2/7/2011

Progreso capitalista


Luego de defender su modelo de "capitalismo de consumo," la Presidenta sostuvo: "Yo viajaba allá por el año 95 cuando comencé a venir seguido a Buenos Aires, desde mi provincia, ya que había sido electa legisladora, y veía a la Villa 31, estaba hecha de chapas y cartones. Hoy esa misma Villa está hecha de material y varias plantas, eso también es sinónimo del progreso de un país, de cómo creció la Republica Argentina"

26 comentarios:

Anonimo 912 dijo...

Bueno, también hay países capitalistas que erradican las villas. Pasa que no entienden al peronismo.

gustavo maurino dijo...

no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo creo, no lo puedo creer, no lo puedo creer, no lo puedo creer, no lo puedo creer, no lo quiero creer, no lo quiero creer, no lo quiero creer, no lo quiero creer...en serio lo dijo? en serio lo dijo? en serio lo dijo?, en serio lo dijo?. dijo eso? (no hay un contexto, una frase posterior, algooooo, que permita reducir o modificar el sentido de pura y sádica hijaputez que porta la proposición citada?).

Damián dijo...

sinceramente, ya no entiendo cómo se puede sostener que este gobierno es progresista

fahirsch dijo...

En realidad es muy razonable que lo diga. Después de todo esas construcciones no responden a ninguna norma legal, igual que su gobierno. El día menos pensado va a ver un desastre, un camión se va a ir de la autopista y será una hecatombe.
Y no tiene nada que ver con el capitalismo. En todo caso con la falta de capitalismo. Con la falta de trabajo genuino en las provincias y su capacidad de empleo público saturada.

fahirsch dijo...

Damián: Es progresista. Sus miembros progresan.

Anónimo dijo...

http://www.perfil.com/contenidos/2011/07/02/noticia_0003.html

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

Los intelectuales ilustrados no comprenden la esencia del ser nacional. A contrario sensu de lo que sostenía Sarmiento, aquel cipayo vendido a los intereses pro-británicos y aliado de la oligarquía, la villa nacional es el emblema de la vida comunitaria del criollo que, como nos enseña el Pbro. Pepe Di Paola, arraiga en las costumbres cristiano-tradicionales del Interior. Se trata de un espíritu comunitario superior a la civilización hedónica de levita que habita las ciudades. La civilización de la clase media materialista, individualista, que sólo busca parvenir y por ello practica la anticoncepción (a diferencia de nuestras viejas madres criollas, que saben que alumbrar una gran natalidad al mundo es santificar la familia) y desdeña la moral comunitaria enseñada por Nuestro Señor Jesucristo.

La villa es un enclave de tradición nacional en el seno de la cultura extranj de las ciudades. La villa forma parte del genius loci suramericano, que --comonos recuerda el maestro Carlos Astrada, discípulo de Heidegger-- se nutre de suelo, clima y paisaje, al decir de Virgilio en sus célebres Eclogae. En efecto, el peronismo trátase de una doctrina por cuyo tallo circula la savia vital de la tradición greco-romana-cristiana --a diferencia del liberalismo individualista anglosajón--, que entronca en lo más rico de la tradición occidental y por la Comunión de los Santos nos acerca al poeta galo.

Como nos enseña el Padre Pepe, que es seguidor de la teología del Pueblo de Gera, Scanone y Tello (a diferencia de la teología marxista --y, por tanto, ilustrada-- de la Liberación, ajena al anclaje cultural de nuestro volkgeist), en la villa la vida es más humana, más similar a los pueblos del Interior, donde reina la Gemütlichkeit popular, ajena al tráfago y la existencia impropia de las ciudades, donde el Dasein se desarraiga (entwurzelt) constantemente, y vuelve inaccesibles las vivencias de lo gaucho, ya que practica la autodenigración de nuestras raíces criollas, de la que tanto se quejaba Jauretche. A esta existencia impropia de las ciudades, nosotros oponemos una filosofía que comience por el existenciario Befindlichkeit. Este Encontrarse no puede enseñarse en los libros, sino en la escuela de la vida de nuestras costumbres gauchas, que es nuestro modo de ser más primario: como nos dice Heidegger, este Befinlichkeit "No viene ni de 'fuera' ni de 'dentro', sino que como modo de In-der-Welt-sein emerge de este mismo. Así se establece una estructura dinámica del ser-con encontrándose-comprendiendo, que es comunicación del descubrir o el abrir aquello de lo que se habla. Por ello, el hablar del Dasein "no es nunca nada como un transporte de vivencias, por ejemplo, opiniones y deseos, del interior de un sujeto al interior de otro", ya que la comunicación de lo hablado por el Dasein lo es con otros Dasein. O como nos repetían nuestros viejos padres criollos: Lo que Natura non da, Salamanca non presta.

En la ciudad, por oposición a la villa, abundan la habladuría, la avidez de novedades y la ambigüedad. Todas formas de ser en Interpretado, por las tecnologías massmediáticas y la racionalidad instrumental del Sujeto-Otro. En la avidez de novedades el ver se queda en sí mismo, sin interesarse por el despliegue de lo visto; no se trata de ver para comprender lo visto, sino sólo para ver.

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

En las villas, por tanto, pervive lo más profundo de nuestra ek-sistencia como hombres suramericanos. A diferencia de las ciudades, dominadas por la democracia formal-burguesa--influida por la metáfora visual del Sujeto cartesiano y por tanto caracterizada por la incuria hacia el sujeto político de masas--, en la villa existe una genuina estructura comunitaria donde el lazo orgánico prevalece. Allí, a diferencia de las ciudades, encontramos la figura del "puntero"--que viene a ser un sucedáneo del caudillo americano--, personaje indigerible para progresistas y liberales que no pueden estar a la altura de la identidad criolla. Ese puntero, descalificado sistemáticamente como un bandido y un criminal por el mundo de galera y levita es quien sepultará el orden burgués y podrá reclamar la dignidad de representante del sujeto político que ha sido marginado sistemáticamente por el pensamiento ilustrado de las ciudades. Hay gente que esta esperando de que venga, como dice Martín Fierro, de alguna buena vez un criollo a mandar a nuestras tierras. Ese criollo será el villero, máximo representante de las virtudes del mundo gaucho. El caudillo que, como nos enseña Fermín Chávez:

"El bárbaro americano es, salvo excepciones, un testimonio de conducta en el que resaltan virtudes de solidaridad social, de fidelidad al pueblo y de rectitud política incomparable. Mientras Sarmiento -máximo representante de la civilización- manda asesinar en nombre de la moral y compra apoyos espuriamente, (...) los gauchos, bárbaros porque se ríen del frac o del clac, se desangran peleando por sus hogares incendiados y creyendo ingenuamente que la lealtad y la justicia tienen algún valor social oculto y religioso."

En contra de la autodenigración que practica Sarmiento cuando nos dice:

"Da compasión y vergüenza en la República Argentina comparar la colonia alemana o escocesa del sur de Buenos Aires y la villa que se forma en el interior: en la primera, las casitas son pintadas; el frente de la casa, siempre aseado, adornado de flores y arbustillos graciosos; el amueblado, sencillo, pero comple­to; la vajilla, de cobre o estaño, reluciente siempre; la cama, con cortinillas graciosas, y los habitan­tes, en un movimiento y acción continuos. Ordeñando vacas, fabricando mantequilla y quesos, han logrado algunas familias hacer fortunas colosales y retirarse a la ciu­dad a gozar de las comodidades.
La villa nacional es el reverso indigno de esta medalla: niños sucios y cubiertos de harapos viven con una jauría de perros; hombres tendidos por el suelo en la más completa inacción; el desaseo y la pobreza por todas partes; una mesita y petacas por todo amueblado; ranchos miserables por habitación, y un aspecto general de barbarie y de incuria los hacen notables. (...)"

Saludos,

Intelektual pastelero
Grupo Sobre Abierto
Profesor de Ontología política y teoría social peronista

Anónimo dijo...

Pero hay que ser justos. Anguita escribió hace poco que Cristina habla con franqueza y naturalidad ¿Una señora con $60 millones hechos desde la dictadura hasta hoy con la especulación inmobiliaria va a hablar franca y naturalmente contra su clase? No, hay que ser justos. Intelecktual pastelero, impecable como siempre.

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

Para hablar de la villa, los intelectuales ilustrados como RG deben, primero, situarse existencialmente desde el Encontrarse propio del mundo criollo, lo cual exige un Ser-con para poder Comprender. que son las formas cooriginarias del Dasein en cuanto In-der-Welt-Sein y están interrelacionadas, pues, según Heidegger, "El comprender es siempre un comprender afectivamente templado y es un modo fundamental del Dasein."

Como enseñan los teólogos populares, los intelectuales deben hacerse villeros para poder comprender la identidad nacional, que no se estudia en los libros, como ya hemos explicado, sino que en tanto modo de In-der-Welt-sein emerge de este mismo.

Por tanto, los intelectuales ilustrados no puede entender a la villa desde la torre de marfil (léase, la universidad). Es necesario hacerse villero y tener vivencias de lo gaucho, para no escribir esas líneas autodenigrantes como las de Sarmiento.

Saludos,

Intelektual pastelero
Grupo Sobre Abierto
Profesor de Ontología política y teoría social justicialista

PIC dijo...

Tenés razón, Intelektual. Tenemos que hacernos villeros primero para poder opinar después. Vos aprendiste a leer a Heidegger en una villa?

damian dijo...

este tipo de cosas ya solo causan gracia. Parece la Barcelona pero sin la ironía:

http://www.lanacion.com.ar/1386239-la-iglesia-pone-nota-a-los-candidatos-por-sus-valores

Oxonian dijo...

Imaginemos por un momento que Macri hubiera dicho lo siguiente:

"Yo viajaba hacia La Boca allá por el año 95 cuando comencé a pasar seguido por Retiro, desde mi casa en San Isidro, ya que había sido electo presidente de Boca, y veía a la Villa 31, estaba hecha de chapas y cartones. Hoy esa misma Villa está hecha de material y varias plantas, eso también es sinónimo del progreso de una ciudad, de cómo creció la Ciudad Autónoma de Buenos Aires."

¿Le queda a alguien alguna duda de que los bloggeros y twitteros K habrían reproducido tales declaraciones ad nauseam y las habrían invocado cómo una razón más que decisiva para no votar al actual jefe de gobierno? Pero ¿cómo? Si quien pronuncia esas palabras no es Macri sino Cristina, ¿ya no se vuelven dignas de censura? ¿Ya no constituyen razones suficientes para no votarla en octubre?

RJB dijo...

Es que el objetivo peronista (en este caso de CFK) es siga habiendo villas y pobres, pero con más guita nominal en el bolsillo...ó el elogio del disvalor...

rg dijo...

totalmente, oxonian

Anónimo dijo...

Es evidente que Cristina no debió haber dicho semejante barbaridad en semejante contexto institucional. Ahora, ¿no podríamos decirla nosotros? ¿Cuánta hipocresía debemos seguir tragándonos? ¿Acaso pasar de tener un techo de chapa a un techo de cemento no constituye una mejora evidente? Que queda muchíiiiisimo por hacer, no me cabe la menor duda. Además, para atajarme ante cualquier posible crítica, yo no soy precisamente de aquéllos que piensan que este gobierno será el encargado de encarar las reformas que faltan pues no le creo una sola palabra. De todos modos, para un pobre, que ya nunca tendrá la misma educación y capacidad de disfrute que una persona de Barrio Norte, pasar de tener un techo de chapa a tener un techo de cemento constituye una mejora SUSTANCIAL en su vida, como constituyen mejoras sustanciales pasar de tener agua de pozo a tener agua potable o pasar de tener letrina a tener inodoro. Y, dejando de lado la hipocresía de muchos de los que escriben en este blog, para los pobres bien pobres, esas son las únicas mejoras que ellos pueden sentir como verdaderamente alivianadoras de la carga que día tras día deben soportar. Por lo pronto, una casa de cemento es una casa más cálida en invierno y más templada en verano. Y el pobre lo sabe, y el pobre, por eso, votará a Cristina, mal que nos pese. Mientras el resto de la intelectualidad argentina y su clase política pierden el tiempo en insustanciales debates sobre los pormenores de la cultura K, los pobres no saben nada de cultura ni les interesa. No entran a blogs como éste ni observan los programas políticos en la televisión. Sin embargo, mientras tanto, ven que sus casitas están bastante mejor que hace diez años. Y por eso votarán por la única opción que, según ellos, se ha acordado de que existen.
Roque Peralta

Mifune dijo...

Son los nuevos "Kantris" nac&pop ...

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

Cro. Roque,

Lo que pasa es que los gorilas que suelen leen este blog no han hecho como los Padres de la Teología del Pueblo, que se hicieron villeros ellos mismos para entender al pueblo, sus necesidades, sus demandas.

Aquí tienen una filosofía ilustrada, para la cual la villa es algo atrasado, en vez de valorarla como el locus donde se desenvuelve lo más genuino de nuestra identidad gaucha.

Pero qué les va a explicar eso a gente como RG, que ha pasado más horas con el culo en la biblioteca que en una villa tomando mate con nuestros paisanos y despuntando el vicio con alguna criollita linda.

Saludos,

Intelektual pastelero
Grupo Sobre Abierto
Profesor de Ontología política y Teoría social justicialista

Oxonian dijo...

Wow, Roque, qué manera de estereotipar y estigmatizar a los sectores más vulnerables. ¿Así que los pobres "no saben nada de cultura ni les interesa"? Francamente no sé si tomarme en serio tu comentario o desestimarlo como la provocación de un troll. Que digas no creerle "una sola palabra" al gobierno y no obstante te declares, en otro lugar, fanático del Frente para la Victoria, de 678 y de Orlando Barone (!) me inclinan por la segunda alternativa.

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

El mundo liberal, ateo, anticlerical, el mundo que, en definitiva, practica la autonegación de la identidad criolla, debe en cambio bajar la cerviz ante la superioridad comunitaria y moral de la villa.

La villa tiene una plétora de valores que la ciudad perdió: la solidaridad, el espíritu de barrio, el compromiso con el otro, el encuentro y el compartir, el espíritu de la fiesta. Los porteños están en decadencia frente a nuestros compadres criollos. En ningún otro lugar se da la convivencia y la solidaridad que se vive en la villa. La villa tiene también mucho para dar. Sobre todo valores, que son absolutamente necesarios para una sociedad tan individualista como la nuestra. Las clases medias tienen mucho para aprender de los valores de la villa.

Les recomiendo que aprendan del Pbro. Pepe, un cura gaucho (sucesor del celebérrimo cura Brochero), anclado en la tradición nacional y existencialmente orientado desde nuestro Lebenswelt gaucho:

http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2010/10/10/86253.php

PIC dijo...

A mí el título de tu post me hizo acordar a Henry George: http://www.henrygeorge.org/pcontents.htm

Anónimo dijo...

¿Y dónde yo defendí a Barone o a 678? La verdad es que mi consciencia debe haberme abandonado durante la noche para mandarse a escribir en el blog de RG sin mi autorización, porque a todo esto yo nunca me enteré de aquella defensa. De cualquier forma, quiero volver a lo sustancial. Oxonian se pregunta con asombro: ¿así que los pobres no saben nada de cultura ni les interesa? A lo que yo respondo remarcando mi punto anterior: por supuesto que no saben nada de cultura ni les interesa. Desde luego, no es su culpa. Todavía más, si hay algún culpable, en lugar de buscarlo en ellos deberíamos buscarlo en nosotros, todos los que pertenecemos a clases acomodadas que han tenido el beneficio de gozar de una educación universitaria pero se han acordado demasiado tarde de los padecimientos de los sectores más postergados (políticos a la cabeza). Ahora, para probar mi punto y contrarrestar el asombro de Oxonian basta un ejemplo sencillo: repartí en Villa 31 boletos para la sinfónica, el ballet del Colón o para concurrir a un ciclo de cine en homenaje a I. Bergman, y vas a ver con qué resultados te encontrás. Ahora, repartí boletos para ver la final de Bailando por un Sueño, y vas a ver cómo los resultados son marcadamente distintos.
Repito mi punto: a los pobres no les interesa el tipo de discusiones que se generan en estos foros ni tampoco el tipo de discusiones promovidas por los sectores filo y anti kircheristas en razón de que no cuentan con la capacidad crítica para determinar a quién le asiste la razón; simplemente, no pueden seguir los argumentos que se vierten de uno y otro bando. Por supuesto, esto no significa que estas discusiones no sean valiosas. Muchas veces lo son. Sólo significa que para el pobre la prioridad sigue siendo cómo mejorar su casita o hacer para que su pibe no tenga que viajar 100 km. todos los días para asistir a una escuelita medianamente decente. Y el punto es que durante el gob. de los Kirchner (desde la perspectiva del pobre) se han mejorado los barrios humildes y se han construido muchísimas escuelitas. ¿Cómo hacer para derrotar ese imaginario que ha calado tan hondo en las clases populares? Preguntas como éstas son las que deben concitar nuestra atención ciudadana, y no los dichos más o menos desafortunados de nuestra arrogante Presidente.

Anónimo dijo...

Decir que alguien no sabe nada de cultura, es una buena forma de autodefinirse como un ignorante.

Intelektual pastelero - por PIC dijo...

El peronismo siempre ha defendido la cultura, pero no a la manera ilustrada--es decir, como esa parodia de cultura, que es la Hochkultur afectada--sino como cultura popular, i.e., Volkskultur.

Cultura no es por tanto, leer muchos libros, sino que es más culto el hombre de la villa, que cultiva la tierra y prepara una rica torta frita con chicharrones, acollarado con alguna criollita linda, que el profesor RG que ha pasado muchas horas en las bibliotecas de Chicago, y todos los intelectuales yankees juntos.

Les dejo dos textos, de autores que de cultura sabían:

"Cuidar y abrigar (colere, cultura) es un modo del construir. Pero el hombre labra (cultiva, construye) no sólo aquello que despliega su crecimiento desde sí mismo sino que construye también en el sentido de aedificare, erigiendo aquello que no puede surgir ni mantenerse por el crecimiento. Lo construido y las construcciones, en este sentido, son no sólo los edificios sino todas las obras debidas a la mano y los trabajos del hombre." (Heidegger, Poéticamente habita el hombre)

Y, como decía don José Hernández, en la boca de Martín Fierro:

" Yo nunca tuve otra escuela
Que una vida desgraciada-
No extrañen si en la jugada
Alguna vez me equivoco-
Pues ha de saber muy poco
Aquél que no aprendió nada.

Hay hombres que de su cencia
Tienen la cabeza llena;
Hay sabios de todas menas,
Mas digo sin ser muy ducho:
Es mejor que aprender mucho
El aprender cosas buenas."

Saludos,

Intelektual pastelero
En Grupo Sobre Abierto
Profesor de Ontología política y Teoría social justicialista

nachin dijo...

Roque:
Creyendo que tu comentario fue de buena fe, dejame que te diga por qué discrepo con vos y sostengo que un post como éste, no está de más. Me parece, principalmente, que estás mezclando las cosas. Y, además, no estoy de acuerdo con tu visión de las cosas -mejor dicho, personas- que planteás.

Por empezar, soy de la idea de que ser culto, y retomándolo a Peña F. Peña, no significa hablar 3 idiomas. Digo, me parece que estás generalizando y stereotipando equivocadamente a la gente pobre. Conozco más o menos de cerca el caso de la villa 31 porque di apoyo escolar más de un año dos veces a la semana. Te sorprendería, creo, como a mí, conocer a padres que no les dejaban ver televisión a los chicos y hasta les pegaban abecedarios en la pared para aprender mejor, por ejemplo. Padres de niños de Bolivia, de BsAs, del interior..Padres que no tengo dudas no irían al Colón pero que sí tienen ideas bastante atinadas o razonables de quienes son los que los gobiernan, de los atropellos que sufren y han sufrido. Personas inteligentes.

Sin embargo, y acá creo mezclas las cosas, o mejor dicho, ves una partecita del cuadro, esas mismas personas, que no son todas, pero tampoco pocas, tienen muchas necesidades. Porque son pobres, como vos dijiste, pero pobres materialmente, no idiotas, como muchos creo prejuzgan.

Y ello te lo digo no solo por haber conocido cierta gente en la villa 31 sino porque, aparte, trabajé en investigaciones sobre clientelismo en el conurabano, donde TAMBIÉN me llevé mis sorpresas y TAMBIÉN derribé prejuicios míos hoy creo errados. Hay mucha gente que vota al que le dio algo aún cuando cree es una "mala persona" o "mal gobierno", pero, como vos dijiste, porque por lo menos le dio algo, y no solo una promesa.

Esto último no es un escenario para nada alentador, me parece. Conformarse con eso, con decir "tienen a la persona dependiente por su necesidad, y de vez en cuando le dan algo para retener su voto y apoyo es mejor a no darle nada" me parece poco aceptable, por no decir otra cosa. Como si dijera "que hipócrita, no admite un progreso en que ya no lo explotan 16 hs sino 12"...si realmente te importa esa persona y si tenés los medios para intentar hacer algo (creo el gob no lo intentó, tanto en villa 31 -ver informes acij- como acabar con el clientelismo que aleja a las personas de ser autónomas, entre muuuchos males) entonces creo sí es hipócrita considerar eso aceptable.

Por último, decís que para ellos ese cambio material es sustancialmente importante. No hay dudas. Pero eso es ver una imagen estática, sin contexto. Preguntate: qué se pudo hacer, además? qué finalidad tuvo lo del techo, y en relación a eso, qué espera el gobierno con ese "progreso" hagan los "beneficiados"? Acaso que sean más o menos independientes del que ayuda?

Hipócrita, es darse cuenta de la hipocresía en estos mensajes y dejarlos pasar como si nada. Porque si uno cree que este gobierno (como varios) está jugando con la gente, por más que ese juguete sea valioso para el que lo recibe, debe decirlo.

Un saludo

Alejandro dijo...

A fuerza de hablar por hablar empiezan a desnudarse las verdaderas ideas... Realmente bochornosas palabras de parte de una jefa de Estado...