10 mar. 2008

El padre o el hijo de Mairal?



Héctor Mairal es, tal vez, el principal abogado administrativista del país. Abogado lúcido, estudioso, hábil y culto, representa una extraña excepción dentro del mundo de nuestros abogados. Otro día podemos hablar de los casos en los que trabaja, ya que pueden causarme algo de pánico. Por ahora, agregaría que tiene un hijo que empezamos a conocer hace poco, como escritor, luego de que ganara un concurso literario con su libro “Una noche con Sabrina Love,” que Alejandro Agresti llevó al cine con una película olvidable.
Poco después de que Pedro ganara el concurso, llegara a una pronta fama, y firmara un acuerdo con Agresti, pasé unos días con Héctor en un seminario, en Uruguay. En una cena, él me contó, en voz baja y con sonrisa cómplice, sobre la trayectoria de Pedro. De un modo secretamente orgulloso, me comentó también que Pedro lo engañó durante años, diciendo que concurría a la Universidad, mientras se sentaba cada día a escribir, en alguno de los bares cercanos a la Facultad de Medicina, ahí por Alvear.

Hace pocos días, Pedro publicó su tercera novela, “Salvatierra.” Salvatierra es aquí el apellido de su padre (y el nombre con que su hijo se refiere a él). En la novela, Salvatierra aparece como hijo de ganaderos que, luego de un accidente que lo deja mudo, abandona la vida ganadera para dedicarse a la pintura. Hace entonces una sola obra, pero ella es descomunal, inabarcable, cubre toda su vida y le lleva hacerla toda la vida. En la historia que se nos cuenta, el hijo trata de recuperar esa obra.
En un párrafo algo perdido y desprendido del resto de la obra, hacia el final del libro, Pedro escribe los renglones que siguen, reveladores y muy interesantes como pedazo de autobiografía. Dice entonces:

“Hace tiempo leí esta frase: ‘La página es el único lugar del universo que Dios me dejó en blanco.’ No me acuerdo dónde la leí. Me impresionó porque yo sentí eso con mi padre. Nunca fui muy creyente, porque la idea de sumarme un padre espiritual al enorme padre biológico que ya tenía me parecía agobiante. Entendí la frase como “la página es el único lugar de universo que papá me dejó en blanco. ’Uno ocupa eso lugares que los padres dejan en blanco.’ Salvatierra ocupó ese margen alejado de las expectativas ganaderas de mi abuelo. Se adueñó de la representación, de la imagen. Yo me quedé con las palabras que la mudez de Salvatierra dejó de lado. Empecé a escribir hace un par de años. Siento que este lugar, este espacio de la hoja blanca, me pertenece más allá de los resultados. El mundo entero cabe en este rectángulo.”

Já!

10 comentarios:

germain dijo...

ya que suelo hacer turismo bloggero por aquí, paso a saludar y recomiendo un textito de pedro m: http://elseniordeabajo.blogspot.com/2006/10/la-importancia-del-deporte.html saludos.

rg dijo...

gracias g., buenisimo que hayas mencionado ese sitio, deberia haberlo puesto en mi post

Antonio dijo...

Justo pasé ayer, y al leer la nota en Página 12 de hoy, pensé en volver y dejarles el link correspondiente. Cumplo mi cometido a continuación:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-9486-2008-03-12.html

Les dejo un saludo.
T.

rg dijo...

mil gracias antonio

Rex dijo...

Interesante. No sabia que Hector Mairal tenia un hijo escritor.

David Hume dijo...

Muy interesante ! Tampoco tenia noticia, aun cuando recuerdo haber visto algo en las librerias. La pelicula fue en su momento bastante publicitada. Que oficio dificil el de escritor ! No solo talento, tambien requiere CORAJE ! Personalmente encuentro tan dificil escribir ficcion ! Oh My god ! Por eso me limite a una breve y poco ortodoxa historia de inglaterra y algun aporte menor a la filosofia en el "Tratado", inicialmente muy mal recibido.
Saludos
David Hume

ABovino dijo...

R: me pegó refuerte la frase final. Te dejo porque me voy al analista.

Saludos,

AB

el director dijo...

soy nuevo en esto, y como dice charly en algunlado:no tengo nada que perder... (lo que sigue es: quiero que me ayuden!).

Narrativa impecable, construida bajo un escenario que disfraza la freudiana idea de asesinar al padre.

Aqui en Lima, en la Universidad Católica (PUCP, por sus siglas oficiales que tipeare otro dia), en la facultad de derecho, existe un profesor que hizo muchas cosas, desde sus años más mozos.
Su primer hijo, que lleva a la sazon los mismos nombres que el padre fue un buen alumno,termino la carrera el otro año.

Su segundo hijo, vive tratando todo el tiempo se superar al padre. En la actividade gremial, en la politica estudiantil, en las afiliaciones academicas...etc.,
no lo juzgo pero sospecho que es dificil esa dura competencia con la sobre de alguien, tanto mas si es el padre de uno.
Tanto mas aun, sino se entiende que son esos margenes, esos tuneles, esas alcantarillas las que podemos utilizar para movernos...y relucir...

Afortunadamente, y desde mi infame tercermundismo acuso una casa sin bibliotecas (los primeros libros en llegar a casa, los lleve yo, en mi 1ero de media, me parece), un padre policia (sub oficial) y una madre enfermera...

Por ello, entonces, mi fascinación por la reflexion academica, la critica, la divagacion y demas espacios afines...
Una larga historia que solo estoy entendiendo yo, me parece, pero prometo dar luce, al menos al autor del blog, de lo que afirmo,

va un abrazo,

m.

ps.- creo que vine para quedarme.

el director dijo...

nota:perdonen los errores de tipeo:
sobre: sombras
luce:luces,
y un parrafo que borre debido a problemas con el touch pad de la laptop.

m.

rg dijo...

mira, en el primer comentario a este post, el de germain, esta el link hacia la pagina de pedro mairal, esta muy buena, hay muchas cosas para leer. hace poco, en la lectora provisoria, el sitio de quintin, tambien se hizo una critica al libro, con links hacia otras obras, saludablemente mas subidas de tono, de pedro m.