Mostrando las entradas con la etiqueta bafici. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta bafici. Mostrar todas las entradas

8 abr 2009

Balance súper-arbitrario del Bafici


Comentarios brevísimos y arbitrarios sobre pelis que se dieron en el Bafici, que vi durante el mismo, o que ya había visto antes del festival

* El astuto mono Pinochet: original y con riesgos, incluyendo el de la deshonestidad
* Beautiful losers: se olvida fácil, artistas enriquecidos que se acuerdan de cuando no se llamaban a sí mismos artistas
* Gigante: minimalista, intencionadamente “uruguaya” de espíritu, amable
* Boris Ryzhy: personaje interesante, directora poco interesante
* La frontiere de l aube (Garrel): sin ser desagradable, con buena fotografía, refleja algo de lo peor del cine francés contemporáneo: jóvenes bonitos que no necesitan trabajar, autorreferenciales, sin mucho para decir
* Le cochon (Eustache): imágenes tan hermosas
* Les Photos d Alix (Eustache): pasatiempo menor
* El realismo socialista (Raúl Ruiz): filmación sobre la política en los tiempos de Allende, bien interesante (grande Ruiz 1)
* Katia´s Sister: jóvenes rusas algo perdidas, tierna y cruda a la vez, digamos
* Mes copains (Louis Garrel): más jóvenes hermosos francesaes sin necesidad de trabajar
* Cortos de Ossang: Wow!
* Tekton (premiada): sorpresa! Sobre todo para mí, que había salido irritado de la anterior de Donoso, Opus. Filmación-fotografía extraordinarias
* Excursiones (Ezequiel Acuña): segunda sorpresa del cine argentino, una obra relativamente menor, y a la vez ligera en un buen sentido, pequeña y querible
* Les amours d Astree (Rohmer): pesadilla
* Diálogos de exiliados (Raúl Ruiz): aplauso de pie para R.R. Cómo alguien se animó a tanto en ese momento. Quel liberté!
* Pehuajó (premiada): no me interesó
* Escenas sobre la muerte de niños: hubiera querido que me hubiera gustado
* Germen: me gustas tú
* L intrus (Claire Dennis): qué mujer la directora! Qué tanque!
* Parque vía (mexicana, premiada): minimalista y sórdida, final con vuelta de tuerca innecesaria
* 9 to 5: sobre la pornografía, convencional y aburrida
* Ne touchez pas la hache: éxito dentro de la crítica mundial, no me interesó
* Soledad (mediometraje colombiano): filmemos a nuestro peón de campo, que tiene una vida bien pintoresca. Está bien filmada
* 16 memorias (ídem): idea original para desarrollo convencional sobre vida real de una familia (rica) colombiana
* El mendigo chupapijas: deseo de provocar a los gritos. Se consigue más con mucho menos
* She unfolds by day: me aburrí y me fui enseguida
* Castro: sobre esta película habría que sentarse a hablar, porque dice algo importante sobre el nuevo cine argentino. Es mucho mejor que la media (en calidad técnica tanto como en guión, en una enorme mayoría de casos inexistente), pero que me deja finalmente con gusto a poco, aunque me reí y la disfruté cuando la vi (para luego olvidarla prontamente)
* 35 rhums (Claire Dennis): no me interesó demasiado, pero qué mujer la directora!
* Les plages de Agnes (Agnes Varda): A Agnes ya le declaré mi amor. Esta es una peli en la línea de las suyas anteriores –en el mejor sentido, libérrima- aunque menor en comparación con aquellas
* Aquele querido mes de Agosto (Miguel Gomes, la peli ganadora): me atrajo mucho, me pareció de una enorme libertad, aunque creo que es difícil que el autor pueda repetir algo semejante
* Cortos de M.Gomes: hmmm
* A cara que mereces (Miguel Gomes): hmmm
* El niño pez (Lucía Puenzo): difícil de creer, hay técnica, hay talentos varios (especialmente actorales), y nos quedamos con esto, ay!!
* Criada: un buen pibe filmando (bien) a su ex criada. ay!!
* Bernadette: qué personaje impresionante! Viva la revolución socialista en Irlanda!!
* In comparison (Farocki): no (me) despierta interés
* Il divo: sobre el itálico Andreotti. El personaje es tan pero tan pero tan extraordinario que vale la pena, a pesar de algunos golpes bajos del director
* Gasolina (premiada): sería la versión guatemalteca de 25 Watts, si no fuera por la bestial escena con la que el director decide terminarla
* Tulpan: no la pude terminar de ver, pero lo que vi me pareció en más de un sentido milagroso
* La mamá: no, gracias
* La vie moderne: la habían elogiado tanto en los Cahiers…, pero me pareció apenas soportable, con viejos personajes de pueblo indudablemente atractivos
* Jerichow: me fui antes del final, tenía que irme, pero no me preocupó irme
* El cant dels ocells: es una película de una originalidad radical, pero me pregunto, después de haber visto el film anterior de Serra, si aquí detrás hay un gran director, una gran cabeza…no lo sé, no lo sé. Vamos a esperar

30 mar 2009

Bafici y aledaños 2 (incluye homenaje a Raúl Ruiz)





Vi cantidad de cosas este fin de semana, pero me refiero sólo a algunas, que están en diálogo entre sí. Arranco por un corto de Louis Garrel, el hijo de Phillipe, de quienes hablábamos más arriba. El corto del hijo (“Mes Copains”) es sobre todo aburrido, con mucho de una insoportable abulia que es la etapa superior de la que cultivan muchos cineastes jóvenes locales. Al corto lo salvan un par de temas del cantante (comunista) italiano Fabricio De André (autor, por caso, de la mítica “Canzone di Marinella” http://www.youtube.com/watch?v=3rc6nHIvBp8 , del que deberemos hablar en otro post, dada su inmensidad).

En una línea similar encontramos el corto del crédito y profesor local Nicolás Zukerfeld, “Escenas sobre la muerte de los niños.” La FUC nos ofrece otro (y vaaaaaaaaaan) film bien filmado, pretencioso, vacuo, que confunde hermetismo con inteligencia. Lo decimos una vez y no lo repetimos más: la película puede ser ininteligible y a la vez ser insoportable. La ininteligibilidad vacunará a la película contra el comentario de algún temeroso, pero no la dotará de lo que carece. La cosa ya es tan seria que creo que deberíamos convocar a una reunión urgente con Manuel F. y Hernán H. para que nos expliquen qué es todo esto. Quisiera que me cuenten el por qué de esta tendencia, cuando hay un mundo mucho más interesante al alcance de la mano. Estoy casi seguro de que soy yo el que no entiende la cosa, pero no sé, dudo.

El gran contraste con lo anterior fueron los cortos de Francois Ossang (Francia, 1956), que venían justo después del de Garrel. Fue bueno verlos porque sino hubiera pensado que me estaba ganando el gusto cinematográfico reaccionario. Pero creo que no: lo de Ossang es anárquico, es punk, es rupturista, y es hermoso. Porque el tema no es no ser hermético, sino tener algo interesante que decir. Premio para Ossang, qué bueno haberte conocido.

Gustavo Fontán, en cambio, me puede. Es nuestro cineasta anti-punk. Creo que es un buen tipo, que tiene algunos buenos cuadros en sus películas, y que se juega por un valioso camino de independencia. Pero tengo dos problemas con su filmografía, y sobre todo con “La madre,” que presentó por acá. Primero, no le creo la historia, no le creo a ninguno de sus actores. Segundo, me aburre, a pesar de que me gusta cómo filma la naranja contra la ventana, las sábanas arremolinadas al pie de la cama… Qué le voy a hacer, es así.

Con Belén Blanco ("Germen") mi problema es otro, y es que ella me enamora, digamos, como actriz, me encanta cuando habla (con independencia de lo que diga), y entonces miro su corto con la vista un poco nublada. A pesar de lo obnubilado, distinguí una buena filmación, hecha por alguien con un buen ojo, o tal vez hasta dos. La película (improvisada, con ella jactándose por el no-guión, ay!) es como su autora, bonita y rara. Es lo que ella buscaba, es lo que encontramos. Belén, Belén, how great you are...






Ahí me aparece "Tekton," del sanjuanino Mariano Donoso. La película trata sobre un edificio monstruo en San Juan, cuya construcción se retoma luego de años. Confieso que entré a la sala con una desconfianza enorme. Había visto "Opus," hace un tiempo (peli en donde M.D. tiene un capítulo, y producida por mi admirado M.L.), y me había parecido de un porteñismo insoportable (aún por parte del sanjuanino). Y sin embargo, sorpresa y caída del prejuicio. Hacía tiempo que no veía tomas tan bonitas hechas por un joven cineasta argentino: edificios, montañas, obreros, vigas de hierro, paredes, sombras. Hermosísimo, más allá de la riesgosa apuesta llinaseana de mezclar las imágenes de clase obrera con Borges y música clásica (qué música era, que no la leí?). Mis más sinceras felicitaciones al autor.


Sorpresa pequeña, también, pero sorpresa al fin, "Excursiones," de Ezequiel Acuña. De Acuña había visto sus dos largos anteriores, Nadar solo y Como un avión estrellado, y me habían parecido obras soportables pero menores. Ésta me atrajo bastante más, y coloca al autor –para mí- en un lugar definitivamente interesante dentro del panorama joven local: el del cine algo superficial, burgués, reconciliado y sin conflictos, luminoso, apacible, amable. Y lo digo como un elogio parcial, dada la crueldad y las traiciones que caracterizan a los filmes de muchos de sus colegas, buscadores de la profundidad en la oscuridad. En ese contexto, filmes ligerísimos y dulces en la amistad, como éste, son un soplo de aire fresco. Y la pareja protagónica, Alberto Rojas Apel y Matías Castelli, un hallazgo. Se agradece Ezequiel.

Y acá vienen dos viejos y terminamos. Por un lado Eric Rohmer, con Los amores de Andrée y Céladon, y por otro Raúl Ruiz, de quien vi El realismo socialista y Diálogos de Exiliados. De la de Rohmer sólo digo que me resultó una pesadilla de la que me escapé apenas me desperté. A Ruiz, en cambio, homenaje, y de pie. Me detengo sólo un segundo en Ruiz, pero es un segundo importante.

Ante tanto joven viejísimo, lo de Ruiz es maravilloso, como viejo jovencísimo. Los filmes que vi de él son de hace mucho tiempo (uno del 73 y el otro del 75, apenas después del golpe, él tenía más de 30 cuando los hizo), y destacan por una ironía fina, y una hermosa liviandad, en tiempos (aquellos, para no hablar hoy de éstos) de terrible densidad. En medio del exilio y el dolor, sus películas podían ser sorprendentes, divertidas, críticas, autocríticas, de izquierda, y sobre todo libérrimas. Ruiz se ríe de todos (en la presentación que vino a hacer se refirió a los chilenos riéndose de absolutamente todo), con una tremenda melancolía y absoluta altura y soltura. Magistral, magistral. Viva el socialismo gracioso!

28 mar 2009

Bafici y aledaños, 1




Bueno, empezó el Bafici. Y ahora, qué se puede hacer, salvo ver películas? (Bueno, hoy empezamos un foro de discusión (de gauche) con Horacio Tarcus y Maristella Svampa, pero sobre eso hablaremos más adelante. Ahora hablemos de pelis).

Fue semana de películas, entre algunos dvds que me llegaron, y el comienzo del festival. Aquí va un primer reporte, breve y arbitrario, sobre lo visto

Primero, fuera de festival, y gracias a generoso envío de la peruviana amiga y colega Natalia S., “Madeinusa,” primera peli de Claudia Llosa (comentada en el blog por “La teta asustada,” ganadora en Berlín). Su primera peli es claro antecedente de la que vendría. Misma protagonista, similar paisaje, idéntico punto de vista, protagonismo indígena. Iguales atractivos (mirar el mundo desde los ojos indígenas) e idénticos riesgos que la ganara en Berlín (trivializar lo indígena para calzar con el gusto del espectador étnico). Bien pero con un pero importante

Segundo, fuera de festival, y gracias a los dvds que bien viene produciendo el Malba, me reencontré con la obra de Hugo Santiago. Qué cineasta increíble! Argentino, filmó Buenos Aires como –me atrevería a decir- ningún otro, buena cabeza, gran cámara, ojo bressoniano. Para colmo, el tipo se buscó algunos guionistas que andaban por ahí, y que no resultaron malos: Borges, Bioy Casares, y Juan José Saer. Remarkable!

Luego, cortitas del festival

Tres de marginales de distinto tipo: “Gigante” –la peli argento-uruguaya híper-premiada en Berlín- “Beutiful Losers,” y “Boris Ryzhy.” Gigante es la más armada y estándar de las tres. Pequeñísima y que no llega a aburrir. Pensé que se excedía en cualquier momento pero no, se mantiene –por suerte- como una peli modesta, y tiene la virtud –para ser una peli hecha por un joven argento- de animarse a terminar en historia de amor. “Beautiful losers” entrevista a una serie de “locos” norteamericanos, dragones, skaters, vagos, talentosos, devenidos en “artistas” más bien domesticados y cristianos. No me resultó en absoluto inspiradora: jóvenes recordando su juventud como gloriosa, y ahora tan artistas que me provocan dolor de estómago. “Boris Ryzhy,” en cambio, es sobre un joven poeta ruso, suicidado, lúcido, que escribió para los marginales, y vivió como tal. Un ambiente –en Rusia- imposiblemente más hostil, y una figura atractiva, a pesar de la cineasta que se encontró con el tema.

De Phillippe Garrel vi “La frontera del alba,” protagonizada por el hijo del director, el omnipresente Louis Garrel, a quien aprovecho para denunciar: debe ser único caso en la historia del cine, en que un tipo que va para las 20 pelis filmadas NUNCA tuvo un papel en donde tuviera que hacer de un personaje que trabajara!! Es siempre el mismo papel en todas las pelis: vago, bohemio, mujeriego, todo el día de levante. Tendrá con qué, pero paremos un poco! Es insoportable!! La peli mal, linda fotografía pero otra vez historia de fotógrafo con modelo, dos jóvenes bonitos, París, éramos tan locos. Basta, basta

Sorpresa con la retrospectiva Jean Eustache. Vi un corto, y un mediometraje, “Le cochon” (el cerdo), en donde se filma a un cerdo desde su matanza hasta…la salchicha. El tipo tuvo dos grandes aciertos: uno, mirar un proceso que merecía mirarse –campesinos matando y trabajando luego sobre su cerdo muerto- y dos, fotografiar-filmar su objeto de un modo extraordinario. Se ven imágenes de campesinos en su tierra tan bellas como pocas veces he visto. Epa!

De trasnoche vi la chilena “El astuto mono Pinochet contra la Moneda de los cerdos,” y la canadiense “Elle veut le chaos.” La primera llevaba a improvisar a jóvenes de edades diversas sobre la relación Allende-Pinochet, y lograba así algunas escenas desopilantes, radicales y graciosas, con chicos jugando a ser “Pinochet contra Allende”, pero derrapaba en una cierta irresponsabilidad-superficialidad que amenazaban con convertir a la peli en intragable. La segunda, simplemente, no me gustó. Y el tipo (Denis Cote) filmaba en blanco y negro, lo que podía hacer un objeto bonito, pero tampoco. Bochado!