24 jul. 2015

Sobre la "repugnancia" del mercado

Citaba en el post anterior un párrafo del buen libro de Michael Zimmerman contra el carácter "repugnante" del castigo, y me cruzo con esta cita del amigo Gerald Cohen sobre el carácter "repugnante" del mercado. De modo más específico, Cohen habla del tipo de motivaciones que pone en marcha el capitalismo -para alimentarse de ellas: la codicia y el miedo. Dice Cohen, en su defensa del socialismo ("Por qué no el socialismo?"):

"La técnica de utilizar malos motivos para conseguir efectos económicos productivos es bastante bien conocida. En la historia del siglo veinte encontramos una y otra vez la idea según la cual la forma más sencilla de generar productividad en la sociedad moderna consiste en alimentar dos fuentes motivacionales en particular...la codicia y el miedo. Pero nunca deberíamos olvidarnos de que la codicia y el miedo representan motivaciones repugnantes. A quién podría interesarle proponer que la sociedad se base en tales motivos, y de ese modo se comprometa a promover la sicología que de allí deriva...si no fuera por el valor instrumental que se supone que tales motivaciones tienen (en la promoción de la productividad)?

"(Los socialistas no deberían olvidar) que el mercado es intrínsecamente repugnante. El genio del mercado consiste en 1) utilizar las motivaciones más bajas para 2) lograr fines deseables, pero 3)  no puede desconocerse que también, de ese modo, el mercado produce efectos indeseables, incluyendo significativas e injustas desigualdades." 

13 comentarios:

julieta eme dijo...

ese texto (Por qué no el socialismo) debería quedar enmarcado como uno de los grandes textos de la humanidad.

julieta eme dijo...

ese texto (Por qué no el socialismo) debería quedar enmarcado como uno de los grandes textos de la humanidad.

Anónimo dijo...

de pronto se me viene a la memoria la "fábrica social del afecto" de la isla de los inventos en Santa Fe, en la que miles de personas construyen objetos lúdicos y mágicos que sirven a la gente como dones para resistir la vida que llevamos adelante. Pienso en la Chiqui González hablando del afecto como un verbo, una acción movilizadora que va hacia el otro, y la cultura concebida también como una distribución social del afecto. En una charla Ted cuenta que su padre era maestro en las cárceles...

gusmaurino dijo...

y además...pero qué linda foto!

Anónimo dijo...

coincido con gusto! da pie a toda clase de reflexiones desatadas las siluetas de los ángeles de espaldas recortando alas nubes sobre la (sucia) transparencia de un rascacie- -los postes de luz abren sus paraguas apagados apegados a una seca verticalidad mientras se poda el miedo a caerse de la cuadrícula enjuagando las lágrimas del rostro de un paralelepípedo

Anónimo dijo...

Roberto, la economia de mercado produjo riquezas e inovación como ninguna otra forma de organizacion de la economia en la historia de la humanidad. Las organizaciones sociales son imperfectas y los intentos de perfección (no de correción o rectificación que son perfectamente admitibles en una sociedad abierta) derivaron en procesos de ingeniera social calamitosos en la historia de la humanidad (Ej: URSS, Camboya, la China de Mao). Lo de Cohen no es un argumento, es poesía humanista y vos sos una persona inteligente como para hacer propio un argumento así.

Orwell.

AM dijo...

Pero donde esta el problema? Por qué el mercado es repugnante? El segundo párrafo sugiere una respuesta: porque produce malos resultados (específicamente, injusticia). Pero si ese es el caso, las motivaciones psicológicas de los agentes son irrelevantes. O sea, el mercado es malo porque produce malos resultados. Punto. Y si produjera buenos resultados, dejaría de ser malo por los resultados... entonces sí habría que pensar en las motivaciones. Ahora bien, el que defiende el ideal de neutralidad respecto de distintas concepciones de la vida buena parecería comprometido a ser neutral respecto de esas "fuentes motivaciones" que denuncia Cohen. Entonces, la pregunta: es el perfeccionismo la doctrina que mejor puede dar cuenta de "la repugnancia del mercado"?

Anónimo dijo...

veo también
a cielo abierto
trazadas escaleras
frágiles como los renglones de un borrador
de larguísimas hojas de afeitar sombras
antes de cortarse
unos centímetros
a través del espejo
no arrugan
las muñecas se aferran al pulso
como manchas
en papel de calcar
un vértigo atrasado
inscrito
sobre las tablas del náufrago
la moneda corriente
circula con correas dentadas
depositando el mareo en un baldecito
o esculpiendo la espuma
sobre el labio superior del bolsillo
que saca a pasear sus cierres
bigotes de raza metalizada
que lamen las gotas de un termómetro roto
mientras atizan una bandera
con el viento que no distingue entre el gris y el celeste
podrían declarar al zinc como color de la plata
y ponerle un parche al sol

ojo que anda a luz
y no se corta

rg dijo...

que bueno ver todo eso en este micro aleph, gracias!

Anónimo dijo...

(podría convertirse en una gigantografía, tributo a los lavanderos con mucha altura)

Anónimo dijo...

Defina: "intrinsecamente repugnante", "motivaciones mas bajas". ¿Esos son argumentos?

rg dijo...

no, claro, para los argumentos tenés que leer el libro, no buscar en un blog

Anónimo dijo...

Esta muy confundido profesor.
El mercado son los ofertantes y compradores de productos. Preferibles a que los lobbies desde el estado te impongan a quien tenes que comprar (y a cuanto) a quien tenes que vender (y a cuanto).
Es preferible el mercado a los Bulgheroni, los Roca, la UIA que es lo que hay ahora. Mas democracia y menos lobbies. Mas dinero en el bolsillo de la gente y menos en el de estos sres. Consumidores somos todos.
Ya se que no va a cambiar porque viene Scioli o Macri que representan los intereses de la UIA. Lo mismos que estan y que hacen que la gente tenga niveles de precios mas caros que el primer mundo con salarios del tercer mundo.
Fernando