30 ago. 2016

Dos palabras sobre (un nuevo caso de) la "justicia por mano propia"

Ante un nuevo caso de "justicia por mano propia" (acá alguna información), algunas rápidas observaciones. Primero, la Ministra de Seguridad se equivoca en la posición que asume (por ejemplo, cuando dice que el victimario es en realidad mera víctima), porque su respuesta da lugar a que se piense, naturalmente, que el Estado de algún modo toma partido por lo hecho por el médico que ajustició por su cuenta. Entre otras cosas, aquí está acá en juego un triple fracaso del Estado -un multifracaso que no es nuevo sino que lleva años- i) fracaso en materia de seguridad, por no poder asegurar su cometido de que la comunidad viva en paz; ii) fracaso en materia de justicia social, por no asegurar derechos básicos para todos; y iii) fracaso en materia procesal, por no asegurar un proceso adecuado para todos, también para los criminales. Por otro lado, está la pregunta de qué es lo que causa que tanto criminales como "justicieros por mano propia," se animen, ambos, a llegar tan lejos: las dos partes aparecen dispuestas a matar. Según entiendo, en otras sociedades estas serían tremendas y desdichadas anomalías, que nuestra sociedad viene normalizando. Eso es un problema, que entiendo está alimentado por el triple fracaso anterior. Se trata de un gran fracaso que todos leen como injusticia radical, como desidia estatal, como autorización para el "vale todo." La sensación generalizada de impunidad, que los jueces alimentan regularmente frente a los crímenes flagrantes, colosales, con los que lidian cotidianamente, ayuda a agravar este clima. Una pena.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

RG, cómo habrías resuelto el caso en un contexto - en el que tal como señalás - es real el triple fracaso del Estado?

Anónimo dijo...

Uno entiende que la desigualdad puede llevar a la gente a robar y puede en cierto modo ponerse del lado de los que lo hacen... pero matar con la saña y sangre fría con la que lo hacen estos pibitos, eso está más allá de toda comprensión. Acaso no saben lo que están haciendo? Si no conoce ese límite que puede hacer el Estado?

rg dijo...

ok, recordemos en todo caso que acá no hubo pibitos matando a sangre fría

Anónimo dijo...

pero... posiblemente ese hubiera sido el caso si el tipo no estaba armado.

rg dijo...

y capaz si habia un cana era caso de gatillo facil. si, hay mil cosas que pudieron pasar

Alejandro dijo...

Roberto, esos comportamientos se van normalizando porque son decadas y quizas generaciones de "marginalizados" (cientos de miles) para los cuales el "lenguaje" del derecho penal vigente y lo que expresa es inentendible. Basta ver como se manifiestan abiertamente los involucrados, sus familiares, su entorno en general para comprobar lo "lejos" que estan de entender el sentido que tienen esas acciones para el resto de la comunidad (o para otras comunidades porque a esta altura no tiene sentido hablar de "una" comunidad). Del lado de los "justicieros" creo que el miedo es el principal factor, cuando entrar o salir de tu casa en el conurbano se transforma en una operacion delicada para tus bienes y/o tu vida o la de tus seres queridos ya nada es "normal" porque no estamos preparados para afrontarlo (no somos comandos de elite). Y esa conducta no es solo consecuencia de la "criminologia mediatica" de EZ sino de experiencias propias, de vecinos o parientes, bien reales, ademas del mensaje permanente de la TV.

rg dijo...

ta

Juan Carlos (Junior) Ruas dijo...

Gargarella, un par de consideraciones sobre el caso, que estoy seguro que ampliaran las ideas retrospectivas de esta publicación:

1. Las amenazas posteriores del hermano del ladrón, reflejan sin dudas los procesos de socialización primarios paralelos que reciben los "outsiders" de esta sociedad; mientras nosotros vemos semejantes amenazas como una aberración y una caradurez extrema, ellos lo ven como un especie de juego de gangsters, lo cual como vos dijiste, se correlaciona con la gran brecha de desigualdad social.

2. Lo ocurrido en parte refleja la idea de Kelsen sobre las coacciones de las sociedades primitivas, ya que con casos de este tipo podemos observar como la falta de centralización y desidia/ausencia de la coacción Estatal lleva a los individuos aislados a intentar coaccionar "en legitima defensa" y bajo sus propios medios a quienes van en contra de la normativa social.

3. Todo lo anterior expuesto se correlaciona intrinsecamente con la problematica que vio tu gran maestro, Carlos Nino, en el aquel debate que tuvo a fines de los 80' con Zaffaroni y su teoria agnostica de la pena. Nino pudo predecir la problematica que traería la unica solución estancadora de problemas del derecho penal minimo que propuso Zaffaroni: mayor caos social, menos control de los victimarios y de las víctimas, sensación de impunidad, etc, etc. Pero de esto y la teoria consensual de la pena claramente vos sabes mucho mas que yo (recién soy un alumno del CPC, ni siquiera curse penal y leo los libros de Nino sobre derecho penal por mi cuenta), así que estaria bueno que pudieras realizar algún análisis de estos fenómenos recientes, y las predicciones de Nino sobre el fracaso de la teoria agnostica de la pena.

Saludos, y espero verte mañana en la presentación del libro en la facultad.

Anónimo dijo...

Lo loco en este país es que se tomen decisiones para evitar ser estigmatizado sea de zurdo o de facho. Esa lógica carvenicola (podria decir binaria, pero es muy sofisticado). O sea, que si se alega a favor del médico (con fundamentos) sos facho, y si estas en contra, sos progresista. Es una pena, esa forma de pensar en blanco y negro, más allá de cualquier cita que se coloque en el medio de Milton Freedmann, o de Foucault.