20 dic. 2014

Brasil 8: Macunaíma

En una dificultosa revisión del viejo cine brasileño, vi en estos días Macunaíma (1969), film basado en un libro clásico de la literatura brasileña -símbolo del modernismo brasileño- que lleva el mismo nombre y que fue publicado por Mario de Andrade en 1928. En su versión filmada, Macunaíma aparece como una obra tropicalista/surrealista/anárquica, en donde casi cualquier cosa puede pasar: un anti-héroe negro que es concebido por una mujer anciana y blanca; que nace ya con cuerpo de adulto; que al tiempo se convierte en blanco; que posee una familia que mezcla las "tres razas" del país (población blanca, negra, nativa); que en medio de las desgracias marcha a la gran ciudad; que se involucra con una terrorista; que tiene un discurso anti-dictatorial, anti-autoritario, anárquico (la película, insisto, es del 69); que tiene como principal rasgo su carácter perezoso; que se desencanta finalmente de la ciudad, y se decide a volver a la seca tierra de sus orígenes. La película es libérrima, hipposa, caótica (resultó escandalosa en los Estados Unidos, cuando se la estreno décadas después). Se basa, como el libro, en leyendas populares; mitos de la brasileñidad; proverbios y fábulas locales: un compendio sesentista del folclore  del país.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Googlee el título para ver unas imágenes. Horrible estéticamente

Alejandro Kafka dijo...

Macunaíma es Brasil. Si fuera una película de los Monty no la tildarían de "horrible estéticamente" los snobs, que nunca faltan.

Anónimo dijo...

No, snobs son los que frente a una cosa que es un espanto tratan de demostrar que tan culturalmente abiertos son y pretenden que les gusta. Si Macunaima es Brasil, que feo ser Brasil.

rg dijo...

alguien vio la peli??????
es una pelicula que envejecio, pero es muy sesentista, en el buen sentido: libre y anárquica, jugando siempre sobre mitos populares brasilenos, que merecen pensarse. y nadie esta obligado a verla¡ lo que no puedo creer es la tendencia a hacer juicios contundentes sin ver nada, a defender o descalificar cualquier cosa a las corridas: cultura twitter: la imbecilidad a las corridas y en pocos caracteres

Alejandro Kafka dijo...

Yo la vi dos veces. Hace varios lustros en un centro cultural, la primera vez. La segunda, este año, en Filmoteca, por la TV Pública.

Reconozco que me gustó más la primera vez... es que uno también envejece :)

rg dijo...

yo creo que la película, sin dudas, envejeció. pero tambien que merece vérsela con unas notas de contexto encima, como muchas peliculas de entonces. una escena sexualmente llamativa, por ejemplo, hoy no significa nada, y capaz hace 40 años ayudaba a cambiar la sociedad. ese tipo de cosas

Alejandro Kafka dijo...

En esto estamos de acuerdo, RG.
Ubicar en tiempo y espacio esta película es imprescindible para valorarla o, al menos, intentar entenderla.

También sirve para admirar a aquellas películas a las que el paso del tiempo no les hace mella.

giovanni domenico perone dijo...

Vi la peli cuando se estrenó en Baires en los setenta. Me pareció tan rupturista, de vanguardia y al mismo tiempo tan brasileña que las cuestiones estéticas no las recuerdo. Años después la vi en teatro en Madrid, por un grupo brasileño que se llamaba Macunaíma, como la obra. Brillante, bellísima, coral. Me gustó más que la película.
Vitoreada por el público madrileño. Snob, como el porteño.

rg dijo...

que buena historia giovanni gracias