22 sep. 2017

Video en el Senado: por la propiedad comunitaria indígena

Ahí estuvimos, con  Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Jorge Nahuel (del Consejo Pluricultural Mapuche), Silvina Ramírez, Maristella Svampa, y otros ex colegas de Plataforma 2012. Seguimos en la misma huella
https://www.youtube.com/watch?v=ehgfLwdMNkE

Democracia y derecho penal

Conferencia, ayer en la UBA
https://www.youtube.com/watch?v=QOnfqmJGv4s

Maldonado: dos más tres

Ayer hubo algunas primeras declaraciones explícitas, atando muchos de los cabos sueltos -los más preocupantes- en torno al caso: terrorismo, Sendero Luminoso, montoneros (acá). Como diré más abajo, creo que ahí se juega una de las claves de lo ocurrido.

Ayer también apareció el audio de un gendarme, en el que hablaba de un cuerpo que quedó flotando en el río. La declaración se suma a la galería de horrores que ha ido apareciendo en cuentagotas, y de la que daba cuenta en un post anterior (acá). Lo dicho nos habla sobre la responsabilidad del gobierno, y en particular del Ministerio de Seguridad, en el asunto: la responsabilidad ya está, y es grave. No hace falta saber qué pasó con SM para activarla. Hubo un descontrol completo sobre el operativo, luego de una orden que no debió darse, dado el contexto (ver más abajo). El gobierno es responsable por el caos y la furia que caracterizaron al accionar de la gendarmería -un accionar que produjo daños, y que muestra el desmanejo de Seguridad en una cuestión que requería máxima sensibilidad.

Tres acotaciones más, que mencioné ayer en el Senado, y que refieren a lo que ya pasó, con el operativo.

1) Continuando con la escalada represiva que, por todos los medios (subterráneos) activó el gobierno anterior, este gobierno apuntó a desatar el último nudo en pie, referido a los protocolos sobre el accionar de las fuerzas de seguridad (formalidad que se había escrito para ser incumplida, en años anteriores). La idea fue desactivar la apelación a esos protocolos, a partir de la instalación de la idea de "flagrancia." Aquí está el eje de lo que preocupa: el gobierno es consciente de que cuenta con fuerzas de seguridad mal preparadas y violentas, y frente a ello, en lugar de ajustar los controles, buscó subrayar las "manos libres." De ahí su plena responsabilidad sobre la violencia sin controles que se ha desatado.

2) El operativo buscó subrayar otro principio, a través del cual se quiso dejar en claro que frente a conflictos como el del caso, se iba a escoger completa e incondicionalmente la defensa de la gran propiedad: como si hubiera nada del otro lado -como si no hubiera ningún derecho constitucional y convencional -cuando los hay a decenas, e incluyen derechos de respeto a la identidad, reconocimiento de propiedad, consulta obligatoria, participación en la gestión de los recursos naturales, etc.

3) En tercer lugar, lo ya hecho fue un intento de re-instaurar por la ventana una hipótesis de conflicto y terrorismo, que se había ido escurriendo por debajo de la puerta (a través de la cuestión iraní). La idea fue retomar el ejemplo de Chile y Ecuador, para pasar a identificar a los indígenas revoltosos con la figura del terrorismo. Se buscó completar, así, la gran obra del espanto preparada por el gobierno anterior, al tomar como su primera ley -su ley símbolo- la ley antiterrorista. En eso estamos.

Dos sobre Catalunya

Serrat, Catalunya y la democracia deliberativa. Al plebiscito catalán, Carlos Nino no lo podía haber criticado mejor. Dijo Serrat que él está a favor de los plebiscitos, pero no de éste (la consulta por la independencia) porque fue convocado a través de una "ley exprés" y sin dejar margen al diálogo. "Se han hecho estas leyes de un día para otro, sin discusiones". Bien como siempre -un mar de sensatez entre tanta tontería.

Madrid y la democracia deliberativa. Pero lo mismo se aplica a Madrid: la intervención económica y policial -los arrestos a la dirigencia catalana- tampoco pasaron por el Parlamento nacional. Ellas no cuentan con el aval explícito del Congreso. Fuego contra fuego: la suma de dos males es un mal compuesto, no un mal anulado.

20 sep. 2017

A Nisman lo mataron

http://www.perfil.com/politica/segun-la-gendarmeria-a-nisman-lo-asesinaron-dos-personas.phtml

(Algunos periodistas y activistas deberán dar explicaciones, alguna vez, sobre el modo en que han mentido sobre la cuestión, al servicio de intereses ajenos al interés público:
http://www.cij.gov.ar/nota-27739-Comunicado-de-la-Corte-Suprema-de-Justicia-de-la-Naci-n.html) 

Adiós Plataforma 2012!

(Con gran alegría de haber participado ahí! Y seguimos en la lucha: mañana mismo, en el Senado, con Maristella S. y Enrique V., sobre propiedad comunitaria indígena)


Queremos informar a nuestro/as adherentes que el día 13 de septiembre de 2017 hemos decidido por consenso la disolución del colectivo Plataforma 2012. Estamos orgullosos de haber generado este espacio de pensamiento crítico, que transitamos juntos desde 2012 hasta la fecha. Quedan como testimonio de nuestras intervenciones públicas numerosos documentos y filmaciones, que podrán ser consultados en nuestro sitio web:
http://www.plataforma2012.org.ar/
Continuaremos ejerciendo el derecho al pensamiento crítico desde otros espacios.
Hasta pronto.
Grupo Promotor

18 sep. 2017

En el Senado, en defensa de la propiedad comunitaria indígena

Debate abierto en defensa
de la propiedad comunitaria indígena
Prorroga de la Ley 26.160

El 23 de noviembre de este año vence la prórroga a la Ley 26.160 de emergencia de la propiedad comunitaria indígena, que frena los desalojos de las tierras indígenas. Hace años que el Estado Nacional posterga concluir con el relevamiento de las comunidades, que les permitiría acceder a títulos de propiedad de las tierras que legítimamente les corresponden, amparados por el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional.

Creemos que es necesario entablar un debate acerca de la problemática de los pueblos indígenas, sus condiciones de vida y la propiedad de sus tierras, muchas de las cuales están en manos de terratenientes extranjeros o acechadas por transnacionales extractivistas.

Asimismo, se hará entrega de la "Carta Pública por los Derechos Indígenas" firmada por centenares de organizaciones y referentes sociales, políticos e intelectuales que solicita al Congreso Nacional la urgente prórroga de la Ley 26.160 y el respeto de los Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas.
Carta pública por los derechos indígenas
POR LA PRÓRROGA DE LA LEY 26.160 Y EL RESPETO DE LOS DERECHOS COLECTiVOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS 11 de Sep...

Estarán presentes, entre otros, Jorge Nawel Purran (vocero de la Confederación Mapuche), Maristella Svampa (socióloga - Conicet), Roberto Gargarella (constitucionalista), Rolando Gialdino (doctor en derecho internacional), Silvina Ramírez (especialista en Derecho Indígena), Enrique Viale (abogado ambientalista), Darío Rodríguez Duch (especialista en derecho indígena) con la coordinación del Senador Nacional Fernando "Pino" Solanas.


Jueves 21 de Septiembre - 16 hs.
Salón Illia
Senado de la Nación
Hipolito Yrigoyen 1849 (CABA) 

Panel sobre Educación Religiosa

Panel: La controversia sobre la educación religiosa en las escuelas públicas

El Área de Educación de la Escuela de Gobierno y la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella invitan al panel "La controversia sobre la educación religiosa en las escuelas públicas" que se realizará el miércoles 20 de septiembre a las 18:15 hs..



Participan:

Roberto Gargarella, Profesor de la Escuela de Derecho, Universidad Torcuato Di Tella.

Alfonso Santiago, Director de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales, Universidad Austral.



Coordinan:

Claudia Romero, Directora del Área de Educación.

Martín Hevia, Decano de la Escuela de Derecho.



Actividad no arancelada | Requiere inscripción previa

17 sep. 2017

Murió Toni Domenech

Gran filósofo de la fraternidad, traductor de Rawls, resistente antifranquista
Un abrazo especial a MJ y a todos quienes le querían
http://www.publico.es/actualidad/muere-filosofo-catalan-antoni-domenech.html
http://www.mdzol.com/nota/755253-el-filosofo-antoni-domenech-murio-en-barcelona/

16 sep. 2017

La responsabilidad

Primero, que los gendarmes eran víctimas
Más tarde, que habían actuado impecablemente
Luego, que habían declarado y que no había la mínima contradicción
Enseguida, que no había ninguna prueba sólida en su contra
Más tarde, que todos eran inocentes hasta que se demuestre lo contrario
Después, que sólo les habían gritado que desalojaran la ruta, pero desde larga distancia
Y un poco después, que los habían corrido
A continuación, que uno había tirado una piedra, pero que era chica
Inmediatamente, que no era tan chica y que le había pegado a uno en la espalda
Al rato, que había sido herido, pero que había podido cruzar el río
Con posterioridad, que habían entrado en territorio sagrado
Ahora, que uno sí disparó, pero a una sombra
Recién, que un gendarme exclamó "tenemos a uno!"
No estamos jugando a los soldaditos: ese descontrol en las fuerzas represivas, desbocadas frente a inocentes, seguido de mentiras y encubrimiento, es lo que no puede aceptarse La responsabilidad ya está, y es grave, más allá de lo que haya pasado con Santiago Maldonado.
No hay por qué esperar a que se descubra algo peor: adiós



5 películas argentinas!

Raramente, en estos días aparecen en el radar 5 grandes películas argentinas, vistas o por ver

1) Primera en el podio, Zama, de Lucrecia Martel. Nos sacamos el sombrero 10 veces (hoy, nota buena como pocas veces, sobre la película, el sonido, el vestuario, el diario, y gran entrevista a ELLA, en Ñ, bien por MS)

2) Invisible, de Pablo Giorgelli, con guión hecho por el director...con mi hermana María Laura! Excelente!!

3) Actriz, de mi viejo amigo Fabián Fattore. Grande Fabián!

4) Una especie de familia, de Diego Lerman, con la espectacular actriz Bárbara Lennie.

5) Temporada de caza, de Natalia Garagiola, una ficha ahí.

14 sep. 2017

El procesamiento de CFK (una medalla de chapa para el blog)

En el fallo de Cámara que confirma el procesamiento de CFK, se cita -muy apropiadamente esta vez- al blogcito este. En verdad, citana un artículo periodístico que publiqué en Perfil y reproduje en el blog. El post/artículo trataba sobre el tema de las Cuestiones Políticas. Debo decir que era claro y bastante bueno :)

El fallo, acá: http://www.cij.gov.ar/nota-27625-La-C-mara-Federal-confirm--el-procesamiento-de-Cristina-Kirchner-por-asociaci-n-il-cita.html

El post, acá: http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2016/04/cuestiones-politicas-no-judiciales-y.html

Si desde acá ayudamos, modestamente, a cambiar la reaccionaria doctrina de las cuestiones políticas, habremos contribuido a que el derecho argentino de un pequeño pasito adelante.

Si desde acá ayudamos, modestamente, al reproche penal de la ex presidenta (que no es lo mismo que castigo, ni privación de la libertad), dos.

Ferreyra-Maldonado

11 sep. 2017

5 sep. 2017

Educación religiosa en Salta: Qué son las categorías sospechosas?


Publicado hoy en La Nación, acá: http://www.lanacion.com.ar/2059655-nadie-puede-ser-obligado-a-hacer-publicas-sus-creencias-personales

Acaban de concluir las audiencias públicas organizadas por la Corte Suprema sobre la enseñanza religiosa en las escuelas públicas de Salta. Las audiencias demostraron, otra vez, tener un valor extraordinario: aprendemos a ver al otro como un igual en un proceso en el que estamos obligados a expresarnos a través de razones públicas, que todos puedan entender y aceptar. En honor a esas mismas deliberaciones, quisiera explicar por qué la enseñanza religiosa en las escuelas públicas es contraria a nuestro derecho.

El gran problema constitucional que enfrenta la educación religiosa en los establecimientos educativos públicos de Salta es que aquélla requiere, ante todo, clasificar entre alumnos -religiosos y no religiosos, católicos y de "otros" cultos-, lo cual implica indagar en las convicciones privadas de niños, que luego son separados para recibir un tratamiento diferenciado. Con el agregado de que ese tratamiento diferenciado ha sido pésimo en Salta.

El hecho de que las autoridades educativas de la provincia no hayan estado a la altura de las circunstancias -mostrando su incapacidad o indisposición para tratar de modo igualmente digno a los "no católicos"- ha generado una confusión entre muchos de los intervinientes en el debate (aun en algunos de los miembros del tribunal). La confusión consiste en pensar que lo que está allí en juego es un problema de "inadecuación de la práctica". Por supuesto, después de las audiencias, a nadie le quedaron dudas de que la práctica salteña es completamente inapropiada. Es un hecho que la provincia no dispone de los docentes, programas y recursos económicos e institucionales necesarios para implementar la educación religiosa en términos igualitarios.

Sin embargo, la confusión consiste en pensar que el problema se resuelve entonces con una puesta en práctica diferente de lo que ya está normativamente bien consagrado. Y no es así: citamos ya, al menos, tres problemas graves: una violación de la privacidad, vinculada con el uso de "categorías sospechosas", que se traduce luego en una práctica inaceptable. No se trata, entonces, de un mero "problema de adecuación práctica."


Para comenzar por la privacidad, debe recordarse que el artículo 19 de la Constitución nacional exige el máximo respeto sobre las convicciones y creencias personales que nadie tiene la obligación de revelar, sino el derecho de reservar para siempre en su fuero más íntimo (por eso también es que nuestro derecho no debe compararse, en esta materia, con el de países confesionales u otros que carecen de un artículo 19). De allí que cuando se le pregunta a un niño si es religioso o no, se lo obliga a expresar en público lo que tiene el derecho de guardar en privado. Dicha exigencia de confesar lo privado resulta muchísimo más grave cuando la revelación de las convicciones minoritarias implica -como en nuestro caso- un trato diferente por parte del Estado (y, por supuesto, también por los compañeros). Otra vez: hablamos aquí de convicciones que tenemos derecho a callar y no de meros gustos o pautas de consumo (como lo sería la cuestión de si alguien es "carnívoro o vegano", tal como señaló alguno en la audiencia, confundiendo irresponsablemente sagradas cuestiones de moral privada con preferencias de supermercado).

Para que se entienda lo dicho: imaginemos que, con toda amabilidad, un maestro de escuela pública les pidiera a los niños homosexuales del curso que levanten la mano, se identifiquen y se retiren amigablemente al aula vecina, con la idea de que cada grupo reciba una educación sexual sensible a su propia sexualidad. La exigencia de revelar en público lo íntimo, seguida de un consecuente trato diferenciado, constituiría un escándalo jurídico, una aberración constitucional idéntica a la que se hace presente en el caso de las escuelas de Salta.

¿Está dispuesta la Corte a avalar un maltrato semejante por parte del Estado?

Por lo demás, la cuestión de la "clasificación sospechosa" -que no refiere a una cuestión metafísica, sino a problemas histórica y contextualmente situados- resultó malentendida por muchos. Frente a leyes que distinguen entre grupos, lo que la doctrina propone es comenzar con una pregunta como la siguiente: "¿Se trata de grupos que, históricamente, nuestra comunidad ha discriminado?". Si es así, la doctrina propone tratar dicha ley como "sospechosa" y sujetarla al escrutinio más estricto: lo más probable, en consecuencia, es que la ley resulte invalidada. En los Estados Unidos, los jueces tratan como "sospechosas", típicamente, las leyes que distinguen entre blancos y negros, o entre heterosexuales y homosexuales, dada la historia de persecución que arrastran al respecto. Cuando se entiende esto, resulta insólito que alguien se pregunte si en el caso de Salta, referido a normas que distinguen entre católicos y no católicos, estamos o no frente a una "clasificación sospechosa". ¿Es que alguien tiene dudas de que el Estado salteño, y a lo largo de toda su historia hasta hoy, ha tratado peor a los no católicos? ¡Por supuesto, entonces, que estamos ante una "clasificación sospechosa"!

Una de las defensas más habituales del statu quo ha consistido en apelar a las costumbres y tradiciones locales. Un gran error. Lo cierto es que si los usos, costumbres y tradiciones locales favorecieran prácticas como las del machismo o la violencia de género, eso no nos daría un solo argumento a favor de dichas prácticas: seguiríamos teniendo sólo razones para rechazarlas.

Lo mismo ocurre con el argumento federalista y la renovada apelación a un "margen de apreciación local". El respeto al federalismo no puede invocarse como licencia para arrasar los valores de libertad y democracia que le dan sustento. Por eso, frente a casos como el del Monserrat, en que se prohibía el ingreso de mujeres a un colegio público de Córdoba, resultan inaceptables respuestas del tipo: "En esta provincia hacemos las cosas así" o "en nuestra cultura lo hacemos de este modo". Es decir: frente a graves violaciones de derechos, el argumento federalista no aporta ni cambia nada.

El derecho moderno llegó a su adultez a partir del caso "Brown", sobre segregación racial en las escuelas. En esa sentencia, tal vez la más famosa de la historia, la justicia puso fin a la vergonzante práctica de "separados pero iguales". Hasta entonces, blancos y negros tenían el derecho de ir a la escuela, pero no el derecho de concurrir a la misma escuela. En el caso Monserrat, la Corte puso fin a la situación de "separados pero iguales" que existía en la Argentina en materia de género. Quedó en claro, desde entonces, que discriminaciones de género como las que se daban en Córdoba no podían salvarse ni asegurando a las mujeres iguales facilidades en el colegio de al lado: no es así como funciona la igualdad en un país federal.

Hoy nos enfrentamos a una tercera variación del problema de "separados pero iguales". Ya no en materia racial o de género, sino en materia religiosa. No hay razón para que la respuesta que dé la Justicia en este caso difiera de la que ha dado en los dos casos anteriores. La Constitución protege a los niños que quieran guardar sus convicciones en silencio. No hay ni debe haber lugar en nuestro país para volver las agujas del reloj atrás y retornar así a la afrenta del "separados pero iguales".

3 sep. 2017

De Mariano Ferreyra a Santiago Maldonado

El modo en que el gobierno viene tratando la cuestión de Santiago Maldonado es muy mala por muchas razones. Comenzando por la actitud de sus principales referentes en áreas como las de Seguridad y Medio Ambiente, que en sus cúpulas mezclan incompetencia funcional, torpeza política, falta de responsabilidad con la cosa pública (faltando a su deber, que es primero con los ciudadanos, antes que con el gobierno), y descompromiso con la causa de los derechos humanos (que en ciertos niveles y sobre ciertos temas, sigue resultando socialmente transversal y sigue recorriendo los canales profundos de la nación). Tratando de salvarse, primero a sí mismos, y subsidiariamente, al presidente, los principales responsables ayudaron a trasladar al conflicto directamente a la misma cúpula del gobierno: allí está ahora, y amenaza con no salir de allí de forma sencilla o pacífica. Por eso, no se trata de un problema que se limite a la cabeza de algunas áreas de gobierno (cabezas que deberían separarse ya, porque las fallas enunciadas son demasiado graves, y lo último que necesitamos es la permanencia prepotente que fuera propia de la dinastía anterior). Al gobierno le interesó mostrar autoridad en la defensa de la (gran) propiedad (amiga), frente a reclamos de grupos que la desafiaban (de igual forma en que híper-torpemente lo ha hecho hasta ahora frente a las movilizaciones piqueteras), y lo hizo de pésima manera, y debe pagar el costo político de lo que ha hecho, y de la mala gestión que le siguió a lo hecho. Un juez, seguramente sin la peor intención, dio una orden de intervenir en el sur (frente a las movilizaciones "mapuches"), de la que -irresponsable e injustificadamente, y como suele ocurrir- se desentendió luego, y ocurrió entonces lo que ocurrió (X). Según entiendo, y éste es sólo el terreno de las hipótesis, lo que ocurrió (X) no formó parte de un plan sistemático, pero se tradujo en un hecho infinito e irreparable , como el que ocurriera con la muerte de M. Ferreyra. En aquella oportunidad, vía NK, el Ministro de Trabajo y la cúpula sindical ferroviaria (Pedraza) se complotaron para "darle una señal" definitiva a la izquierda, desatando de ese modo fuerzas que, previsiblemente, podían desatarse del modo incontrolable en que lo hicieron. Seguro que si algo no quería, y si algo no le convenía a la dirigencia K, eso era la muerte de alguien (MF), y lo mismo ahora. Sin embargo, cuando se abren ciertas tranqueras -antes la de las "patotas sindicales", ahora la de la gendarmería patagónica- previsiblemente ocurren hechos como los que ocurrieron: las muertes resultan "demasiado posibles" en el marco de fuerzas de choque desaforadas, pésimamente entrenadas en el caso de la gendarmería, y que se asumen legitimadas y protegidas por el poder. Y entonces no hay azar, no hay meramente error, chapucería y exceso: hay, sobre todo, responsabilidades políticas que deben asumirse, y costos que deben pagarse. El gobierno debe pagar por lo que hizo y dejó hacer, y el costo es, será y deberá ser alto.

P.D.: Sobre el descompromiso con los derechos humanos de los que hablaba el post, buena nota de Fontevecchia (de quien nunca he levantado una nota), acá: http://www.perfil.com/columnistas/desaparecer-verbo-argentino.phtml

2 sep. 2017

Waldron en Colombia

Muy interesante reportaje. Felicitaciones a los amigos colombianos!

https://www.ambitojuridico.com/bancoconocimiento/civil-y-familia/el-control-judicial-es-una-forma-de-bloquear-el-empoderamiento-que-brinda-la-democracia

31 ago. 2017

Educación religiosa en Salta: The Lorenzetti Problem(s)

Después de participar en las audiencias públicas celebradas en la Corte Suprema en torno a la cuestión de la educación religiosa en las escuelas públicas de Salta, pude advertir varias cosas. Entre ellas: los votos de los jueces parecen ya bastante armados -no se cuánto margen para la argumentación crítica y el cambio queden (veo, sólo por pronosticar, una coalición L-H, con voto por separado y más enfático de R., y disidencia de M.).

Lo que me interesa señalar, por el momento, es una cierta preocupación por algunos desarrollos que viera en la posición del Presidente de la Corte. Creo que el diseño de su argumento -tal como lo entreveo- en torno a las cuestiones de "el problema es la práctica-debemos atender la cuestión federal-hay márgenes de apreciación local- laicismo activo-en qué sentido es categoría sospechosa" resulta muy problemático y difícil de justificar.

Diría miles de cosas, y algunas ya dije (y otras reitero). Cito sólo tres, y me detengo un poco en dos.

I

Por un lado: no se trata de un tema de mera "inadecuación práctica". Quiero decir, no estamos frente a normas constitucionalmente irreprochables, pero aplicadas de modo inadecuado. Estamos frente a una violación agresiva del art. 19, vinculada con una distinción basada en "categorías sospechosas," que además se implementa en la práctica de un modo violatorio de derechos. O sea: no reduzcamos la cuestión a la “minucia” de fallas prácticas (fallas que, por lo demás, en Salta han sido descomunales, tal como ha quedado muy claro en las audiencias).

II

El problema más serio que se enfrenta en Salta es que allí se obliga a los niños a revelar su confesión religiosa -lo cual es una cuestión privada protegida por el artículo 19- para luego tratar a los niños de modo diferente conforme a su respuesta. El resultado es hoy “desiguales pero separados”, quiero decir, la versión más brutal de lo que fuera el “separados pero iguales” de la época de la segregación racial en los Estados Unidos –pre-Brown vs. Board of Education. La Corte Argentina, me parece, va a proponer que pasemos al status de “iguales pero separados”, esto es, la forma de segregación entre estudiantes blancos y negros que desde Brown consideramos una vergüenza universal.

Por qué hay un problema con la pregunta sobre la religión (que no se soluciona “tratando igual a los separados”)? Porque a la Constitución le preocupa que las personas puedan recibir malos tratos públicos a resultas de cuestiones vinculadas con la moral privada; y porque ella tiene un celo especial (por lo anterior, entre otras razones) por asegurar que las personas puedan reservar para la esfera más íntima las cuestiones fundamentales relativas a sus concepciones del bien y planes de vida: hay gente que es tímida, hay gente que es temerosa, hay gente que es parca, hay gente que es pudorosa, hay gente que tiene miedo a ser maltratada, discriminada o burlada si confiesa aquello en lo que cree.

Ayer en la audiencia di el siguiente ejemplo, para graficar lo dicho: imaginemos por caso que, con toda amabilidad, un maestro de escuela pública le pidiera a los niños homosexuales del curso que levanten la mano, se identifiquen y se retiren amigablemente al aula vecina, con la idea de que cada grupo reciba una educación sexual sensible a su propia sexualidad. La exigencia de revelar en público lo íntimo, seguida por un consecuente trato diferenciado, constituye entonces un escándalo jurídico irreparable, como el que se hace presente en el caso de las escuelas de Salta. Está dispuesta la Corte a avalar un maltrato semejante, por parte del Estado?

III

Aquí aparece la cuestión de la “clasificación sospechosa”, que –según me parece- resultó malentendida aún por algunos de los jueces (me dio la impresión que uno de los casos era el de RL, por las preguntas que hizo al respecto). Mi punto es el siguiente: La “clasificación sospechosa” no refiere a una cuestión metafísica, sino a problemas histórica y contextualmente situados. Frente a leyes que distinguen entre grupos, lo que la doctrina propone es comenzar con una pregunta como la siguiente: “es que se trata de grupos que, históricamente, nuestra comunidad ha discriminado?” (las discrete and insular minorities del caso Carolene Products). Si es así, la doctrina propone tratar dicha ley como “sospechosa,” y sujetarla al escrutinio más estricto, poniendo a la ley bajo una fuerte presunción de inconstitucionalidad o invalidez: lo más probable, en consecuencia, es que la ley resulte declarada inconstitucional. En los Estados Unidos, los jueces tratan como “sospechosas”, típicamente, a las leyes que distinguen entre blancos y negros, o entre heterosexuales y homosexuales, dada la historia de persecución que arrastran al respecto. Cuando se entiende esto, resulta insólito que alguien se pregunte si en el caso de Salta, referido a normas que distinguen entre católicos y no-católicos, estamos o no frente a una “clasificación sospechosa”. Es que alguien tiene dudas de que el estado salteño, a lo largo de toda su historia, y hasta hoy, ha tratado peor a los no-católicos, cada vez que ha distinguido entre católicos y no-católicos? La respuesta es enfática: Por supuesto, resulta obvio que siempre que distinguió, maltrató. Entonces, es clarísimo que aquí –en la Argentina, en Salta, a la luz de la historia pasada y presente de dicha comunidad- estamos frente a una “clasificación sospechosa” Como tal, la norma debe ser analizada bajo el escrutinio más estricto, leída con altísima sospecha, examinada bajo una fuerte presunción de inconstitucionalidad, y finalmente debe ser fulminada en términos constitucionales, por las razones antedichas (II + III, a lo que luego se agregan los problemas de la práctica, que ratifican la fuerza de los otros dos puntos, a los que la mala práctica ayuda a ratificar en cuanto a "lo que resulta esperable que ocurra;" o "los razonables temores de los menores, en cuanto a la confesión de sus convicciones").

30 ago. 2017

Presentando el amicus ante la Corte

La grabación de la Audiencia en la que estuvimos hoy con el gran amigo M. Alegre (tanto tiempo ha pasado y todavía...), y un gran equipo de gente -mil gracias a todos (empieza a la hora y media de la transmisión, no se por qué).

http://www.cij.gov.ar/nota-27307-Se-reanud--la-audiencia-p-blica-ante-la-Corte-Suprema-en-una-causa-en-la-que-se-debate-la-educaci-n-religiosa-en-las-escuelas-p-blicas-de-Salta.html


(fotos de las exposiciones -gracias Vladimir: "iluminados por...")




29 ago. 2017

Educación religosa

Mañana a las 10 estamos con M. Alegre en la Corte, presentando nuestro amicus!

28 ago. 2017

Notanpuán


2/9: DEMOCRACIA, con Roberto Gargarella

9/9: REPÚBLICA, con Andrés Rosler

29/9 NEOLIBERALISMO, con Horacio González

30/9 PROGRESISMO, con Maristella Svampa

Sábados de septiembre, 18 hs.

26 ago. 2017

Se viene/ Elecciones UBA Derecho

Ante el centenario de la Reforma, aportes para un plan estratégico.

A meses del centenario de la Reforma universitaria y atentos al
proceso electoral en marcha, los abajo firmantes, profesoras y
profesores regulares y docentes, convocamos a la comunidad a debatir
en profundidad sobre las tareas y desafíos de la universidad pública
 y, en especial, de nuestra Facultad. Estas ideas preliminares son
 nuestro aporte para una conversación incluyente sobre las principales
 decisiones estratégicas que deberemos tomar en los próximos años.

 Aspiramos a discutir el modelo de educación jurídica y de perfiles
 profesionales, considerando prácticas pedagógicas y los cambios y
 demandas globales, locales y de orden social.

 Proponemos reforzar la articulación de la docencia con la
 investigación y la formación de docentes-investigadores, ampliar el
 número de dedicaciones, brindar espacios adecuados a los y las
 docentes investigadores/as.

 Favorecemos que se oriente la oferta de cursos y el tamaño de las
 comisiones para igualar oportunidades y dotar de mayor densidad a la
 instrucción en los primeros años de la carrera.

 Impulsamos que se atienda a la problemática de género en todas las
 dimensiones de la vida universitaria, sobre la base de los logros en
 la materia.

 Deseamos que continúe y se fortalezca la internacionalización de la
Facultad, y los intercambios estudiantiles, de docencia y de
 investigación, con instituciones del país y del exterior.

 Convocamos a mejorar la articulación de los programas de posgrado y a
 potenciar la investigación en ese nivel.

 Propugnamos profundizar las intervenciones en favor de leyes,
 políticas públicas y decisiones judiciales inclusivas, equitativas y
 modernizadoras en áreas como derechos humanos, género, derechos
 sociales, violencia institucional, transparencia pública, medio
 ambiente, etc.

 Invitamos a definir las prioridades en materia edilicia y de
 equipamiento, incluyendo  la mejora y modernización de aulas y baños


 Para contribuir a avanzar con estas ideas, para las elecciones del
 claustro docente APOYAMOS A MARCELO ALEGRE COMO VICE-DECANO Y A
 GUSTAVO FERREYRA Y MARY BELOFF COMO CONSEJEROS DIRECTIVOS.

VICTOR ABRAMOVICH
MARCELO ALEGRE
MARY BELOFF
GABRIEL BOUZAT
EMILIANO BUIS
NANCY CARDINAUX
ANIBAL D' AURIA
RAUL GUSTAVO FERREYRA
ROBERTO GARGARELLA
MARIANO GARRETA LECLERQ
CLAUDIO MARTYNIUK
LEONARDO PITLEVNIK
JOSE SAID
DIEGO TOSCA
LETICIA VITA
(y siguen las firmas de profesores titulares y adjuntos)

25 ago. 2017

El derecho como pura política

En una nota triste que incluye en su bonito libro sobre los "Pilares de la Justicia," en el capítulo dedicado al ídolo William Brennan, Owen Fiss cuenta que la "desafección" con la Corte se hizo mayúscula a partir del retiro de Brennan. En él y en tantos -dice Fiss, quien fuera "clerk," nada menos, que de T. Marshall y W. Brennan. Y dice también que, a pesar de algunos buenos nuevos nombramientos posteriores, "muchos en la academia y en la profesión, entre los que me incluyo, permanecemos desafectados del trabajo de la Corte. Muchas veces, llegamos al borde de decir que el derecho es, en verdad, simplemente política." Contra su inclinación natural, muchos de entre ellos retoman así la versión más fuerte y nihilista de los Estudios Críticos del Derecho: la Corte como "una institución ajena y hostil, menos preocupada por llevar a la práctica los grandes ideales nacionales, que en proteger el orden establecido, despreciando a aquellos que lo desafían." 

24 ago. 2017

Subordinaciones invertidas

Presentación del libro de Laura Saldivia.  

Fecha: Lunes 28 de agosto, 18hs, SUM
Lugar: Facultad de Derecho, Mario Bravo 1050

Conversan: Violeta Alegre, Anahí Farji y Mariano Fernández Valle junto a la autora, Laura Saldivia.
Coordina: Agustina Ramón Michel.

Acerca del libro

Subordinaciones invertidas refiere a la resignificación de relaciones de sometimiento o jerárquicas de distinto tipo (cuerpo versus ley, derecho versus medicina, autonomía personal versus saber experto, sur global versus norte global, sujeto de derecho versus objeto de derecho, etcétera) que propició la Ley de Identidad de Género en la Argentina. El minucioso trabajo de Saldivia busca poner en escena el modelo de despatologización del género centrado en la autopercepción que esta ley reconoce y contribuir a repensar la concepción social, cultural y legal del género de las personas, en el marco de la búsqueda de ampliación de derechos. El libro presenta la evolución de la legislación sobre el derecho a la identidad de género en la Argentina, las novedades más recientes en la regulación sobre la cuestión y las discusiones a las que esas innovaciones legales dieron lugar en los ámbitos especializados. Se ejemplifica con un caso que la Universidad Nacional de General Sarmiento viene estudiando y acompañando a partir de la publicación de dos libros anteriores: Yo nena, yo princesa y Niñez trans, que representan novedades bibliográficas importantísimas para el tratamiento informado de una cuestión tan decisiva.

Leer el libro online, ingresar aquí >

Síntesis curricular:

Anahí Farji Neer es licenciada en sociología, magíster en Investigación en Ciencias Sociales (UBA) y doctora en Ciencias Sociales (UBA). Su investigación aborda las transformaciones en la regulación estatal del travestismo, la transexualidad y la transgeneridad en Argentina y el vínculo entre el sistema de salud y la población trans.

Mariano Fernández Valle tiene una maestría en Derecho Constitucional y Derechos Humanos, egresado en la Universidad de Palermo. Profesor de derecho constitucional en la UP y la UBA. Uno de sus temas de especialidad es derecho constitucional y género, y derecho internacional de los derechos humanos. 

Laura Saldivia es doctora en Derecho y Master en Derecho (LLM) en Yale Law School; Abogada egresada en la Facultad de Derecho. Profesora de la Maestría en Derecho de la Universidad de Palermo y de UNTREF. Sus temas son teoría constitucional, discriminación, ciudadanía, pluralismo jurídico y globalización.

Violeta Alegre es consultora de Naciones Unidas y responsable del Área Diversidad de la UNSAM. También es fundadora de la Colectiva Lohana Berkins, docente de Género y Política, travesti y activista. Tiene una diplomatura “Salud sexual y reproductiva desde un enfoque de género y derechos humanos”, UNSAM.

Agustina Ramón Michel tiene una maestria en Derecho con especialización en América Latina en University of Texas. Es profesora de derecho en la Universidad de Palermo y directora de la nueva colección de Ciencias Jurídicas de la Facultad de Derecho; Además es investigadora adjunta del Centro de Estudios de Estado y Sociedad.

23 ago. 2017

Curso en Devoto

El 6 de septiembre empezamos nuestro curso en el Centro Universitario Devoto, con Marcelo Alegre, Ornela Mazza y Gustavo Beade. Reportaremos.

Aparición con vida


El peronismo tiene su propia grieta

(de R. Zarazaga, en LN)

La inexistente interna kirchnerista podría haber reunido algo más del 40%. "Todos unidos triunfaremos", dice la ya algo en desuso marcha peronista, implicando que en la división está la derrota. Podría entonces atribuirse la debacle partidaria a la falta de capacidad de sus líderes para concertar alianzas y dirimir candidaturas internamente. No faltan ahora los peronistas notables que recorren los programas de televisión atribuyendo el fracaso al narcisismo y a la falta de humildad de sus candidatos. No es fácil impugnar la descripción, pero las causas podrían tener raíces más profundas que ciertas características humanas que, en todo caso, no son patrimonio exclusivo de los peronistas. Existe una grieta ideológica sobre la que se monta una pirotecnia verbal, pero bajo esa grieta subyace una fractura social que afecta especialmente al peronismo.

El conurbano, escenario de la contienda más importante de estas elecciones, presenta la peor tasa de desocupación (12%) entre los 31 centros urbanos del país que mide la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Concentra 5.500.000 ocupados, pero casi el 45% de éstos son informales. Estructuralmente, un abismo separa a los trabajadores formales de los informales y desocupados. Los que pierden un trabajo formal no sólo pierden los beneficios de la formalidad laboral -como obra social o jubilación-, sino también autoestima y horizonte de realización. Para muchos, perder el trabajo es caer en un precipicio; no es "tan fácil como comer y descomer". El problema del peronismo no se reduce a que el partido esté dividido: sus bases tradicionales lo están y forman dos mundos aparte. El taxista que despotrica contra el piquete que le impide circular y el desempleado en el piquete no son fácilmente asimilables en la misma expresión política, aunque ambos se digan peronistas. El obrero que viaja dos horas en tren desde el conurbano profundo para llegar a su trabajo mira con recelo a su vecino que pertenece a una cuadrilla liderada por un puntero, por más que tenga una foto de Perón en la pared.



El peronismo sufre su grieta propia. Los trabajadores formales reclaman la infraestructura que no llegó. El trabajador informal que sobrevive gracias a los subsidios de los años kirchneristas tiene otras urgencias. Tal vez ya no exista una representación política única de todos los sectores que antes se referenciaban en el peronismo, no por un problema de sus líderes, sino por la imposibilidad de liderarlos al unísono. Algunos trabajadores de la clase social que fue el núcleo del peronismo hoy son receptivos al discurso meritocrático y luminoso de Pro y cometen el "sacrilegio" de votar a Cambiemos. A Unidad Ciudadana le quedó el sector social que lucha por la supervivencia, al que los reclamos por la infraestructura todavía le quedan lejos. Prueba de esta nueva configuración social es el magro rol electoral del sindicalismo.

Este conurbano fragmentado, que sufre deficiencias pavorosas de infraestructura e ingresos en descenso, no atribuye de manera monocorde sus desgracias al gobierno actual. El kirchnerismo asumió que los pobres que votaron a Macri en 2015, en vista de su menesteroso presente, llegarían a la conclusión de que su fiebre amarilla fue un error y volverían al redil. Si algunos bonaerenses recordaron los años felices de consumo, a no pocos de ellos les pareció plausible que en los largos períodos de conducción peronista (del país y de la provincia) pudiera también estar la causa de las falencias estructurales que sufren. En la poderosa tercera sección electoral, que concentra más de 4.200.000 votantes en 19 municipios del sur del conurbano pobre, Cristina Kirchner obtuvo su mejor resultado: casi 1.300.000 votos. Sin embargo, la cosecha de votos de Cambiemos en esa misma sección no fue escasa: casi 900.000. En 2007, la brecha en la tercera sección entre Cristina Kirchner y su oponente más cercano había sido de 30 puntos porcentuales y en 2011, de 50. Ahora, sólo de 13.


En este escenario de fragmentación social que el peronismo encuentra difícil articular políticamente, cobra importancia la coalición de los poderes territoriales. Pero ahí hoy el peronismo no logra coordinar a sus intendentes y Cambiemos consigue hacer pie. En 2011 Cambiemos apenas tenía un intendente de los 33 que gobiernan en el conurbano. Actualmente tiene 12. En los 19 municipios liderados por peronistas, Cristina Kirchner obtuvo 1.600.000 votos, contra 1.000.000 de Esteban Bullrich. Importante diferencia. Pero en los 12 municipios con intendentes de Cambiemos Bullrich aventajó a Cristina Kirchner por 200.000 votos.

Además de los más prósperos municipios del Norte, otros que supieron de hegemonías de barones peronistas, como Lanús, Tres de Febrero, San Miguel, La Plata y Morón, aportaron victorias o, al menos, empates al oficialismo. En el conurbano los intendentes mueven votos y fiscales. En estos municipios sus intendentes comprendieron la importancia de los referentes y asumieron, incluso, a aquellos que venían del peronismo. Un puntero de la zona oeste, histórico peronista, festejaba el triunfo de Cambiemos repartiendo choripanes mientras explicaba: "Vidal es de las nuestras, es de Desarrollo Social...es peronista". La estructura territorial ya no es patrimonio exclusivo del peronismo, algunos otros han aprendido.

sabe la tierra
Cambiemos, como partido nacional con posibilidades de gobernar por ocho años, es el hecho más relevante de estas elecciones, pero debemos ser cuidadosos en su lectura. Cambiemos es un partido nacional en cuanto ostenta el Estado, tanto como lo fue el FPV mientras lo tuvo. En la fragmentación social actual, los partidos parecieran impotentes para articular propuestas nacionales; sólo el Estado lo logra y, por propiedad transitiva, el partido que lo administra. Si los pobres que hoy apoyan a Cambiemos no ven mejoras en el tiempo, pivotearán de nuevo hacia al arco peronista, y una derrota electoral podría devolver a Pro a la ciudad de Buenos Aires. De todos modos, el riesgo hoy está más en que, a la cabeza del Estado, Cambiemos se vaya transformando en el sistema, como ocurrió con el peronismo, sin que haya verdadero balance partidario. Claro, la responsabilidad de construir una oposición seria no le cabe al Presidente. En todo caso, debería aprender de la historia y ser cuidadoso antes de desafiar a que armen un partido y ganen las elecciones.

Sacerdote jesuita, doctor en Ciencia Política y director del CIAS (Centro de Investigación y Acción Social)

19 ago. 2017

Cuchi

Viejo documental sobre el Cuchi, personaje genial, inolvidable

https://www.youtube.com/watch?v=ChX6ZZ7p3Uo

17 ago. 2017

Pensar luego de las elecciones

Un poco de aire fresco (aunque la pifie en sus referencias a Rawls y a Sen)
https://www.pagina12.com.ar/56997-el-macrismo-no-es-un-golpe-de-suerte

16 ago. 2017

Prisión domiciliaria para M.Sala

https://www.clarin.com/politica/piden-acelerar-prision-domiciliaria-milagro-sala_0_rkeqz6-OZ.html

En todo caso corresponde seguir revisando si es que le corresponde prisión (por esta causa). Como ya fundamenté, mi posición es enfáticamente negativa.

14 ago. 2017

El 30 en la Corte: Educación religiosa en las escuelas públicas de Salta

Junto con el amigo M. Alegre, el día 30 de este mes estaremos en la Corte Suprema, para defender nuestro Amicus Curiae, en la causa sobre la educación religiosa en escuelas públicas de Salta, "Castillo, Carina Viviana y otros c/ Provincia de Salta Ministerio de Educación de la Prov. de Salta s/ amparo”.

El conteo de votos (con addenda)

La victoria general del gobierno, en las elecciones, resulta indudable, y un motivo de reflexión para todos los que lo presentaban como "dictadura" o "gobierno hambreador": tal vez habría que replantear esa penosa estrategia de crítica ciega e hipócrita, que llegó hasta el extremo de lo inaceptable, una y otra vez (i.e. llorar por la desaparición de Santiago M., pero ignorar las de J. López o L. Arruga).1 Nada de eso justifica las maniobras del oficialismo en el conteo de votos, propias de la "vieja política" a la que también él representa en la práctica (demoras injustificadas, festejos anticipados, ocultamiento de información que tal vez lo muestre derrotado en donde se presentó como victorioso).

1. Se trata de casos que analizara en otro post y otros lugares como "la ruptura del Pacto del Nunca Más" (http://www.lanacion.com.ar/2040424-el-contrato-del-nunca-mas-ya-no-rige-nuestra-vida-politica): en su momento, la muerte nos unificaba, no importaba de donde viniera (M. Ferreyra, Kosteki y Santillán, etc.), pero con la polarización política, pasó a depender de "la conveniencia" de la facción de cada uno (entonces, Nisman no importó si preocuparse por él perjudicaba a Cristina; ni las muertes del Once, ni hoy Maldonado: las muertes sólo importan si sirven para fortalecer a la causa política de cada uno. Si no es así, la muerte no interesa, sino hay que directamente matar al muerto).

11 ago. 2017

SAAP/ C.Hilb


Qué bueno que en el último Congreso de la SAAP (Sociedad Argentina de Análisis Político) se reservó el discurso inaugural para Claudia Hilb. Felicitaciones a ellos, un gran acierto, un merecido reconocimiento! CH como siempre, provocativa, molesta, a contra-mano del pensamiento políticamente correcto, en un tema urticante, crucial y actual. Retomo un par de párrafos de su ponencia, que espero empiece a circular pronto:

Claudia hizo una presentación que giró en torno a los derechos humanos (desde el kirchnerismo a la actualidad), a través del examen de tres casos/ejemplos principales: "el primero, el discurso leído en nombre de los organismos de derechos humanos en la Plaza de Mayo, el 24 de marzo pasado. El segundo, la decisión de la Corte Suprema de Justicia de fallar a favor del pedido de aplicación de la ley del 2x1 en el caso Muiña. El tercero, la ley votada en la provincia de Bs.As. según la cual todos los documentos oficiales deberán preceder la mención a los desaparecidos de la cifra de 30 mil, y referirse a la dictadura como dictadura cívico-militar."

Cito, por ahora, sólo sus conclusiones: 

"como lo he dicho repetidamente, que las condiciones para el debate público sobre el pasado reciente y nuestro modo de tratarlo deben sostenerse sobre la escena compartida del Nunca más, fundadora de nuestra recuperación democrática –más allá de todos los problemas de nuestra democracia, que son muchos. Entiendo que quienes tenemos por profesión la actividad de reflexionar sobre los asuntos políticos tenemos en esto una responsabilidad particular, que se condensa en los tres puntos que he recorrido: nuestra responsabilidad por contribuir a una escena pública de debate y por sustraerla a su apropiación partisana. Nuestra responsabilidad por exhibir, en ella, las preguntas incómodas que la apropiación interesada prefiere dejar ocultas. Y por fin, nuestra responsabilidad de pensar con libertad, con rigor, con honestidad intelectual, sin dejarnos amedrentar por la estigmatización de quienes prefieren callar, –y vuelvo al principio de mi intervención- sin subsumir el esfuerzo de pensar bajo nuestras convicciones in-interrogadas o nuestros intereses facciosos, manteniéndonos abiertos al acontecimiento. 

Entonces, para concluir, si bien puede parecer más cómodo no exponernos a quedar catalogados como antisemitas, como Butler, o como agentes voluntarios o involuntarios de la dictadura criminal que sufrimos entre 1976 y 1983; si bien es, como también lo dije, bastante más difícil intentar mantener el espacio abierto para objetar la versión progresista políticamente correcta de nuestro pasado cuando nos hallamos en presencia de un gobierno, como este, del cual podemos sospechar que si algún interés tiene en la crítica de aquella versión, este no coincide probablemente con el nuestro; si bien, observando el estado actual de empobrecimiento del debate público sobre el pasado reciente, pero no solo sobre él, tal vez las condiciones no sean las mejores, quiero cerrar de todos modos mi exposición invitándonos, a todos y todas, a que durante este encuentro seamos merecedores, en nuestras intervenciones, en nuestra escucha, en nuestros comentarios, como sin duda lo seremos, del legado de aquellas pensadoras y pensadores que han hecho, por convicción y por coraje, de la práctica de pensamiento un ejercicio de responsabilidad permanente, con el convencimiento de que, cuando de pensar se trata, la ética de la convicción es inseparablemente una ética de la responsabilidad."

9 ago. 2017

8 ago. 2017

3 ago. 2017

Volver sobre (contra) el híper-presidencialismo

El constitucionalismo latinoamericano no siempre sirvió a los mejores o más dignos propósitos. Sabemos, por ejemplo, que muchas veces se cambió la Constitución sólo o fundamentalmente para permitir una reelección presidencial: todo lo demás no importaba, o era moneda de cambio. Contra dicha visión, en su momento, Juan Bautista Alberdi propuso pensar el constitucionalismo de otro modo; esto es, en respuesta a los principales problemas o “dramas” de la época. Por eso, elogió a las primeras Constituciones de la región (que muchos de sus colegas repudiaban) aduciendo que habían contribuido a la lucha por la independencia. Luego, ya en su época, él propuso dedicarlas a confrontar otros grandes males: el atraso económico y la despoblación (“el desierto”).

En años recientes –pienso en los años ‘80- el argentino Carlos Nino, el español Juan Linz, el norteamericano Alfred Stepan, entre tantos otros, hicieron su propia gran contribución a la línea de pensamiento abierta por Alberdi. Ellos también se plantearon las dos preguntas fundamentales alberdianas: 1)¿Cuál es el gran “drama” institucional de nuestra época?, 2) ¿Hay algo que la Constitución pueda hacer, para ayudar a remediarlo?

Los juristas y cientistas políticos de la época, reunidos en un inusual consenso, contestaron lo siguiente. Frente al primer interrogante, respondieron que, sin duda alguna, el gran mal institucional (o “drama”) del siglo XX lo constituían los sangrientos golpes de estado que venían azolando sistemáticamente a la región. A la segunda pregunta la respondieron por la afirmativa, para sostener que la Constitución era en parte responsable de dicho problema, al crear un “hiper-presidencialismo”, que llevaba a todos los partidos a pelear centralmente por ese cargo, desatando una peligrosa dinámica de no-cooperación o de “suma cero”, para colmo sin “válvulas de escape” (como las que podía ofrecer un primer ministro). Los golpes de estado –concluyeron, de la mano de numerosos estudios empíricos- eran co-responsables de la inestabilidad democrática regional (que antes se manifestaba en golpes de estado, y hoy con mandatos interrumpidos antes de tiempo).

A pesar del enorme aporte hecho por aquellas teorías en todos estos años, lo cierto es que, con el paso del tiempo, el excepcional acuerdo anti-presidencialista de los ‘80, terminó por disolverse. Algunas de las críticas que aparecieron desde entonces resultaron entendibles, y permitieron enriquecer el debate. Menciono dos. Primero: las causas institucionales de la inestabilidad latinoamericana son más complejas (el híper-presidencialismo sigue siendo parte de aquella historia, pero no el único gran protagonista en dicha tragedia). Segundo: la crítica al (híper) presidencialismo no debe llevarnos necesariamente (como llevara a Nino, Linz y cía.) a defender sistemas parlamentarios: finalmente, el mundo institucional no se divide en sólo esos dos campos (presidencialismo-parlamentarismo). En tiempos más recientes, aparecieron otras críticas –muy reiteradas pero mucho menos interesantes- contra el híper-presidencialismo.

Autores como Andrés Malamud vienen insistiendo con que el concepto citado es “vacío” o retórico; y que datos como la persecución o pérdida de libertad de tantos líderes regionales (de Fujimori a Humala o Lula) confirman que los “híper-presidentes” no lo eran tanto. Sobre tales críticas, diré simplemente tres cosas como respuesta. Primero, el concepto de “híper-presidencialismo”, que acuñara Carlos Nino en su momento, no pretendía adjetivar, sino describir un hecho: el hecho de que las Constituciones latinoamericanas delegaban a sus presidentes, poderes y capacidades que no se encontraban en la Constitución norteamericana, que era el que les había servido de modelo.

Típicamente, se encontraban en las Constituciones de la región poderes tales como el de “intervención provincial” (que hubiera horrorizado al pensamiento federalista norteamericano), o el de declarar el “estado de sitio,” que servía para expandir aún más los poderes presidenciales, y limitar de los peores modos los derechos de los ciudadanos. A esas facultades formales se les agregaron otras (poderes legislativos; poderes en el manejo del presupuesto; influencia crucial en la distribución de los recursos hacia las provincias, entre tantas), que la práctica sólo ayudó a radicalizar (a través de la capacidad de presión económica y el uso de la violencia a disposición del primer mandatario). Así, el “sistema de frenos y contrapesos” inicial terminaba convirtiéndose en otro “desbalanceado y con pocos frenos”; y la estabilidad democrática quedaba directamente bajo amenaza. Quien no quiera ver de qué modo medidas como las citadas influyeron sobre la historia latinoamericana, afectando al sistema democrático y favoreciendo la masiva violación de derechos, haría bien en leer algún libro de historia regional, aunque sea un poco largo.

Segundo, de modo realmente notable, críticas como las citadas sólo refuerzan las predicciones de los viejos críticos del híper-presidencialismo: ellos no dijeron que los híper-presidentes no enfrentarían problemas gravísimos, sino exactamente lo contrario. El juego de “suma cero” que denunciaban era repudiado justamente por ello: por generar una dinámica destructiva, que terminaba por arrojar por la borda al presidente de turno, poniendo en riesgo de quiebre al mismo sistema de gobierno.

Finalmente, y sólo para cerrar, diría que aquellos “viejos críticos” no entraron al debate intelectual como a una tienda de vanidades, para mostrar sus mejores galas o hacer pito catalán contra el adversario. Entraron motivados por las recurrentes crisis democráticas latinoamericanas, hartos de ver muertos en las esquinas, y convencidos de que los cambios constitucionales podían ayudar (aunque sea de forma modesta) a evitarlos. Propondría que retomemos el debate pensando menos en nosotros y más en ellos.

Roberto Gargarella es profesor de Derecho Constitucional y Filosofía (UBA-UTDT)

2 ago. 2017

Hoy a las 11, debate con A. Rosler sobre el 2 x 1, en el Congreso de la SAAP


XIII Congreso Nacional de Ciencia Política organizado por SAAP en la Universidad Di Tella

Av. Pres. Figueroa Alcorta 7350


Miércoles 2 de Agosto

11:00 - 12:50 | SUM

A propósito del 2x1: dos lecturas por un fallo.

Mesa organizada por la Maestría en Ciencia Política y Sociología de FLACSO

Coordinador/a: Strasser, Carlos (FLACSO)
Gargarella, Roberto
Rosler, Andrés 

El Secretario General de la OEA sobre la fraudulenta Constituyente en Venezuela & Comunicado del CELS sobre las violaciones de derechos humanos en el marco de la Constituyente

29 jul. 2017

El CELS y la cautelar por M.Sala

http://www.cels.org.ar/web/2017/07/la-cidh-concedio-una-medida-cautelar-a-favor-de-milagro-sala/

27 jul. 2017

Guimaraes Rosa: genio del Sertao

Joao Guimaraes Rosa, genio nordestino. Conoció el norte de Brasil como pocos, conoció sus historias, la gente y su lenguaje, andando a caballo, como médico rural. De ahí sale todo lo que escribió, que es muchísimo y nada: una única, gran, extensísima novela (traducida como El Gran Sertón), algún cuento muy largo (Mi tío el jaguareté), y muchas historias cortas, escritas en un idioma propio, mezcla de lenguas populares y su propia, original voz. Su gran novela es considerada el "Ulises" de Brasil, y él, una mezcla entre Joyce y Rulfo. Otro genio de la cultura vecina, alguien para no olvidar. 

26 jul. 2017

6 razones para expulsar del Congreso al responsable de la tragedia del Once

Por qué votar por la expulsión de De Vido?
Porque, nos guste o no, se trata de una facultad constitucional. A través del art. 66, la Constitución deja un buen margen de maniobra para que el Congreso decida sobre su vida interna y la suerte de sus integrantes. En relación con sus miembros, el Congreso puede "hasta excluirle(s) de su seno," sin ninguna condición anexa.

Porque la objeción según la cual no puede expulsarse a funcionarios "electos por la voluntad popular", simplemente, no aplica: ése es el presupuesto de todo lo que dice la Constitución sobre el tema.

Porque tampoco es cierto que de este modo se sienta un mal precedente. La facultad constitucional es clara, y el mensaje del texto es que cada rama del poder sea, en principio, soberana puertas adentro. Podemos discutir la sabiduría del principio (en lo personal, propondría otro que deje mayor poder a la propia ciudadanía), pero el poder es indiscutible.

Porque si el temor fuera que se mal-emplee la herramienta, para separar a congresistas por razones ideológicas, podría hacerse una aclaración explícita, que deje un mensaje futuro al Poder Judicial para el incierto caso en que deba tratar un tema semejante. 

Porque el argumento según el cual “se trata de electoralismo oportunista” es tan cierto como insignificante. Lamentablemente, ésa es la lógica con la que se creó nuestro sistema institucional: representantes auto-interesados que buscan su reelección. Cada vez que denunciemos “oportunismo”, acertaremos, pero oportunistas fueron también la AUH o la política de derechos humanos de Kirchner. Lo importante es “tomar” las iniciativas (obviamente oportunistas) que coincidan con nuestros principios y metas de largo plazo.

Porque se trata de un caso extremo: De Vido es a Kirchner lo que M.J.Alsogaray a Menem, esto es, el símbolo de la corrupción de una época. Y se trata, además, de un contexto extremo, de sistemática inmovilidad judicial. Tiene sentido, en ese marco, que el Congreso deje en claro un mensaje contra la impunidad.

Expulsar a De Vido: La izquierda se equivoca, 2

El sistema institucional que tenemos (y hasta que no lo cambiemos) tiene como "motores" al auto-interés, el oportunismo y el corto plazo: los políticos quieren ser reelectos, y con ese solo interés, proponen aquello en lo que no creen, con el objetivo de sacar provecho inmediato, y en general con miopía, esto es, con independencia de los efectos de mediano o largo plazo de lo que proponen. Esto sería aplicable a todas las políticas que conocemos: desde las AUH, a la reforma constitucional, a la política k sobre derechos humanos. Lo que sea. Por eso, si uno va a denunciar: "oportunismo", "mentira," "electoralismo", va a acertar siempre, pero también va a decir algo obvio y vacuo. El arte de la política, dentro de este horrible esquema, es "aprovechar" esas urgencias de la política mayoritaria, y "tomar" las propuestas que sirvan a los propios principios y compromisos propios, de mediano y largo plazo. En este caso: dar una señal que la justicia se niega a dar, por ejemplo, que la híper-corrupción no siempre "paga."

25 jul. 2017

Expulsar a De Vido: La izquierda se equivoca

Como no somos k, podemos adherir a una agrupación política -el FIT- y criticarla cada vez que sea necesario. El FIT no dio hasta hoy buenas razones para no expulsar a De Vido (símbolo de la corrupción de la década, símbolo de la tragedia de Once). Todos estaríamos con ellos (incluso la justicia) si se intentara expulsar del Congreso a uno de sus miembros. Son esos errores de los que se hablará durante años, dándole una buena excusa a quienes quieren señalar a la izquierda como insuficientemente crítica: se puede votar por la expulsión; y defender a Pepsico; y pelear para que no haya "distracciones" que permitan tomar medidas antiobreras. La expulsión es un buen modo de "golpear" sobre la vieja clase política, y decir que no todo es impunidad. Hay razones de principio para expulsarlo, y razones de conveniencia electoral para no dejar de hacerlo. Lamentablemente -es obvio- su "no" va a ser aprovechado para (injustamente) acusar a la izquierda de ser parte de la vieja clase política. El precio de no quedar cerca de las nuevas mafias, va a ser el de quedar pegado a la vieja. Todos saben que no tienen nada que ver con quienes están hoy en el poder, y es importante que quede en claro la disposición a enfrentar también a los que se fueron. Una pena!

Reivindicando a Jeremy Waldron: Waldron en Colombia



Venía leyendo una cantidad de textos de Waldron que no estaban a la altura de su merecida fama: Su “visión escéptica” sobre el constitucionalismo; sus escritos en torno a la religión (y la igualdad o la dignidad); su reciente libro sobre la propiedad; su último libro sobre la igualdad. En todos los casos, textos decepcionantes, sobre todo, a la luz de lo que él mismo había escrito sobre esos mismos temas, años atrás (gloriosos textos sobre la desigualdad; grandes trabajos sobre la propiedad; etc.).

Leo ahora, sin embargo, alguno de los textos que va a presentar en su próximo viaje a Colombia, en torno al control judicial y la crítica democrática, y me encuentro, finalmente, con un artículo de interés. El texto, que supongo estará al alcance enseguida, se llama Judicial Review and Political Legitimacy. Lo positivo comienzo con un detalle no menor: Waldron escribe el texto para Colombia, en razón de su visita, y en reflexión crítica sobre el discurso auto-satisfactorio/ auto-celebratorio del constitucionalismo colombiano sobre sí mismo, y sobre la naturaleza de su Corte Constitucional. Ese sólo punto de partida es muy importante -lo que uno podía esperar de la visita de un académico anglófono a un país latinoamericano, y no, lo habitual, esto es, un refrito sobre lo que ha dicho siempre, apetecible para el paladar de los aborígenes latinos. El texto está pensado especialmente para la ocasión, y no es complaciente hacia el discurso auto-celebratorio local. Bien ahí!

En la sustancia, el texto no innova demasiado, pero sí afirma algunos puntos de interés (qué diría Waldron, el gran crítico de la judicial review, sobre la super-Corte Constitucional Colombiana?). Ello, vínculandose en la discusión con, al menos, algunos temas y autores caros al constitucionalismo local (en particular se involucra con Manuel Cepeda, a quien le discute bastante, en parte en razón de su merecida fama, y en parte por la razón menos interesante de que es de los pocos grandes constitucionalistas locales traducidos sustantivamente al inglés (debemos hablar en poco de su gran Casebook Colombiano, coeditado con David Landau).

En todo caso, el escrito de Waldron pasea por las cercanías de temas como los que enseguida enumero, diciendo cosas como las que enseguida, brevemente, menciono:

* Destaca desde un comienzo que hay formas diversas de control judicial, que pueden ser justificadas en mayor o menor grado (contra la idea que se le atribuye de presentar una crítica sin matices al control judicial)

* Describe al modelo colombiano como uno que combina una Corte “strong” con formas “weak” de control, como las de las “decisiones modulativas” (...)

* Pone todo el acento del artículo en la cuestión de legitimidad, y la legitimidad democrática. Con un matiz sobre el que insiste y repite: la cuestión democrática no agota nuestras preocupaciones sobre la legitimidad, pero la cuestión democrática no puede ser desplaza sin ser tomada en serio.

* Presenta una definición interesante de legitimidad, que pone un acento particular en la capacidad del sistema institucional de generar apoyo a las decisiones públicas, en particular, por parte de aquellos que se oponen a las mismas. En ese sentido, subraya, apropiadamente, el lugar que la ciudadanía debe tener en este proceso; y el carácter “deliberativo” y “conversacional” del mismo. 

* Pero, otra vez: las fuentes de la legitimidad son diversas. Ellas incluyen la legitmidad institucional; la “competencia” y decencia atribuidas habitualmente a los jueces -incluyendo su formalismo, su conservatismo, su vocación “de clase” y protectiva de la propiedad -referencias críticas inhabituales e interesantes en Waldron (habla del “frankly class-based legitimacy of courts, protecting property...the rights of the one percent”).

* Confiesa que en los 30 años que lleva discutiendo estos temas aprendió que para muchos la cuestión democrática que a él le interesa, no resulta la central; o de qué modo se enfatizan otras fuentes de legitimidad, etc.). Pero, otra vez, la cuestión democrática no puede desaparecer

* Rechaza el uso de la expresión “objeción contramayoritaria”, en parte por razones que comparto (los jueces también recurren a la regla mayoritaria), y razones que no comparto (la legislatura también sería vulnerable a esa objeción, que nos lleva a hablar en un lenguaje colectivista, rousseauniano, y a apelar a una difícilmente reconocible “voluntad del pueblo”)

* Rechaza (muy bien) la pretensión de moderar la crítica democrática al control judicial, aludiendo a estrategias (que considera comunes en Colombia, por lo que conoce): i) hablar de la decepción frente a la clase política, como que no es realmente representativa en términos democráticos; ii) hablar del carácter democrático de la justicia

* Críticamente, rechaza también ideas como la de que (dada la existencia de la actio popularis, etc.), i) “los jueces interpretan mejor el sentimiento mayoritario”, o ii) los jueces son también (o mejores) representantes de la voluntad popular

* Deja de lado, también, la idea de que la objeción democrática se salva por (y ésta es una réplica que le atribuye a Cepeda) el derecho de la población a modificar la Constitución (entre otras razones, Waldron rechaza este argumento, en particular en Colombia, donde es claro que la reforma está sujeta al control de la Corte; y además que el rechazo puede ser no a lo que dice la Constitución, sino al modo en que la Corte ha leído esa parte de la Constitución)

*Reivindica, frente a tales defensas del control judicial, el carácter específico de la representación política

*Ahora bien, se pregunta: si partimos de la objeción democrática, y contamos o queremos defender un papel importante para la Corte, podemos hacer algo, de modo tal de “mitigar” la objeción democrática. Sí, dice Waldron, hay muchas formas, comenzando por (vamos todavía!) los “mecanismos dialógicos”. Agrega además referencias a las concepciones (que podemos llamar) “departamentalistas” (con las distintas ramas participando de la interpretación constitucional); o la incorporacíón de “cláusulas super-mayoritarias” (como en Nebraska o North Dakota) que exigen votaciones muy mayoritarias al interior de los tribunales colegiados; refiere a la “presunción de constitucionalidad” de largo peso en la historia norteamericana; y alude también al deber de los jueces de argumentar de modo diferente, retomando de modo abierto la cuestión de la legitimidad

* Contra tales exigencias, no basta decir (como encuentra en algunos doctrinarios colombianos -Cepeda otra vez) que la Corte está abocada a una interpretación “sustantiva” y no meramente formalista. Si (como dice Cepeda) la interpretación hoy requiere tomar en consideración principios, y valores, y derechos, y balancearlos de modo apropiado, por qué no reconocer, entonces, el carácter político de lo que están haciendo (y, agreguemos, cuál es el foro más apropiado para hacer ese balance político)

* Waldron termina su texto con una discusión simple, pero adecuada, sobre la idea (que yo llamo “ferrajoliana” en nuestro ámbito) de separar las esferas de los derechos y la de la democracia; la sugerencia de que ciertas cuestiones (tortura, esclavitud, siempre como primeros candidatos) deben estar fuera del debate democrático. Waldron argumenta bien por qué esa distinción no corresponde; y por qué no es justo, entonces, “demonizar” a quienes sostienen la posición contraria en cuestiones de derechos, sin reconocer que ellos también pueden tener algo importante que decir en la materia, y sin advertir la diferencia entre “perder” una discusión, luego de una votación por ejemplo; y “estar equivocado”, que parece implicar que el contrincante estaba sosteniendo lo que de ningún modo podía ser sostenido.

21 jul. 2017

La teoría crítica de Rainer Forst

Termino una hermosa semana en Alemania, entre Berlín y Frankfurt participando en algunos seminarios, y encontrándome con grandes amigos, como el jurista Gunter Frankenberg (casi argentino), mi ex compañera de LLM en Chicago, Brigitte Haar (ahora vice presidenta de la Univ. de Frankfurt!), otro excepcional jurista, el maestro Dieter Grimm (trataré de volver sobre él pronto), y tal vez la voz más importante de la Teoría Crítica Alemana del momento, Rainer Forst. Sobre éste último quiero detenerme un poco.

Orgulloso discípulo de Habermas y Rawls (a cuyas teorías, de algún modo, busca presentar en síntesis), Forst acaba de ser traducido al español en uno de sus mejores libros (http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=175).

En Frankfurt, inauguramos juntos la Escuela de Verano, y su presentación, que precedió a la mía, resultó espectacular. Resumo simplemente algunas de las ideas que presentara en su charla, con las que no pude estar más de acuerdo:

*Defendió una teoría procedimentalista de la democracia, pero “más que meramente procedimentalista”
* Se trata de una teoría informada por una visión sobre la justicia que tiene su anclaje en la genial idea Rawlsiana sobre la injusticia de ser tratado diferente por cuestiones “arbitrarias”.
* Su visión sobre la democracia se pronuncia (y piensa) en contra de toda forma de “dominación”
* La clave de la misma es que los individuos sean coautores del orden normativo al que están sujetos.
* Si las personas no son iguales -no tienen una igual participación- en la construcción del orden en el que viven, ese orden debe considerarse injusto.
* Ello, porque lo que importa para pensar la justicia de ese orden tiene que ver con lo que uno es, y no lo que uno recibe (who you are, not what you get).
* Por tanto resulta un insulto cuando uno es tomado como mero objeto, y no sujeto de justificación
* De allí que si un cierto orden social, le asegurase a uno los beneficios propios de la teoría de la justicia que uno prefiera (ahí bromeó sobre las visiones “luck egalitarians”), por ejemplo a través de un dictador benevolente, dicho orden no tendría NADA que ver con la justicia.
* Otra vez, se trata de que uno co-determine, junto con los demás, y como iguales, el contenido de ese orden. Se trata de que uno tenga una parte activa en la construcción de la “estructura básica”
* Hizo aquí entonces una reivindicación de los enfoques epistémicos en torno a la democracia (imposible mejor!). La primera cuestión de la justicia es -dijo- el debate democrático. La justicia tiene que ver -dijo- con lo que hacemos junto con los otros, desde una posición igual (equal standing).
* Una y otra vez criticó -para reivindicar el enfoque de la “teoría crítica” lo que llamó los enfoques "positivistas", que toman el estado de cosas como dado, en lugar de abrirlo a la discusión crítica (aunque se trate de "positivistas de la lucha" que toman y recuperan todas las formas de lucha -dijo).
* Reivindicó las actividades de resistencia (aunque se acercó a ellas con cierto cuidado, y discutió un poco conmigo al respecto), como forma de acercarse a la práctica, y como lugar desde donde empezar a pensar en los problemas de justicia (no desde la abstracción, sino desde la práctica). La justicia -dijo- es una pelea inacabada (a struggle that is never over). (En su conversación conmigo dijo que estábamos fundamentalmente de acuerdo, aunque él quería subrayar la existencia de “umbrales de respeto al otro, que corresponden también al resistente).
* De allí su reivindicación de los enfoques de la no-dominación (aunque, aclaró, no tanto en el sentido neo-republicano que defiende P. Pettit, sino en el sentido descripto, que requiere el que seamos co-autores del orden normativo al que estamos sujetos -bromeó también sobre Pettit). Defendió, en este sentido, una visión del republicanismo que asoció con Kant y Rousseau.
* La búsqueda de la justicia nos lleva a / nos obliga a perseguir y someter a crítica las formas de dominación que encontramos, y a pensar en modos de erigir un contra-poder democrático frente a la misma, para asegurar la transformación del orden marcado por la dominación. Dijo, citando a Haberma: “hay que rodear los círculos de poder y cuestionar su justificabilidad
* Defendió de modo interesante la existencia de una “esfera de privacidad” (se justifica el derecho a la libertad personal -enfatizó), que debe ser protegida para que el ingreso a ella, por parte del Estado, no se convierta en un “arma para la dominación”.