16 ene 2011

La lega/ Bertolucci


Después de lo de FIAT, me la pasé escuchando canciones de la vieja izquierda italiana. Acá una buena, de los campesinos que juntaban arroz, a orillas del Po, a fines del siglo xix, y que representa la rebelión contra sus patrones, en tiempos en que nacía La Lega. Al tema se lo puede escuchar en el film 1900, de Bernardo Bertolucci (l'amica Erika nos pasa el link con la extraordinaria escena, acá), y sino, acá. "Aunque somos mujeres, no tenemos miedo, queremos socialismo, por amor a nuestros hijos". La continuación de la canción digamos que no es moderada. Pongamos que está llena de deseos esperanzados, que involucran a sus patrones.

















La Lega

Sebben che siamo donne
Paura non abbiamo
Per amor dei nostri figli
Per amor dei nostri figli

Sebben che siamo donne
Paura non abbiamo
Per amor dei nostri figli
Socialismo noi vogliamo


O li o li o la
E la lega la crescerà
E noialtri socialisti
E noialtri socialisti

O li o li o la
E la lega la crescerà
E noi altri lavoratori
Vogliamo la libertà

E la libertà non viene
Perchè non c'è l'unione
Crumiri col padrone
Crumiri col padrone

E la libertà non viene
Perchè non c'è l'unione
Crumiri col padrone
Son tutti da ammazzar

Sebben che siamo donne
Paura non abbiamo
Abbiamo delle belle buone lingue
Abbiamo delle belle buone lingue

Sebben che siamo donne
Paura non abbiamo
Abbiam delle belle buone lingue
E ben ci difendiamo

E voialtri signoroni
Che ci avete tanto orgoglio
Abbassate la superbia
Abbassate la superbia

E voialtri signoroni
Che ci avete tanto orgoglio
Abbassate la superbia
E aprite il portofoglio

O li o li o la
E la lega la crescerà
E noialtri lavoratori
E noialtri lavoratori

O li o li o la
E la lega la crescerà
E noialtri lavoratori
I vuruma vess pagà

O li o li o la
E la lega la crescerà
E noialtri socialisti
E noialtri socialisti

O li o li o la
E la lega la crescerà
E noialtri socialisti
Vogliamo la libertà

Fuga de capitales

Del amico RLV, en Página, acá

Reportaje a don Adam P.

Lindo reportaje a Przeworski (cada día más difícil encontrar las notas en Clarín Digital!), acá

15 ene 2011

Zezi Gruppo Operaio: Fiat' nculo

En homenaje a los pobres trabajadores de la FIAT, vaya, del Gruppo Opperaio Zezi,
la hermosa "Sant Anastasia," acá, y también su "Fiat' nculo," acá (y como bonus track, la "Tmammurriata del Alfasud," acá)

Problemas políticos, respuestas judiciales

Soluciones políticas o judiciales? Lucas, sobre el tema, en Página, acá

FIAT: Perder derechos vía referéndum



El 54% de los 5400 trabajadores de la famosa sede de la FIAT en Mirafiori (votó el 94% de ellos) se pronunciaron a favor del acuerdo firmado por la empresa, con todos los sindicatos, salvo el comunista. El propio mandamás italiano, el innombrable, presionó en defensa de la aprobación, diciendo que si ganaba el No, la empresa haría bien en abandonar Italia (hacia Serbia) en busca de mejores condiciones para desarrollar sus negocios.

Por el acuerdo, la FIAT se compromete a trabajar en conjunto con la Chrysler, en la fabricación de nuevos autos, pero a cambio de la aceptación, por parte de los "lavoratori," de condiciones muy detalladas, que el sindicato comunista consideró "esclavistas": se limitan las ausencias por enfermedad a casos gravísimos, que requieran internación hospitalaria; se regulan las pausas de 10 minutos en la cadena productiva, y los almuerzos de media hora; la empresa se compromete a reducir el ausentismo a su mínima expresión; se establecen nuevos sistemas de turnos, que serán ajustados conforme a las necesidades del mercado; en definitiva: fin del derecho laboral.

Qué pena verlos yendo a votar en un referéndum semejante: perder el trabajo o la dignidad

14 ene 2011

Igualdad/No discriminación



Desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en el Ecuador, nos hacen llegar este libro, el cual de varios modos auspiciamos. Desde el link que sigue, se puede bajar éste y otros de los buenos libros que se editan desde allí
http://www.minjusticia-ddhh.gov.ec/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=344&Itemid=190

13 ene 2011

Saludos en el minuto 0


En el minuto 0 de su gestión (bueno, en realidad ya pasaron unos cuantos minutos) saludamos a los colegas Ileana Arduino (ex INECIP) y Gustavo Palmieri (ex CELS), que comenzaron a trabajar en sendas (nuevas) secretarías el Ministerio de Seguridad. Les deseamos suerte.

También al colega J.M. Abal Medina a quien, en este minuto 0, le decimos que el manejo de pautas publicitarias que ha hecho el gobierno, hasta hoy, ha puesto a la gestión de Medios al borde del abismo. Esperamos que lo suyo no sea un paso adelante. Hoy, JMAM tiene la posibilidad de optar entre ser el soldado de una causa vergonzante, o torcer el rumbo de lo que se venía haciendo, para aplicar políticas de transparencia y democracia en la distribución del dinero -una forma importante de distribución de la palabra. Está parado en el cruce entre Verguenza y Dignidad. Auguramos que elija el buen camino, y le deseamos la mejor fortuna si lo hace.

Fuerza N

Muy buena nota de "Estebitan" S., sobre Néstor. En la Rolling S. de diciembre, con gran final también, acá.

10 ene 2011

Acosta

Qué bueno tener gente, cerca del oficialismo ecuatoriano, no dispuesta a tragarse sapos. Hace tanto bien! El siempre lúcido Alberto Acosta, quien presidiera la constituyente ecuatoriana, acá

9 ene 2011

Dworkin: Tendiéndole la mano a los Crits


Me llegó en estos días el último librazo de Ronado Dworkin. Uf! De dónde sacaré el tiempo para leerlo! Dado que los capítulos son, en parte, auto-sostenidos, leí uno sobre democracia (nunca antes le dedicó un capítulo entero, y debería decir algunas cosas sobre el mismo). Leí una parte del capitulito sobre igualdad, que insiste sobre lo conocido. También vi las pocas páginas que les dedica a los CLS, o Estudios Críticos del Derecho, con los que siempre tuvo una relación conflictiva -más por parte de ellos que por propia iniciativa. Acá Ronaldo les tiende una mano, dice que la suya y la de los CLS son dos tareas que deben verse como complementarias: "Ambas están dedicadas a mejorar el derecho, desmitificando los orígenes de la doctrina, y luego inclinando la doctrina a través de una mejor interpretación, hacia fines mejores." No hay ninguna razón, agrega, para que los CLS no entiendan su propia tarea como colaborativa, en lugar de competitiva con la suya, en torno a cómo pensar e interpretar el derecho. Él propone cambiar el derecho "imponiéndole un mayor grado de integridad y principio a una doctrina cuyas raíces causales bien puede estar en donde los Crits dicen que está" -esto es, en la presión de grupos poderosos que persiguen sus propios intereses. Igual, a Ronaldo no se lo nota muy optimista al respecto, y termina diciendo que ve al movimiento CLS como prefiriendo otra ruta, que toma a posturas como la suya como enemigas.

Una concepción no-militar de la soberanía

Bien para Hilda S., qué bueno leerlo, acá

Cohen-traducción

G.A. Cohen: Contra el capitalismo

Al Capp, el caricaturista, contó una historia acerca de una criatura llamada shmoo, la cual medía diez pulgadas de altura, algo así como una pera por su forma y de un color blanco cremoso. No tenía brazos, tenía pies pequeños y grandes bigotes bajo su nariz. El shmoo tenía un único deseo: atender las necesidades de los seres humanos, y estaba bien equipado para hacerlo. Su piel podía transformarse en cualquier tipo de tejido, su carne era comestible, sus restos mortales se volvían duros como un ladrillo y podían utilizarse en la construcción, y sus bigotes tenían más usos de los que puedas imaginar. Si mirabas a un shmoo con hambre en tus ojos, este caía muerto embelesado porque tú lo deseabas, y al cocinarlo tenía tu sabor favorito. Como se multiplicaban rápidamente, había suficientes shmoos para todos.

Pero los capitalistas odiaban los shmoos, pues los shmoos proporcionaban todo lo que la gente necesitaba; ya nadie tenía que trabajar para los capitalistas, pues nadie precisaba ganar un salario para comprar las cosas que los capitalistas vendían. Y fue así que, mientras los shmoos se diseminaban por todo Estados Unidos, los capitalistas comenzaron a perder su poder. Entonces tomaron medidas drásticas. Hicieron que el gobierno le dijese al pueblo que el shmoo era anti-estadounidense. Estaba creando un caos, socavando el orden social. El presidente ordenó al FBI reunir a los shmoos y aniquilarlos. Entonces todo volvió a la normalidad. Pero un campesino, llamado Li’l Abner, logró salvar una hembra y un macho shmoo. Los trasladó a un valle lejano, donde esperaba que estuviesen a salvo. “Todavía no estamos listos para los shmoo”, suspiró Li’l Abner. Pero Li’l Abner estaba equivocado. Estaban listos para los shmoo. Eran los capitalistas los que no lo estaban. Los shmoo arruinaron su monopolio sobre los medios de subsistencia.

Algunos capitalistas defienden la posesión de los recursos que necesitamos para sobrevivir diciendo que los obtuvieron a través de su talento y esfuerzo. Pero todo aquello que los capitalistas poseen actualmente, es o estuvo hecho de algo que alguna vez no era propiedad privada de nadie. ¿Con qué derecho lo transformó alguien en propiedad privada?

No interesa el origen incierto, pueden decir los capitalistas. Sea lo que haya sido que inició el capitalismo, el sistema beneficia a la gente, por las siguientes razones. Las empresas capitalistas sobreviven sólo si ganan dinero, y ganan dinero sólo si predominan en la competencia contra otras empresas. Esto significa que tienen que ser eficientes. Si producen de manera incompetente, se desmoronan. Tienen que aprovechar al máximo cada oportunidad de mejorar sus instalaciones y técnicas, de manera que puedan producir abaratando lo suficiente para ganar el dinero necesario para poder continuar. No tienen la intención de satisfacer a la gente, pero no pueden obtener aquello a lo que apuntan –que es el dinero- a menos que puedan satisfacer personas y que sean mejores que las firmas rivales.

Entonces, productividad optimizada significa mayor rendimiento por cada unidad de trabajo, y eso significa que puedes hacer dos cosas distintas cuando la productividad aumenta. Una manera de utilizar la productividad mejorada es reducir la labor e incrementar el tiempo libre, al tiempo que se obtiene el mismo rendimiento anterior. Por otro lado, el rendimiento puede incrementarse si la labor se mantiene constante. Supongamos que el mayor rendimiento es algo bueno. Pero también es cierto que muchas personas no disfrutan aquello que deben hacer para ganarse la vida. Tan es así, que muchas personas no sólo se verían favorecidas por más bienes y servicios sino también por menos horas de trabajo y más largas vacaciones.

Las mejoras en la productividad posibilitan tanto un mayor rendimiento como un menor desgaste, o, por supuesto, una combinación de ambos. Pero el capitalismo se inclina a favor de la primera opción, mayor rendimiento, dado que la otra opción –menor desgaste- amenaza con sacrificar las ganancias relacionadas con un mayor rendimiento y mayores ventas. Cuando la eficiencia en la producción de una empresa mejora, esta no reduce la jornada laboral de sus empleados para producir la misma cantidad que antes. En su lugar, produce más bienes de los que ya venía produciendo, o, si ello no es posible, porque la demanda de lo que vende no aumenta, se deshace de parte de su fuerza laboral y busca una nueva línea de producción en la que invertir el dinero que en consecuencia se ahorra. Eventualmente, se crean nuevas fuentes de trabajo, y el rendimiento continúa incrementándose, aunque en el camino quede mucho desempleo y sufrimiento.

Ahora bien, la consecuencia del incremento en el rendimiento que el capitalismo favorece es el aumento del consumo. Y así obtenemos un interminable asedio de bienes de consumo, simplemente porque las empresas capitalistas están obstinadas en hacer dinero, y no en favorecer al consumo en sí.

No estoy atacando los bienes de consumo. Los bienes de consumo están bien. Pero el problema con el asedio de bienes en una sociedad capitalista es que siempre, la mayoría de nosotros, queremos más bienes de los que podemos obtener, dado que el sistema capitalista opera para asegurar que el deseo de la gente por tener más bienes no se satisfaga nunca.

Se supone que el capitalismo es hábil para satisfacer nuestras necesidades como consumidores. Pero las personas tienen necesidades que van más allá de su necesidad de consumir. Una de esas necesidades es la que tienen hombres y mujeres de desarrollar y ejercitar sus talentos. Cuando los talentos de las personas permanecen inutilizados, las personas no disfrutan el entusiasmo por la vida que viene con el florecimiento de sus facultades.

Ahora bien, las personas son capaces de desarrollarse sólo cuando obtienen una buena educación. Pero, en una sociedad capitalista, la educación se ve amenazada por aquellos que buscan ajustar la educación a las estrechas demandas del mercado laboral. Y algunos de ellos piensan que lo se necesita ahora para restaurar los beneficios de un capitalismo británico agonizante es un montón de mano de obra barata, no calificada, y concluyen que la educación debería apuntar al suministro de esa mano de obra.

El actual canciller de Exchequer, Nigel Lawson, dijo hace un par de años en un discurso que deberíamos pensar ahora en entrenar personas para trabajos que son, en sus propias palabras, “no tan poco técnicos en lo no técnico”. ¿Qué clase de educación es contemplada en esa atolondrada declaración? No es una que nutra los poderes creativos de los jóvenes y desarrolle sus capacidades plenamente. Nigel Lawson cree que es peligroso educar demasiado a los jóvenes, porque entonces producimos gente culta que es inapropiada para los trabajos de baja escala que el mercado les ofrecerá. Un funcionario del Departamento de Educación y Ciencia expresó algo similar recientemente. Dijo: “Estamos comenzando a crear aspiraciones que la sociedad no puede equiparar… Cuando los jóvenes… no pueden encontrar el empleo que coincide con sus habilidades y expectativas, entonces solamente estamos creando frustración con… consecuencias sociales perturbadoras. Tenemos que racionar… oportunidades educativas de manera tal que la sociedad pueda lidiar con el rendimiento de la educación… La gente debe educarse una vez más para saber cuál es su lugar.”

Lo que tenemos aquí es una política de educación deliberadamente restrictiva tal que las escuelas estatales puedan producir vendedores voluntariosos de un bajo grado de poder laboral. Es difícil imaginar un lineamiento menos democrático sobre la educación. Y notemos el hecho de que para preferir una distribución de oportunidades educativas más democrática no hay que creer que todos son exactamente igual de inteligentes: Nigel Lawson no está diciendo que gran parte de las personas son demasiado bobas como para beneficiarse de un alto nivel educativo. Es precisamente porque las personas tienen una buena respuesta hacia la educación que emerge el problema que a él lo preocupa.

Hay mucho talento en casi todos los seres humanos, pero muchas en personas permanece sin desarrollar, dado que no tienen la libertad de hacerlo. A través de la historia sólo una acomodada minoría ha disfrutado de esa libertad suficiente, sobre las espaldas de la desgastada mayoría. Ahora bien, sin embargo, tenemos una formidable tecnología que podría ser utilizada para reducir los empleos no deseados al lugar más insignificante de la vida. Pero el capitalismo no utiliza esa tecnología en forma liberadora. Continúa aprisionando gente en trabajos insatisfactorios, y rehuye a la posibilidad de proveer la educación enriquecedora que la tecnología que ha creado posibilita.

¿Es posible crear una sociedd que vaya más allá del trato desigual que el capitalismo impone? Muchos dirían que la idea de una sociedad así es un sueño iluso. Dirían que siempre ha habido desigualdad de una forma o de otra y que siempre la habrá. Pero yo creo que esa lectura de la historia es demasiado pesimista. En realidad hay mucha menos desigualdad ahora que hace, digamos, 100 años. En aquél entonces, sólo unos pocos radicalizados proponían que todos deberían tener derecho al voto. Otros pensaban que esa era una idea peligrosa, y muchos la consideraban poco realista. Aún así hoy en día tenemos el voto. Somos una democracia política. Pero no somos una democracia económica. No compartimos nuestros recursos materiales, y mucha gente en este país verían eso como una idea poco realista. Sin embargo, pienso que llegará el momento de esa idea. La sociedad no estará siempre dividida entre aquellos que controlan los recursos y aquellos que sólo tienen su fuerza de trabajo para vender. Pero será necesaria mucha reflexión para resolver el diseño de un régimen de economía democrática, y será necesaria mucha lucha, contra privilegios y poder, para llevarlo a cabo. Los obstáculos hacia una democracia económica son considerables. Pero así como ahora nadie defendería la esclavitud, creo que llegará el día en que nadie será capaz de defender una forma de sociedad en la que la minoría saque provecho de la posesión de la mayoría.



Fuente: World Socialist Review, vol. 1, no. 3, Summer 1987, pp. 3-4.

8 ene 2011

Bolches vs. Tupas

Hoy en el diario El Observador, que leo en Montevideo, sale una nota sobre las tensiones entre tupamaros y comunistas, en el interior y en los alrededores del gobierno. Los primeros, hoy nucleados en el más amplio MPP, Movimiento de Participacion Popular, es incondicional al presidente, como antes lo era (al menos, en una amplia gama de sus integrantes) de la lucha armada ("la acción genera la conciencia"). Los segundos, agrupados en el PCU, Partido Comunista, de trayectoria más reformista (menos afín a la lucha armada, más proclive a la "formación de las masas" y el trabajo en la base), hoy está presionando al gobierno desde la izquierda, por lo que ve como inconsistencias y faltas permanentes en la aplicación de políticas de izquierda.

Al gobierno no le resulta fácil escapar de estas presiones. Por un lado, por los acuerdos previos: El PCU decidió apoyar la candidatura presidencial de Mujica, en el 2008, luego de un histórico pacto con los tupamaros que implicaba una condición esencial, cual era el giro a la izquierda en el programa de gobierno. Por otro lado, los comunistas tienen fuerte presencia sindical, y adhesión en sectores estudiantes, responsables de los grados de conflictividad que hoy se notan.

Mujica quiere estar en el medio, aunque sus políticas hasta el momento sólo han servido para desalentar a los grupos del ala izquierda del partido. Vale la pena prestar atención a cómo sigue esta historia.

7 ene 2011

Giddens-Gadafy

Along with Fidel Castro, Muammar Gadafy is the last of the revolutionaries. Most of those who, 30 or 40 years ago, believed that capitalism could be overthrown, and a different world ushered in, have long since disappeared. The radical left now defines itself only by what it is against: America is the enemy, and anyone who stands up against the west must be a force for the good, no matter how corrupt or illiberal they might be.

Gadafy used to be as anti-western as they come. Libya supported the IRA and other terrorist organisations. He would affirm the superiority of his system of government over all challengers. In 2003, however, he decided that the country should open up. Libya was suffering as a result of UN sanctions; but Gadafy also seems to have decided that Libya must emerge from isolation. He renounced his programme for developing nuclear weapons. Libya has not formally accepted responsibility for the Lockerbie disaster, but has paid reparations to the relatives of those who died.

Libya has a small population. But what happens there could have an impact in North Africa and across the Middle East. How far is Gadafy's change of direction real? What are the chances of effective reform? It was to explore these questions that I went to Libya with David Frost and Professor Benjamin Barber, a celebrated theorist of democracy, to engage him in debate.

Gadafy cut an imposing figure, clad in a gold-colour robe, and began by attacking multiparty democracy, which he sees as a sham. What kind of democracy is it, he asked, where a party with 40% or less of the votes rules in the name of everyone? I have no time for that argument and said so. It is just not true that multiparty democracy doesn't have a popular mandate in western countries. More than 95% of people in such societies agree that they want to live in such a democracy. In Libya, what is a nice idea in principle - self-rule through a plethora of peoples' committees - works out quite differently in practice.

Gadafy steps into the vacuum left by the absence of effective mechanisms of government, and the result is a de facto dictatorship. Libya will not progress if the current system stays intact. Libya needs a new constitution, and representative government must play a significant part in it. On economic change, Gadafy was less equivocal. He was not negative about globalisation, as so many politicians in developing countries are, and recognised that Libya must change to prosper. He accepts the need to reform banking, diversify the economy, train entrepreneurs and dismantle inefficient state-owned enterprises. Impressive progress has been made towards these objectives in the past three years.

As one-party states go, Libya is not especially repressive. Gadafy seems genuinely popular. Our discussion of human rights centred mostly upon freedom of the press. Would he allow greater diversity of expression in the country? There isn't any such thing at the moment. Well, he appeared to confirm that he would. Almost every house in Libya already seems to have a satellite dish. And the internet is poised to sweep the country. Gadafy spoke of supporting a scheme that will make computers with internet access, priced at $100 each, available to all, starting with schoolchildren.

Will real progress be possible only when Gadafy leaves the scene? I tend to think the opposite. If he is sincere in wanting change, as I think he is, he could play a role in muting conflict that might otherwise arise as modernisation takes hold. My ideal future for Libya in two or three decades' time would be a Norway of North Africa: prosperous, egalitarian and forward-looking. Not easy to achieve, but not impossible.

· Anthony Giddens is a former director of the London School of Economics

6 ene 2011

Auyero/Cárceles

Foucault en el Conurbano, acá

5 ene 2011

Elster en Baires: Zidane, Néstor y los límites de la elección racional



No había visto esta entrevista a Jon Elster, aparecida poco después de su paso por Buenos Aires. La entrevista, acá.

Salvo por su altura tan nórdica y por su mirada extranjera, el noruego Jon Elster no llama mucho la atención. Su acento cargado de aire de tierras lejanas lo camufla como un turista más entre las hordas de visitantes que, con cámaras y billeteras abultadas en mano, cruzan a diario la ciudad como si fuera un tablero de ajedrez. Nadie que se lo encontrara en la Plaza de Mayo o lo viera en una mesa del café Tortoni –sólo por mencionar dos de los lugares más extranjerizados de Buenos Aires– sospecharía que este hombre amante del jazz (“sólo de cierto período: de 1937 a 1942”), fanático de la arquitectura románica y lector voraz de novelistas franceses como Proust o Stendhal es toda una eminencia dentro del campo heterogéneo, confuso y sin límites precisos de las ciencias sociales.

Pero lo es: mucho antes de que los neurocientíficos y los escáneres sondearan hasta el rincón más íntimo del cerebro, este investigador del Collège de France y profesor de la Universidad de Columbia en Estados Unidos desplegó un vasto arsenal teórico para abordar e intentar comprender lo muchas veces incomprensible: por qué hacemos lo que hacemos. Así, como buen arquitecto, construyó todo un edificio conceptual –al que bautizó “teoría de la elección racional”– a partir de los aportes de los más diversos campos como la psicología, la economía del comportamiento, las ciencias políticas, la historia, la filosofía y hasta la biología.

Con tiempo y paciencia, examinó las bases del egoísmo y el altruismo, inspeccionó el rol de las creencias y cómo éstas se forman colectivamente, estudió las emociones, deseos y oportunidades, la confianza, la toma colectiva de decisiones, el autoengaño, los códigos de honor, el funcionamiento de las organizaciones y hasta las normas sociales de la propina.

Hipercrítico incluso con sus propias teorías –“me parece que la teoría de la elección racional tiene menos capacidad explicativa de la que yo suponía. Sin embargo, esta teoría es un elemento valioso de mi caja de herramientas conceptuales”, confiesa–, este investigador que pasó por Buenos Aires para ser investido como Doctor Honoris Causa por la Universidad Torcuato Di Tella advierte –preocupado y sin temor al choque– el avance de cierta nube oscurantista sobre las ciencias sociales.

“En los últimos años se puede apreciar que el oscurantismo invadió este campo de estudios. No hay respeto por la argumentación y por la evidencia –cuenta el autor de La explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos para las ciencias sociales (Gedisa), versión ampliada, revisada y autocrítica del ya clásico Tuercas y tornillos: una introducción a los conceptos básicos de las ciencias sociales –. Hay cierta renuencia a hacer de abogado del diablo y ser crítico a la corriente que uno pertenece: estructuralismo, funcionalismo, posmodernismo, poscolonialismo, psicoanálisis, marxismo, deconstruccionismo, en definitiva, seudoteorías. Ninguna de estas corrientes tiene respeto por la evidencia. No enfrentan ni se hacen una pregunta fundamental: ‘¿Cómo sabés eso?’ Simplemente, asumen. No pueden explicar cómo saben eso. Afirman que sólo hay que creerlo.”

-Después de más de 30 años de estudio del comportamiento humano, ¿diría ahora con comodidad que los seres humanos somos animales racionales?

-Definitivamente no. Al menos, no sólo eso. En mis primeros escritos de fines de los setenta y principios de los ochenta creo que estaba muy entusiasmado con este enfoque porque me parecía un buen modelo teórico para explicar cómo las personas se comportan. Sin embargo, con los años y gracias a mis investigaciones sobre fenómenos como las adicciones, me percaté de su estrechez: en lugar de explicar por qué los seres humanos hacemos lo que hacemos, explica aquello que deberíamos hacer en ciertas circunstancias. Esas situaciones ideales no se dan en todos los casos. Eso ayudó a que con el tiempo me fuera corriendo del estudio de la toma de decisiones de los individuos y pasara a preocuparme más por las tomas colectivas de decisiones.

-O sea, cambió de una aproximación de abajo-arriba al enfoque arriba-abajo.

-No exactamente. No busco entender el comportamiento individual a partir del comportamiento colectivo. Me sigue interesando el proceso a partir del cual los individuos eligen lo que terminan eligiendo: cuántos hijos tener, por ejemplo. En el caso de los grupos, me da mucha curiosidad cómo un grupo de individuos llega a una conclusión por hacer o no hacer algo. Tanto en el caso de individuos como en el de los grupos, la racionalidad es sólo una parte del proceso.

-Las emociones juegan un rol más importante del que suponemos.

-Absolutamente. Por ejemplo, cuando la Asamblea Constituyente francesa suprimió por ley las servidumbres personales y abolió el feudalismo en la noche del 4 de agosto de 1789 fue una decisión colectiva movida extremamente por las emociones: tanto por el miedo como por el entusiasmo.

-¿Eso quiere decir que el miedo no sólo paraliza?

-No. El miedo es una de las emociones más fuertes. Se puede tener miedo a lo que pasó como miedo a lo que pasará. Los delegados de la Asamblea Constituyente francesa tenían miedo de que les quemasen sus castillos y así fue como hicieron ciertas concesiones como la de abolir el feudalismo de la noche a la mañana. El miedo es una emoción muy personal. Uno puede temer una crisis financiera pero uno siente miedo si uno es afectado por tal crisis. La ira puede tener una fuerza abrumadora en la toma de decisiones como lo demostró Zinedine Zidane con su cabezazo a un adversario italiano en la final de la Copa del Mundo de 2006. A su vez, las emociones como la culpa, el desprecio y la vergüenza tienen íntimas relaciones con las normas morales y sociales.

-¿Y hay tal cosa como emociones universales?

-Las emociones son universales aunque no lo son todas. Se dice que los japoneses tienen una emoción llamada “amae” cuya traducción sería algo así como “indefensión y deseo de ser amado” que no existe en otras sociedades. Muchas veces se sugiere que el amor romántico es una invención moderna y que el sentimiento de aburrimiento es de origen reciente. “Algunas personas nunca se habrían enamorado si nunca hubiesen escuchado hablar de amor”, decía el aristócrata francés La Rochefoucauld en el siglo XVII.

-¿Y ve a la sociedad argentina como una sociedad muy emocional?

-No conozco mucho de la sociedad argentina para intentar explicarla pero me interesa. Por lo que veo y leo me fascina. Las emociones en la política argentina son más importantes que en otros países. Eso es lo que se ve desde afuera al menos. Por ejemplo, fui testigo de las procesiones por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. Eso no se hubiera visto en otros países. Las emociones siguen siendo un misterio. Nunca sabemos cuándo son realmente genuinas o cuándo han sido ritualizadas. Por ejemplo, lo interesante para analizar en una sociedad donde se impuso un gobierno dictatorial es por qué cierta gente se fue del país y por qué otra gente se quedó. Las emociones también pueden interferir en la adquisición óptima de información. Afectan también nuestras creencias y deseos.

-Más allá de las emociones, a la hora de distinguirnos de los animales siempre apelamos a nuestra racionalidad.

Los seres humanos queremos ser racionales, no nos gusta ser meros juguetes de fuerzas psíquicas que actúan a nuestras espaldas. No nos enorgullecen nuestras caídas en la irracionalidad. Queremos tener razones para lo que hacemos. La mayoría de las personas no quiere verse como si sólo la moviera su interés personal. Los seres humanos tenemos dos grandes motivaciones para actuar: el motivo de la ganancia material y no ser vistos únicamente movidos por el motivo de ganancia material. Nadie quiere admitir ante otros que lo único que le interesa es su ganancia personal. A veces uno no quiere admitirlo siquiera consigo mismo.

-Usted es conocido por su concepto de justicia transicional, los juicios, purgas, reparaciones que tienen lugar de la transición de un régimen político a otro, de una dictadura a la democracia, como se puede leer en su libro “Rendición de cuentas” (Katz Editores). ¿Qué lo llevó a investigar este tema?

-Me interesa cómo la percepción o idea de justicia de los individuos y las sociedades moldea o afecta su conducta. Esa idea atraviesa y está enraizada en la naturaleza humana. Soy un ferviente creyente de los valores del Iluminismo. Creo que son transculturales y transhistóricos. Muchos dicen que es mi sesgo occidental, yo digo que es universal: tratar a la gente con dignidad y respeto es un valor universal. Soy un fanático del Iluminismo. Estoy muy influenciado por los moralistas franceses como Pascal, La Fontaine, La Fayette.

-La información siempre ocupó un rol importante en la toma de decisiones. ¿Cree que este proceso cambió con la evolución de Internet?

-En la teoría de la acción racional uno actúa a partir de ciertas creencias que se consolidan a partir de cierta información que uno posee. Con la aparición de Internet el costo de la información descendió increíblemente. Eso significa que las personas deberían estar más informadas para tomar decisiones. Hay pros y contras: la información también debería ser confiable. Lo malo es que hay una tendencia a dejar que las computadoras hagan el trabajo de los seres humanos. Es algo potencialmente peligroso. En mayo de este año se produjo un crash en la Bolsa de Nueva York causado por un programa de computadora que funcionó mal. Estamos creando monstruos. El 99% del tiempo son eficientes y buenos, pero en el 1% restante pueden ser desastrosos.

-¿Sigue peleado con los sociobiólogos?

-Mucho no me quieren. Ver a la sociedad como un superorganismo es una falacia y un reduccionismo crudo que se observa también cuando se intenta explicar el comportamiento en términos biológicos. Por ejemplo, los intentos de explicar el comportamiento político en función de cierto imperativo territorial verificado en ciertos animales. O que las prácticas de fisicoculturismo pueden explicarse como resultado de la selección sexual, análoga a las plumas del pavo real o los cuernos de los ciervos. O las explicaciones de la sociobiología y la psicología evolutiva que sostienen que la depresión posparto en las mujeres evolucionó como una herramienta de negociación.

-Su trabajo tiene muchos puntos de contacto con neurocientíficos. ¿Cómo se lleva con ellos?

-Sigo muy de cerca esas investigaciones, pero con prudencia. Soy algo escéptico. Me parece que hay un entusiasmo prematuro. Las elecciones que tomamos son actos complejos producto de la interacción entre nuestras creencias y deseos. Y que yo sepa, un escáner puede detectar muchas cosas en el cerebro pero por ahora es incapaz de rastrear o identificar aquello en lo que creemos.

4 ene 2011

Iturbide





Graciela Iturbide, México. Qué fotógrafa, uf!
acá

3 ene 2011

Disparen contra el PO

Esta nota del respetable Mario Toer (acá), es una más entre las muchas publicadas en estos días, con el objeto de demonizar al Partido Obrero, y convertir a sus militantes en sospechosos (A no olvidar: cada vez que vea a un joven con mochilita y gorra, a comunicarse corriendo con el Ministerio de Seguridad. Un criminal en potencia está por cometer un acto violentísimo!). Esta nota, en particular, me molesta por la insistencia en dos argumentos intragables, propios de la época. El primero: "ganen las elecciones, y después hablamos" -o, aquí, mejor: "si les va tan mal electoralmente, entonces están equivocados". El segundo: "A ver si se dan cuenta de una vez por todas. Ustedes son culpables de que la derecha crezca." Los mismos dos "argumentos" se podrían haber dirigido contra los gitanos en España; los inmigrantes africanos en Francia...: Tienen reclamos justos, pero no tienen ni tendrán nunca los votos suficientes para ganar ninguna elección (o, lo que es lo mismo, no cuentan ni contarán nunca con la simpatía mayoritaria), a la vez que, por lo que hacen o dejan de hacer, alimentan el odio de la derecha. Entonces Mario? Entonces no hay que preocuparse mucho si el Ministerio de Seguridad y sus alcahuetes los señala, detecta y procesa? Entonces esos grupos no tienen a la razón de su lado? Entonces "algo habrán hecho"? PO, estamos contigo.

2 ene 2011

Contra los Consejos Económico-Sociales


I

Si la teoría igualitaria (desde J.Habermas a J.Rawls) piensa la igualdad a partir de "situaciones ideales de habla" o "acuerdos hipotéticos", ello se debe a que en conjunto repudia el contra-modelo hobbesiano, de acuerdos "actuales" o presentes, entre actores "reales", como base para reconocer las obligaciones que impone la igualdad. La teoría igualitaria ve a estos acuerdos hobbesianos como reproductores de la desigualdad -y peor que eso. Resulta sencillo ver por qué: si el primer día se crea una desigualdad mayor e injustificada, y el segundo se llama a un acuerdo entre todas las partes, podemos estar seguros de que en el día 3, el acuerdo alcanzado va a dejar a los de arriba bien arriba, y a los de abajo bien abajo. Muchísimo peor que eso. El acuerdo va a ratificar la injusticia y la desigualdad, pero con una carga moral-simbólica mucho más difícil de sobrepasar: ahora se trata de "un acuerdo firmado entre todas las partes" (claro, no nos dicen, algunos desde su poder extorsivo, otros desde la desesperación que le generaron primero). Rechazamos a esta alternativa, que se la dejamos para el mundo neo-liberal, y los amantes de la realpolik.

II

Los que no están de acuerdo con lo que acabamos de decir tienen una réplica fácil: sugerir que pedimos que se haga política desde "una situación ideal de habla," o avanzar con ironías del tipo "le dije a Moyano del acuerdo hipotético rawlsiano pero no lo convenció mucho." Bueno, chicanas habituales: sirven para salir del paso, mientras ponen cemento en la avenida de la desigualdad. Acá nadie pide hacer política con el libro la Teoría de la Justicia en la mano, sino en todo caso seguir algunas de las directivas que desde ahí También se aconsejan. En lugar de actuar la justicia social pidiéndole permiso a los Franco Macri, los Moyano, los Pedraza, los Cristóbal López, cumplir impiadosamente, y caiga quien caiga, con la política de derechos sociales sustantivos, ordenada por la Constitución. Nada más ni menos que eso.

30 dic 2010

Trivializar la protesta social, trivializar el derecho penal


Mediante su fallo de ayer, la Cámara Federal de San Martín volvió a rodear de un halo delictivo a los cortes de calles. Con la pretensión de estar más alertas a argumentos en contrario, los camaristas dijeron que quienes protestaban tenían otros medios a su disposición (por ejemplo -cito- "el reparto de panfletos en las cabinas de peaje"). De este modo, los jueces quisieron anticiparse a la crítica habitual de los procesados: "cortamos porque no teníamos otra." Agradecemos mucho a los jueces su esfuerzo argumentativo, pero lo cierto es que su respuesta inscribe el fallo en la habitual tradición judicial de arrogancia y hostilidad hacia la protesta callejera.

Por lo demás, y como suele ocurrir, la realidad es inversa a lo que dicen quienes dicen el derecho. En efecto, los que protestaban sí buscaron alternativas a su protesta. Fueron los camaristas, en cambio, quienes no buscaron, como debían haberlo hecho, alternativas a su propia respuesta (la que en los hechos dieron).

Así, quienes protestaban no optaron por la versión más agresiva del corte de ruta, sino que cortaron media calle, permitiendo el paso (más lento, en ese tramo) de vehículos (dos carriles quedaron habilitados para el tránsito, mientras que otros dos quedaron bloqueados). Es decir, los manifestantes sí buscaron alternativas de protesta menos dañosas para los terceros. Por lo demás, y contra lo que suponen los jueces, SIEMPRE hay alternativas a cualquier conducta que hagamos (por lo cual es inaceptable que funden su fallo en que los manifestantes "tenían alternativas". Insisto, siempre las hay). La cuestión no es ésa, entonces, sino si la alternativa del caso es equivalente, en su efectividad, para el fin propuesto (recuperar derechos que el Estado injustificadamente deniega). Para ejemplificar lo que digo: no sería sensato, por caso, que cuando disparo y hiero a alguien en legítima defensa, un juez me diga "usted pudo saltar del segundo piso, tal vez rompiéndose la cabeza. Usted TENIA alternativas al disparo". Tenía alternativas, pero también llevaban a que yo terminase gravemente herido. Del mismo modo, sería ridículo decirle a un grupo político que "proteste pero no en la Plaza de Mayo, porque me la ensucia y hay turistas." O "hágalo pero sobre el Riachuelo." Otra vez, SIEMPRE hay alternativas, pero la justicia no debe trivializar la cuestión, como lo ha hecho, para decir que procesa a algunos porque pudieron haber actuado de otro modo: eso SIEMPRE se puede decir. Los jueces no debieron ingresar así a la cuestión, y mucho menos cuando lo que está en juego, por parte de los manifestantes no es, meramente, el deseo de "Expresar" un agravio, sino la pretensión legítima de obtener reparos frente un agravio relacionado con el incumplimiento de deberes por parte del Estado -incumplimiento que nos habla de una consecuente violación de derechos fundamentales por parte de éste.

Quienes sí tenían alternativas a mano, y no las consideraron, fueron los jueces. Son ellos quienes, sabiendo que el uso de la coerción penal puede aceptarse, en todo caso, sólo como "ultima ratio," decidieron procesar a quienes protestaban, en lugar de utilizar las decenas de alternativas con las que contaban (justificar, excusar, reprochar con medios alternativos al derecho penal, conciliar, dialogar, expresar el reproche estatal sin castigar...). Por ello es que son ellos -y nos los procesados- los que deberían dar(nos) explicaciones acerca de este acercamiento superficial, irresponsable, injusto entonces, al empleo de la violencia estatal.

29 dic 2010

Las fiestas


Tratando de prepararme para las fiestas, estaba leyendo el gran libro de Juan Suriano, "Anarquistas. Cultura polìtica libertaria en Buenos Aires, 1890-1910." Como uno, los viejos anarcos argentinos no eran muy afines a las festividades públicas. Decían "cuando el dios Momo impera, la diosa Razón se ruboriza y esconde su impotencia entre las telerañas que ensucian los volúmenes de las bibliotecas." Qué tremendo!

Siguiendo la línea de resistencia a la festividad oficial, muy graciosa, también, la versión deformada del himno argentino, en el "Himno anárquico" (Fragmento):


Oíd mortales el grito sagrado
de Anarquía y Solidaridad
oíd el ruido de bombas que estallan
en defensa de la Libertad.

El obrero que sufre proclama
la Anarquía del mundo a través
coronada su sien de laureles
y a sus plantas rendido el burgués.

De los nuevos mártires la gloria
sus verdugos osan envidiar
la grandeza anidó en sus pechos
sus palabras hicieron temblar.

estribillo:
Viva, viva la Anarquía!
No más el yugo sufrir
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.

...
Guerra a muerte, gritan los obreros
guerra a muerte al infame burgués,
guerra a muerte, repiten los héroes
de Chicago, París y Jerez.


Para terminar, un último pedacito, dedicado con cariño al gobierno que combate al capital

Los gobiernos opresores
con torpeza sin igual
hacen leyes y más leyes
combatiendo el ideal

Y otro que viene bien contra el pragmatismo gobernante, y que reivindica el papel de la moral en política:

Viva la anarquía,
viva la moral
triunfe la justicia
triunfe la verdad
(mueran los que medran
con nuestro sudor
y chupan la sangre
del trabajador)

La fusión Telefónica-Telecom

Buena nota de Martín Becerra (quien fuera activo sostenedor de la Ley de Medios), sobre la fusión monopólica avalada por el gobierno (que peleaba por la democratización de las comunicaciones...o no era así?), acá.

28 dic 2010

Huelga de hambre

Mientras una desorientada, delarruista Ministra de Seguridad daba una inexplicable conferencia de prensa (despertando sospechas sobre peligrosísimos "jóvenes con mochilas"), el Ministro del Interior se declaró muy ocupado, y desarmó la cita que había fijado con el cacique qom de Formosa. Ante el desplante, el cacique -junto con algunos miembros de su comunidad- decidió seguir encadenado y en huelga de hambre. Alrededor de estos amenazantes, temibles y desnutridos tobas -ahí sí- el gobierno montó un tremendo operativo de seguridad, grandilocuente, provocador e inútil.







El cuadro de honor de GA

El amigo GA cierra el año con su habitual y esperada selección de (10) posts jurídicos preferidos (nos incluye un par de veces, gracias Gustavo!). Lindo post, como siempre, del número uno de los blogueros jurídicos de la región, acá.