30 dic. 2014

(No) renunciar/ Los que se quedaron

Hace unos días, un ex empleado de Alfonsín, Menem y Kirchner (o sea), renunció a la presidencia del Instituto revisionista Manuel Dorrego, en razón del nivel de miserias y mezquindades que encontraba en su interior (al interior del Instituto, no de sí mismo). Dos comentarios sobre la renuncia. El primero se relaciona con un Instituto que nunca debió haber existido, y en relación con el cual sólo quiero reproducir la crítica que H.Tarcus, desde el notable CEDINCI (Centro de Documentación e Investigación sobre la Cultura de Izquierdas) hiciera al respecto (la crítica completa, acá).

tanto la pobreza teórica como los riesgos de la trasnochada y demagógica apuesta revisionista-estatal ya (han) sido señalados. Lo que en aquel momento nos faltó decir más enfáticamente...es que la creación del Instituto Dorrego no es ajena a una dimensión muy poca honrosa y noble de la política, que ha irrumpido en escena con hiriente notoriedad en estos días: la del reparto de cargos, la del acomodamiento de tropa, la de creación de fortines y quioscos que comprometan lealtades y sellen lazos vasalláticos...

No se trata de hacer leña del árbol caído; al igual que hace tres años, nos resulta mucho más interesante confrontar ideas, fundamentos, estrategias de investigación y trabajo; en fin, aportes al estudio, al conocimiento y al debate público sobre el pasado. Pero he ahí justamente el problema más grave. El Instituto Dorrego, que cuenta con un presupuesto de $15.000.000 para el 2015, tiene muy poco para exhibir del trabajo realizado en estos tres años. ¿Cuál es el patrimonio adquirido, o recibido y puesto a la consulta a lo largo de tres años de generoso presupuesto? Silencio...Mientras viejos caciques y ambiciosos advenedizos, lejos de las luchas y los sentidos populares que dicen representar, se reacomodan con vistas al 2015, una institución como el CeDInCI, invisible para el poder, sin campañas grandilocuentes y con un presupuesto quince veces menor que el Dorrego, lleva a cabo una misión de recuperación patrimonial que en rigor de verdad correspondería al Estado.



El segundo comentario tiene que ver con el dolor que me provocan los cargos buscados y las renuncias que no se han producido en estos años, a pesar de que todos sabían -como todos desde afuera sabemos- de las miserias, mezquindades y delitos que se producen en el núcleo duro del poder de hoy: hubo que encubrir a Milani, porque es violador de derechos humanos, pero de los nuestros; silenciar el escándalo del pacto YPF-Chevrón, porque la empresa debe seguir siendo estatal (o privada?); amparar la muerte de campesinos e indígenas, porque se da en el marco de una política progresista; tragarse el sapo del fracking y la minería a cielo abierto, porque el desarrollo lo vale; aguantar la falsificación de datos, porque no hay datos objetivos; esconder información de los crímenes de Sueños Compartidos o del lavado de dinero presidencial, porque sino los criminales y violadores de derechos podrían llegar al poder...

Me pregunto: están cambiando el mundo desde adentro, o mejorando la propia posición mientras vamos viendo? Entiendo que para muchos está en juego un cargo que permite alimentar a la familia, pagar las deudas, darle buena educación a los hijos. No soy nadie para condenarlos siquiera moralmente. Pero digo nomás que estoy seguro de que los propios hijos los mirarían con orgullo si supieran que dejaron sus cargos, renunciando a un buen sueldo, porque no son la clase de gente que puede aguantar el nivel de tropelías que encontraron en su entorno. Buen año para todos¡

5 comentarios:

Eduardo Reviriego dijo...

Como con toda razón destaca Tarcus: el instituto también busca la creación de fortines o quioscos -casamatas diríamos recordando a Gramsci, aunque en un combate totalmente diferente- con el objetivo de impedir la entrega del poder político o, en última instancia, ser el refugio de la tropa propia, frente al chubasco que se avecina. En otro ámbito está haciendo lo mismo, con un espíritu indomable la procuradora para nada gil.

Anónimo dijo...

ahhh, si supieramos todos la lista de personas amigas que cobran un sueldo del estado, de alguna de sus reparticiones, sin cumplir ninguna función .... no les daría verguenza a muchos/as de ellos/as? lo podrian sostener públicamente? me da tristeza pero tambien algo de bronca.

fahirsch dijo...

.... no les daría verguenza a muchos/as de ellos/as?: No. Porque son sin vergüenza

Anónimo dijo...

roberto , mas alla de las internas o donnell sigue bien ubicado, lo que han hecho es institucionalizar la linea del dorrego a traves de una diplomatura en historia (revisionista) organizada por la secretaria de politicas universitarias donde o donnel da videoconferencias magistrales y docentes universitarios actuan de tutores de las enseñanzas sublimes de pacho, de esta manera la universidad, vendiendo sus creditos, legitima la linea del dorrego y hay negocio para todos y todas.
ale h.

rg dijo...

jaja, no tengo dudas. piensa que hay un currito con unos buenos manguitos y acertaras