21 oct. 2015

Micro-crónicas neocelandesas 5: Desmesurado jet lag

La última vez que me enfrenté a un desmesurado jet lag, resolví mal la situación. Venía de una noche de avión sin dormir, y tenía que participar al día siguiente en un mortal seminario (muchos de mis ex profesores, incluyendo a Elster y Przeworski, estaban ahí). La radical falta de sueño por la noche de vuelo, más la excitación propia del seminario, y la cantidad de café que consumí a mi llegada para poder mantenerme en pie, lo empeoraron todo. Eran las 5 de la mañana, llevaba mi segunda noche sin sueño, exponía a las 9, y tomé entonces la peor decisión: para descansar al menos un par de horas, recurrí a un inductor de sueño que terminó siendo brutal. Por el azar y una alarma infinita llegué a levantarme a las 7, pero eran las 9, comenzaba mi exposición, y Elster y Przeworski aparecían cabeza abajo; el piso se inclinaba; y la pizarra sobre la que quería escribir se alejaba de mi trazo cuanto más me quería acerca a ella. Decidí entonces, esta vez, cambiar de estrategia (aunque son las 5 ahora, y expongo a las 9).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

truquito sano, para la próxima: sulbutiamina. Es una vitamina modificada creada por los japoneses . En argentina se comercializa en unas pastillitas naranja. Va directo al cerebro porque pasa la barrera cerebral. Se debe consumir con una sustancia llamada colina para que no duela la cabeza: suficiente con comer un huevo duro. Eso y una speddy y listo, tenés cuerda para rato.
Un detallito, es muy orexigena.

m.c.

JRLRC dijo...

Pero tienes que contar cómo acabó ese seminario! O cómo lo acabaste tú...

rg dijo...

y no. misterio¡ (todo bien por suerte, las dos veces, aunque por dentro panico)

JRLRC dijo...

Jaja. De repente me imaginé a Elster y Przeworski haciendo caras de WTF... Qué bueno que salió todo bien. Saludos!