7 jul. 2011

Igualitaria: Estlund y la Autoridad democrática



Salió el nuevo libro de la colección que coordinamos desde Igualitaria, con Siglo XXI:

Con traducción y prólogo de don S. Linares, libro muy importante de Estlund.

De la introducción:

"Jorge Luis Borges escribió alguna vez que la democracia comportaba un abuso de la estadística. Al parecer, la democracia no es un sistema que resulte naturalmente digerible: ¿por qué dejar asuntos tan importantes en manos de mayorías que carecen de un conocimiento cabal para opinar sobre ellos? En el intento de responder esta pregunta, algunas teorías sostienen que el procedimiento democrático tiene un valor intrínseco, más allá de que se traduzca o no en buenas decisiones. En La autoridad democrática, David Estlund se sumerge en una apasionante reflexión sobre la justificación de la autoridad democrática, y ofrece una alternativa innovadora al postular que la legitimidad de este orden se funda, al menos en parte, en el hecho de que permite arribar a mejores soluciones en virtud de la deliberación entre iguales.

El autor concede que, tal como sucede en el juicio por jurados, la autoridad y la legitimidad de las decisiones políticas no dependen de que su contenido sea bueno o correcto. Pero sostiene que es crucial el valor epistémico del procedimiento, es decir, que este sea reconocido como el que más se aproxima a una decisión adecuada. Ahora bien, si lo único que importa es tomar buenas decisiones, cabe preguntarse por qué no gobiernan los expertos, los más sabios. Estlund toma distancia de esta postura y argumenta que el superior conocimiento de unos pocos sólo puede servir como justificación política si resulta aceptable para todos los puntos de vista atendibles. Si se busca el mejor sistema político, sin duda este será democrático: un ideal regulativo que comprenda leyes y políticas autorizadas por el pueblo, que a su vez se sujeta a ellas.

A partir de un razonamiento que mucho tiene de diálogo y discusión con los principales pensadores que se han ocupado del tema –como Jürgen Habermas y John Rawls–, este libro original, ambicioso y provocador es una contribución imprescindible no sólo para rebatir sofisticadas teorías académicas sino también para desmantelar muchos prejuicios comunes sobre la democracia."

7 comentarios:

Heber Joel Campos dijo...

una joya, una joya!

Dolores Pagniez Lloyd dijo...

Que felicidad me das RG!!!

Pregunta: ¿Catherine MacKinnon: La vida de las mujeres, las leyes de los hombres, aun no salió, no?

Saludos!

rg dijo...

estamos en la lucha por el de mackinnon, pero no va mal

Anónimo dijo...

Quiero!

Anónimo dijo...

Gargarella, ¿qué opinás de lo del rubro 59? Muy complicado eh...

Anónimo dijo...

debe estar muy interesante; Gargarella (pero Jose Luis) nos invitaba a reflexionar mucho sobre momentos de tension entre liberalismo y democracia.

Igual queria observar que me parece un poco stigmatizante (quizá exagere) recordar siempre esa frase en boca de Borges, siendo q una vez retornada la democracia se retracto y llamo a la esperanza en este sistema.
Saludos,
Marcelo

sl dijo...

La frase de Borges es la propia de un intelectual que descree del teorema del jurado para fundar la democracia. Borges al parecer creía que más opiniones no necesariamente producen mejores decisiones. El punto es que se equivocó al pensar que la democracia está fundada en el teorema del jurado. No me parece nada estigmatizante reconocer esto.