

El hecho de que Man on Wire haya ganado el oscar al mejor documental en el 2009 no desmiente que sea una gran película. Menos aún el hecho de que haya obtenido, además, el BAFTA al mejor film británico, en el mismo año, o el primer premio en el Festival de cine independiente inglés, o el Independent Spirit Award, o el primer premio dado por los críticos de cine de NYC, o el premio del jurado en el Sundance, o...
Man on Wire trata de alguna(s) de las hazañas de Philippe Petit pero...Petit no es "nuestro" Pettit, el autor de "Republicanismo" (y uno de los responsables del resurgimiento contemporáneo de la teoría republicana), ni el co-autor de "Not just deserts" (el gran libro que nos ayuda a repensar la teorías de las justicias penales).
Philippe Petit, el de la película, es un in-cre-í-ble funámbulo, con una destreza simplemente única para desplazarse sobre una cuerda en las alturas, algo que hizo por caso en el Notre Dame de París, o en el famoso puerto de Sydney, en la torre Eiffel o...en 1974, entre las dos torres gemelas (unos 45 minutos, al tope de las dos torres, entre ellas), hecho éste último a partir del cual nace el documental "Man on Wire" (la frase deriva del expediente policial con el que se lo detiene, una vez finalizado el acto).
La película termina con Petit, ya maduro, caminando otra vez sobre la soga. Ahí dice:
"Para mí es tan simple. La vida debe ser vivida en el límite. Se debe ejercer la rebelión. Rehusarse a seguir las reglas. Rechazar el propio éxito. Rehúsarse a repetirse a uno mismo. Vivir cada día, cada año, cada idea, como un verdadero desafío, y así vivir la vida en la cuerda floja." Epa.
p.d.: Algunas imágenes de su caminata entre las torres, acá (en youtube se encuentran varias de sus caminatas)