13 abr 2013

Democratizar la justicia 22: La crítica del CELS

Un buen documento crítico del CELS, sobre la democratización de la justicia (bravo¡ decimos desde acá), que deja en off side a los apresurados arietes del oficialismo que se lanzaron contra las cautelares, o a defender la creación de nuevas instancias, o la elección popular de los Consejeros, con obediencia debida y ceguera acostumbrada (la crítica está muy en línea con la que hicimos desde el blog). El documento dice:



Los proyectos de reforma judicial impulsados por el Poder Ejecutivo se enmarcan en los debates sobre cómo mejorar la respuesta del sistema de justicia. Esta apertura a sectores políticos y sociales tiene que representar una oportunidad para avanzar en temas importantes que han estado relegados. Se ha generado en los últimos tiempos un interesante movimiento en el interior de los poderes judiciales, ministerios públicos y defensas públicas. Valoramos y acompañamos la iniciativa de dotar de contenido político a las discusiones sobre el sistema judicial, la mayoría de las veces,enmascarado como neutral con argumentos tecnocráticos.

En este contexto, dado el escaso tiempo para analizar las iniciativas del Poder Ejecutivo y la urgencia que está marcando el tratamiento parlamentario, hacemos pública nuestra opinión sobre algunos de los puntos que merecen especial consideración, desde la óptica de entender al sistema de justicia como una herramienta privilegiada para la defensa de los derechos humanos. Algunos de los proyectos en análisis representan un claro avance en cuestiones demoradas o importantes para la igualdad de oportunidades y para la transparencia del funcionamiento judicial. Otros, plantean dudas sobre su diseño político institucional. El que limita las cautelares, puntualmente, presenta problemas de constitucionalidad.

En este sentido, defendemos la idea de que se promueva un acceso igualitario al Poder Judicial, que se avance en el acceso a las declaraciones juradas patrimoniales de todos los funcionarios de los tres poderes del Estado,así como que se eleve el estándar de publicidad y accesibilidad a la información sobre actos y estadísticas del sistema judicial, con la expectativa de que esta decisión avance finalmente sobre la discusión de una ley general de acceso a la información.

Sin embargo, algunos puntos del proyecto que plantea limitarlas medidas cautelares son cuestionables en su constitucionalidad, ya que podrían afectar seriamente a esta herramienta como parte de la garantía de tutela judicial efectiva. El Sistema Interamericano de Derechos Humanos ha reconocido que la noción de “efectividad” que surge del artículo 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos, requiere que las herramientas judiciales disponibles incluyan medidas procesales como las medidas precautorias, provisionales o cautelares y, en general, recursos judiciales sencillos y rápidos para la tutela de derechos, con miras a impedir que las violaciones se prolonguen en el tiempo. Las medidas cautelares constituyen medidas efectivas para la protección de grupos en situación de vulnerabilidad.

Desde esta perspectiva, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) ha solicitado el dictado de medidas cautelares contra el Estado para asegurar, entre otros supuestos, el acceso a la educación de migrantes, la definición de alternativas de vivienda de personas desalojadas, la suspensión de normas limitantes en forma inconstitucional de la libertad personal o la suspensión de actos administrativos de expulsión de migrantes. Del mismo modo,las medidas cautelares pueden ser necesarias para defender la libertad sindical o exigir acciones positivas del Estado, a fin de garantizar derechos en condiciones de igualdad.

El CELS sostuvo, a través de un amicus sobre la aplicación de la ley de medios, que debía garantizarse también un uso racional de estas herramientas a partir de la ponderación de situaciones en las que son usadas por actores para defender sus propios intereses económicos en perjuicio del Estado y del interés social. En este sentido, resulta legítima la regulación de estas medidas para reconocer que se trata de relaciones entre el Estado y los particulares -basadas en cuestiones pecuniarias no alimentarias generalmente de empresas y no de personas físicas-. Tiene valor positivo el esfuerzo por defender los intereses del estado, como vía de hacer valer instituciones o regulaciones orientadas al interés social, decididas por la voluntad popular y que se proponen fortalecer el estado como garante de derechos y no ya como mero defensor de poderosos intereses sectoriales.

El problema es que la forma en que se las propone regular pierde de vista que lo prioritario debería ser restringir el uso de las cautelares en casos netamente patrimoniales, en los que el Estado incluso puede ser la variable más débil de la relación para, en cambio, fortalecer y darle total vitalidad y vigencia a las cautelares que pretendan proteger a personas o colectivos frente a actos estatales violatorios de derechos fundamentales. Así,se reforzaría la herramienta de acceso a la justicia para el componente más débil de la relación.

El CELS presentó a los Senadores observaciones técnicas y algunas propuestas para reformular el texto del proyecto, de modo de cumplir con el objetivo de evitar los usos abusivos que se han conocido en estos años,pero al mismo tiempo dar lugar al uso de la cautelar como parte de la obligación estatal de garantizar la tutela judicial de sectores a los que les es difícil acceder a una defensa rápida y eficaz de sus derechos. En la medida que la obtención de protección a través de una cautelar sea de tan extrema dificultad, con requisitos para su admisibilidad casi imposibles de sortear -y que no puedan ser justificados como parte de las excepciones contempladas:riesgo para la vida, la salud, y la alimentación- se va a ampliar la brecha que se pretende achicar y quedará la herramienta para aquellos que puedan costearlos mejores servicios jurídicos y estén dispuestos a hacer un complejo recorrido por los vericuetos judiciales. Objetivo contrario al postulado al presentarse los proyectos. El peso de la regulación debería estar en establecer pautas de procedimiento que exijan al juez y a las partes diligencia para llegar rápido ala decisión de fondo. Tres ejemplos pueden dar una pauta de la importancia de estas acciones en la defensa de los derechos humanos. La ESMA podría haber sido derribada si no se hubiera logrado frenar su destrucción con un amparo y una medida cautelar que dio cuenta de la urgencia de la situación hasta que se resolviera la discusión de fondo. Hoy ha sido recuperada como sitio de memoria.El PAMI podría haber sido privatizado en aquellos años de neoliberalismo. El efecto cascada en las legislaciones provinciales de una medida como esta impediría que se haya logrado la suspensión de los efectos de la reforma del sistema de excarcelaciones bonaerense para evitar daños irreparables mientras se discute su constitucionalidad.

Por su parte, el proyecto de creación de nuevos tribunales de casación plantea algunas dudas por la necesidad de dar una discusión mayor respecto de la organización del sistema judicial en su totalidad. Es imperioso apuntar a su horizontalidad y desburocratización y la inclusión de nuevas instancias remite más a su verticalidad. Al mismo tiempo, es necesario discutir fundamentalmente los sistemas procesales vigentes para simplificarlos y transformarlos en procedimientos orales. Algo que sin duda, se dirige al objetivo de garantizar el acceso a la justicia de los sectores populares. La incorporación de esta nueva instancia también puede afectar los tiempos para que una cuestión constitucional llegue a ser tratada por la Corte Suprema, como máximo tribunal del país.

Respecto de la nueva reforma al Consejo de la Magistratura,constituye una opción valorable la elección popular de sus integrantes para romper lógicas corporativas y dar oportunidad de acceder a otros sectores o actores. Sin embargo, esta decisión genera algunos problemas que deberán atenderse. Es necesario evaluar de qué modo se puede garantizar que la elección de los jueces, vehiculizada por elecciones abiertas, quede referenciada como representación del sector judicial. A su vez, en tanto todos los candidatos al Consejo -independientemente del estamento a representar- estarían en la misma boleta sábana, se debería analizar un esquema de proporcionalidad que modifique las consecuencias de integrar más de la mitad del Consejo con referentes de una misma lista. En general, como sostuvimos en otras oportunidades, para esos espacios colegiados, contar con más de una minoría puede mejorar el escenario para la toma de decisiones y aportar otras miradas. Por último, podría estudiarse la posibilidad de que el momento de la elección sea la de medio término y no la presidencial.  

En definitiva, estas reformas requieren en algunos de sus puntos una revisión y un mayor debate, sea por razones de constitucionalidad(para el caso de las cautelares) como por su complejidad e impacto a nivel dela estructura del sistema de justicia nacional.

Por último, esperamos que esta iniciativa sea parte de un programa de reforma más amplio, que se dirija a modificar aspectos sustanciales del funcionamiento judicial que, en general, es deficiente para responder a las situaciones de violaciones de derechos de los más vulnerables, se esconde en formalismos, es reticente a aceptar la participación activa en los procesos judiciales, así como mantiene respuestas lentas y burocráticas a situaciones que requieren decisiones creativas y urgentes.
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12 abr 2013

Debate sobre la Corte

Charla El rol de la Corte Suprema en la democracia argentina

En el 150 aniversario de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y en momentos en donde se discute acerca de la pertinencia y alcance de una reforma judicial, la Escuela de Derecho invita a discutir el papel desempeñado por el máximo tribunal en la vida pública del país desde su creación hasta la actualidad. El panel se propone abordar la pregunta sobre el rol de la Corte desde orientaciones teóricas y perspectivas disciplinarias diversas.
Participan:
Eduardo Baistrocchi, Alejandro Chehtman y Roberto Gargarella.

Fecha y hora:
Martes 16 de abril, 18h.

Lugar:
Aula A4, Edificio Alcorta.

11 abr 2013

Rarísimo/ Tomada

Rarísimo que el Ministro Tomada no haya renunciado, luego de que se hicieran públicas estas grabaciones con el asesino Pedraza (acá), luego de la muerte de Mariano Ferreyra. Apenas habían asesinado a Ferreyra y Tomada seguía aconsejando a Pedraza cómo acorralar a "los del PTS o del PO". Una excelente prueba de lo que los kirchneristas no quieren ver (ni menos que veamos): entre la militancia de base corrida a tiros, y los que buscan fusilar a los militantes, el kirchnerismo está del lado de los espías, de la ley antiterrorista, de los fusiladores.


Democratizar la justicia 21: Procedimentalismo

(publicado hoy, acá:
http://www.lanacion.com.ar/1571455-no-se-cambianlas-reglas-en-mitaddel-juego )

A partir de los abusos reiterados que nuestra comunidad ha sufrido, hemos desarrollado un paulatino acostumbramiento frente a las violaciones de derechos. El problema, cabe aclararlo, trasciende a una facción política particular, aunque resulta indudable que la burla frente a las reglas se ha convertido en práctica habitual en estos últimos años. Resulta inverosímil, por caso, que el Ministerio de Seguridad haya estado involucrado (de modo judicialmente comprobado) en el espionaje a militantes sociales, sin que ello se traduzca en la inmediata renuncia de la Ministra y su Secretario; o que se expropie una empresa que no se nos permite saber de quién es, pero que estaba a cargo de imprimir la moneda nacional. Frente a crímenes mayúsculos, el gobierno ha institucionalizado la indiferencia como respuesta. Se trata de esperar a que el tiempo pase, y la gente deje de protestar contra los funcionarios involucrados. (Por supuesto, cabe enfatizarlo, esta situación desgraciada se ha consolidado gracias al silencio cómplice de muchos intelectuales, y el temor de tantos jueces y funcionarios públicos que prefieren consentir abusos antes que poner en riesgo sus propios privilegios).

En materia jurídica, la actitud del gobierno recoge los mismos parámetros: avanza en medidas que pueden implicar graves arbitrariedades, pretendiendo que con el tiempo simplemente normalicemos sus excesos. Dentro de este marco, se ha instaurado una práctica legalmente objetable, dentro de la cual se inscribe la recientemente anunciada reforma de la democratización de la justicia. La práctica es la siguiente: en el medio de la partida, el jugador principal –en este caso el gobierno- cambia las reglas de juego, normalmente a su propio beneficio. Es lo que ocurrió cuando se reformó la ley electoral, de modo tal de perjudicar a los partidos minoritarios; cuando se modificó la Ley del Consejo de la Magistratura, a favor del gobierno; o cuando, hoy, se proponen cambios en nombre de la democratización de la justicia. Este modo de reformar las reglas de juego es resistido no sólo por el sentido común, sino también por las doctrinas jurídicas más asentadas. Lo que dice al respecto el sentido común es lo obvio: las modificaciones de las reglas de juego no deben afectar el juego o la partida actual (como si a uno le modificaran las reglas del ajedrez o de una partida de cartas, mientras está jugando), muchísimo menos si lo que se pretende es introducir un cambio favorable a quien introduce esas reglas.

Dentro de la teoría jurídica contemporánea (fundamental, pero no exclusivamente, en las llamadas teorías procedimentalistas), suele hacerse un punto similar: cualquier reforma legal que implique una modificación de los procedimientos jurídicos vigentes, debe mirarse con sospecha. La idea de “sospecha” que se utiliza en este caso apunta a algo jurídicamente muy preciso: cualquier reforma de las reglas debe considerarse, en principio, contraria a derecho, inconstitucional) a menos que i) se demuestre la existencia de una necesidad imperiosa y urgente que justifique la reforma (por ejemplo, porque de otro modo el juego no puede seguirse jugando); que ii) los medios escogidos estén diseñados del modo más estricto posible para lograr la finalidad del caso (los medios escogidos no deben ser sobre-abarcativos, ni deben dejar de lado cambios imprescindibles para el logro de la finalidad anunciada); y que iii) no exista una forma menos restrictiva para alcanzar la finalidad anunciada. Para decirlo de un modo más directo: cada vez que el gobierno “toque” las reglas del juego, el juez debe leer dicha medida bajo la presunción de que quien la dictó trató de beneficiarse a sí mismo, salvo que un excepcional esfuerzo argumentativo pueda demostrar que la reforma era imprescindible (y así conforme a los tres pasos citados más arriba). Entiéndase bien: cualquier gobierno puede tomar centenares de medidas de muy diverso tipo (i.e., desde impulsar reformas hídricas para prevenir futuras inundaciones, hasta convertir en ley la Asignación por Hijos), sin obstáculo alguno, pero la situación no es la misma cuando lo que se afectan son las propias reglas del juego. No es admisible, por tanto, el dictado de una reforma electoral que le permita a quien la promueve aumentar su ventaja en las próximas elecciones, como tampoco lo es una reforma judicial que ayude a que el gobierno de turno tenga mejores chances de controlar a quien debe controlarlo.

Contra lo aquí sugerido, las reformas anunciadas esta semana por la Presidenta afectan las reglas del juego, están lejos de ser imprescindibles, y no tocan ninguno de los puntos más importantes necesarios para alcanzar la finalidad alegada (democratizar la justicia). En efecto, la reforma no viene a favorecer el acceso de los pobres y marginados a los tribunales; no disminuye los costos del litigio; ni combate los formalismos que convierten al proceso judicial en territorio reservado para unos pocos. Otra vez, en su esencia, la reforma refuerza claramente la posición de los más poderosos (los funcionarios del Estado) y de los más ricos. Ello, no sólo a través de las trabas que se imponen a las medidas cautelares, pensadas originalmente como forma de protección de los ciudadanos más débiles frente al Estado; sino también a través de la inclusión de nuevas instancias, lo que beneficia, sobre todo, a quienes son capaces de resistir el proceso mientras éste se alarga indefinidamente: los pobres son así forzados a negociar para terminar el juicio cuanto antes, y a hacerlo desde una posición de objetiva desventaja. Mientras tanto, la burocrática reforma propuesta sobre el Consejo de la Magistratura representa el mejor ejemplo de lo que puede considerarse una reforma destinada a favorecer al jugador dominante.

Para el político obstinado en reformas las reglas de juego, en todo caso, el sentido común ofrece dos consejos que, sin duda, prometen allanar el camino de la validación constitucional de la reforma del caso. Primero, la reforma de las reglas de juego debe llevarse a cabo con un consenso muy amplio, que sea capaz de incluir sobre todo a los partidos opositores; y segundo, ella debe comenzar a aplicarse recién a partir del próximo juego –esto es decir, nunca mientras el juego se está jugando, y mucho menos en la medida en que ella pueda favorecer al mismo que propicia la reforma del juego.











10 abr 2013

Democratizar la justicia 21: No debate

Esperemos que no sea cierto que el oficialismo planea aprobar el esperpento sin discusión parlamentaria efectiva (y no una patética ficción de debate, como la que se dio en la sesión que aprobó la anterior reforma del Consejo de la Magistratura, en donde se deja que la oposición se enoje para luego "no cambiar ni una coma"). En ese caso, y por contradecir los arts. 78, 83, 100 inc.9, 106 (que refieren a que los proyectos deben discutirse, debatirse en las Cámaras), la reforma sería simplemente inconstitucional (por violar los procedimientos constitucionales exigidos), apenas sancionada¡

Democratizar la justicia 20: (Binder) Una frase grande para un plan pequeño


Extraordinaria nota de Alberto Binder sobre la reforma judicial, desde alguien que conoce el tema desde adentro, y que viene trabajando por la democratización judicial desde hace 30 años (destaco algunos párrafos más abajo)

http://www.mdzol.com/opinion/458141-frase-grande-plan-pequeno/

Interesante, en todo caso, contrastar la obsecuencia de Justicia Legítima (por ejemplo:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-217706-2013-04-10.html ), con lo que les dice don Binder:
"se trata de armar un boquete para que un sector que hoy está en la periferia de la corporación judicial se  posicione mejor"

Transcribo la nota:

La administración de justicia del país, y no digamos la federal, necesita cambios profundos, urgentes y de largo aliento. Desde hace muchos años hemos denominado a ese programa “democratización de la justicia” bajo el entendimiento de que no se trata de que los jueces sigan los dictados de la mayoría –lo que iría en contra de su función constitucional- sino que se trata de que la administración de justicia sepa acompañar el crecimiento y desarrollo de una sociedad plural, dinámica, tolerante e inclusiva. Hoy no puede hacerlo con su cerrazón, sus procedimientos antiguos, su lógica de trámites, su pesadez burocrática, su egocentrismo valorativo, su falta de imaginación y su desprecio práctico hacia todo lo que tenga rostro humano y no sean papeles.  Por eso adherimos al debate que se abrió en los últimos meses y hemos hecho propuestas concretas para alimentarlo.

Lo que está en juego es la necesidad de contar con espacio judicial nuevo, donde la lucha por los derechos, el control del poder, la gestión pacífica de los conflictos, la vigencia efectiva de la Constitución y la afirmación de valores básicos de la convivencia se haga de un modo transparente, abierto, sensatamente rápido y con un nuevo diálogo con la sociedad. Todo esto es muy importante para el futuro de nuestro país.

El plan que ha presentado el Poder Ejecutivo Nacional es una versión pobre, escuálida y timorata de ese proyecto. La reacción de la oposición es previsible, funcional al empobrecimiento del debate y sin muchas ideas.  La sociedad se queda, en consecuencia, sin chicha ni limonada.

La ampliación del número de miembros del Consejo de la Magistratura no apunta a ningún tema de fondo. Seguirá siendo un organismo burocrático, repleto de personal y cada vez mas trabado en su propia lógica que es  la lógica judicial. Para destrabarlo hay que ir en sentido inverso y reformarlo de raíz en su funcionamiento cotidiano. Por otra parte, el mantenimiento de vacantes permanentes es una práctica del Poder Ejecutivo, no por falta de gestión sino para negociar con la corporación judicial.  La Creación de nuevas Cámaras de Casación, en el contexto actual, es un plan de burocratización -no de democratización-  para dejar contentos a los abogados y jueces con sus nuevos honorarios y cargos.  La limitación  de las medidas cautelares es dependiente de la rapidez de los procesos y ellos con los actuales procedimientos y prácticas seguirán demorando, dejando los derechos en el aire y permitiendo la extorsión judicial- que no la sufre solo el Estado nacional-.   Nombramientos por concurso está muy bien, veremos bajo que método y de todos modos el punto es que el personal no cumpla funciones judiciales y se acabe la delegación judicial en empleados subalternos. La transparencia de las declaraciones muy bien, pero existen mil formas de amañarlas. En fin reformas menores que no solucionan ningún problema de fondo ni tampoco ponen en peligro la República: sólo son demostración de la escasa reflexión que tiene nuestra dirigencia política sobre la función del poder judicial en nuestra democracia. En el camino quedaron grandes temas que no fueron encarados: la verdadera participación ciudadana a través de jurados, la transparencia real y publicidad de todos los procedimientos a través de la oralidad, las medidas de fortalecimiento de la justicia de cercanía para facilitar el acceso a la justicia, la reforma de la abogacía para generar una verdadera abogacía social, el reconocimiento de la justicia de los pueblos indígenas, la modificación profunda del sistema recursivos, la democratización interna del poder judicial cambiando las formas de gobierno interno, la creación de una verdadera carrera judicial.  Además las medidas están llenas de guiños hacia la corporación judicial. No se toca el tema ganancias cuando la AFIP puede ya comenzar a cobrarlo, dado que lo único que puede hacer el Poder Judicial (en términos administrativos) es negarse a ser agente de retención), nada se dice de la exclusividad que tienen que tener jueces y fiscales, que ocupan todos los cargos universitarios sin dedicarse verdaderamente ni a una ni a otra cosa, nada se dice de los verdaderos sistemas de control  patrimonial, ni de cómo evitar que los jueces cobren fortunas con subrogancias y viáticos que los llevan a prolongar juicios, haciendo negocio incluso con los juicios de lesa humanidad. Con estas medidas tampoco se va a “controlar” el poder judicial, ni se lo va a sacar de su letargo ni se beneficia a la ciudadanía en su acceso a la justicia.  Retorica ya inútil a esta altura del partido que distraerá esfuerzos y nos hará perder el rumbo de la democratización por un tiempo. Mi simple percepción personal, si se quiere emotiva: se trata de armar un boquete para que un sector que hoy está en la periferia de la corporación judicial se  posicione mejor. En buen romance, agrandar la “familia judicial” con alguna nueva tribu en crecimiento. La corporación judicial, contenta, un nuevo miembro es siempre una nueva oportunidad de revitalizar las viejas mañas.

Justicia sexista

Sobre el fallo en el caso de las hermanas Jara, y sobre el abuso de la prisión preventiva: dos rasgos tremendos del sistema de justicia que consolidó el kirchnerismo
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/217705-63129-2013-04-10.html
La pregunta es entonces: por qué, a la luz de estos datos, la reforma se dirige a someter a los jueces disidentes, en lugar de abrir espacio para la real democratización de la justicia? Los jueces de hoy, que son los jueces del kirchnerismo, que son los jueces de Justicia legítima, han logrado esta pesadilla. Entonces, por lo menos, que no nos mientan más.

9 abr 2013

Democratizar la justicia 19: Las reglas del juego

A la luz de los agravios que genera el Poder Judicial, y el modo en que su accionar afecta, expulsa y daña a los más desaventajados, la reforma de la justicia propuesta es una falta de respeto. Ella no dice nada sobre los excluídos; no facilita en nada el acceso de los pobres a los tribunales; no les ahorra formalismos, ni abogados, ni dinero. Por el contrario, la reforma, por caso, agrega instancias (nuevas Cámaras de Casación) que servirán para levantar el poder de extorsión de los poderosos, y forzar a los pobres a negociar su rápida salida de un un juicio que ellos no pueden nunca y de ningún modo mantener en el tiempo (pero sí sus patrones). Es decir, se trata de una reforma antipopular, antiobrera, vestida de reforma democrática. Un asco. Cuánto mal que están haciendo, en nombre del bien! Qué rabia dan! Los miembros de Justicia Legítima, en su mayoría vinculados al mundo del Derecho Penal, aplauden esta reforma desde el privilegiado lugar que ocupan. Ellos se han especializado en asegurar la justicia que tenemos: hablan de causas de lesa humanidad, mientras protegen en silencio a los Boudou y Oyarbides de este mundo, y mantienen las cárceles pobladas de jóvenes y niños pobres del Conurbano. Trabajan duro para los peores, y hasta es posible que piensen para sus adentros que están haciendo justicia.

En fin. Una pena más, algunas libertades democráticas menos.

Me detengo, de todos modos, en un punto abstracto, para escapar por un momento del dolor de los hechos concretos. Hay una cuestión más, entre las que me preocupan de la reforma, que tiene que ver con un mal que arrastramos desde hace tiempo: la idea de que el poder puede cambiar las reglas de juego, mientras el juego se está jugando. Como que a alguien que está jugando una partida del ajedrez, le digan que el caballo o el alfil, desde ahora, van a moverse de este otro modo: impensable, inaceptable siempre. Sin embargo, el gobierno insiste en modificar las reglas del juego, a su beneficio; en inclinar la cancha a su favor, mientras el juego se juega. Lo hizo hace unos años, con la primera, tramposa e inconstitucional reforma del Consejo de la Magistratura. Lo hizo luego, con la reforma de las normas electorales, para expulsar del juego a la izquierda. Lo hace ahora, para contar con más herramientas de presión sobre los jueces no adictos. Dan asco. La buena noticia es que todas estas medidas debieran considerarse inconstitucionales, sólo por esto: dado el principio de que el jugador dominante no puede cambiar las reglas del juego a su favor, cualquier duda interpretativa relevante (y aquí hay muchas, relacionadas, por caso, y justamente, con la elección popular de los miembros del C. de la M.),* debe interpretarse en contra de la posibilidad de que el gobierno de turno gane más control sobre el juego que se está jugando.

* ver el post de hoy de don g.arballo, acá, que objeta esa posibilidad, por razones diferentes de las que aquí acabo de ofrecer



Constitucionalismo latinoamericano


Vamos para allá. Datos sobre la conferencia, acá

Democratizar la justicia 18: Justicia legítima

Que en el país del "que se vayan todos" haya políticos de vergüenza, que toman como bandera el no ser "librepensadores" -el estar alineados, sometidos, verticalizados- da pena. Pero lo que más duele son los intelectuales, académicos, jóvenes y funcionarios que participan de la misma cultura de la fiesta de los poderosos. Apenas luego de anunciados los proyectos de "democratización de la justicia", la agrupación "Justicia legítima" se pronunció a favor de ellos. Por qué, si todos sabemos que las medidas oscilan entre la irrelevancia y la trampa? Quisiera decir "algún día pagarán por el daño que han hecho", pero no, lo cierto es que no pagarán nunca: ellos son los que se han encargado de mantener nuestras cárceles llenas de pobres, y los que se encargarán de asegurar la impunidad para sí mismos, por siempre.

8 abr 2013

Dejan morir al hermano de Félix Díaz, qom

Hace pocos días, comentábamos que Félix Díaz nos había dicho de los maltratos sufridos por su comunidad en Formosa. Entre tales maltratos, se incluía la desatención que recibía su hermano en los hospitales de la localidad. Las autoridades del hospital le preguntaban (según el testimonio de don Félix): "Pero usted qué es de Félix Díaz?" "El hermano?? Entonces no, que se lo llevé él a Buenos Aires, con el dinero que tiene." Acá está el resultado: Muerte por desatención. Gobierno k, es decir gobierno asesino
http://www.agenciawalsh.org/aw/index.php?option=com_content&view=article&id=10419&Itemid=84

5 abr 2013

Cine 3: Nanni Moretti/ Comunismo

La otra gran adquisición itálica fue el film "La Cosa" (2005) de Nanni Moretti, donde el italiano da una lección de periodismo político, a favor del Partido Comunista de allí. En vísperas del cambio de sigla -de identidad?- del PCI italiano, recorre medio país escuchando los debates de los militantes comunistas sobre el tema. Pone su cámara en asambleas comunistas en Roma, Bologna, Napoli, Torino, Milán... y se mantiene ausente de la pantalla. Lo único que le interesa es que se vean los rostros de los militantes, y se escuchen sus voces -tantísimas, de obreros, mujeres, universitarios- siempre lúcidas, siempre intensas. Bien por Moretti, "diciendo una cosa de izquierda"¡!

Ser usuario del tren en la era K (post-Once)

El tren es el gran símbolo que ilustra la relación de este gobierno con la clase trabajadora. Como usuario (ahora casi ex usuario) del tren, sufro cada día el maltrato cotidiano. Pongo entre paréntesis el período previo a la tragedia del Once (el más revelador), porque es bien conocido: trenes sucios, destruidos, que no llegan a horario; explotación brutal de trabajadores terciarizados; negociados y "retornos" con los grandes empresarios; pacto con el sindicalismo asesino; represión a los delegados molestos; muerte si es necesario para escarmentar a los rebeldes. Esto es conocido por cualquiera.

Quiero hablar, en cambio, del período que siguió a la masacre producida por el kirchnerismo en Once. Desde entonces, muchos ramales tienen menos formaciones (tal vez sacaron las peores, para evitar otra tragedia); lo que implica menos trenes que por tanto tardan más en venir; lo que implica que cada tren que llega viene cargado hasta el techo; lo que implica que se acumulan centenares de personas en cada andén; lo que implica que se viaja mucho peor; lo que implica que, al ir más llenos, los trenes van con más peso, se dañan más y de modo más frecuente, se retiran del ramal; entonces menos trenes; más tiempo entre tren y tren; más llenos; lo que implica...

La situación se ha puesto dramática. En lo personal, cuando decido tomar el tren, salgo una hora antes de tiempo, por lo menos, para poder llegar a horario. Los trenes (que antes venían cada 5 o 10 minutos) ahora tardan entre 25 y 45 minutos, sin problemas. El Ministro caradepiedra, tratando de mostrar actividad y ejecutividad de su parte, hizo colocar unos paneles modernísimos, que nos indican a qué hora viene el próximo tren. Apenas se han instalado y ya son patéticos, generando más enojo del que querían remediar. Así, ocurre de modo habitual una de dos situaciones: 1) el cartel no funciona; 2) el cartel dice que el próximo tren llega en (pongamos) 25 minutos...pasan 15 y al rato el cartel cambia el número por 45 minutos (esto me pasó anteayer). Claro, qué problema hay con que un trabajador llegue con una hora y media de retraso, que un chico llegue tarde a la escuela, que un obrero no cene con su familia (yo hoy no llegue al médico, por ejemplo)? A quién le importamos? Ya hay empresas que toman en cuenta qué tren toma el trabajador, para no contratarlo. Feliz por su parte, la compañía que administra el ramal hace tiempo que ya ni cobra boleto: vive contentísima con los subsidios que recibe, mientras el Estado sigue recibiendo sus recompensas por el pacto con el empresariado asesino. Y que siga la fiesta. Como mucho sufre la clase obrera, a quién le interesa.

Cine 2/ Vittorio De Seta. Colectivismo y comunidad


Del viaje italiano traje algunas perlas cinéfilas, y tal vez la mejor sea ésta: los impresionantes cortometrajes del siciliano Vittorio De Seta sobre Sicilia, recopilados bajo el título "Il Mondo Perduto". Los cortos, absolutamente desconocidos para mí, fueron hechos entre 1954 y 1959, en momentos en donde se filmaba poco, y en donde todas las cámaras, en todo caso, le daban la espalda al sur de Italia. Lo de De Seta es extraordinario: con un gran ojo, pone siempre la lente en el lugar apropiado, para enfocarse en la vida cotidiana de los pobres del sur -se lo considera, por eso, uno de los maestros del realismo italiano. Lo que no entiendo es si Sicilia estaba colectivizada en esa época, o si todo lo que a él le interesaba filmar eran las celebraciones y trabajos colectivos:

pescadores trabajando juntos, cantando
grupos de mujeres en ronda, amasando el pan
familias enteras, una al lado de la otra, recogiendo los granos
los pastores labrando la tierra, en silencio
mineros dándose aliento en medio del infierno
los olvidados habitantes de una región perdida junto al mar
un pueblo entero en celebración religiosa

(un ejemplo entre varios de los que se encuentran
http://www.si.clarin.com/festival-genera-punto-encuentro_0_895710427.html )

Martín Scorsese comenta, sobre los cortos: "había escuchado hablar de los documentales de De Seta como de esos hechos legendarios: alguno los había visto, nadie sabía dónde. De Seta era una figura legendaria y misteriosa...(Cuando los ví) quedé estupefacto, sobrepasado por una emoción intensa...Era la Italia del Sur, mi cultura ancestral...gente que buscaba la redención a través del trabajo manual: en las vísceras de la tierra, en el mar abierto, cortando el grano. Gente que parecía rezar a través del cansancio de sus manos."

Cine 1/ Bafici

De lo mucho que querría ver en el Bafici que viene, hay dos pelis de jóvencisimos talentos, a los que personalmente aprecio mucho: Los tentados, de Mariano Blanco, y Acá adentro, de Mateo Bendesky. Toda la suerte para ellos¡!

(nota a Mateo http://www.si.clarin.com/festival-genera-punto-encuentro_0_895710427.html )

La vieja es peor que el tuerto

Mujica vuelve a pasar a la historia. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-217343-2013-04-05.html
Una buena prueba del gran momento de la política latinoamericanista del gobierno

La metáfora

La mentira del intendente Bruera (diciendo que estaba ayudando a los damnificados mientras disfrutaba de sus vacaciones) representa una excelente metáfora de la política k: no sólo mienten a costa de muertos y explotados, sino que recubren la mentira de los mejores ideales
Excelente el "anticipo de los Simpson"
http://www.perfil.com/politica/El-desliz-del-intendente-Bruera-habia-sido-presagiado-por-Los-Simpson-20130404-0024.html

Mientras tanto, dos tapas muy notables
https://twitter.com/mpanozzo/status/319760844164567040/photo/1

2 abr 2013

Igualitaria/ Nuevo librazo/ Constitución y pueblo






Presentación, Roberto Gargarella
y Paola Bergallo                                                                                                 
 Introducción, Leonardo García Jaramillo                                                      

 1. Constitucionalismo democrático, Robert Post y Reva Siegel               

 2. La furia contra el fallo “Roe”: constitucionalismo
democrático y reacción violenta, Robert Post y Reva Siegel                                 

 3. Constitucionalismo popular, departamentalismo
y supremacía judicial, Robert Post y Reva Siegel                                         

 4. Igualdad y autonomía en la jurisprudencia sobre
la primera enmienda, Robert Post                                                               

5. El discurso de la igualdad: los valores de antisubordinación
y anticlasificación en las luchas constitucionales
en torno al caso “Brown”, Reva Siegel                                                                     

  

Landi

Buena nota de E. Rinesi sobre quien fuera, también para nos, un maestro (en las aulas de sociología): Oscar Landi
http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-217119-2013-04-02.html

1 abr 2013

Quién mató a Mariano?


Derechos sociales 6: La dignidad de la legislación?

Un punto que me interesó remarcar, en mi presentación, fue el siguiente: Muchas veces, nosotros, los críticos del Poder Judicial y del control judicial de constitucionalidad, avanzamos nuestras críticas reivindicando, de modo acrítico, la política democrática. Olvidamos que lo que nos interesa defender (y decimos estar defendiendo) es otra cosa: la inclusión, la mayor intervención cívica en los asuntos públicos, el poder popular. Sin embargo, es demasiado habitual que las críticas terminen en un terrible paso anterior: la reivindicación del poder político, tal como hoy existe. Piénsese en el trabajo de de J. Waldron, sobre "La dignidad de la legislación" (una pura reivindicación del Congreso); piénsese en las diversas propuestas de M. Tushnet, en el libro en el que propone "quitar la Constitución de las manos de los tribunales"; piénsese en los extraordinarios trabajos desarrollados desde Canadá, en torno a la "nothwitsdanding clause": todos ellos -fundamentales críticos del control judicial tradicional- terminan por avalar el poder de las ramas políticas del poder, habitualmente defensoras del statu quo, en lugar de reivindicar el poder popular, que es lo que, según entiendo, normalmente están interesados en defender.