6 oct. 2007

Gonzáles, por qué no te vas un poquito...

(Según documentos recién hechos públicos, reproducidos por el NYT). En diciembre del 2004, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos declaró que la tortura era inaceptable, y la administración Bush reaccionó públicamente de modo positivo –aparentemente, abandonando su aquiescencia hacia dichas prácticas. Sin embargo, luego de la llegada de Alberto Gonzáles al gobierno, en febrero de 2005, el Departamento de Justicia emitió un dictamen de carácter secreto, a través del cual la administración suscribió del modo más amplio posible el uso de técnicas coercitivas para la interrogación de sospechosos (técnicas que la propia CIA se había resistido a utilizar). Gonzáles hizo saber entonces a una larga lista de oficiales públicos que el Departamento de Justicia apoyaba el uso de tales prácticas de tortura. El fiscal general James Comey decidió para esa época dejar su puesto, sosteniendo que el mundo se sentiría “avergonzado” si alguna vez se enterase de lo que entonces se estaba autorizando. Vale recordar, también, que al abandonar su cargo, en septiembre, González hizo un largo discurso hablando del modo en que el Departamento de Justicia había constituido para él un “lugar de inspiración” en donde se había actuado de un modo muy equilibrado entre dos objetivos: contar con la flexibilidad necesaria en la guerra contra el terrorismo y mantener al mismo tiempo el estado de derecho.

2 comentarios:

Rex dijo...

Mas alla de las declaraciones de Gonzalez creo que el mejor argumento en contra de la tortura es su ineficacia como metodo para obtener buena inteligencia. Curiosamente "La Hegeliana" (que segun las encuestas seria la proxima presidenta de los argentos) nunca toco este tema cuando estuvo en New York.

Rex

rg dijo...

Bueno, obviamente que ese no puede ser nuestro argumento contra la tortura. Aun si funcionara excelentemente bien habria que rechazarla, no?