaminación del aire y otros por el polvo de los zapatos: ninguna de las hipótesis resulta plausible. Más habitualmente, se habla de la vergüenza que genera el oficio (a pesar de que sus miembros están sindicalizados, y tienen su propia publicación). Encuentro el testimonio de uno de ellos:

Bueno es por el polvo, generalmente por el polvo y por el sol, y algunas otras cosas, como que vienen algunas personas que no se lavan el calzado… Que no se le vea la cara a uno, también, también es una parte eso…Además a veces no saben los familiares que trabajamos de lustrar, y por eso usamos este pasamontañas… además algunos también porque estudiamos en la universidad, la universidad es un lugar de mucha gente que nos discrimina. Yo creo que en el mundo entero hay una discriminación, pero aquí en Bolivia, es parte de taparse la identidad, para no demostrar que uno que está estudiando hace esto… pese a que el trabajo es digno de uno, aquí en Bolivia nosotros vivimos ese tipo de criticas… Al margen de esas cosas que uno ve de la situación económica, de la situación social que vivimos. Cosas que ve la misma gente de la sociedad y de muchas personas que nos vienen a visitar del mundo entero.

Crónicas bolivianas 4: Algunas voces y letras

Asombra Bolivia por su cultura, en medio de desigualdades y grandes lagunas de pobreza. Asombran sus intelectuales marxistas e indigenistas; las muchas figuras públicas que se expresan cotidianamente en foros democráticos; sus tantos académicos en sociología y antropología que piensan bien su comunidad. Por supuesto que hay mucho más y mucho menos que ello. Algo de eso vi en estos, mis cortos días por aquí.

El primer día, me encontré con una revista -La letra libre- producida en Tarija, y que lleva un subtítulo revelador: "Un oasis de horror en un desierto de aburrimiento". Leí también una revista política, Datos, bien impresa aunque lejos de mis preferencias.

Finalmente me encontré, con gran asombro, con la notabilísima revista "Nueva Crónica y Buen Gobierno", la voz ilustrada y lúcida de una izquierda democrática, comprometida, con ganas de hablar y mucho por decir (http://www.plural.bo/editorial/index.php?option=com_content&view=article&id=110&Itemid=349). La revista lleva años en la calle (desde el 2007), aparece quincenalmente (¡) y mantiene una línea editorial consecuente, que no ha cambiado: crítica y con propuestas. Me pregunto, asombrado, por qué en la Argentina no hay, desde hace muchos años, nada que se le parezca a esta revista, ni de muy lejos. Nos creemos más cultos que todos, pero en el fondo hay muy poco. (Y si empezamos a armar una revista de este tipo?)

Por la noche, luego de volver de la espectacular Cinemateca boliviana, veo un último film de Marcos Loayza (nota de Quintín sobre el film, acá: http://www.perfil.com/ediciones/2012/5/edicion_676/contenidos/noticia_0065.html). Otra vez, quedo fascinado ante el desfilar de reflexiones lúcidas y dolidas sobre un país que impresiona. Muchas de ellas, en torno a un finalizado proceso constituyente, sobre el cual no deberíamos dejar de volver, ya que se trata de una gran metáfora del país. Un proceso, a la vez, diferente de todos los demás: tal vez el único caso en donde se llegó a poner en cuestión el modelo constitucional que rige en la región desde hace 200 años. Pero sobre eso habríamos de volver más tarde.

23/9/2012

Crónicas bolivianas 3: Blanca Wiethüchter




A través de la extraordinaria editorial Plural (volveré a ella), llego a la poeta Blanca Wiethuchter. Va una muestra


El desasosiego

Sería después de conocer el mar
que la niña que fui
cogió una piedra del agua.
Esa piedra
      desconocida y verbal
me posee
      como un sol cautivo
con un fulgor
      de país largamente buscado.
Esa piedra
      como un carbón por lo negro
      como un carbón por lo quemante
      como un carbón por la ceniza.
Esa piedra
      tosca
      ardua en la memoria
      se hizo fuego al tacto
y fue sin saberlo
un resplandor lejano
del cristal de la muerte
      el don de la vida
      el árbol del camino.
¿Y existe acaso el fuego para mí?
         —pregunté entonces.
Miré alrededor.
Un silencio mudo
      buscándome
observando con ojos de viva luz.
      Y me dio miedo
      porque soy mujer, creo.
Porque no sabía quién era yo
      ni quién sería
      ni sabía decir, ni tampoco reír
      ni cansarme
      sólo percibir
      el rigor de la llama
      anunciando el desierto.
Esperé una señal
un signo, un sueño, un cometa
para echar a andar, me dije
sin quitar el ojo
a la locura del fuego:
esa piedra
entre mis manos.
Y era alumbrar
      con un relámpago
un abismo
y era bajar
      y forjar
            y subir
tan sólo para poder morir
junto al fulgor de esa luz
en cautiverio.

Crónicas bolivianas 2: Quispe


A poco de llegar a Bolivia, leo una entrevista con el vicepresidente, García Linera, quien en su momento oscilara entre su adhesión a Felipe Quispe, y su deseo de participar en el gobierno de Evo Morales. Dice García Linera que lo que buscaba Evo era un triunfo electoral, mientras que Quispe quería una sublevación indígena. Él decidió irse, finalmente, con Evo. Nos quedamos entonces con Felipe Quispe.

El "Mallku"(cóndor en Aymara), fue líder guerrillero, creador en su momento de la Guerrilla Armada Tupac Katari, cabeza del Movimiento Indígena Pachakuti, secretario de la confederación boliviana de obreros campesinos (CSUTCB). Quispe rechazó unirse al gobierno de Morales, al que acusa de reformista y sometido a las elites dominantes.

Mientras toma una sopa de fideos, en un bar de La Paz, explica la situación boliviana con dos vasos de agua, uno tibio, el otro caliente: el primero era Evo, el segundo él. Pero el que ganó fue Evo. Explica un sociólogo aymara: "La salida intermedia, que es Evo en este caso, fue muy estratégica para sectores de la clase media, moderada, ilustrada, liberal, que tuvieron el miedo de que la indiada se les fuera por encima".

En 1992 cae preso, en medio de la organización de un movimiento de revuelta. Una periodista lo aborda y le pregunta, enfadada: "Por qué están haciendo todo esto?" Él le responde "para que mi hija no sea tu empleada domésticaº

Fue responsable del impresionante levantamiento de Achacachi, en el que destronaron a todas las instituciones existentes, para levantar un poder comunal. Dijo al respecto: “En Achacachi hemos destruido todos los poderes estatales, ya no había juez, ya no había policía, no había tránsito, no había [sub]prefecto, ya no había nada. Todo indio. Y lo administraban los dirigentes del lugar”... “El policía trae ladrón; el Ejército, guerra y el subprefecto, corrupción”

Fue elegido diputado en 2002, pero al poco tiempo renunció a su cargo, por considerar al Congreso una institución ilegítima.


Entrevista en español,
http://old.kaosenlared.net/noticia/entrevista-felipe-quispe-mallku
Entrevista en inglés, por Narco News,
http://www.narconews.com/felipe1eng.html
Entrevista en El Viejo Topo (de donde tomé los testimonios citados)
http://losmovimientoscontraatacan.wordpress.com/2011/10/25/bolivia-felipe-quispe-el-ultimo-mallku/

Crónicas bolivianas 1: La llegada





Por un seminario sobre constitucionalismo latinoamericano, llego a Bolivia, atento y entusiasta

El avión aterriza en La Paz (yo llegaba de Santa Cruz de la Sierra), y mientras va aterrizando y la cabina se despresuriza, siento una tensión en el pecho: así encontraba su muerte, años atrás, mi maestro, Carlos Nino, cuando llegaba a La Paz para trabajar sobre la reforma constitucional.

Subo al taxi, y se que pagaré 60 bolivianos. Es la primera vez, en América Latina, que subo a un taxi y estoy seguro de que no me cobrarán de más -algo que no me ocurre en la Argentina, ni en Brasil, ni en México.

Vengo cumpliendo con todos los requisitos para que no me tome el mal del soroche, el mal de la altura. He bebido mi mate de coca, he tomado mis "soroche-pils", me he puesto bajo la nariz "Mentisan", el gran invento boliviano ("allá donde haya un boliviano está Mentisan," dice la publicidad). Me queda pincharme un dedo hasta que salga sangre. El lema es: andar despacito, comer poquito y dormir solito.

Recién hoy, por primera vez, veo escrita la palabra boliviano, con sentido de pertenencia; como veo un cartel con el rostro de Evo; como veo la bandera de tres colores flameando. Hasta hoy, en mis días bolivianos, no había leído esa palabra, no había visto ese rostro, no había reconocido esa bandera.


imagen, de las sink series del gran artista local Alex Zapata

22/9/2012

El gobierno y la desaparición de Julio López

Por Myriam Bregman (pts)

"No podemos hablar de errores reiterados en la investigación. Tenemos que hablar de modus operandi y de encubrimiento de ese accionar que intentó desviar la investigación.
Incluso se hicieron acciones burlescas. Se lo buscó con un perro al que luego le cuestionaron su entrenamiento y sus capacidades olfativas. Se lo buscó con pendulistas, videntes y hasta siguiendo las pistas de una mujer que por las noches se transformaba en pájaro y avistaba a Julio López.
Los allanamientos solicitados se hicieron tarde y mal, incluso a veces se anunciaron por la prensa.
La lista es grande. La decisión de no tocar a la Bonaerense, también. Como la necesitan para actuar a favor de multinacionales como Kraft, la encubren." 

La nota completa en:
http://www.perfil.com/ediciones/2012/9/edicion_712/contenidos/noticia_0038.html

No todo espionaje a favor de la dictadura es tan malo

Finalmente, sobreseyeron al sindicalista k Gerardo Martínez, en la causa en la que fue probado que trabajara como agente de inteligencia del Batallón 601, durante la dictadura, espiando obreros. Hoy, por suerte, es un dignísimo líder gremial oficialista, y con una foja de servicios a la dictadura blanqueadísima. No siempre espiar a los obreros de izquierda es malo, como prueba nuestro Ministerio de Seguridad. No siempre espiar a favor de la dictadura está tan mal. Bravo Martínez! Este gobierno ha salido adelante, defendiendo lo suyo! Ningún medio oficialista dirá nada contra ti: los obreros espiados algo habrían hecho. Serás un buchón de la dictadura, pero de los nuestros, bien k, y bien argentino!

21/9/2012

Tres pelis

Esta semana se estrenaron varios films interesantes. Menciono tres
Por un lado, la notable película francesa Tourneé, dirigida y protagonizada por Mathieu Amalric, de quien ya sabíamos que era un excelente actor, y ahora vemos que puede ser un gran director
Por otro lado, Infancia Clandestina, película argentina que vuelve a tratar el tema de la represión, los desaparecidos, la clandestinidad...y lo hace muy bien
Finalmente El Cielo Elegido, de Víctor González, peli en la que don Huili Raffo aparece comprometido con el guión. Ésitos a las 3!

Plataforma/Reforma Constitucional/Réplica


En Tiempo Argentino de hoy (http://tiempo.infonews.com/2012/09/21/editorial-86406-acerca-de-la-reforma-constitucional.php), publico una réplica a éste texto (http://tiempo.infonews.com/2012/09/21/editorial-86407-el-progresismo--y-el-derecho.php), reproducido hoy en Tiempo Argentino

El 17 de septiembre pasado, el colega Guido Croxatto publicó en Tiempo Argentino un texto titulado "El progresismo y el derecho", en donde impugna lo que escribiéramos desde Plataforma 2012 en torno de la reforma constitucional y la re-reelección presidencial. Como coautor de dichos escritos, quisiera tomar la oportunidad para continuar con el debate propuesto por Croxatto, y responder a algunas de las fallas que reconozco en su artículo.
1) Su primer argumento es, en sus términos, "jeffersoniano": toda generación tiene derecho a repensar su Constitución. De acuerdo, pero nuestra postura no es que la Constitución no debe discutirse o modificarse (de hecho, sugerimos cómo y por qué hacerlo), sino que no debe reformarse a partir de malas razones. Como sostuviera en su momento Carlos Nino: que alguien necesite urgentemente operarse del corazón, no da razones para que uno acepte una operación pulmonar, sino razones para rechazarla. Nosotros creemos necesaria una operación del corazón, no una cirugía estética. Proponemos democratizar el poder, en lugar de seguir concentrándolo.
2) Su segundo punto –en torno al cual gira casi todo el resto de su artículo– consiste en sostener que, en una parte de nuestro escrito, utilizamos un "temerario argumento ad hominem... que ningún estudiante mediocre de…derecho osaría exponer en un examen": enfatizar el "quién" va a reformar, y no el "qué" debe reformarse. El argumento es sorprendentemente inexacto: los documentos de Plataforma fueron dos, y uno estuvo enteramente dedicado al "qué" debería o no debería reformarse. Se trata, entonces, de un intento de "mirar a su peor luz" lo que hemos escrito: no prestar atención a los argumentos que damos, para concentrarse entonces en una lectura impropia de otro que adicionamos.
En efecto, entre los numerosos puntos que discutimos, uno se refiere al "quién". Lejos de ser un argumento ad hominem, se trata de un argumento "históricamente situado", que busca poner la reforma en el contexto de nuestra vida política reciente. Un argumento tan extraño como podría serlo preguntarse, frente a una operación, qué médicos y en qué hospital van a operarlo a uno. Se trata de preguntas simplemente imprescindibles y prioritarias para cualquiera que se tome en serio una propuesta de cambio.
4) Agrega Croxatto que "tenemos una Constitución importada, copiada, buena en algunos aspectos, insuficiente en otros, que poco tiene que ver con la historia del pueblo y el suelo argentino, nuestro idioma, nuestra idiosincracia y nuestros valores". Para no convertirse en una lista de imprecisiones, o en una mera excusa, lo que debería hacer Croxatto es enumerar en qué instituciones (o valoraciones) "no importadas" está pensando: todas las propuestas por el oficialismo hasta el momento lo son.
5) Todo el artículo de nuestro colega aparece cruzado por referencias a los Derechos Humanos que plenamente compartimos. En nuestros documentos señalamos, sin embargo, que los Derechos Humanos no deben ser usados como pantalla: las violaciones de Derechos Humanos que hoy padecemos no  encuentran su fuente principal en la Constitución, sino en una práctica (en torno a comunidades aborígenes, recursos naturales, transportes o energía) que en nuestros documentos sistemáticamente objetamos.

19/9/2012

La pequeña diferencia entre la Argentina y Uruguay

Poner el hombro junto al pueblo
http://www.clarin.com/mundo/Temporal-Mujica-lesiono-ayudando-arreglar_0_776922561.html

o burlarse de él desde una kabina de primera clase
http://www.lanacion.com.ar/1509837-soy-un-hombre-de-este-modelo-dijo-el-intendente-k-que-viajo-a-miami

Dos miradas sobre la protesta



Página 12 mostró, en estos días, dos modos muy disímiles de pensar la masiva protesta del jueves. Por un lado (texto 1), la columna de hoy de M.Wainfeld. A pesar de que comienza con una frase de reminiscencias nefastas, el texto es reflexivo, abierto, sensible a las diferencias, atento. Por otro (texto 2), la columna de los lunes de E.Aliverti, que termina con un párrafo que pasará a la historia del periodismo argentino, por la cerrada inhumanidad que transpira y quiere hacer visible. Vale la pena comparar los textos. Pego aquí un párrafo de cada uno de ellos:

Texto 1
Un riesgo, cree este cronista, acecha al oficialismo. Es suponer que la protesta sólo aglutina a exaltados gorilas, que los hubo y se dejaron oír. También presuponer que sólo el odio mueve a los participantes, aunque unos cuantos lo destilaron en dosis pestilentes. Y, sobre todo, desdeñar todas las críticas o creer que éstas se encierran en la burbuja de la minoría que se expresó.
En toda sociedad siempre hay disconformidades, broncas, intereses heridos que pueden llevar al reclamo. La sociedad argentina, en promedio, es mandada a hacer para reclamar en calles y plazas. Minimizar la expansión del reclamo, con recursos políticos democráticos, es un objetivo lógico del Gobierno. Lo que es muy distinto a creer que eso se puede hacer sólo subestimando a quienes lo cuestionaron o cuestionarán o simplificando su repertorio de demandas u objeciones. O emitir señales que excluyen la introspección, que no es una debilidad sino una sabiduría.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-203719-2012-09-19.html
……………………………………………………………………………………….

Texto 2:
Esta columna termina en primera persona, como es de estilo y pertinente aclarar cuando un periodista –más aún en rol opinativo– se dispone a violar una regla básica de la profesión. Me importa una infinita cantidad de carajos tener el más mínimo grado de consenso con esta gente. Casi desde que el mundo es mundo, el mundo se divide en clases. Y en las más postergadas, por obra de las dominantes de la pirámide y sobre todo en las medias, que son el jamón del sandwich, hay franjas asemejadas que hasta salen a la calle para defender intereses que no les son propios sino de quienes las sojuzgan. Se puede creer que vale convencer a los privilegiados y a sus loritos por vía del “diálogo”, siempre desparejo gracias a los medios de comunicación que pertenecen a la clase de punta. O practicar el “centralismo democrático” de dar la batalla a través de los hechos, tal y como toda la vida hicieron ellos. No quiero saber absolutamente nada de pacificar relaciones con esta gente. No quiero ni diálogo ni consenso con quienes vociferan “yegua, puta y montonera”. No quiero sentarme a soportar, ni por un solo segundo, a los que quieren para Cristina el final de De la Rúa. Me repugna que salgan a manifestar muchos de los que hace poco más de diez años canturreaban que entre piquetes y cacerola la lucha era una sola, porque les habían pasado la cuenta de la fiesta de la rata. No quiero saber nada con esa gente que a la primera de cambio apoyaría el golpe militar del que ya no disponen. Quiero tener con ellos una profunda división. Y concentrarme en de cuál manera se garantizaría mejor que se hundan en el fondo de su historia antropológico-nacional, consistente en que el negro de al lado no porte ni siquiera el derecho de mejorar un poquito.
Quiero a esa gente cada vez más lejos. Y cuanto más los veo, más seguro estoy.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-203553-2012-09-17.html