31/12/2012

Brindis/ Mango Lassi

Para los espíritus lácteos va, con buena leche, la receta de LA bebida del pueblo indio/pakistaní para horas calurosas. Pocos ingredientes, siempre saludable. Y buen año para todxs

1 taza de yogur entero
media taza de leche
1 mango cortado, pelado, descarozado
2 minutos de mexclado
(se le puede agregar, obviamente, azúcar, jengibre, etc., pero no es necesario)
Un espectáculo

       

30/12/2012

El primer arrepentido del Ministerio de Seguridad


En el último número de la siempre interesante Revista Crisis, aparece una excelente nota de Esteban R., quien fuera durante 20 meses funcionario del Ministerio de Seguridad. ER da cuenta de aquello en lo que se ha convertido la gestión Garré, que tanta gente interesante supo captar (gente que hace tiempo viene avalando, en los hechos, una gestión que da miedo).

Dice ER que, desde el Ministerio, y con el objetivo de disminuir la sensación de inseguridad, se profundiza el control poblacional y la militarización. Agrega: "La novedad introducida por la gestión Garré en Seguridad consiste en otorgarle a la Gendarmería la función de prevenir el delito. Y prevenir implica dos cosas: vigilar a pobreza y, sobre todo, controlar a los jóvenes de los barrios marginales."

ER da amplio respaldo a sus dichos, da cuenta de la violencia ejercida por Gendarmería contra los pobres, y de las humillaciones que ejerce contra los miembros de los grupos más vulnerables. Critica el "uso del espectáculo de la seguridad", en la que no ve la menor inocencia (gendarmes "desembarcando para la guerra " en barrios carenciados -ver www.minseg.gob.ar/multimedia/videos ). Objeta, en particular, el giro impulsado en el Ministerio, desde la llegada de Berni, "el verdadero jefe operativo de la fuerza".

Y concluye: "La Gendarmería es la contradicción principal de una gestión que pretendió calar hondo, despolicializando la seguridad con una mirada multiagencial, pero que puede terminar adhiriendo a los términos simplificados que impone la demagogia punitiva".

Bolsa Laboral ACIJ (¡¡¡)

En ACIJ (Asociación Civil por la Igualdad y Justicia)


está comenzando una búsqueda laboral para cubrir los cargos de coordinación  de  los  programas:
-          Coordinador/a del Área Igualdad Educativa
-          Coordinador/a del Área Derechos y Construcción Comunitaria en Villas
-          Coordinador/a del Área de Fortalecimiento de las Instituciones Democráticas y Lucha contra la Corrupción

(Las posiciones son de primera responsabilidad, así que atención los interesadxs)

Despotismo electivo y ley de medios

Buen reportaje a J.Nun,
http://www.lanacion.com.ar/1541522-jose-nun-hay-que-luchar-para-que-en-la-argentina-no-se-instale-un-despotismo-electivo

29/12/2012

Filosofía política

Luego del extraordinario compendio de filosofía política editado por P.Pettit y R.Goodin (acà)

Luego del ya clásico manual de Will Kymlicka, sobre la filosofía política contemporánea (acà)
(que yo intenté continuar en castellano, por acá)

Luego del excelente estudio introductorio del filòsofo  J. Wolff (acà)

Ahora llega un fabuloso "Handbook" de Filosofía Política, editado por D. Estlund, y con la participación de los mejores especialistas de la actualidad (acà). Ya volveremos sobre el espectacular libro


Saqueos/ Premio al antiperiodismo

En una de las notas más desopilantes del año, Luis B., de P12, sostiene que los saqueos de la semana pasada demuestran la fortaleza política del gobierno. Supongo que la inflación hace lo propio con la fortaleza económica del Unicato K, en tanto que las mentiras del INDEC evidencian su denodada lucha por la transparencia. Premio al antiperiodista del año, símbolo de lo que un periodista no debiera ser
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-210828-2012-12-29.html

Correa sigue aplicando la ley antiterrorista

En cabeza de uno de los gobiernos más represivos de América Latina, Rafael Correa sigue aplicando las normas antiterroristas contra indígenas, pobres y mujeres que osen oponerse a sus planes extractivistas. Pero hay que callarse la boca y ocultar las bárbaras violaciones de derechos humanos de hoy, porque la oposición ecuatoriana es mala, y el gobierno ha hecho una que otra cosa con la que estoy de acuerdo. Informe de Adriana R.C.

Dos mujeres ecuatorianas: Abigaíl Heras y Cristina Campaña, se encuentran detenidas, acusadas de terrorismo y sabotaje en una de las cárceles ecuatorianas por ser contrarias, opositorias o críticas a la “revolución ciudadana”. Se encuentran en huelga de hambre y su salud se deteriora cada día al borde del nuevo año 2013.
“Se aplicó el artículo 160-A del código penal y la ley no puede ser interpretada sino aplicada” dijo un exguerrillero de Alfaro Vive en televisión; dijo, además, que los secuestros que se cometieron hace 20 años atrás por parte de su grupo guerrillero  no se compara con la actual acusación de los 10 jóvenes detenidos, conocido como “caso Luluncoto”. El exguerrillero es parte del nuevo régimen de gobierno. ¿Qué hicieron los jóvenes para merecer tal acusación? ¿Qué hicieron Abigail y Cristina para estar muriéndose de hambre en lugar de aceptar “amablemente” su “delito” a resistir?
Si se atrevieron a cometer un acto de sabotaje, es decir, paralizar o deteriorar una institución o transporte público o privado, ya sea por un motivo político, económico, o cualquier otro  tendrán una pena de 8 a 12 años (artículo 158 Código Penal); si el “atrevimiento” fue la de organizarse en grupos y atentar contra la seguridad pública o privada con “pretextos” revolucionarios, sociales, patrióticos, entre otros,  su pena será de 4 a 8 años (artículo 160-A del Código Penal). En definitiva, todo acto de resistencia política, social y económica en el Ecuador está criminalizado y aplicado por un régimen que se proclama “revolucionario”.
Esta criminalización de la resistencia es rotundamente opuesta a todos los principios de los derechos fundamentales que son productos históricos de las sociedades modernas  y que se encuentran proclamados en  la actual Constitución ecuatoriana (2008) que en su capítulo VI consagra los derechos de la libertad (conciencia, política, organización e identidad colectiva. artículo 66).
El derecho a la libertad que se encuentra en nuestra actual Constitución está íntimamente ligado al derecho a la resistencia. ¿Qué es resistir? Es precisamente cometer “sabotajes” como cerrar carreteras, tomarse una institución educativa pública para el libre acceso, tomarse una industria que atenta contra los derechos de los trabajadores. También resistir es organizarse políticamente y lanzar campañas contra el autoritarismo de un régimen, y luchar por un nuevo sistema político y económico. El derecho a la resistencia no es nuevo, según Gargarella (2007) es uno de los centrales derechos que cuestionaron al autoritarismo desde la ilustración pasando por las revoluciones burguesas en los Estados Unidos y en la revolución francesa e incluso en las Constituciones Latinoamericanas liberales como la Mexicana de 1814.
Sin el derecho a la resistencia no hubiera sido posible las revoluciones independentistas Latinoamericanas, el anticolonialismo, el nuevo constitucionalismo, la caída de los regímenes autoritarios en el país como el de García Moreno; hubiera sido imposible la revolución liberal de Eloy Alfaro, la educación pública y gratuita, los derechos colectivos y todos los derechos de los pueblos indígenas que son el más claro producto de siglos de resistencia. La lengua quichua hubiera desaparecido en el país, la esclavitud y el concertaje-servidumbre indígena seguirían vigentes. Las mujeres seguiríamos presas del analfabetismo y de la violencia social y privada. La resistencia es pues el origen de los derechos humanos.
De los 10 jóvenes acusados de terrorismo y sabotaje fueron liberados 2 hombres; las mujeres siguen presas y en huelga de hambre. Hoy, 27 de diciembre del 2012, se anunció su grave estado de salud. Casi al pie del "patíbulo" esta historia  parece repetirse. Cuando en el régimen terrorista de Robespierre empezó la persecución a los “revolucionarios giroldinos”, especialmente a las mujeres contrarias al terrorismo de los jacobinos, Madame de Roland, sentenciada a la guillotina, dijo al mirar la estatua que se había construido contra la monarquía y en nombre de la “revolución francesa”: “libertad, cuántos crímenes en tu nombre se han cometido”.
¿Cuántos crímenes se cometerán en el Ecuador en nombre de una llamada “revolución”? Dos mujeres, que no pasan de los 28 años están dispuestas a demostrarlo poniendo su vida para demostrar las verdades. 

28/12/2012

Democratizar la justicia 4: Democracia judicial y jurados



Hace un tiempo nos ocupamos del incipiente trabajo de Albert Dzur (acá:
http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2011/09/dzur-democracia-y-derecho-penal.html )
dirigido a conectar el Derecho Penal, la Teoría del Castigo, y la Democracia. Dzur pedía un activismo mucho mayor para la participación ciudadana en materia penal, particularmente a través de la institución de jurados.

En su momento, elogiamos el trabajo de Dzur, en un evento en donde él lo presentaba agobiado por el acoso del tradicional dogmatismo penal. De nuestra parte, defendimos sus escritos a los que, en todo caso, impugnamos por no estar fundados en una concepción de la democracia más articulada.

En estos días, Dzur ha publicado su libro sobre el tema, que lleva por título Punishment, Participatory Democracy & the Jury. Notablemente, el libro recoge críticas como las que le formuláramos (de hecho, agradece a este blog por "las preguntas difíciles" que le hiciéramos en su momento), y hoy su postura parece mucho mejor sostenida, y también más cautelosa en algunas de sus conclusiones.

Dzur está prácticamente solo en esta empresa: Critica el elitismo penal dominante, porque considera que la ciudadanía tiene mucho que aportar en la discusión sobre el castigo. Indirectamente, objeta al Ferrajolismo dominante en estas tierras, que asume que cualquier apertura del Derecho Penal a la ciudadanía implica inflación penal, castigos más altos, penas más duras: Otra muestra de repudiable elitismo.

Al mismo tiempo, sin embargo, Dzur critica a muchos de los defensores actuales del jurado que, en el fondo, comparten los principios últimos del ala anti-democrática. Para estos defensores del jurado, la ciudadanía sólo puede involucrarse en los temas probatorios (Juan golpeó o no a su mujer, María robó o no los pastelitos), pero nunca en la misma reflexión sobre el derecho de fondo: "la gente" no está capacitada para ello. Esta es, también, la posición prevaleciente en la Argentina, aún entre los más progresistas defensores del jurado.

Dzur pide otra cosa. Pide que "las instituciones participativas, tales como los foros propios de la justicia restaurativa, y un revitalizado sistema de jurados" ayuden a repensar los alcances y límites del castigo -"una tarea que ha estado perdida por generaciones". Bienvenido Dzur, en su soledad teórica. Lo acompañaremos.

Saqueos 3

La Presidenta, que por estas horas ha perdido toda sensatez, sigue obsesionada con su visión reaccionaria de la democracia: pide que en vez de saqueos ganen elecciones. Con lo cual, a) muestra que sigue insistiendo con una visión reaccionaria de la democracia (democracia es igual a las elecciones que se celebran cada 4 años, y no se venga a quejar en el mientras tanto), y b) sigue cerrada a vincular los saqueos con los resultados de sus prácticas económicas. Es decir, se abroquela en una lectura reaccionaria de la democracia, y ciega en materia económica. Una pena, qué le vamos a hacer.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-210795-2012-12-28.html

Saqueos 2

Nota del amigo Gerardo Aboy, sobre los saqueos, que también es signo de algo más -el desgajamiento de los núcleos intelectuales con cierta afinidad hacia el gobierno. Era hora.
http://www.lanacion.com.ar/1540911-despues-de-los-saqueos

27/12/2012

Rosanvallon sobre Rawls 2

Ahora accedí al texto de Rosanvallon sobre la igualdad, en el que dedica unas poquísimas páginas (5?) al trabajo de John Rawls. El mismo deja en claro que el reportaje de P12 que reprodujimos hace unos días partía de preguntas entre capciosas e ignorantes, para llegar a respuestas distorsionadas en la transcripción, ya sea por la mala fe o el desconocimiento del periodista de turno, lo cual no sería una sorpresa. El análisis de Rosanvallon sobre Rawls, en La Sociedad de Iguales, es relativamente común y poco sofisticado, pero no es superficial ni irresponsable (como se desprende del reportaje citado). Y su crítica se dirige menos a Rawls que a Dworkin, centrándose en un tema habitual, obvio: cómo distinguir entre las "circunstancias" en que nos toca nacer (y que no son elegidas por nosotros), que deben ser neutralizadas por el Estado, y las "elecciones" de cada uno, de las que cada uno es responsable, y que por tanto deben ser respetadas. Ello, para abrir lugar a una teoría alternativa de la igualdad, sobre la que quisiera prestar más atención, porque la entreveo inscripta en una corriente -llamémosla corriente "relacional" de la igualdad- hoy en boga, y en principio promisoria. En estos días andaré estudiándola -sobre todo a partir del extraordinario trabajo de Elizabeth Anderson- y luego comento.

Casi todas las voces

El oficialismo se sigue negando a nombrar al delegado de la oposición-FAP, en el organismo de aplicación de la ley de medios. Pero qué rareza, tratándose de una persona especialmente preparada¡! Casi como si no quisieran ser controlados¡!
http://www.lanacion.com.ar/1540661-maniobras-para-fulminar-la-pluralidad

25/12/2012

Toña la Triste

Nadie escribió boleros como Agustín Lara. Nadie interpretó los boleros de Agustín Lara como Toña la Negra.

Acá, interpretando algún que otro tema de El. Tremenda la Negra!

http://www.youtube.com/watch?v=tnnzOByuOAM

http://www.youtube.com/watch?v=kDSoqStdIXo

http://www.youtube.com/watch?v=WejXXrPK380

Para apagar las penas de fin de año, quién mejor que ELLA

En la foto, con Agustín Lara (piano) y Pedro Vargas

24/12/2012

El postre de los pobres

Hace varias décadas, en el sur de Italia, en medio del campo, sin "una lira in tasca", los tíos me preparaban pequeños manjares de pobres, cuyo sabor aún me resulta inolvidable. En las tardes de frío, y sobre la cocina a leña, untaban el pan casero con una pasta que tenía la consistencia de una manteca, pero que no era otra cosa que el aceite congelado por el frío. Pan crujiente, con ese oro puro que ahora chorreaba, y al que se le agregaban luego unas pizcas de azúcar nomás. Tardé varias décadas en volver a probar un aceite así, una delicadeza semejante. Luego de almorzar, y cuando uno merecía premio por haber hecho algo bien, venía el postre más simple y más exquisito de todos: la yema de un huevo, unas pocas cucharaditas de azúcar y batir y batir hasta el infinito, con el tenedor, hasta tener una pasta suave, sobre la que se volcaba un poco de café expreso, recién preparado. Era el postre de los pobres, y era extraordinario. Feliz navidad para todxs¡!

23/12/2012

Los saqueos

Maristella S. sobre los saqueos
http://www.perfil.com/ediciones/2012/12/edicion_739/contenidos/noticia_0020.html
Pablo S. sobre el mismo tema
http://www.perfil.com/ediciones/2012/12/edicion_738/contenidos/noticia_0014.html

La presencia de una ausencia

Cuando se produce la explosión del 25% anual, CFK hace silencio sobre los saqueos. La ausencia de una presencia

22/12/2012

Plasmas

Qué notable cómo la nueva derecha kirchnerista pasó a asumir como propias las sandeces que siempre dice la derecha en situaciones de saqueos -ahora en torno al "robo de plasmas en lugar de comida". Medio gabinete dijo tonterías sobre el tema, desde el "diputado" Recalde, diciendo que el plasma no se come, hasta el gobernador de Buenos Aires, diciendo que tales robos significan que no era el hambre lo que estaba en juego. Hace dos años, y frente a los saqueos (con plasma) que se producían en Chile (ratificando que la postura que tenemos no es anti-k, sino principista, y en el caso en cuestión anti-Piñera), decíamos lo mismo que ahora
http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2010/03/terremoto-saqueos-plasmas.html

La clase obrera no piensa


"si la inflación fuera realmente del 25% anual, el país explotaría" Presidenta CFK, Harvard University, 2012




La clase obrera no piensa, no razona por su cuenta, y es controlada a distancia por perversos dirigentes sindicales. Sus integrantes no tienen necesidades, no pasan hambre. Reciben una orden y allí salen, a saquear supermercados, a enfrentar a la policía, a arriesgarse a un arresto altamente probable. No tienen autonomía, viven bien gracias a la Asignación Universal, y a pesar de eso, desagradecidos, salen en masa, violentos, como zombies, frente a la orden de saquear dada por los conspiradores, enemigos de este Histórico Proceso.

Es increíble que personas alguna vez progresistas, alguna vez preocupadas por la clase obrera, puedan llegar a suscribir una concepción así –tan clasista, tan reaccionaria, tan oligarca, tan de nuevo rico, tan ignorante de los miles que revuelven la basura cada noche. Cómo pueden repetir las mismas frases que la derecha más rancia? ("si tiene hambre no roba un plasma") Cómo pueden defender una concepción tan anti-sociológica?: el disparador puede ser cualquier cosa, la cuestión es por qué un fenómeno se expande, se mantiene, se reproduce en puntos tan distantes entre sí.

Es inaceptable, por lo demás, que la agencia oficial, pública, nacional, de noticias, simplemente sostenga, frente a los saqueos, que lo que ha habido son “robos organizados”, que se anime a titular, frente a un saqueo, que “delincuentes entran en un supermercado”.

Es inaceptable, también, que los medios oficialistas, autodefinidos como progresistas, no abran espacio serio para pensar sobre la miseria que desata reacciones, bronca, violencia; que hayan “informado” todo el día desde la certeza de la conspiración, de la responsabilidad de los que manejan a la clase obrera por control remoto, de los que buscan que no se note el éxito en el que vivimos, la felicidad que reina en las villas: son menemistas de la peor calaña, con una concepción miserable, arrogante sobre la clase obrera.

Como es inaceptable que, primero, la dirigencia oficial acuse irresponsablemente a opositores (el jefe de gabinete invirtiendo la carga de la prueba le exigió al líder obrero que "demuestre" que no es el culpable de todo), y luego la TV pública, nacional, de todos, tan ligeramente, tan cínicamente, tan arbitrariamente y sin pruebas, se pase el día hablando de los dirigentes sindicales que organizaron saqueos simultáneos, en todo el país (qué impresionante capacidad de movilización que tienen estos dirigentes irrepresentativos, qué capacidad para obligar a "sus" obreros a arriesgar hasta la vida, por nada). Ojalá la justicia haga algo, con todos ellos, que los condene por la inexplicable brutalidad de acusar sin pruebas, a personas concretas, de mentir mentir mentir descaradamente. Pena verlos, en tan poco tiempo, convertidos en (otra forma de) la oligarquía corrupta que poco atrás denunciaban.

21/12/2012

Cárcel para todxs

Siguiendo la lógica de "cárcel para todxs", impulsada desde la Presidencia, confirman la sentencia para todos los condenados por el incendio en Cromagnon. Otra vez: condenar sí, pero cuál es el sentido de la prisión, a esta altura? Quién va a aprender qué con la prisión, que no pueda aprender de otro modo menos irracional?

Los saqueos no serían expresión de un problema social

Apenas ayer, y luego de la movilización obrera del miércoles, desde los medios oficialistas se escribían ironías arrogantes contra los movilizados. Los comentarios oficiales buscaban afirmar la fortaleza económica del momento, y criticar la marcha, producida en el 10 aniversario de un momento crítico de la historia argentina, caracterizado por una radical crisis de representación política -un pueblo absolutamente descreído y desconfiado de su clase política- y una crisis económica expresada en saqueos contra supermercados. Ironías de la historia, al momento en que se publicaban esos comentarios burlones, la izquierda se volvía a movilizar en repudio ante una clase política representante de nadie, y grupos hambreados volvían a saquear supermercados, a lo largo de todo el país.

Las lúcidas respuestas oficialistas no se hicieron esperar. Repitiendo cada uno de los latiguillos de la derecha conservadora, los lacayos de turno sostuvieron entonces que: "la culpa es de la izquierda;" "robar televisores y quemar autos no es conflictividad social" (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-210363-2012-12-21.html); "se trata de un problema local" (lamentablemente, extendido a localidades ubicadas a todo lo largo y ancho del país); y "no estamos frente a un problema social": estaríamos, según parece, frente a un problema matemático, completamente desvinculado de lo social. Son de un cinismo que hace daño.

Falardeau

Philippe Falardeau, gran nombre del (nuevo?) cine canadiense, autor y director de varias buenas películas incluyendo (de próximo estreno), Profesor Lazhar. Para anotarlo
http://www.imdb.com/name/nm0265852/bio

20/12/2012

Manifiesto de la izquierda socialista en Ecuador, contra Correa

Del excelente Alberto Acosta, el gran ideólogo de la Constitución ecuatoriana, los derechos de la naturaleza y el "buen vivir". Por una izquierda inconformista, crítica del poder, enfrentada al poder político y económico. Callar cuando se tiene que actuar es traicionar. Por una izquierda colectivista
Democracia radical, garantizar los derechos (no se perseguirá, como ahora, a los que protestan por el agua, por la tierra; garantizar la libertad de expresión); por una economía social y solidaría; no a la minería contaminante; un estado tomado por la ciudadanía, no por las corporaciones. Vamos Acosta¡!
http://www.youtube.com/watch?v=iYjwMMxhfxI&feature=share

Plataforma 2012. Aborto no punible y aborto legal

(documento completo, acá:
http://plataforma2012.org/2012/12/18/pronunciamiento-aborto-no-punible-aborto-legal/), va el resumen:


El tema del aborto constituye un verdadero analizador social. Es un tema prioritario de salud pública y pone en cuestión problemáticas como el control social sobre el cuerpo de las mujeres, la violación de sus derechos humanos, la morbimortalidad materna, la perpetuación de los estereotipos de género, la injerencia de las jerarquías eclesiásticas en las instituciones, la construcción social de la maternidad.
Estos problemas están atravesados por la pobreza y la desigualdad social. Cotidianamente miles de mujeres pasan por terribles sufrimientos al estar obligadas a realizarse abortos clandestinos, en su gran mayoría en condiciones que no cubren los requisitos necesarios de salubridad. La tasa de morbimortalidad y de judicialización, como producto de estas prácticas, es muy alta.
Esta problemática afecta a las mayorías, y sí bien compromete al conjunto de la sociedad, incide especialmente sobre los sectores más desposeídos.
Las campañas contra el aborto tienden a banalizar una decisión que siempre resulta muy complicada y dolorosa para cualquier mujer. Sí bien se trata en lo fundamental de una reivindicación de género, es necesario tener en cuenta que, desde un lugar diferente, también involucra a los hombres.
Silenciado por el poder político, invisibilizado durante varias décadas, fueron los movimientos de mujeres, a través de la práctica social y el debate, los que instalaron en la escena pública el tema del aborto, subrayando la cuestión que hace a la trama compleja de las relaciones sociales de opresión. También fueron los movimientos de mujeres los que desnaturalizaron las desigualdades de género, inscriptas a su vez en las condiciones de desigualdad social, y fueron obteniendo, hace no tanto tiempo, diversos derechos, como el derecho al voto.
“Educación para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, abarcativa de la globalidad de la problemática, es una consigna que atravesó la barrera del silencio que se quiso imponer sobre el tema.
En nuestro país, la aplicación del aborto no punible consagrado en el Código Penal y que fuera objeto de un fallo exhaustivo de la Corte Suprema de la Nación encuentra permanentes obstáculos para su aplicación y no resuelve el problema de fondo.
El reclamo por la legalización del aborto pretende cambiar la legislación penal, adoptando un modelo que despenaliza el aborto hasta determinado momento de la gestación e incluye ciertas causas si se excedió ese plazo. Este modelo es el vigente desde hace tiempo en países como Estados Unidos, Cuba y el Distrito Federal de México y acaba de ser adoptado por ley en Uruguay.
El proyecto de la ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que aboga por la sanción de una ley que despenalice el aborto hasta la semana 12 de gestación y luego legalice ciertas causas, fue adoptado reiteradamente por muchos legisladores. Se discutió por primera vez en la historia argentina el 1 de noviembre de 2011 en el Congreso, después de dos audiencias públicas. La jornada culminó con un dictamen de mayoría en la Comisión de Asuntos Penales de la Cámara de Diputados, que fue impugnado alegando que se habían contabilizado mal los votos. Perdió estatus parlamentario por segunda vez, y tuvo que ser presentado por tercera vez en marzo de este año.
Cuando se habla de aborto se habla necesariamente de democracia. No pueden enarbolarse ideales como la “inclusión” si éstos son indiferentes a un problema que afecta a la mitad de su población. No existe “justicia social” en un sistema que ignora el impacto del aborto inseguro sobre la población más vulnerable. No puede hablarse de “igualdad” cuando se criminaliza un procedimiento médico que sólo las mujeres necesitan. El reconocimiento de las mujeres como habitantes igualmente dignas que los varones en el ejercicio de la ciudadanía exige la despenalización y la legalización del aborto.

19/12/2012

Democratizar la justicia 3

Publicado hoy
http://www.clarin.com/opinion/Buscan-democratizar-Justicia-someterla_0_831516938.html

El debate sobre el Poder Judicial y “la dificultad contramayoritaria” es tan viejo como la democracia constitucional. Para señalar un momento, podría decirse que el mismo nació con las prime ras discusiones constitucionales en los Estados Unidos , cuando los grupos más democráticos y federalistas mostraron sus resquemores ante la posibilidad de contar con una Corte Suprema “nacional” capaz de interferir con las decisiones que se tomaran al nivel de los distintos estados. Estos grupos temían que, por ejemplo, un fallo de la justicia “nacional” viniera a invalidar, en el futuro inmediato, las decisiones de las “mayorías” locales.
Este tipo de temores, por lo demás, eran incentivados por una justicia que se había mostrado muy dura contra los numerosos ciudadanos que, luego de la guerra de la independencia, habían quedado empobrecidos y endeudados. Es decir, se contaba entonces con una justicia que era vista con desconfianza tanto por los más pobres, como por las provincias intimidadas frente a los poderes crecientes del Estado central.
Tempranamente, Alexander Hamilton respondió a aquellas críticas, en un texto tan lúcido como breve, al que conocemos como El Federalista Número 78 . Hamilton advirtió entonces, como ningún otro, que en la crítica que aparecía contra el incipiente sistema judicial existía un germen potencialmente muy destructivo.
Se trataba de una crítica importante -advirtió- que debía ser sofocada de inmediato. Para calmar estos retos, Hamilton les hizo saber a sus críticos que ellos no tenían nada de qué asustarse. Por un lado -sostuvo- la justicia era “el poder más débil”, ya que no tenía ni “la bolsa” (el dinero, el presupuesto, que eran manejados por el Congreso), ni “la espada” (las armas, el ejército, que eran manejados por el Ejecutivo) .
Por otro lado, agregó que no debía verse a la justicia como enemiga del pueblo . Lo que la justicia iba a hacer, desde entonces, no era ir contra el pueblo representado en las legislaturas, sino ir a favor del pueblo representado en la Constitución.
La respuesta de Hamilton resultó muy eficaz, entonces, y sirvió para calmar las ansiedades existentes. Ello así, al punto que terminó por convertirse en doctrina y jurisprudencia dominantes, sobre todo a partir del famoso fallo Marbury vs. Madison (1803), tal vez el más importante en la historia del Poder Judicial (un fallo que “dio nacimiento” efectivo al control de constitucionalidad de las leyes ).
Ahora bien, más allá del éxito político obtenido por Hamilton, era claro que, jurídicamente, sus argumentos eran más persuasivos retóricamente que sustantivamente interesantes. Por lo tanto, la llamada “dificultad contramayoritaria” tendió a mantenerse viva, ganando fuerza luego de cada ocasión en que la justicia invalidaba genuinas aspiraciones colectivas.
Otra vez, alguien podía decir, frente a tal situación y reviviendo a Hamilton: “¿y cuál es el problema de que esto ocurra, si es que el Poder Judicial detecta que la ley del caso está en contradicción con la Constitución aprobada por el pueblo?”. El problema es que, como sabemos, el derecho no es transparente, sino que debe ser interpretado . Puede ocurrir entonces que el Poder Judicial sostenga que una determinada ley es contraria a la Constitución, cuando en realidad ello no se deriva obviamente de lo que el texto de la Constitución evidentemente dice (¿quién sabe qué es lo que la Constitución “realmente” dice, sobre el aborto, sobre el uso de estupefacientes, o sobre el divorcio, cuando en verdad la Constitución no menciona nunca ninguno de tales términos?).
Para decirlo en breve: la viejísima disputa entre “justicia” vs. “pueblo” no se ha disipado aún, y por ello recurrentemente renace -como hoy, en nuestro país, a través de la discusión sobre la “democratización de la justicia”- montada sobre la idea de que el Poder Judicial vive “de espaldas al pueblo”, al que puede derrotar a través del control de constitucionalidad de las leyes.
No hay nada malo en revivir ese viejo debate, pero conviene entonces no hacer trampa con el argumento: en la disputa “justicia” vs. “pueblo”, la idea de “pueblo” no es sinónimo de “Presidente” ni tampoco de “Congreso” . Si es cierto que el sistema judicial se encuentra indebidamente distante de la ciudadanía, más cierto es todavía que el sistema político -el que más sensible debiera ser a los pareceres populares- h ace tiempo que ha cortado amarras con el pueblo .
En algunos países y momentos, dicha separación resulta todavía más grave: las masivas manifestaciones cívicas y obreras, del 8N y 20N, no hicieron más que recordárnoslo.
En síntesis: democratizar la justicia no significa –como algunos parecen sugerir- someter la justicia al poder político , y democratizar la política no significa autonomizarla aún más , sino por el contrario reforzar los poderes de control y decisión ciudadanos sobre la clase política.

CFK: Por la propiedad privada, la mano dura y la justicia de clase

La misma Presidenta que da máxima protección al empresariado corrupto o asesino (Moneta, Manzano, López, Báez, Cirigliano...), y a los funcionarios públicos ladrones u homicidas (de Boudou a Insfrán, de Alperovich a de Vido), insulta a los jueces que liberan presos, y pide prisión efectiva (¡¡¡) para quienes "rompen propiedades privadas" o "la vidriera de un comercio¨. Impresiona que alguien pueda defender esta política, o hacer silencio frente a Ella.

17/12/2012

La elección de jueces como una "locura"

A la vez que desmintió que el poder judicial represente una "corporación," Zaffaroni sostuvo hoy que la idea de democratizar la justicia a través de la elección de los jueces es una "locura", que "fracasó en todo el mundo", que provoca la "demagogia judicial," llevando a que antes de los comicios los jueces comiencen a dictar fallos destinados a seducir al electorado.Es para anotar lo dicho por Zaffaroni, pero ahora que ya estamos de acuerdo en que esta forma de pensar la elección judicial es mala, tenemos que seguir pensando en la idea de democracia vinculada con la justicia.

Otra forma de pensarla sería el populismo penal, que ya descartamos en posts anteriores, por antidemocrática, a pesar de su retórica tramposa.

Otra forma es la que piensa el gobierno -la peor de todas- que lo que pretende es el sometimiento de la justicia al establishment político gobernante. Esta es la forma mentirosa, más perversa, de exigir un cambio en nombre de la democracia judicial.

Y otra forma más sería el juicio por jurados, frente al cual habría que decir, al menos, que el modo en que hoy -aquí y en tantos lados- se lo piensa, es una bobada: se asume que el pueblo sólo está capacitado para decir si juan mató a maría o no. Pero que ni se meta sobre la cuestión de fondo, la legalidad del acto, la constitucionalidad de la norma, que le corresponde analizar a los que sí saben.

Está bien que limpiemos el campo de tonterías. Pero el tema central hay que seguir manteniéndolo: cómo democratizar la justicia, marcada por la aristocracia y el elitismo? Cómo se hace para que la forma de pensar del obrero, de los indígenas, de las mujeres marginadas, llegue a los debates judiciales? Por ahí pasa el tema.

15/12/2012

Socialismo de la fraternidad

La bonita y rigurosa editorial Katz acaba de (re)publicar, entre otras novedades, la traducción del celebérrimo librito de Jerry Cohen, "Por qué no el socialismo?" En el librín, Cohen avanza como en pocos lados con una concepción de la igualdad que no es idéntica a la que defiende en otros textos (más vinculada a lo que podría llamarse la tradición "igualitarismo de la suerte"). Aquí defiende un "igualitarismo basado en la fraternidad," que en otro texto ("Luck and Equality") describe de este modo:

"El igualitarismo basado en la fraternidad depende de la idea según la cual las divergencias significativas entre la fortuna de las distintas persona desalienta la comunidad. Aquí, y conforme al igualitarismo de la fraternidad, el principio de igualdad no es, en un sentido relevante, fundamental. Este igualitarismo no se ve a sí mismo como respondiendo la pregunta sobre lo que implica la justicia distributiva, ni se apoya en intuiciones sobre lo que la equidad requiere. (Lo que se requiere es la preservación de un) tolerablemente robusto sentido de la comunidad."

Anticonferencias Nino

Ayer, gracias al empuje de la gente de ACIJ, y a los muchos "jóvenes" que presentaron textos críticos sobre Nino, hicimos la informal jornada-anticonferencia en su homenaje. Desde aquí escribo para celebrar lo hecho -lo que organizaron- más allá (o en razón) de los enojos, gritos, susurros, intercambios furiosos y curiosos que hemos tenido. Que se repita y gracias¡¡

13/12/2012

Democratizar la justicia 2: Democracia penal como populismo penal


Frente a la invitación presidencial a "democratizar la justicia", es importante preguntarse qué idea de democracia encierra dicha frase.  La respuesta -a la que enseguida haré referencia- me parece que es muy clara, y deriva de dos datos centrales:

1) El primero se refiere a la esfera política, y se relaciona con la habitual respuesta oficialista que reza: "si usted tiene tantas críticas, entonces forme su propio partido político y gánenos las próximas elecciones"

2) El segundo se refiere a la esfera penal, y se relaciona con un latiguillo típico de la pareja presidencial, dirigido contra los "jueces que liberan presos." Néstor no pasaba una semana sin criticar a los jueces que permitían que los presos "entren por una puerta y salgan por la otra": resultado y expresión de esta postura fue el hecho de que hiciera traducir el lenguaje Blumberg al Código Penal. Cristina, por su parte, viene insistiendo en estos días (muy en particular en su discurso del 10/12, apropiadamente criticado por el CELS) con la idea de que los jueces "no hacen lo que quiere la gente, y liberan a los presos"

Ambas posturas -consistentes, de modo obvio, con el modo centralizado de ejercicio del poder; o con el modo en que han querido implementar la "democratización de la palabra"- dejan visible una idea elitista de la democracia, en donde los gobernantes actúan "interpretando" la "voz del pueblo," a la que nunca escuchan, y a la que nunca apelan de modo directo: es el gobierno que actúa en nombre del pueblo pero sin el pueblo (que queda relegado a expresarse una vez cada cuatro años).

En materia penal, el resultado de esta visión es lo que se conoce como populismo penal, es decir, un modo de decidir en materia penal que tampoco requiere consultar al pueblo de modo directo, pero que se basa en la invocación permanente de ese pueblo que no es consultado. Entonces, se endurecerán las penas "porque es lo que la gente quiere"; se mantendrán a los detenidos en prisión preventiva indefinida, "porque es lo que la gente está pidiendo;" se actuará más drásticamente con los crímenes mediáticos o más visibles, "en respuesta a las demandas de la gente."

Quienes participamos de otras concepciones de la democracia, impugnamos al populismo penal en sus fundamentos. Sobre todo, no identificamos a la democracia con "lo que la elite gobernante piensa que dice la gente". O le preguntamos directamente a la gente qué es lo que piensa y quiere (la solución, llamémosla así, rousseauniana); o buscamos vincular formalmente a las clases obreras y los grupos marginados con las posiciones judiciales (la solución, digámosles así, socialista); o inauguramos un proceso de reflexión crítica colectiva, para ver cómo actuar frente a los problemas que nos angustian (la solución, llamémosla así, deliberativa o dialógica). Desde cualquiera de estos pilares, el populismo penal nos parece una propuesta no sólo no derivada, sino antitética con la democracia, una burla que no tiene absolutamente nada que ver con ella.


12/12/2012

Democratizar la justicia

Después de democratizar la palabra recurriendo a Moneta, Manzano, Vila, y otros símbolos de la ética local; centralizando el dinero exclusivamente en los medios de comunicación oficialistas; y desobedeciendo a la Corte Suprema cada vez que le exigió actuar de modo equitativo en la distribución de pauta publicitaria, la sra. Presidenta propone ahora democratizar la justicia, tomando como punto de partida que la justicia no deja en prisión a personas que "la gente" quiere ver presa: Nooooo, está bien sra. Presidenta, pero qué apuro hay. Con todas las tareas de las que ud. tiene que ocuparse. No se moleste sra. Presidenta!. Faltaba más!