11/11/2009

La represión del gobierno sigue siendo benigna


Después de las juguetonas balas de goma, los suaves palos y los rápidos tiros reservados para los trabajadores gastronómicos; la alegre y bulliciosa caballería lanzada contra los trabajadores de Kraft; el colorido camión hidrante de aguas azules dirigido a los trabajadores de Atucha; y la brutal pero cariñosa represión a los 40 integrantes de la Asociación Mutual Sentimiento; podemos confirmar que el gobierno sigue no-reprimiendo. Uf! Qué suerte. Por un momento pensé que se trataba de un gobierno patronal más. Gracias gobierno!!

p.d.: buena nota, viendo lo que otros siguen sin querer ver, sobre la política represiva de Scioli en la provincia(incluyendo referencia a las más de 60 muertes recientes, a manos de la policía), por Gustavo Palmieri, hoy acá

10/11/2009

Crítica de la crítica del matrimonio gay

Algunos argumentos contra los muy malos argumentos dados por los críticos del matrimonio gay, en la sesión del jueves pasado en Diputados


El matrimonio gay va contra las tradiciones argentinas. Éste es uno de los argumentos más difundidos, pero a la vez más endebles, en contra de los proyectos bajo análisis. En primer lugar, este tipo de afirmaciones son problemáticas por querer asignar la etiqueta de “tradición” a prácticas que –normalmente- no es fácil describir como tales. Pero aún si concediéramos que el matrimonio heterosexual constituye una “tradición argentina,” cuál sería el problema de desafiar dicha tradición? Tal vez, la violencia marital o la infidelidad sean prácticas tradicionales en la familia argentina, pero ello no dice absolutamente nada a favor de las mismas, o acerca de nuetro deber de preservarlas.

Desvirtúa el concepto de matrimonio. Para algunos de los expositores, el matrimonio gay es insostenible porque el concepto de matrimonio está reservado a “hombre y mujer,” y no a parejas del mismo sexo. Este argumento, sin embargo, es muy malo, porque presupone que los conceptos preexisten a nosotros cuando en verdad se trata de creaciones humanas, que elaboramos y precisamos con el tiempo, para comunicarnos y entendernos mejor. Hace algunas décadas, por ejemplo, la idea de “voto” se asociaba con los varones propietarios y hoy, por suerte, dejamos esa vieja definición de lado. Hubiera sido insólito, entonces, que alguien dijera que –al universalizar el sufragio- estábamos “desvirtuando” la naturaleza del concepto de “voto.”

Socava la finalidad del matrimonio. Algunos de los expositores sostuvieron que el matrimonio gay era inaceptable porque él no permitía asegurar la finalidad del matrimonio, que tiene que ver con la procreación y la preservación de la especie. Este argumento peca por varias razones, y entre otras por ser extraordinariamente sobre-abarcativo. Si el argumento fuera válido debiéramos impedir también, por caso, el matrimonio de parejas imposibilitadas de procrear o decididas a no procrear, algo que nadie está dispuesto a hacer y que demuestra que, en verdad, quienes alegan este argumento lo hacen por razones ajenas al mismo.

Fomenta un modelo de familia indeseable. Notablemente, algunos profesionales presentes en el debate recurrieron a llamativas estadísitcas que, según ellos, demostraban que las familias de personas del mismo sexo resultaban, comparativamente, y para el Estado, menos atractivas que las familias “tradicionales.” Por ejemplo, en tales familias se reconocía una tasa mayor de divorcios; mayor consumo de alcohol; mayor uso de estupefacientes (sic!!!!). Las estadísticas citadas resultaban muy poco confiables, pero aún concediendo que ellas fueran verdaderas, ellas no dirían nada en contra el matrimonio gay. Por tomar un caso fantasioso, pensemos en el siguiente ejemplo. Pudiera ocurrir que el matrimonio entre argentinos/as y escandinavos/as resultara, conforme a las mismas estadísticas, uno en donde se registra un mayor consumo de alcohol o de estupefacientes (supongamos que ello es así porque, en promedio, los escandinavos consumen más alcohol o estupefacientes que los argentinos). Nos darían esas estadísticas razones para prohibir tales matrimonios? Por supuesto que no. No incurriríamos, además, en una generalización impermisible, que termina identificando a todo escandinavo con un estereotipo que tal vez no se ajuste en absoluto a la persona del caso? Esto es así, y por eso mismo, el derecho no puede comprometerse con este tipo de categorías sobre-abarcadoras, y mucho menos para restringir los derechos de nadie.

Las distinciones legales entre los que no son iguales resultan permisibles. Para algunos de los oradores presentes, la prohibición del matrimonio gay no responde a prejuicios ni a discriminaciones. Lo que ocurre es que no se puede tratar igual a los que no son iguales. El derecho discrimina cuando trata de modo desigual a los iguales, pero no cuando trata diferente a los diferentes. El argumento del caso apela a lo que denomino una idea “boba” de igualdad, que se utiliza habitualmente para hacerle decir al derecho cualquier cosa. Finalmente, y si no cuidamos nuestra argumentación, todos somos iguales o diferentes a los demás, en alguna dimensión. Juan es igual que María porque los dos son seres humanos, pero Juan es diferente de María porque uno es varón y la otra mujer. No se trata, entonces, de gritar “eureka!” frente a cualquier diferencia que encontramos entre dos personas. Nos interesa ver, primero, si la diferencia que se alega es moralmente relevante para ameritar un trato jurídico diferente, y luego, discutir cómo es que debe reaccionar el derecho en ese caso. Mi sugerencia, en tal sentido, sería la de considerar a blancos, negros, mujeres, varones, heterosexuales y homosexuales como lo que son, es decir, como sujetos iguales en su dignidad. Y si alguna diferencia se quiere afirmar entre ellos, en este caso, propondría que sea una destinada a otorgar compensaciones hacia aquellos a quienes hemos maltratado durante siglos.

Universidad y minería

08/11/2009

Un marxista en Oxford



Publicado el sábado pasado, en la revista cultural Ñ

Hace tres meses murió Gerald Cohen, uno de los últimos y más refinados teóricos del marxismo. Cohen nació el 14 de abril de 1941 en un hogar judío y comunista de Montreal. Su madre era una militante sindical emigrada de Ucrania y su padre un sastre, anti-religioso y anti-sionista. Fue educado en una escuela judía, cuyos miembros estaban convencidos de que comunismo y democracia eran términos indisociables. Por un lado, creían que la igualdad que ellos defendían era necesaria para que la democracia que no fuese meramente "formal" y, al mismo tiempo, sabían que el comunismo sólo podía deshacerse de su tendencia a la tiranía si era el pueblo quien tomaba el control de la vida en común. El eco del Holocausto no hizo más que confirmar las conexiones ideológicas que Cohen, a su temprana edad, había ido trabando: el antinazismo implicaba la democracia, y ésta no podía darse sin la emancipación ciudadana que proporcionaba el comunismo. Estos primeros años marcarían para siempre su vida académica.

Como estudiante, Cohen pasó de la Universidad de McGill, en Canadá, a Oxford, en 1961, donde fue alumno de Gilbert Ryle y posteriormente de Isaiah Berlin. Del primero heredó el rigor que caracteriza a la filosofía analítica y que le sirvió para desmenuzar el materialismo histórico. Berlin le convenció de que el conflicto entre nuestros valores es inevitable y de que no existe una forma de solucionarlo que no descanse en nuestras intuiciones y que no implique una pérdida irreparable. Terminados sus estudios, dio clases durante veintidós años en el University College de Londres, para regresar a Oxford en 1985.

A lo largo de medio siglo, Cohen se dedicó fundamentalmente a estudiar a tres autores: el teórico del comunismo Karl Marx; el filósofo liberal conservador Robert Nozick, y el máximo representante del liberalismo igualitario contemporáneo, John Rawls. Su desembarco fue en todos los casos iluminador. Mediante un análisis riguroso y exhaustivo mostró los puntos débiles, las premisas sin fundamento y las inconsistencias que ensombrecen, o desmontan sus razonamientos.

Desde el seminario que conducía en Oxford, Cohen sometió a los escritos marxistas a un finísimo peine analítico. La herencia hegeliana y la entronización de Althusser como su intérprete principal, habían condenado al marxismo a la escritura críptica propia de la dialéctica. La publicación, en 1978, del trabajo de Cohen La Teoría de la Historia de Karl Marx: una defensa, supuso una revolución en la exégesis marxiana. Entre muchas otras cuestiones, a Cohen le interesó reflexionar sobre un problema que parecía afectar a los escritos de Marx: no quedaba claro si el motor de la historia eran las relaciones de producción, como parecía inferirse del Manifiesto Comunista, o las fuerzas productivas – i.e. los recursos productivos materiales de una sociedad–. En contra de la interpretación popularizada por quienes habían sido seducidos por la metáfora de la lucha de clases, Cohen reconstruye el materialismo histórico de modo que el desarrollo de las fuerzas productivas, y en especial la tecnología, acaba siendo el factor que tiene primacía explicativa. Su cuidadosa lectura atrajo la atención de varios académicos anglosajones de izquierdas como Jon Elster, Adam Przeworski o John Roemer, Philipp Van Parijs. Juntos crearon el grupo de los "marxistas analíticos" o "grupo de septiembre" (mes en el que se reunían a discutir marxismo), que renovó para siempre los estudios sobre los escritos de Marx. Cohen no sólo fue crítico de muchos de los dogmas marxistas, sino también crítico de sus críticos, y defendió un marxismo independiente del individualismo metodológico que abrazaban y difundían muchos miembros del grupo.

En el caso de Nozick, Cohen llevó a cabo una tarea de demolición tan minuciosa, tan radical, tan contundente que, después del pasaje de Cohen, hoy resulta difícil seguir defendiendo al núcleo duro del pensamiento del teórico del capitalismo. Los escritos de Cohen en esta materia –reunidos en el estupendo libro
Self-Ownership, Freedom and Equality(1995)– constituyen un ataque demoledor al pensamiento libertario. Por un lado, demuestran que, bien entendida, la libertad que tanto gusta invocar a los conservadores justifica, en lugar de contradecir, la redistribución de la riqueza: bastaría con fijarse en la autonomía que puede ganar un discapacitado si se le transfieren recursos. Por otro, sus trabajos cuestionan la legitimidad de la idea de "estado de naturaleza" que, desde Locke, ha sido utilizada para justificar la distribución desigual de la riqueza.

Cinco años más tarde, publicó una recopilación de conferencias bajo el título
Si eres igualitarista ¿por qué eres tan rico? –una ácida y agudísima ironía, dirigida a muchos de sus pares, y de manera especial al filósofo Ronald Dworkin–donde dejaba claro que no creía que la igualdad comunista fuese un estado de cosas inevitable. La historia le daba la espalda a algunas de las predicciones más decisivas del marxismo. El horizonte de una sociedad super-abundante se alejaba cada vez más. En tal contexto, se hacía más necesario argumentar a favor de la igualdad, y, hasta entonces, quien mejor lo había hecho era Rawls.

Cuando Cohen se sintió atraído por el pensamiento rawlsiano, criticar la
Teoría de la Justicia era ya una moda en la academia anglosajona. No obstante, sus objeciones son las más sofisticadas y las de mayor alcance, puesto que van desde la solución concreta al problema de la justicia distributiva al método que utiliza Rawls para justificar sus principios. En su último libro Rescuing Justice and Equality podemos encontrar la versión definitiva de sus argumentos: critica el modo en que Rawls justifica algunas desigualdades que se dan en una economía de mercado a través del sistema de incentivos, por considerar que son necesarias para mejorar la situación de los que están peor. Cohen no niega que, en ciertas ocasiones, defender la igualdad a rajatabla puede resultar un fetichismo. Pero no cree que las desigualdades generadas por los incentivos sean legítimas. A su juicio, la mayoría de desigualdades que se dan en el mercado no serían necesarias para mejorar la situación de los más desaventajados si quienes exigen salarios altos actuasen motivados por los valores de igualdad y comunidad, antes que por el auto-interés más egoísta. Esta objeción ha suscitado un importante debate acerca de si los principios de la justicia deben aplicarse sobre las reglas que establecen la "estructura básica" de la sociedad, como cree Rawls o si, además, deben aplicarse también sobre la conducta individual, como afirma Cohen. La idea de que la justicia de una sociedad depende de las actitudes y las decisiones personales que tomen sus miembros, tiene mucho que ver con la lealtad a las propias convicciones, y el ideal de vida comprometida, dos enseñanzas que Cohen aprendió en aquella escuela judía y comunista de Montreal. Como alguna vez escribió, citando a Scott Fitgerald "Una corriente muy poderosa me arrastra hacia atrás, de modo incesante, no importa hacia qué otro lugar trate de remar."

Roberto Gargarella, Jahel Queralt

Domingo de diarios y orgullosos canillitas


Adam Smith. Escasez de entrevistados importantes/
interesantes. Fuentevieja con el ex jefe de gabinete, Sergio Massa, acá.

William Burroughs. La patria piquetera y homosexual, por editorialista fantasma en contra del matriminio gay de LN, acá. Señor de ferpil, las ciudades son efectivamente islas, el mar es el mundo más allá de lo urbano, acá. En la línea, el habitualmente evitado JMS, sobre el gobierno de los soviets de piqueteros y gremialistas, aja, claro, sí, efectivamente, lo peor de lo peor, la razón de nuestros males, acá.

John Maynard Keynes. Dice Michelle Bachelet "Nunca intenté ser populista ni demagógica". Eso sale solito, Michelle, acá.

Truman Capote. Apareció el libro del ano, digo, del anio (perdón no tengo enie), es el del inquisitivo e investigativo Luis Majul. Antes biógrafo de Elisa Carrió, ahora de Néstor Kirchner. En fin. Acá.

Ian Mckellen. Despide a Félix Luna, María Saenz Quesada, acá.

Ludwig Wittgenstein. HV , sobre la ley de medios, acá. Reforma política, internas abiertas, por JNatanson, acá. El mito de la anchoa, por E. Mocca, acá. Más de la reforma política, de Vulcano en digital critic, acá.

Alejandro Magno. Honduras resiste. Santiago O'Donnell sobre conclusiones parciales y siempre tentativas, acá.

Manuel Belgrano. José Pablo F., acá, sobre el recurrente bicentenario (que hace diez años escribía esto y le respondían esto otro).

Platón. La caverna, los conflictos subterráneos y la patronal bajo tierra, acá.

Michel Foucault. Entrevista a Marcelo Saín, nuevo asesor de Sabbatella, autor de "El Leviathan Azul", en digital critic, acá.

Carlos Jauregui. E.Ruchansky, sobre otro día para el orgullo, uno bien masivo, activo y sobre todo divertido, una fiesta para toda la familia argentina, acá. Acá otro relato de C. Alarcón.

Andrea Dworkin. Para no perdérselo. Ayer, rg y Jahel Queralt Lange sobre Gerald Cohen, en la ñ que no pudieron comprar justamente ayer porque era el feriado de los canillitas y puesteros de diarios.

Pier Pao Pasolini. Y Quintín, acá, en columna de ferpil que comenta que el Ingreso Ciudadano lo impulsó desde siempre "la Coalición Cívica y algunos grupos de la CTA". En todo caso, Quintín debe haber querido decir quién lo impulsó primero fue el colectivo multisectorial FRENAPO, que integraba la CTA, otras agrupaciones y políticos, efectivamente, como E. Carrió (y E. Carca con quien firmaron el primer proyecto legislativo cuando eran de la UCR en 1997) y recién después el ARI, dado que se conforma después del debate de la delegación de poderes a Domingo F. Cavallo, en 2001. Recién posteriormente, la CC lo incluirá. Vale la corrección para un incorregible.

07/11/2009

Puta Poesía


Cuando en aquel sábado de septiembre, acá, con todos los recaudos (tal vez innecesarios) trajimos a Osvaldo Lamborghini, la opción que se nos apareció en la mente era Néstor Perlongher. Perlongher fue poeta, ensayista, sociólogo y militante del Frente/Movimiento de Liberación Homosexual. Autor de varios libros de los que resalta "La prostitución masculina". De su "Prosa Plebeya", editada por Colihue, leímos varias crónicas teóricas y ensayos culturales de época, todos muy interesantes. Por ejemplo, aprovechamos que están online para recomendar estas dos: Mataron a un marica y la desaparación de la homosexualidad.

El libro "Prosa Plebeya" comienza con un cuestionario (publicado en la Revista Babel) de 69 preguntas a Perlongher. La pregunta 17 es: "¿Qué frase de la literatura cita con más frecuencia?" Perlongher responde: "Una de Deleuze, ya citada, (esta es "somos una soledad infinitamente poblada"). De Lezama Lima: "Deseoso es aquel que huye de su madre". Varias de Osvaldo Lamborghini: "Paciencia, culo y terror nunca me faltaron"; "Jamás seremos vandoristas!". Boutades de Sarduy: "Lo primero para hacer la revolución es ir bien vestida". Y otras joyitas que encuentro por ahí, al azar y presumo que encajan".

Su poema Cadáveres, con toda su oscuridad, es ya un clásico y está en su poesía completa de Seix Barral. Lo transcribo a continuación. Ahí va!

Cadáveres.


a Flores.

Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres

En la trilla de un tren que nunca se detiene
En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres

En las redes de los pescadores
En el tropiezo de los cangrejales
En la del pelo que se toma
Con un prendedorcito descolgado
Hay Cadáveres

En lo preciso de esta ausencia
En lo que raya esa palabra
En su divina presencia
Comandante, en su raya
Hay Cadáveres

En las mangas acaloradas de la mujer del pasaporte que se arroja
por la ventana del barquillo con un bebito a cuestas
En el barquillero que se obliga a hacer garrapiñada
En el garrapiñiero que se empana
En la pana, en la paja, ahí
Hay Cadáveres

Precisamente ahí, y en esa richa
de la que deshilacha, y
en ese soslayo de la que no conviene que se diga, y
en el desdén de la que no se diga que no piensa, acaso
en la que no se dice que se sepa...
Hay Cadáveres

Empero, en la lingüita de ese zapato que se lía disimuladamente, al
espejuelo, en la
correíta de esa hebilla que se corre, sin querer, en el techo, patas
arriba de ese monedero que se deshincha, como un buhón, y, sin
embargo, en esa c... que, cómo se escribía? c. .. de qué?, mas, Con
Todo
Sobretodo
Hay Cadáveres

En el tepado de la que se despelmaza, febrilmente, en la
menea de la que se lagarta en esa yedra, inerme en el
despanzurrar de la que no se abriga, apenas, sino con un
saquito, y en potiche de saquitos, y figurines anteriores, modas
pasadas como mejas muertas de las que
Hay Cadáveres

Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano:
en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;
en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no se casa
porque su novio ha
….........................!
Hay Cadáveres

En ese golpe bajo, en la bajez
de esa mofleta, en el disfraz
ambiguo de ese buitre, la zeta de
esas azaleas, encendidas, en esa obscuridad
Hay Cadáveres

Está lleno: en los frasquitos de leche de chancho con que las
campesinas
agasajan sus fiolos, en los
fiordos de las portuarias y marítimas que se dejan amanecer, como a
escondidas, con la bombacha llena; en la
humedad de esas bolsitas, bolas, que se apisonan al movimiento de
los de
Hay Cadáveres

Parece remanido: en la manea
de esos gauchos, en el pelaje de
esa tropa alzada, en los cañaverales (paja brava), en el botijo
de ese guacho, el olor a matorra de ese juiz
Hay Cadáveres

Ay, en el quejido de esa corista que vendía "estrellas federales"
Uy, en el pateo de esa arpista que cogía pequeños perros invertidos,
Uau, en el peer de esa carrera cuando rumbea la cascada, con
una botella de whisky "Russo" llena de vidrio en los breteles, en ésos,
tan delgados,
Hay Cadáveres

En la finura de la modistilla que atara cintas do un buraco hubiere
En la delicadeza de las manos que la manicura que electriza
las uñas salitrosas, en las mismas
cutículas que ella abre, como en una toilette; en el tocador, tan
...indeciso..., que
clava preciosamente los alfiles, en las caderas de la Reina y
en los cuadernillos de la princesa, que en el sonido de una realeza
que se derrumba, oui
Hay Cadáveres

Yes, en el estuche de alcanfor del precho de esa
¡bonita profesora!
Ecco, en los tizones con que esa ¡bonita profesora! traza el rescoldo
de ese incienso;
Da, en la garganta de esa ajorca, o en lo mollejo de ese moretón
atravesado por un aro, enagua, en
Ya
Hay Cadáveres

En eso que empuja
lo que se atraganta,
En eso que traga
lo que emputarra,
En eso que amputa
lo que empala,
En eso que ¡puta!
Hay Cadáveres

Ya no se puede sostener: el mango
de la pala que clava en la tierra su rosario de musgos,
el rosario
de la cruz que empala en el muro la tierra de una clava,
la corriente
que sujeta a los juncos el pichido – tin, tin... – del son-
ajero, en el gargajo que se esputa...
Hay Cadáveres

En la mucosidad que se mamosa, además, en la gárgara; en la también
glacial amígdala; en el florete que no se succiona con fruición
porque guarda una orla de caca; en el escupitajo
que se estampa como sobre en un pijo,
en la saliva por donde penetra un elefante, en esos chistes de
la hormiga,
Hay Cadáveres

En la conchita de las pendejas
En el pitín de un gladiador sureño, sueño
En el florín de un perdulario que se emparrala, en unas
brechas, en el sudario del cliente
que paga un precio desmesuradamente alto por el polvo,
en el polvo
Hay Cadáveres

En el desierto de los consultorios
En la polvareda de los divanes "inconcientes"
En lo incesante de ese trámite, de ese "proceso" en hospitales
donde el muerto circula, en los pasillos
donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,
en los huecos
de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos
se travisten de ''hombre drapeado",
laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea)
un paladar, en tornos
Hay Cadáveres


En las canastas de mamá que alternativamente se llenan o vacían de
esmeraldas, canutos, en las alforzas de ese
bies que ciñe – algo demás – esos corpiños, en el azul Iunado del cabe-
llo, gloriamar, en el chupazo de esa teta que se exprime, en el
reclinatorio, contra una mandolina, salamí, pleta de tersos caños...
Hay Cadáveres

En esas circunstancias, cuando la madre se
lava los platos, el hijo los pies, el padre el cinto, la
hermanita la mancha de pus, que, bajo el sobaco, que
va “creciente”, o
Hay Cadáveres

Ya no se puede enumerar: en la pequeña “riela” de ceniza
que deja mi caballo al fumar por los campos (campos, hum…),o por
los haras, eh, harás de cuenta de que no
Hay Cadáveres

Cuando el caballo pisa
los embonchados pólderes,
empenachado se hunde
en los forrajes;
cuando la golondrina, tera tera,
vola en circuitos, como un gallo, o cuando la bondiola
como una sierpe “leche de cobra” se
disipa,
los miradores llegan todos a la siguiente
conclusión:
Hay Cadáveres

Cuando los extranjeros, como crápulas, ("se les ha volado la
papisa, y la manotean a dos cuerpos"), cómplices,
arrodíllanse (de) bajo la estatua de una muerta,
y ella es devaluada!
Hay Cadáveres

Cuando el cansancio de una pistola, la flaccidez de un ano,
ya no pueden, el peso de un carajo, el pis de un
''palo borracho", la estirpe real de una azalea que ha florecido
roja, como un seibo, o un servio, cuando un paje
la troncha, calmamente, a dentelladas, cuando la va embutiendo
contra una parecita, y a horcajadas, chorrea, y
Hay Cadáveres

Cuando la entierra levemente, y entusiasmado por el su-
ceso de su pica, más
atornilla esa clava, cuando "mecha"
en el pistilo de esa carroña el peristilo de una carroza
chueca, cuando la va dándola vuelta
para que rase todos.. . los lunares, o
Sitios,
Hay Cadáveres

Verrufas, alforranas (de teflón), macarios muermos: cuando sin...
acribilla, acrisola, ángeles miriados' de peces espadas, mirtas
acneicas, o sólo adolescentes, doloridas del
dedo de un puntapié en las várices, torreja
de ubre, percal crispado, romo clít ...
Hay Cadáveres

En el país donde se yuga el molinero
En el estado donde el carnicero vende sus lomos, al contado,
y donde todas las Ocupaciones tienen nombre….
En las regiones donde una piruja voltèa su zorrito de banlon,
la huelen desde lejos, desde antaño
Hay Cadáveres

En la provincia donde no se dice la verdad
En los locales donde no se cuenta una mentira
–Esto no sale de acá–
En los meaderos de borrachos donde aparece una pústula roja en
la bragueta del que orina-esto no va a parar aquí -, contra los
azulejos, en el vano, de la 14 o de la 15, Corrientes y
Esmeraldas,
Hay Cadáveres

Y se convierte inmediatamente en La Cautiva,
los caciques le hacen un enema,
le abren el c... para sacarle el chico,
el marido se queda con la nena,
pero ella consigue conservar un escapulario con una foto borroneada
de un camarín donde...
Hay Cadáveres

Donde él la traicionó, donde la quiso convencer que ella
era una oveja hecha rabona, donde la perra
lo cagó, donde la puerca
dejó caer por la puntilla de boquilla almibarada unos pelillos
almizclados, lo sedujo,
Hay Cadáveres

Donde ella eyaculó, la bombachita toda blanda, como sobre
un bombachón de muñequera como en
un cáliz borboteante - los retazos
de argolla flotaban en la "Solución Humectante" (método agua por
agua),
ella se lo tenía que contar
Hay Cadáveres

El feto, criándose en un arroyuelo ratonil,
La abuela, afeitándose en un bols de lavandina,
La suegra, jalándose unas pepitas de sarmiento,
La tía, volviéndose loca por unos peines encurvados
Hay Cadáveres

La familia, hurgándolo en los repliegues de las sábanas
La amiga, cosiendo sin parar el desgarrón de una "calada"
El gil, chupándose una yuta por unos papelitos desleídos
Un chongo, cuando intentaba introducirla por el caño de escape de
una Kombi,
Hay Cadáveres

La despeinada, cuyo rodete se ha raído
por culpa de tanto "rayito de sol", tanto "clarito";
La martinera, cuyo corazón prefirió no saberlo;
La desposeída, que se enganchó los dientes al intentar huir de un taxi;
La que deseó, detrás de una mantilla untuosa, desdentarse
para no ver lo que veía:
Hay Cadáveres

La matrona casada, que le hizo el favor a la muchacho pasándole un
buen punto;
la tejedora que no cánsase, que se cansó buscando el punto bien
discreto que no mostrara nada
– y al mismo tiempo diera a entender lo que pasase –;
la dueña de la fábrica, que vio las venas de sus obreras urdirse
táctilmente en los telares-y daba esa textura acompasada...
lila...
La lianera, que procuró enroscarse en los hilambres, las púas
Hay Cadáveres

La que hace años que no ve una pija
La que se la imagina, como aterciopelada, en una cuna (o cuña)
Beba, que se escapó con su marido, ya impotente, a una quinta
donde los
vigilaban, con un naso, o con un martillito, en las rodillas, le
tomaron los pezones, con una tenacilla (Beba era tan bonita como una
profesora…)
Hay Cadáveres

Era ver contra toda evidencia
Era callar contra todo silencio
Era manifestarse contra todo acto
Contra toda lambida era chupar
Hay Cadáveres

Era: "No le digas que lo viste conmigo porque capaz que se dan
cuenta"
O: "No le vayas a contar que lo vimos porque a ver si se lo toma a
pecho"
Acaso: "No te conviene que lo sepa porque te amputan una teta"
Aún: "Hoy asaltaron a una vaca"
"Cuando lo veas hacé de cuenta que no te diste cuenta de nada
...y listo"
Hay Cadáveres

Como una muletilla se le enchufaba en el pezcuello
Como una frase hecha le atornillaba los corsets, las fajas
Como un titilar olvidadizo, eran como resplandores de mangrullo, como
una corbata se avizora, pinche de plata, así
Hay Cadáveres

En el campo
En el campo
En la casa
En la caza
Ahí
Hay Cadáveres

En el decaer de esta escritura
En el borroneo de esas inscripciones
En el difuminar de estas leyendas
En las conversaciones de lesbianas que se muestran la marca de la liga,
En ese puño elástico,
Hay Cadáveres

Decir "en" no es una maravilla?
Una pretensión de centramiento?
Un centramiento de lo céntrico, cuyo forward
muere al amanecer, y descompuesto de
El Túnel
Hay Cadáveres

Un área donde principales fosas?
Un loro donde aristas enjauladas?
Un pabellón de lolas pajareras?
Una pepa, trincada, en el cubismo
de superficie frívola...?

Hay Cadáveres

Yo no te lo quería comentar, Fernando, pero esa vez que me mandaste
a la oficina, a hacer los trámites, cuando yo
curzaba la calle, una viejita se cayó, por una biela, y los
carruajes que pasaban, con esos crepés tan anticuados (ya preciso,
te dije, de otro pantalón blanco), vos creés que se iban a
dedetener, Fernando? Imaginá…
Hay Cadáveres

Estamos hartas de esta reiteración, y llenas
de esta reiteración estamos.
Las damiselas italianas
pierden la tapita del Luis XV en La Boca!
Las ''modelos" –del partido polaco–
no encuentran los botones (el escote cerraba por atrás) en La Matanza!
Cholas baratas y envidiosas – cuya catinga no compite – en Quilmes!
Monas muy guapas en los corsos de Avellaneda!
Barracas!
Hay Cadáveres

Ay, no le digas nada a doña Marta, ella le cuenta al nieto que es
colimba!
Y si se entera Misia Amalia, que tiene un novio federal!
Y la que paya, si callase!
La que bordona, arpona!
Ni a la vitrolera, que es botona!
Ni al lustrabotas, cachafaz!
Ni a la que hace el género "volante"!
NI
Hay Cadáveres

Féretros alegóricos!
Sótanos metafóricos!
Pocillos metonímicos!
Ex-plícito !
Hay Cadáveres

Ejercicios
Campañas
Consorcios
Condominios
Contractus
Hay Cadáveres

Yermos o Luengos
Pozzis o Westerleys
Rouges o Sombras
Tablas o Pliegues
Hay Cadáveres

– Todo esto no viene así nomás
– Por qué no?
– No me digas que los vas a contar
– No te parece?
– Cuándo te recibiste?
– Militaba?
– Hay Cadáveres?

Saliste Sola
Con el Fresquito de la Noche
Cuando te Sorprendieron los Relámpagos
No Llevaste un Saquito
Y
Hay Cadáveres

Se entiende?
Estaba claro?
No era un poco demás para la época?
Las uñas azuladas?
Hay Cadáveres

Yo soy aquél que ayer nomás...
Ella es la que…
Veíase el arpa...
En alfombrada sala...
Villegas o
Hay Cadáveres

.............................................. -
.............................................. -
.............................................. -
.............................................. -

No hay nadie?, pregunta la mujer del Paraguay.
Respuesta: No hay cadáveres.
--
Salud!

06/11/2009

Un cariño para Falucho


Por cantidad de buenos textos históricos, pero en mi caso, y sobre todo, por tres maravillas como Mujeres Argentinas, la Misa Criolla y Cantata Sudamericana. Es Sudamérica mi voz! Gracias!

05/11/2009

Matrimonio gay

Carta de María Rachid (presidenta del frente de Lesbianas-Gays) a los diputados oficialistas, acá. Ahora vamos a Diputados para hablar del tema.

Fishkin pasó por Baires


Estuvo Fishkin en Palermo. La charla, improvisada, tuvo algún interés. Él es el creador de y el experto en estos "Deliberative Polls," y su experiencia al respecto es interesante. Es habitual que la gente salga de esas discusiones más informadas, cambiando su punto de vista, acercando posiciones con los demás. Hay mucho valor en esas iniciativas, sobre todo frente a quienes asocian a la discusión pública con abstracciones inalcanzables.

(Una página con algunos de sus trabajos, acá)

Terminada la introducción, empezamos -ya que estábamos- a discutir un poco.

Yo le acoté algunas precisiones históricas, con las que coincidió (él había hablado sobre James Madison y la deliberación, yo le dije que lo de JM era un tipo de deliberación elitista, y él acordó, e incluso utilizó la misma terminología), y también le pregunté algo sobre deliberación y neopunitivismo (para contrarrestar la típica crítica según la cual mayor deliberación, más y peores penas). Él me recomendó, en particular, este trabajo sobre el tema (una buena experiencia que hicieron en Inglaterra, sobre deliberación en el área del castigo):acá, publicado en el British Journal of Pol. Sci.

Alegre le hizo una pregunta interesante acerca de la variación de las preferencias (varían, pero hacia dónde?). Él dijo que dependía, no iban uniformemente hacia la derecha o hacia la izquierda.

Don Leo Filippini le preguntó algo interesante, también, sobre la representación de las minorías en los experimentos deliberativos: se aseguraba la presencia de ellas? Y entonces, cómo afectaba esto (esta sobre-representación minoritaria) el resultado general de la muestra? Su respuesta fue algo evasiva.

Bohmer le dijo que qué pasaba con la democracia representativa en ese contexto, y Fishkin ahí respondió bien. Dijo que estas experiencias deliberativas no podían satisfacer dos principios importantes: la "accountability," y la participación de masas, por lo que en absoluto pretendían ocupar el centro de la escena, sino corregir imperfecciones del sistema.

Don Saba preguntó algo sobre los temas excluídos, y Fishkin dijo (criticando burlonamente a Sunstein, ex-super deliberativista, ahora tecnicista), que los temas más técnicos no eran propios de estas experiencias, sino las cuestiones relacionadas con valores en conflicto.

Ana Mustapic también le cuestionó algo interesante, sobre deliberación y poder (dónde están las diferencias de poder en esas experiencias de discusión?). Fishkin dijo que dedicaba la mitad de su último libro al tema (hmm, no estoy seguro).

Y ahí terminamos.

02/11/2009

Criticando a Ferrajoli





A resultas de la última sesión del seminario, a la que algunos de ustedes asistieron, escribí unas paginitas criticando al querido jurista italiano Ferrajoli, en cuatro aspectos centrales de su teorìa: teoría de la democracia, teoría de los derechos, justificación del control judicial y minimalismo penal.
Les paso la mitad de ese manuscrito -la parte más sustantiva- por si alguien quiere criticarme y ayudarme a refinar (o a descartar) alguno de los argumentos. Va (faltan, además de la primera parte, las notas al pie y la biblio).
Nota: Se trata de un análisis de su libro "Democracia y garantismo."


CUATRO PROBLEMAS EN LA TEORIA DEL DERECHO DE FERRAJOLI

DEMOCRACIA Y CIUDADANIA

Un primer problema presente en la teoría del autor italiano se refiere a su visión de la democracia. Según entiendo, se trata de un problema que abarca tanto cuestiones descriptivas como normativas. Su presentación, por ello, resulta vulnerable tanto en cuanto a la sociología política que ofrece, como en lo que hace a la filosofía política que presupone. Para empezar por lo primero, veamos cómo es que el analiza la vida democrática de nuestras comunidades. En su opinión, y según hemos visto, las mayorías tienden a decidir irracionalmente; se dejan seducir y engañar por irresponsables; consagran la kakistocracia o gobierno de los peores; y se inclinan habitualmente por políticas que implican acciones opresivas sobre los derechos de las minorías.

El escenario descripto por Ferrajoli no puede ser más ominoso y pesimista. Ello, por un lado, porque su postura simplemente imputa a la ciudadanía acciones y decisiones sobre las cuales ella, en muchos casos, ni ha intervenido, y sobre las que carece de control real. Por ejemplo, si examináramos nuestros sistemas políticos bajo el presupuesto de que hoy existe una radical “crisis de representación” (una descripción que, en todo caso, encontraría tanto respaldo en el “sentido común” como la que presenta el propio Ferrajoli), luego, tendría poco sentido seguir asignando a la ciudadanía la responsabilidad principal en las malas decisiones públicas que dichos sistemas producen. En efecto, en un marco institucional marcado por la crisis de representatividad, la ciudadanía es menos protagonista que víctima de las decisiones del poder público. Lo mismo ocurriría si sostuviéramos –como podría hacerlo un defensor de un modelo más participativo de la democracia- que el propio sistema institucional trabaja en contra de la posibilidad de que se tomen decisiones más imparciales, al eliminar foros de discusión pública y dejar que el proceso de toma de decisiones quede cada vez más en manos del dinero y el poder de unos pocos. La postura descriptiva propuesta por Ferrajoli, en este sentido, parece encontrarse en problemas que él no se ocupa de discutir, ni de rebatir a partir de alguna evidencia empírica sólida. Al mismo tiempo, existen alternativas descriptivas razonables, que él no discute, y que nos permitirían arribar a conclusiones opuestas a las que él toma como dadas.

Pensemos ahora, en la filosofía política asumida por Ferrajoli, a través de la lectura de la democracia en la que se apoya. Al respecto, podríamos decir que, de las numerosas concepciones disponibles sobre la materia, Ferrajoli opta por la línea más conservadora, relacionada con una visión más bien elitista de la democracia. Según esta visión, no es conveniente alentar la intervención ciudadana en los asuntos públicos, dadas las pulsiones opresivas y las rasgos de irracionalidad que caracterizan su accionar colectivo. El tipo de opción asumida por Ferrajoli se advierte más claramente cuando se la contrasta con algunas de las alternativas a mano, habituales empleadas dentro de la filosofía política moderna. Al respecto es dable encontrar, por caso, visiones teóricas opuestas a la que él asumo, y que toman como presupuesto fundante y punto de partida una actitud de confianza en las capacidades cívicas para actuar colectivamente. Algunas de estas visiones –por atribuirles un nombre llamémosles rousseaunianas o populistas- acompañan dicho presupuesto con una idea también opuesta a la ferrajoliana, conforme a la cual la ciudadanía tiende a actuar siempre de manera racional –una visión que, en su momento, alcanzara expresión pública a través del slogan político “la voz del pueblo es la voz de Dios.” Otras concepciones, con las que en lo personal siento más afinidad, parten también de una actitud de confianza en torno a las capacidades de la ciudadanía, pero sin la necesidad de presuponer una conexión ontológica, necesaria, entre voluntad mayoritaria y razón. Permítaseme entonces delinear, brevemente, qué es lo que podría sostenerse desde una concepción de este tipo, a la que podríamos denominar concepción deliberativa de la democracia.

Para una concepción deliberativa, la vida pública debería estar regulada por normas surgidas de procesos de discusión pública inclusivos, celebrados entre ciudadanos situados en un pie de igualdad. El presupuesto, en este caso, es la idea milleana conforme a la cual cada individuo es el mejor juez de sus propios intereses, y a partir de la cual se nos dice que todos deben argumentar, frente a los demás, para definir el modo en que organizar la vida en común. No se asume, en este caso, que la deliberación va a llevarnos siempre o necesariamente a decisiones correctas, pero sí que –en una sociedad de iguales- no hay forma mejor para determinar de qué modo vivir colectivamente. La idea es que en una sociedad de iguales, ningún individuo o caudillo, ningún grupo o familia, ninguna elite –tampoco la elite judicial, por caso- merece arrogarse la razón, ni el derecho de decidir en nombre de los demás. Decir esto, al mismo tiempo, no implica negar ni el valor ni la importancia de los mecanismos institucionales dirigidos al establecimiento de controles al poder, y de procedimientos para la mutua corrección. Más bien lo contrario: todo el andamiaje institucional defendido por quienes sostienen visiones deliberativas de la democracia se orienta justamente a eso, es decir, a tornar cognoscibles las “quejas” de quienes se sienten maltratados por el sistema institucional, y a favorecer la corrección de las decisiones públicas, de modo tal de tornarlas cada vez más imparciales. La idea es, en definitiva, que cada persona sea tratada como un igual.

Por supuesto, concepciones de la democracia como la recién expuesta –una concepción deliberativa- resultan para muchos inatractivas, polémicas, complejas de defender. Ello, a pesar de que las mismas cuentan con el respaldo de muchos de los más notables pensadores contemporáneos en la materia, entre los que podemos citar a John Rawls, Jurgen Habermas, o al argentino Carlos Nino. En el contexto de este trabajo, sin embargo, mi propósito no es el de afirmar y probar la superioridad de este tipo de visiones, en las que creo. Me basta, por ahora, con dejar asentado que Ferrajoli opta, sin mayor argumentación, por una lectura sobre la democracia y la ciudadanía que no es nada obvia, y que –a la luz de las alternativas existentes- merecería una defensa más cuidadosa.

Resulta obvio, por lo demás, que las consecuencias que se siguen de adoptar un tipo u otro de presupuestos, en este terreno, son muy significativas, tal como vamos a comprobarlo en las secciones que siguen.









II. DERECHOS

En su reflexión sobre teoría de los derechos, otra vez, la teoría de Ferrajoli se inscribe dentro de una línea por demás polémica y difícil de justificar. Se trata nuevamente, y según mi opinión, de una lectura elitista, que tiene claras raíces en la tradición del pensamiento iusnaturalista lockeano. Conforme a esta visión, que marcó al pensamiento iluminista moderno, existen ciertos derechos fundamentales “naturales,” que resultan, a su vez, autoevidentes. La misión principal del gobierno político, y la que lo justifica, entonces, es la de proteger esos derechos, y en todo caso actuar en el espacio libre que dejan tales derechos –para utilizar el lenguaje de Ferrajoli, el gobierno debe actuar dentro de la esfera de lo decidible.

A esta altura, debiera resultar claro que la opción defendida por Ferrajoli resulta, en tales aspectos, muy problemática. Muchos de entre nosotros intuimos, por caso, que existen intereses fundamentales que merecen la máxima protección por parte de las autoridades, pero a la vez sabemos que disentimos radicalmente a la hora de determinar cuáles son esos intereses, cuáles sus contornos, cuáles sus contenidos (Waldron 1999). Si hay una cualidad que no podemos atribuir a dichos “derechos” es, justamente, la de ser autoevidentes. Pensemos, por ejemplo, en la tríada de derechos naturales, innegociables e intangibles defendida por los iusnaturalistas norteamericanos, en 1776, luego de la revolución independentista. Para algunos, la lista estaba de derechos fundamentales encabezada por los derechos a la vida, la libertad, y a la propiedad. Para otros –para la facción entonces dominante, por caso- esos derechos básicos no incluían a la propiedad, sino a la felicidad. Es decir, ni en el momento social tal vez más propicio para la noción de los derechos naturales hubo un acuerdo capaz de definir siquiera los primeros lugares de la lista de esos derechos. Y qué decir sobre los contenidos y límites de cada uno de los derechos seleccionados? Lo que nuestra práctica constitucional nos indica es que llevamos una vida de disputas legales intentando definir los alcances de los mismos.

Desde el punto de vista de una concepción deliberativa como la que defiendo, la existencia de tales desacuerdos radicales, tanto como la necesidad de y la vocación por alcanzar acuerdos al respecto, no resultan problemáticas. Más bien lo contrario. Otra vez, una práctica jurídica como la nuestra ratifica lo obvio, es decir, que los derechos no son autoevidentes, y que tenemos que ponernos de acuerdo, colectivamente, acerca de cómo pensarlos. Se trata de una tarea de reflexión colectiva, abierta a todos, permanente, sin un final previsible. De allí, también el valor de la discusión, y la importancia de organizar las instituciones públicas de modo tal de hacer posible esa discusión inclusiva, progresiva, inacabable.

Contra lo que aquí sugiero, en cambio, una teoría como la propuesta por Ferrajoli simplemente expropia esa discusión de las manos de la ciudadanía, a la que asume ansiosa por despedazar los derechos minoritarios. Pero lo cierto es que su teoría no nos deja en claro cuáles son esos derechos, ni cómo y quiénes tienen la capacidad para definirlos, ni de qué modo. Tampoco resulta claro, en tal sentido, el por qué de esa ansiedad opresiva de las mayorías, ni las razones que tenemos para pensar que algún grupo, dentro de la sociedad, va a tener la tranquilidad y la capacidad necesarias para sobreponerse a las pasiones de los demás, y dar custodia a aquello que las mayorías quieren arrasar.

III. CONTROL JUDICIAL

A partir de su controvertible aproximación a las nociones de democracia y derechos, Ferrajoli encuentra allanada la justificación del control judicial de constitucionalidad. Si nos importa preservar ciertos derechos básicos, y a la vez sabemos que las mayorías tienden a actuar irracionalmente, dejándose engañar por líderes inescrupulosos (la kakistocracia), luego, resulta obvio que no haríamos bien en confiarle la custodia de los derechos a quienes resultan sus principales o más riesgosos enemigos. Por otro lado, si la lista de los derechos fundamentales que queremos preservar tiene un contenido definido y más o menos transparente, luego, no es necesario albergar mayores preocupaciones a partir del hecho de que un cuerpo técnico, independiente de las presiones mayoritarias, quede a cargo de su resguardo. En todo caso, el riesgo aparecería sólo si los jueces perdieran independencia y distancia en relación con las mayorías –si pudieran quedar seducidos por las pretensiones de aquella, o si tuvieran incentivos institucionales para seducir a esas mayorías (lo que ocurriría, por caso, si las posiciones judiciales quedaran sujetas a la elección y reelección popular). En definitiva, para Ferrajoli, y tal como viéramos, los derechos son “contra-mayoritarios” (“cartas de triunfo” contra las mayorías) y sus custodios deben serlo también (es decir, no deben estar sujetos a la elección popular, ni a su influencia): los jueces (penales) deben ocuparse de buscar la “verdad,” y no el favor de las mayorías.

Ocurre, de todos modos, que cuando problematizamos –como ya lo hemos venido haciendo- cada uno de los supuestos de la teoría de Ferrajoli, luego, necesariamente, la defensa que él hace del control judicial también resulta debilitada. Ello, por varias razones. En primer lugar, podríamos decir que las pasiones, los intereses, los raptos de irracionalidad, no son patrimonio exclusivo de ningún grupo. Por caso, no hay razones para pensar que nuestro sistema judicial es más o menos invulnerable frente a sesgos de clase, género, religión o raza que queremos ver ajenos a la decisión de conflictos sobre derechos. Más bien lo contrario. Nuestros planteles judiciales se muestran claramente sesgados en tales términos, conforme a lo que nos dicen todos los pocos estudios sociológicos con los que contamos (la mayoría de los jueces son blancos, de clase media alta, católicos, conservadores, etc.), a la vez que parece haber una alta correlación entre dichos sesgos y los resultados de sus sentencias. La evidencia empírica sobre este último aspecto no resulta, por lo menos, desdeñable (Sunstein et al 2006).

Las cosas se complican aún más cuando reconocemos que la tarea judicial no consiste, simplemente, en contrastar la evidencia empírica para encontrarse, finalmente, con la verdad del proceso. Necesariamente, y de modo mucho más claro cuando lo que están en juego son derechos fundamentales, los jueces deben involucrarse en la interpretación de los derechos en juego, para definir sus contornos, alcances, contenidos. Y allí, esperablemente, sesgos como los señalados comienzan a operar, normalmente de modo indebido.

Demás está decir que esta crítica no supone ni necesita suponer ninguna mala fe en nuestros jueces. Ocurre que, por un lado, sesgos como los señalados resultan muy difíciles de erradicar, cualquiera sea el grupo final que tome las decisioens del caso. Por otro lado, y lo que aquí resulta más importante, la interpretación constitucional resulta una tarea compleja, que más de doscientos años de reflexión teórica sobre la materia no ha sabido desentrañar: no contamos hoy, luego de siglos de discusiones al respecto, con teorías interpretativas más o menos consensuadas o compartidas.

Es muy importante notar, en este punto, que las reacciones posibles frente a una descripción como la anterior pueden ser –al menos- de dos tipos, más bien opuestas entre sí, y dependientes de nuestros previos puntos de partida. Por un lado, autores insciptos en una tradición de pensamiento como la que Ferrajoli defiende, podrían decir que, justamente, la complejidad de la tarea interpretativa refuerza la necesidad y justificación de la labor judicial. Cómo no dejarle la tarea a los “técnicos” y estudiosos del derecho, siendo dicha tarea, como se ha dicho aquí, tan compleja? (Y mucho más: cómo hacerlo cuando los legisladores resultan, además, parte interesada en el juego, y la principal amenaza de los derechos que se quieren defender?).

Por otro lado, y contra la posición anterior, muchos podríamos que, i) dado el hecho de que nuestros desacuerdos sobre cuestiones fundamentales son inerradicables, ii) dado el hecho adicional de que ninguna persona o grupo se encuentra en condiciones óptimas para resolver de un modo imparcial dichas disputas; y iii) dada la necesidad de encontrar una solución que iv) sea una solución respetuosa del hecho fundamental de nuestra igualdad dignidad; entonces v) debemos discutir y resolver colectivamente tales disputas, en lugar de dejarlas en manos de algún individuo o grupo particular (una posición algo similar en Waldron 1999). Finalmente, los jueces de cualquier Corte Suprema, para tomar un caso, van a disentir tanto como nosotros mismos, frente a dilemas de derechos como los sugeridos.

El punto que me interesa afirmar, de todos modos, no es uno referido a la necesidad de eliminar el control judicial. Por el contrario, creo que es posible defender al mismo, si se organiza sobre ciertos temas, y de ciertos modos, para ponerlo al servicio del fortalecimiento del debate democrático. Tampoco me interesa sostener aquí que todos los problemas constitucionales deben resolverse a través de plebiscitos u otras formas de la acción mayoritaria. Ello implicaría, entre otras cosas, asociar democracia con mayorías, y mayorías con racionalidad o verdad, de un modo en que no me interesa hacerlo.

Lo único que quisiera sostener, por el momento, y en este apartado, es que la defensa que hace Ferrajoli del control judicial es demasiado imperfecta, y que se encuentra sostenida en premisas de raíz elitista, que tenemos razones para cuestionar y rechazar. Frente a ello, por tanto, quiero dejar asentado que hay formas diferentes, y más atractivas según entiendo, para acercarse al problema del caso.








IV. MINIMALISMO PENAL

Finalmente, discutiría también algunos aspectos del minimalismo penal defendido por Ferrajoli. Al respecto, y ante todo, quisiera dejar asentados algunos puntos de mi crítica más general sobre el esquema defendido por el profesor italiano en este aspecto. En tal sentido diría, en primer lugar, que no objeto a Ferrajoli –como otros podrían hacerlo- por ir demasiado lejos con su propuesta garantista-minimalista sino, en todo caso, por no ir lo suficientemente lejos. Considero que si el mundo penal reviste las características opresivas que hoy le reconocemos, y tales características implican –como considero que implican- la imposición de penas brutales e injustificables, luego, es difícil ver entonces por qué se opta por la salida del minimalismo penal y no, en cambio, por formas de reproche alternativas, más plenamente justitificadas, o aún –directamente- por estrategias abolicionistas. Para decirlo con un ejemplo que ya he utilizado en otros casos: si la realidad penal que tuviéramos frente a nosotros pudiera ser descripta apropiadamente con el lenguaje de la tortura, luego, no quedaría en claro por qué es que deberíamos abogar, en nuestras propuestas reformistas, por la aplicación de “sólo un poco de tortura” o “la mínima tortura posible.” Lo que deberíamos hacer, en tales situaciones, es ponernos de pie y firmes contra la tortura, para rechazarla en todos los casos y en todas sus formas. (Gargarella 2009)

Ferrajoli (tanto como en Raúl Zaffaroni u otros doctrinarios locales), consideran que la justicia debe comprometerse, sin embargo, con la aplicación moderada/limitada de castigos, y ello debido a una serie de premisas adicionales, siempre muy discutibles. El profesor italiano menciona al menos dos razones que trabajarían en tal dirección. Por un lado, él se refiere a la necesidad de favorecer el fin de prevención general negativa, que busca maximizar la utilidad de la mayoría (Ferrajoli 1997, 332). En segundo lugar, alude al servicio que puede prestar la pena en tren de minimizar el “malestar necesario de los desviados” (sic) –lo que convierte en injusta toda pena “agravada más allá de lo necesario para quienes deben sufrirla.” Allí aparece otro criterio al que denomina “el segundo y fundamental fin justificador del derecho penal,” cual es el de impedir “la mayor reacción –informal, salvaje, espontánea, arbitraria, punitiva pero no penal- que a falta de penas podría provenir de la parte ofendida o de fuerzas sociales o institucionales solidarias con ella” (ibid.). La pena aparece, entonces, como una forma de minimizar la “reacción violenta al delito” (ibid.).

Lo dicho resulta, sin embargo, problemático por varios motivos. Por un lado, Ferrajoli en ningún momento nos ofrece una evidencia empírica (o referencias a ella) que sea capaz de fundar la conexión causal que establece entre ausencia de penas –que no es lo mismo que ausencia de reproche estatal- y venganza privada. Por otro lado, si lo que se quiere es evitar los riesgos de la venganza privada ¿por qué no diseñar entonces estrategias protectivas sobre los acusados o responsables de ciertas ofensas, en lugar de encerrar a estos últimos, privándolos de sus libertades más básicas? Otra vez, descripciones tan críticas de la pena requieren de justificaciones extraordinarias, si se quiere mostrar a la misma, a pesar de todo, como una herramienta necesaria.

La falta de apoyatura empírica que señalábamos se torna más seria cuando vemos las conexiones existentes entre su propia defensa del minimalismo, y el maximalismo penal que atribuye al accionar mayoritario. Finalmente, y como viéramos, Ferrajoli presenta al “garantismo penal” como contracara de la “democracia política.” En tal sentido, si fuera cierto, por caso, el vínculo que Ferrajoli señala entre neopunitivismo y decisión mayoritaria, luego, él tendría un mejor apoyo para avanzar su propuesta. Sin embargo, el nexo que aquí se establece tiene al menos dos problemas serios. En primer lugar, Ferrajoli no ofrece ningún apoyo empírico serio para su propuesta. Bien podría ser, por caso, que dicha conexión entre mayoritarismo y neopunitivismo fuera más azaroza, o más compleja, o menos unidireccional de lo que él alega. Pero ocurre además, y en segundo lugar, que hay buenos estudios empíricos que socavan sus dichos, y que muestran, por ejemplo, que la mayor intervención popular en el área penal, y la deliberación democrática sobre la cuestión no terminan necesariamente en un apoyo a propuestas consistentemente más punitivistas, sino más bien lo contrario. En todo caso –y aún asumiendo lo que no asumo, es decir el carácter polémico de estos últimos estudios- lo que resulta claro es que Ferrajoli no puede seguir sosteniendo su defensa del minimalismo penal de la manera en que lo hace: ella falla en su base empírica, tanto como en su apoyatura teórica.

CONCLUSION

En las páginas precendetes examiné algunas de las posiciones sostenidas por el profesor italiano Luigi Ferrajoli en relación con cuatro temas de crucial importancia en su teoría jurídica: la teoría de la democracia; la teoría de los derechos; la justificación del control judicial; y el minimalismo penal. Me interesó mostrar los déficits de argumentación que afectan a la vasta y lúcidamente estructurada teoría jurídica del autor. Sostuve que la misma se apoya en una filosofía política muy discutible, anti-mayoritaria y de raíces elitistas; una base empírica extremadamente imperfecta (que suele ser reemplazada por consignas que tienden a ser desmentidas por la práctica); y una sociología política también muy controvertible, que termina imputando a la ciudadanía la producción de decisiones opresivas -decisiones sobre las que ella, en verdad, tiene pocas oportundidades de intervenir y manifestarse (ello, entre otras razones, por la creciente desapropiación de la política a la que se la ha sometido, gracias al auge de posturas teóricas elitistas, como aquellas en las que la propia teoría de Ferrajoli se apoya).

(Gracias)

(Muchísimas gracias a los muchos que escribieron a Igualitaria para dar una mano. Por ahora, sólo un agradecimiento general a todos-as, mientras organizamos la distribución de tareas. Bravo!!)

Scioli: Matarlos a todos


La avanzada testimonial del gobierno, Daniel Scioli, volvió a la doctrina Ruckauf para instar a la policìa a "abatir" a todos los delincuentes que encuentren, "cuando las circunstancias sean de estas características" (la balacera contra el ex jugador Fernando Càceres). Agregó más tarde, y como aclaración, que si los delincuentes estaban dispuestos a todo, entonces la policìa debía estarlo también. Supongo que para el realismo K hay que seguir "bancándolo" a Danielito, para evitar que avance la oposición mediática y apocalíptica. Ahí sí que nuestros derechos quedarían en peligro!

Voluntario/a/s para Igualitaria


Hola, desde Igualitaria, el nuevo centro de estudios que estamos armando con algunos amigos/as (en este blog ya hablamos del centro, acá), estamos buscando voluntarios para que nos ayuden a subir información en la inminente página web. No es muchísimo trabajo, pero sí necesitamos de alguna mano. Cualquier interesado, puede escribir a
info@igualitaria.org
Gracias!!!!

Dupla Fishkin/Sabel


Además de la reunión de mañana por la mañana con James Fishkin en la UP, nos avisan los amig@s de FLACSO de la visita de Charles Sabel y su conferencia Deliberative Poliarchy and Global Rule Making. Accountability without a GlobalState, en el marco del Global Studies Programme. La conferencia se dictará en idioma inglés. El que avisa no traiciona.

Entonces, mañana martes 3 de noviembre a las 14 en el Auditorio de la sede Argentina de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ayacucho 555 (entre Tucumán y Lavalle). Piden confirmar asistencia acá: informes@flacso.org.ar

Un link, para leer sobre Sabel y ver sus publicaciones, en el margen izquierdo o acá y acá.

Intenso e interesante día para aquella/aquel que pueda hacerse un pequeño tour por ambas actividades. Si se copan y nos cuentan cómo estuvo, tod@s agradecid@s! Salut!

01/11/2009

FNM: Domingo de lluvia y diarios


Hoy no importa nada: los diarios, el alerta metereológico, cuánto llueva, que sea domingo, todo se minimiza y se pone en un segundo plano, lo suspendemos "ahí", en un no-lugar. El tiempo se detiene. Es un día soleado de todas formas porque toca Faith No More en Buenos Aires! No hay que confiar en nadie que no le guste Faith No More, sépanlo! Como dijeron los amig@s chilen@s: Frei No More. Allá vamos.

Evidence. Pasado. El ex juez Marquevich, entrevista superficial acá, en ferpil.

Fuck You/Chinese Arithmetic. Editoriales pobres. La nación me dice que hay 13.600.000 menores de 18 años en Argentina, y de ellos algo así como 6.000.000 son parte de lo que llama "hogares pobres". Dos preguntas entonces, 1. ¿El restante de 26.000.000 aproximados habitantes son los mayores de 18 años, o sea, la franja 18-80?mmmmmm 2.¿No era que la tasa de natalidad en los supuestos "hogares pobres" es mayor, por ende, no deberían ser más los menores de 18 años que vienen, sin eufemismos, en la pobreza dentro de esos 13,6 millones?. Nos preguntamos esto para evitar entrar en la editorial, pero aclaramos que mucha de la gente que LN quiere reinsertar en el mundo laboral, especialmente en el caso de los más jovenes, nunca estuvieron insertados sino que en su defecto fueron ensartados en el mercado negro, la explotación y las formas precarias de contratación laboral que tanto pide desde sus suplementos de economía y negocios. La editorial acá.

Last cup of sorrow. Espejitos de colores. La reforma política, según el Diario Crítica de la Argentina, en Digital Critic, acá. Por otro lado, HV habla de un método Ollendorf para explicar el "diálogo" entre gobierno y oposición, acá.

Cucko for Caca. No fue nada. Una directora minimiza supuestos abusos en una escuela, acá.

Chariot of Fire/Stripsearch. Muros. Suple Enfoques de LN concentrado en la caída del muro, acá. Marcos Novaro, sobre los ecos de esa caída en Argentina, acá.

Epic. Explicar el decreto. RNavarro acá, con entrevistas Tookit, acá y Vudú, acá. J. Natanson y Mario W. suman uno explicaciones de los desafios, acá, y otro millones de razones, acá.

The gentle art of making enemies. Dichos y hechos. Posiciones sobre la expulsión de Elisa Carrió de la APDH, acá.

We care a lot. Artículo 75 inciso 17. La operación Mapuche, acá, debate histórico y jurídico sobre pueblos originarios de D. Aranda.

Ricocheto. Tarde. Roberto Lavagna dice: "Hay que evitar que los señores ricos lleguen al poder porque tienen plata", acá.

Caffeine. Esquina Honduras y Resistencia. Atilio Borónbombón sobre la improbable solución de Honduras, acá.

Just a Man. Capito. Santiago O'Donnell, una conversación sobre drogas con la feminista Elsa Conde, acá.

Easy. Salud!

31/10/2009

Mutis


Después de una semana de intensísima labor administrativa y académica, como agradecimiento a todos l@s buen@s amig@s de Perú, Ecuador, Paraguay, Chile, Colombia, Brasil, Venezuela, México y Puerto Rico, y por supuesto también a toda la gente linda del interior del país, que se acercó -desde Mar del Plata, Córdoba, La Plata, etc.- a las I Jornadas de Jovenes Investigadores en Derecho y Ciencias Sociales, y teniendo en cuenta que hemos visitado a tantos poetas de la mayoría de esos países por aquí, hoy llenamos un vacío con el colombiano Álvaro Mutis. Esperemos que sea el primer paso para completar ese mapa poético latinoamericano, en definitiva, para traer l@s poetas de esos países que restan presentar, pero sobre todo a aquellos que nos quedan por descubrir.

Mutis fue editado en los cincuenta por la editorial Losada en una colección, que aunque coordinada por Rafael Alberti desde España, era publicada en Argentina. Después llegará su narrativa, el reconocimiento y los premios. Por ejemplo, Gabriel García Marquez le dedicará uno de sus libros más famosos, será recomedado por Elena Poliatnoswka y por Mario Benedetti, entre muchos otr@s. Entonces, después de una mini presentación, transcribimos tres poemas de la "Antología Personal" editada, en 1995, por Mario Pellegrini de la legendaria editorial Argonauta, con prólogo de Octavio Paz, que encontré, como siempre, muy afortunadamente por ahí. Agrego, finalmente, un link a otros de sus poemas, una "estela" para Rimbaud, sin embargo el gran favorito seguirá siendo "Grieta Matinal".

Cada Poema

Cada poema un pájaro que huye
del sitio señalado por la plaga.
Cada poema un traje de la muerte
por las calles y plazas inundadas
en la cera letal de los vencidos.
Cada poema un paso hacia la muerte,
una falsa moneda de rescate,
un tiro al blanco en medio de la noche
horadando los puentes sobre el río,
cuyas dormidas aguas viajan
de la vieja ciudad hacia los campos
donde el día prepara sus hogueras.
Cada poema un tacto yerto
del que yace en la losa de las clínicas,
un ávido anzuelo que recorre
el limo blando de las sepulturas.
Cada poema un lento naufragio del deseo,
un crujir de los mátiles y jarcias
que sostienen el peso de la vida.
Cada poema un estruendo de lienzos que derrumban
sobre el rugir helado de las aguas
el albo aparejo del velamen.
Cada poema invadiendo y desgarrando
la amarga telaraña del hastío.
Cada poema nace de un ciego centinela
que grita al hondo hueco de la noche
el santo y seña de su desventura.
Agua de sueño, fuente de ceniza,
piedra porosa de los mataderos,
madera en sombra de las siemprevivas,
metal que dobla por los condenados,
aceite funeral de doble filo,
cotidiano sudario del poeta,
cada poema esparce sobre el mundo
el agrio cereal de la agonía.

Grieta Matinal

Cala tu miseria,
sondéala, conoce sus más escondidas cavernas.
Aceita los engranajes de tu miseria,
ponla en tu camino, ábrete paso con ella
y en cada puerta golpea
con los blancos cartílagos de tu miseria.
Compárala con la de otras gentes
y mide bien el asombro de sus diferencias,
la singular agudeza de sus bordes.
Ampárate en los suaves ángulos de tu miseria.
Ten presente a cada hora
que su materia es tu materia,
el único puerto del que conoces cada rada,
cada boya, cada señal desde la cálida tierra
donde llegas a reinar como Crusoe
entre la muchedumbre de sombras
que te rozan y con las que tropiezas
sin entender su propósito ni su costumbre.
Cultiva tu miseria,
hazla perdurable,
aliméntate de su savia,
envuélvete en el manto tejido con sus más secretos hilos.
Aprende a reconocerla entre todas,
no permitas que sea familiar a los otros
ni que la prolonguen abusivamente los tuyos.
Que te sea como agua bautismal
brotada de las grandes cloacas municipales,
como los arroyos que nacen en los mataderos.
Que se confunda con tus entrañas, tu miseria;
que contenga desde ahora los capítulos de tu muerte,
los elementos de tu más certero abandono.
Nunca dejes de lado tu miseria,
así descanses a su vera
como junto al blanco cuerpo
del que se ha retirado el deseo.
Ten siempre lista tu miseria,
y no permitas que se evada por distracción o engaño.
Aprende a reconocerla hasta en sus más breves signos:
el encogerse de las finas hojas del carbonero,
el abrirse de las flores con la primera frescura de la tarde,
la soledad de una jaula de circo varada en el lodo
del camino, el hollín en los arrabales,
el vaso de latón que mide la sopa en los cuarteles,
la ropa desordenada de los ciegos,
las campanillas que agotan su llamado
en el solar sembrado de eucaliptos,
el yodo de las navegaciones.
No mezcles tu miseria en los asuntos de cada día.
Aprende a guardarla para las horas de tu solaz
y teje con ella la verdadera,
la sola materia perdurable
de tu episodio sobre la tierra

Amén

Que te acoja la muerte
con todos tus sueños intactos.
Al retorno de una furiosa adolescencia,
al comienzo de las vacaciones que nunca te dieron,
te distinguirán la muerte con su primer aviso.
Te abrirá los ojos a sus grandes aguas,
te iniciará en su constante brisa de otro mundo.
La muerte se confundirá con tus sueños
y en ellos reconocerá los signos
que antaño fuera dejando,
como un cazador que a su regreso
reconoce sus marcas en la brecha.

Y por supuesto, su Estela a Arthur Rimbaud, acá. (vease que los poemas III y IV parecen estar conectados. Tal vez el editor los separó y no el autor). Ésta última en su libro Diez Lieder.
Salud!

Derecho, igualdad y género


Nueva publicación, de los amigos cieppianos, y desde los amigos de la editorial Del Puerto

Una agenda para la equidad de género en el sistema de justicia

Compilación: Marcela V. Rodríguez y Raquel Asensio
Investigación: Mariana Álvarez, Paola Bergallo, Romina Faerman, Patricia Rodríguez Bernal.

Ciepp - Editores del Puerto


Uno de los objetivos de este libro es demostrar que la mirada de género debe estar presente en cada una de las instancias e instituciones que hacen a la administración de justicia.

La riqueza de los artículos, que abordan temas variados que tradicionalmente no son objeto de los análisis feministas, radica en que demuestran la ausencia de la perspectiva de las mujeres en distintos ámbitos y la forma en que ello repercute negativamente en el servicio de justicia.

Se analizan cuestiones fundamentales para una agenda feminista: el género ausente en la enseñanza del derecho; la información judicial y el proceso penal acusatorio con respecto a los derechos humanos de las mujeres; los programas educativos y laborales en las cárceles de mujeres; los procesos de selección y remoción de jueces/zas, fiscales y defensores/as federales y nacionales; las primeras mujeres en la Corte Suprema de Justicia y el proceso de su nombramiento en la prensa; la arquitectura judicial.

Con este nuevo aporte, se profundiza la importancia de desarrollar debates para la construcción de escenarios de reflexión acerca de la falta de transversalidad del enfoque de género en las instituciones y organizaciones vinculadas al sistema judicial, y se propone extender la comprensión del problema a áreas poco exploradas hasta el momento.

Estos estudios pretenden colaborar con la institucionalización de políticas de género en el servicio de administración de justicia y tomar conciencia sobre su ausencia. Resultarán, además, de utilidad para quienes analizan, en general, este servicio, toda vez que se refieren a materias centrales sobre él y sus operadores.

Venta en librerías especializadas





www.ciepp.org.ar

29/10/2009

Epa

28/10/2009

Movimientos sociales e izquierda

Hoy publicamos esta nota (acá) con una cantidad de colegas cuya trayectoria respeto y admiro, incluyendo a varios amigos de la casa, como Alberto Binder, Maristella Svampa u Horacio Tarcus. Luego, y como suele ocurrir con estas notas colectivas, hay matices que uno hubiera incluído o frases que uno hubiera modificado. De todos modos, me interesó firmar la nota por un par de razones principales. Primero, insistir con la defensa de grupos de trabajadores/desocupados que vienen realizando trabajos muy esforzados y valiosos, a pesar de eventuales errores. Y segundo, dar cuenta de que existe un abanico muy grande de académicos e intelectuales de izquierda, que son críticos con políticas centrales de este gobierno, y que no creen que criticarlo signifique "hacerle el juego" al "enemigo": la crítica no se debe acallar nunca. Veremos cómo sigue esto (creo).

RVP

Rácing volvió a perder, caramba. Y para colmo vuelven los espejos de colores, en este caso con la contratación del inexperto y lleno de fuegos artificiales Lothar Matthäus como técnico académico. En materia de técnicos, hasta ahora sólo nos habíamos pronunciado al nivel de la selección mayor: hace años le dimos el sí a Marcelo B., y el no a Diego Armando (y antes a Carlos Salvador, y a Daniel P., y a Alfio B., y a...), así que sigamos con la línea dura, y vayamos con este NO, también, para LM, el nuevo de Ràcing. Renuncie LM, renuncie.

26/10/2009

Se vienen las Jornadas de Jovenes Investigadores

-
Siendo un éxito tremendo, con más de 70 ponencias y participantes de México, Puerto Rico, Paraguay, Colombia, Ecuador y Brasil, además de muy buenos representantes del interior y de varias universidades locales, tanto públicas como privadas, así comienzan, ni más ni menos, las Jornadas de Jovenes Investigadores en Derecho y Ciencias Sociales organizadas en el marco del Instituto Gioja de la Facultad de Derecho de la UBA.

El miércoles 18:3o hs la conferencia de apertura "Investigar en Derecho y Ciencias Sociales. Retos y experiencias", estará a cargo Federico Schuster y Sofía Tiscornia, con la presentación de Carlos M. Cárcova, Director del Instituto Gioja, en el SUM del primer piso de la Facultad de Derecho. Recomendamos estar un ratito antes para aquellos que quieran inscribirse.

Las mesas de trabajo son las siguientes -más abajo tienen los horarios y los lugares donde se realizarán las presentaciones con sus respectivos debates posteriores-:

Derecho Constitucional y Género:
-Cortese, M. (UBA): El derecho constitucional y la protección a la propiedad intelectual.
-Cofone, I.J. (U.A.): El requisito de utilidad pública en la expropiación.
-Pinotti, J. (USAL): La publicidad de los actos de gobierno en el ámbito legislativo.
-Moreno, A. (UBA): Sujeto de derecho femenino. Discursos feministas posmodernos.
-Croxatto, G. (UBA): Catherine Mackinnon, el feminismo radical y la pornografía.
-Georas, C. (U. de Puerto Rico): Colonialismo, “performance” y género: La saga de Lorena Bobbit.
-Ziliani, S. (UBA): Las acciones afirmativas en el derecho norteamericano.

Derecho y pensamiento político:
-García Holgado, B. (UdeSA): Validez, eficacia y la Norma Hipotética Fundamental en el
pensamiento de Hans Kelsen.
-Ferreyra, L. (UBA): Alberdi y Sarmiento. Dos proyectos de nación.
-Garaventa, C. (UBA): Principios generales del Anarquismo.
-Cruz J.I. (UBA): El amanecer de la Eugenesia en el Siglo XIX-XX.
-Antonioli, A. (UBA): ¿Igualdad? ¿Individualismo? ¿Quién dijo que el fascismo no está entre
nosotros? Desconstrucción del discurso jurídico:
-Gebruers, C. (FFyL, UBA): Una crítica deconstructiva a la Concepción de la justicia de Rawls.
-Roggero, J. (UBA): Una lectura crítico-deconstructiva de “¿Qué es la justicia?” de Hans Kelsen.

Incidencia de las políticas públicas: una mirada desde los derechos sociales:
-Arcidiácono, P. (UBA-CONICET): Inclusión social, enfoque de derechos y políticas de
transferencias de ingresos en Argentina.
-Wenceslau, T. (UBA): La tutela de los derechos humanos sociales.
-Royo, L. y Bestard, A.M. (UNLP): Los derechos sociales: desarrollo jurisprudencial en el ámbito
internacional y su recepción en la jurisprudencia de la Corte Suprema.
-Costa Cardoso, E. (USP, Brasil): Ciclo de vida do litígio estratégico no sistema interamericano de direitos humanos: dificuldades e oportunidades para atores não estatais.

Relaciones Internacionales:
-Carrillo Gálvez, M.C. (UDLA-FLACSO, Ecuador): Relaciones internacionales: Hegemonía y Derecho de Gentes.
-Rojas de Galarreta, F. (UBA): Legalidad y legitimidad en la edad del alma desilusionada.
-Torres, A. (UBA-CONICET): Lineamientos de la política exterior argentina luego de la crisis del 2001.
-Lescano Galardi, V.I. (UBA): Los “no lugares”.

Reflexiones sobre la enseñanza del Derecho:
-Taboada, P. (UBA): Notas sobre la historia de la enseñanza del derecho político argentino.
-Randón Salgado F., Canesini, M.F., Cappelino, M.E. y Mendiburu, M.J. (UCC): La formación
universitaria y los sectores vulnerables.

Control de Constitucionalidad y Estado de Excepción:
-Gliemann, P.G. (UBA): Aproximaciones a análisis constitucional a través de las cartas Constitucionales Locales y Federal acerca de la Revisión Judicial.
-Galisteo, E. (UBA): El activismo judicial responsable, en los juicios de daños contra Edesur.
-Riera, R. (UBA): Cuerpo y capital. Anatomopolítica del derecho procesal de los derechos
humanos.
-Iglesias, G. (UBA): El estado de sitio en la Constitución de 1853 y su posterior aplicación en el
tiempo.
-Puig Cicchini, G. (UBA): Derechos Humanos y Garantías en el Estado de Excepción.

Accountability y Democracia:
- Cintia, R. (UBA-CONICET): El impeachment en América Latina: un desafío abierto al análisis político.
- Camacho Granados, J. (UNAM, México): Instrumentación de la Participación Popular en México.
- Godoy, M. (UFPR-CAPES, Brasil): Constitucionalismo y Democracia. Poder Constituyente y Soberanía: Un breve ejercicio de teoría constitucional.

Subjetividad y Derecho:
- Osorio, M.A. (U. del Cauca, Colombia): La fijación de la mentalidad jurídica.
- Mathov, N. (FSOC-UBA): Poder, derecho y producción de subjetividad.
- Lebrón, A.R. (U. de Puerto Rico): La juridificación de “la familia” y su construcción como ente
- Rivera Torres, V. (U. de Puerto Rico): Aproximaciones legales-feministas a las interrogantes
políticas entorno a la lactancia materna.

Debates en torno de la Libertad Sindical:
- Campos, L. (FLACSO-CONICET) y Campos, J. (UBA-CONICET): ¿Qué elementos debemos
considerar para analizar el estado de la libertad sindical en un contexto temporal y espacial
específico? A propósito de los límites del derecho para dar cuenta de la complejidad de las
relaciones sociales.
- De Fazio, F. (UBA): Relaciones entre el Estado y los sindicatos durante la primera presidencia de Yrigoyen: Su impacto en la legislación.

Pluralismo: cuestionamientos a la producción del Derecho:
-Campaña, P. (PUC de Ecuador): Pluralismo jurídico y dominación.
-Palacios, L. (UNMdP): Apostillas sobre Consenso y Constitución.
-Gomes Lupetti Baptista, B. (UGF/RJ, Brasil): Direito e empiria: uma pesquisa de campo acerca do das manifestações orais do processo civil brasileiro.

Sociedad y Encierro:
-Calise, S.G. (UBA-CONICET): Sociedad, norma y persona: observaciones sobre la teoría de
Günther Jakobs, desde la teoría de Niklas Luhmann.
-Fraga, M.D. (UNQ): Encierro y escolaridad: Sujetos de la política penitenciaria o política
educativa.

Política Ambiental:
-Ramati, S. (UBA-FLACSO): Rally Dakar: La encrucijada entre la competitividad y el medio
ambiente.
-Fontánez Torres. E. (U. de Puerto Rico): La pretensión totalizadora del derecho: juridificación de controversias en Puerto Rico.
-Iglesias, M.F. y Ramati, P.J. (UBA): La Aplicación de Energías Renovables como estrategia de
Desarrollo alternativo. Su aporte a contextos de Pobreza Rural.

Políticas de la información y políticas de la vida:
-Rodriguez, P.E. (FSOC-CONICET), Ortiz Maldonado, N. (FLACSO-CONICET), Marchi, A.
(FSOC, UBA), Aguirre, G.S. (DERECHO, UBA): Nacimiento y Muerte de la Biopolítica.

Política Criminal:
-Balbachan, M.D. (UBA): La selectividad como mecanismo necesario para la subsistencia y
consenso del libre mercado.
-Gonzalez, M., Freedman, D., Kierszenbaum, M. y Terragni, M. (UBA): El estereotipo del joven
delincuente en la última década a través de la jurisprudencia.
-Castiglioni, D. (UBA): Derechos Humanos e Inseguridad. Una aproximación arqueológica a los
Derechos Humanos y ciertos discursos neo-represivos.
-Santesteban, V. (UBA): Libertad de expresión: entre la herejía y la pasividad mental.

Memoria, Verdad y Justicia en cuestión:
-Gradel, S. (FSOC, UBA): Los escraches como acción política de resistencia.
-Mira, J. (FSOC, UBA): El juicio oral como puesta en escena. Una mirada etnográfica de los juicios por crímenes de lesa humanidad en la Argentina.

El Estado frente a la diversidad cultural:
-Maceira, M.R. (UBA): El estado argentino y los pueblos originarios: El respeto por la propiedad
comunitaria.
-Pereira, N.L. (UNLP): El derecho de propiedad colectiva de las tierras indígenas en Venezuela:
Alcance, realidad y expectativas.
-García, L. (UBA-CONICET), Marco teórico para los derechos de los migrantes.
-Almirón, E. (UNA, Paraguay): Cuestiones de género y el acceso a la justicia como derecho.

Derecho Internacional Público:
-Bursese, E.M. (UBA): Resolución de conflictos etnonacionales en el Siglo XXI: Hacia un nuevo reconocimiento de la libre determinación de los pueblos.
-Serra, M.L. (UNMdP) La migración y los derechos del niño.
-Falcone, E. (UBA): Refugiados ambientales.

Derecho de la Integración:
-Segovia, M.J. (UBA): La Patria Grande: Nuevas tendencias de integración latinoamericana.
-Lebensohn, F.D. (UBA): Los acuerdos de readmisión: Un jaque a los derechos humanos en el seno de la Unión Europea.
-Fuente, V.C. (UBA): Naturaleza jurídica de la normativa derivada emanada de los órganos del
Mercosur: Su incorporación al ordenamiento jurídico de la normativa en materia aduanera
respecto de las leyes emanadas del Congreso de la Nación de acuerdo al art. 75 inc. 1º.
-Carrillo Cuevas, A. (U. Guadalajara, México): Cooperación Sur-Sur en A. Latina.

Lugares y horarios:
Jueves 29 de Octubre.
- 09:30 a 12 hs Mesa de trabajo Derecho Constitucional y Género (SUM) Primer Piso, I. Gioja.
- 12 a 13:30 hs Derecho y pensamiento político (SUM) Primer Piso, Inst. Gioja.
- 13:30 a 15 hs Descontrucción del discurso jurídico (Sala Avellaneda) Primer Piso, Inst. Gioja.
- 13:30 a 15:30 hs Incidencia de las políticas públicas: una mirada desde los derechos sociales (SUM) Inst. Gioja.
- 15 a 17 hs Relaciones Internacionales (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 15 a 17 hs Reflexiones sobre la enseñanza del derecho (Aula Carrera Docente) Segundo Piso.
- 15:30 a 17:30 hs Control de constitucionalidad y Estado de excepción (SUM) Inst. Gioja.
- 17 a 19:00 hs Pluralismo: cuestionamientos a la producción del derecho (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 17 a 18:30 hs Sociedad y Encierro (Aula 211) Segundo Piso
- 17 a 20 hs Política Ambiental (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 18 a 21.30 hs Políticas de la información y políticas de la vida (SUM) Inst. Gioja.

Viernes 30 de Octubre.
- 11:30 a 13 Política Criminal (SUM) Inst. Gioja.
- 12 a 13 Memoria, Verdad y Justicia en cuestión (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 12 a 14:30 El Estado frente a la diversidad cultural (Aula Carrera Docente) Segundo Piso.
- 13 a 15 Derecho Internacional Público (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 13 a 15:30 Derecho de la Integración (SUM) Inst. Gioja.
- 15 a 16:30 Subjetividad y derecho (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.
- 16:30 a 18 Accountability y Democracia (SUM) Inst. Gioja.
- 16:30 a 18 Debates en torno de la Libertad Sindical (Sala Avellaneda) Inst. Gioja.

- 18:30 a 20 hs. Conferencia de cierre: Legitimidad y crisis de la Sociedad, el Derecho y el Estado: Derechos Humanos y seguridad. Gabriel Ignacio Anitua, Enrique Font y Marcelo Saín. (Salón Rojo) Planta Principal, entrepiso.

- 20:00 hs. Brindis de cierre (SUM) Instituto Gioja.
Investigar es trabajar! Salud!

Incini según Lo Vuolo

-
Rubén Lo Vuolo sobre ingreso ciudadano a la niniez (INCINI), hoy en Clarín acá, con yapa de videos (gracias Fernando B.) en sintonía, acá y acá.

Interesante la parte en la que intenta refutar a aquellos que piensan difícil o contraproducente articular los dos regímenes (empleo/no empleo con ingreso). Diciendo que sostener eso es insostenible, RLV escribe: "Primero, porque ni el Estado ni el mercado laboral garantizan el efectivo ejercicio de ese derecho para gran parte de la población, por lo que no se puede perder lo que no existe. Segundo, porque el propio ingreso básico incondicional para la niñez tendría impactos mucho más positivos que las actuales políticas en la generación de empleo mercantil y en las condiciones de su desempeño.

¿Por qué? En primer lugar, las personas podrían buscar empleo sin perder el beneficio del ingreso ciudadano, mientras que actualmente están atrapadas en múltiples programas asistenciales que exigen demostrar que no se tiene empleo ni ingresos suficientes. En segundo término, porque funcionaría como un estabilizador anticíclico de la demanda de los grupos más vulnerables, el cual sería más efectivo y progresivo que políticas como el salario mínimo que sólo alcanzan a los grupos del empleo formal (y que de todos modos podría y debería seguir operando). En tercer lugar, porque la garantía de un ingreso básico universal para la niñez independiente del puesto de empleo coloca al trabajador en mejor posición para negociar las condiciones de su trabajo e incluso para elegir cambiarlo sin perder el beneficio."
Salud!

25/10/2009

Señales de diarios y domingos

-
Un fantasma recorre todos los diarios. Es el fantasma de los movimientos sociales y piqueteros. Los nuevos (viejos) demonios. Entonces, sintonizando el clima, acá están, estos son, los cuatro jinetes del apocalipsis. Las señales están ahí. El fin se acerca. Todo está perdido. A temerles!!

Jinete Piquetero. Milagro Sala entrevista acá y nota de tapa de ferpil, acá. En Zona, el suplemento de clarinete que dejó de ser suplemento hace un tiempo, más Sala, acá. Después encuentro una nota que se titula así: "La mujer acusada de escrachar a Morales fue adicta y ladrona", acá. Verguenza!!

Más sobre movimientos sociales y clientelismo en LN acá (contrapunto con HV) y en Crítica de la Argentina, acá. HV saca documentación para contrapunto con LN, acá. Laura vales en P12 y cinco entrevistas, acá. Y así pasaron los cinco diarios y cuatro tapas.

Jinete Tupamaro. Uruguay es tapa solamente en P12 y tiene estas notas acá. Resalta la de Santiago O'Donnell, acá. junto a las "Palabras para la víspera", de Eduard Galeano acá. También nota de crítica de la argentina, acá. Mascate esa.

Jinete Hondureño. Zelaya dice que está a pocos días de su restitución, acá en crítica.

Jinete Lothar Matthäus. Académico alemán. No se definen si el acuerdo está cerrado o no, muy mal che, acá y acá.

Otros posibles jinetes:
- Jinete Obrero. Entrevista con M. Lobato sobre prensa obrera y libertad de expresión, acá.

- Jineta Victoria Quimérica. El ex procurador Sosa dice que el tercer (¿) fallo de la Corte definitivamente "es una forma de poner límites", acá, aunque debería reconocer que tiene dudas sobre si será una forma efectiva de poner límites.

- Jinete ADN. La agende de los DDHH en diputados, por Miguel Jorquera, acá. Y Graciela Fernandez Meijide sobre el famoso proyecto, acá.

- Jinete Canje. Mario W. sobre bancos, holdouts e ingresos universales, acá.

- Jinete Maradona. Martín Kohan partiendo de Osvaldo Lamborghini pasando por Maradona y llegando a la feria de Frankfurt, acá.

- Jinete Transexual. Se viene interesante el calendario 2010, aunque la polémica retrasa unas cuantas décadas, acá.

- Jinete James. IH y RK sobre los espías al mejor estilo bond devaluado, acá.

- Jinete Prat Gay. Alfonso sobre el ingreso universal para la niñez, en crítica papel, acá.

-
Jinete Costa-Gavras. Nota/entrevista con el director de Z y La Corporación (Batalla de Argelia fue un lapsus corregido por Juani B. dado que la dirigió Pontecorvo, grazie Juani), acá.
Salud!

MUJICA!!

Mujica, siamo con te, ma...fa qualcosa di sinistra!!!!!!!! (acá)

24/10/2009

Pedaleando

-
El apellido Mairal, al menos en el barrio, nos hace pensar en un enormísimo estudio jurídico, de esos que se enumeran para representar a los abogados corporativos, ergo, los malos de las películas.

Pero para aquellos que no tienen esa deformación profesional y/o aquellos que pueden dejar sus prejuicios de lado, terapia siempre difícil pero siempre saludable y que trae sus beneficios -este post es prueba de ello-, la poesía de Pedro Mairal es realmente una brisa de aire fresco. Nada artificial, simple y directa, amena pero con tintes ácidos. En fin, juzguen ustedes, en todo caso.

Trascribo cuatro poemas de Consumidor Final, que cayó en mis manos hace poco, en una de las últimas ediciones de Bajo la luna nueva del 2004. Acá, en el blog de Pedro M., me doy cuenta ahorita, hay una selección del autor, el libro enterito y mucho más. Muy recomendable. Disfruten, che.

Buscar departamento

Se busca algo intermedio entre una caja
y el sueño a la intemperie.
Hay que pagar en cuotas el oxígeno,
los milímetros cúbicos, el día,
el ángulo en la rosa de los vientos,
la tarde sin acero, sin pólvora en la sangre.
Cada bronquio expandido, una moneda,
monedas por las siestas sin sirenas,
por el metro cuadrado sin ladridos,
sin gotas en la sombra.
Se necesita un plano
donde dejar la huella de los muebles
para empezar la vida.
Los recuerdos no caben debajo de la cama,
hay que tirar el cielo de los viajes,
hay que poner candados a la almohada,
al pan, a la mañana, a las palomas,
y dormir abrazados en el miedo.
Por el pedazo azul de la ventana son otras dos monedas,
por las suelas encima de la tierra,
por el rincón que ocupan los huesos en la historia.
Sólo un metro sagrado sin catástrofes,
un metro sin insultos ni transportes,
unos pasos donde caerse vivo,
un agua donde pueda sumergirse,
el corazón cansado.
Con este cuerpo lleno de palabras,
de amor y mundo y sueño,
buscamos un pedazo de un espejo,
apenas una cruz de tiza que nos marque
un sitio en la llanura.

Un durazno

Morder el verano,
morder el sol entero
por 1,80 el kilo.
Este durazno recién llegado a casa
fue apenas sueño de árbol escondido
alentado por el fertilizante,
después fue flor y fruto verde solo
protegido de plagas y de heladas
por cinco pesticidas,
engordado por lluvias y riego por goteo,
cosechado por Pablo Luis Ojeda
oriundo de Río Negro
que tumba en un colchón de gomaespuma
su cuerpo dolorido cada noche.
Cargado en un camión que avanza bajo el cielo
maduró este durazno con el viaje,
después llegó al mercado,
atravesó las mafias,
fue a parar a una cámara de frío
que le fijó el color
y lo detuvo durante cuatro meses
cerca de San Cristóbal
hasta que lo compró Supermercados Disco,
y lo llevó a la sucursal 14
sector verdulería de autoservice
donde yo lo elegí, lo embolsé, lo hice pesar
lo tiré en el carrito
al lado del pan Fargo, las pechugas,
junto al Skip Intelligent y el queso,
lo llevé hasta la caja, le leyeron
su código de barras,
lo pagué, lo reembolsé con nailon,
lo traje caminando hasta mi casa
cruzando la avenida,
bordeando el hospital,
entre ciegos, cirujas, policías,
lo subí en ascensor
y llegó a la mesada de mármol sin golpearse.
Entonces lo libré de las dos bolsas,
le lavé el pesticida en la canilla,
le lavé todo el cansancio del camión, el humo,
la noche de las manos de Pablo Luis Ojeda,
le saqué la etiqueta de la marca
y lo mordí con ganas de matarlo,
lo asesiné con dientes, mandíbulas y lengua
y a pesar de la química, de la distancia muerta,
a pesar de la larga cadena intermediaria,
me encontré allá en el fondo de su sueño amarillo
con esa flor primera que perfumaba el viento.

Argentino

Argentino, naciste haciendo cola,
naciste tributario y deducido
por próceres fantasmas de billetes,
naciste intrasferible, mortal y semejante,
un fiel contribuyente del Estado,
el banco reguló tu corazón
y administró tu sangre y tus latidos,
gravó tus transfusiones
y te dio el beneficio
de respirar exento el aire de la patria,
creciste haciendo el trámite
de ser persona física en tu casa,
te tatuaron el cuit y así avanzaste
despacio a la intemperie
de todos los gobiernos,
inseguro, con tos, mal educado,
maduraste hasta el iva y las ganancias,
pero no era tu turno todavía,
una chica te dijo ¿me cuidás el lugar?
y vos te enamoraste de ella y de su ausencia,
y pasaron los años en la fila,
los planes nacionales te embargaron
medio riñón izquierdo
para una parrillada en el Senado,
los hijos de la clase dirigente
vaciaron tu heladera,
mordieron tus aportes y eructaron
discursos por cadena nacional,
vos seguiste en la fila,
de moneda en moneda y más cansado,
más viejo y entre canas a caballo,
vigilado, filmado, amenazado,
no perdiste el lugar y viste desde lejos
a unos gordos timbeando tus ahorros,
el sudor de tu frente
se usó para limpiarle el parabrisas
a cinco diputados,
el mar de la esperanza dolida de tu madre
se fue por el desagüe del Congreso,
y seguiste en la fila, cada vez más doblado
por la carga pesada del país,
seguiste con bastón, bajo el sol de la crisis,
saqueado hasta las migas del bolsillo,
esperando doscientos treinta pesos
para pan y fideos
y sopa y soledades,
y al fin una mañana llegate a ventanilla,
te sellaron de negro la libreta,
te anunciaron
que hoy no se pagan jubilaciones,
y te fuiste cayendo, desmayado,
sin seguro de muerte,
sin indicar la fecha en formulario
de tu fallecimiento,
sin bienes embargables, qué imprudente,
después de tanta vida de pie, de mano y sangre,
parecías apenas como un montón de ropa
tirado sobre el piso,
los diarios te imprimieron
un titular perdido y encontrado
porque no eras noticia:
un viejo jubilado murió haciendo cola.

La aurorita

Invierno en la avenida Juan B. Justo
y el viejo pedaleando en la Aurorita
rosada de la nena.
Un pullover y otro y camiseta,
la campera del Shopping Abasto está muy cara,
la motito alemana está muy cara,
la bici con seis cambios japonesa
también y las monedas
no son para ir en micro
sino para el puchero y al destino
hay que llegar igual.
Si caminando es lejos
entonces en la bici rosada de la nena.
Después de veinte años de baulera
vuelve a salir al viento.
Las ruedas chiquititas recién resucitadas.
No hay más vueltas manzana por el barrio,
no hay más chocolatines los domingos,
ahora no es juguete sino tracción a sangre,
segunda vida útil de transporte,
reciclado biciclo, tempranito,
la aurora de otros tiempos,
la infancia convertida en desencanto,
la nena limpia baños en Miami
y el padre, el inmigrante,
pelado y jubilado,
trepado a la Aurorita,
se aleja pedaleando.

--
Salud!