29 feb. 2008

Periodismo made in Argentina



Comentaba por allí abajo lo que me ocurriera hace un par de días. Un periodista de Página 12 me llamó para responder un pequeño cuestionario sobre el tema del matrimonio entre lesbianas, y lo que podría-debería hacer la Corte frente a ese reclamo (acababa de llegar al tribunal un recurso sobre el tema). Dado que muchas veces había tenido malas experiencias con estas entrevistas telefónicas, le propuse al periodista (que, puedo asumir, era una buena persona, bien intencionada), hacer la entrevista por escrito. De ese modo, el texto podría tener (no se si calidad) pero, al menos, algo de precisión: yo sería responsable de las virtudes o defectos del mismo, y no tendríamos nada que atribuirle a los problemas de comunicación oral entre periodista y entrevistado. El periodista acordó con mi pedido y me envió inmediatamente el cuestionario (eran las 7 de la tarde más o menos, yo recién llegaba a casa). Entonces (él me había rogado que respondiera rápidamente), me tomé más de una hora para responder las preguntas, haciendo una pequeña investigación previa, y leyendo algunos textos que creí pertinentes. Terminada la redacción de mis respuestas, le envié esas líneas, insistiéndole en que por favor me avisara si iba a recortar mucho del texto que le enviase. Es decir, le aclaré que para mí era muy importante que la micro-entrevista reflejara lo que había escrito, sugiriéndole que si le parecía que mis respuestas eran extensas, yo las podría recortar. Bueno, la cuestión es que al otro día me encontré, una vez más, con unas declaraciones mías en el diario que no podía reconocer como propias, y que me daban vergüenza ajena, en su desprolijidad, en su descuidado "saltar" de una cuestión a la otra. El centro de mi investigación había desaparecido, las menciones a los casos extranjeros también, y mis dichos habían quedado deshilachados, uno por aquí, el otro por allí. Les paso el cuestionario que me llegó, las respuestas que envié, y el párrafo que resultó publicado

SUS PREGUNTAS Y MIS RESPUESTAS:


Es viable que la Corte avale el matrimonio gay? Podría instar al Congreso a que sancione una ley que lo permita? Por qué?

Es viable en el sentido de que no es un camino constitucionalmente intransitable. La justicia podría instar al Congreso a actuar de un cierto modo, como forma de dar cumplimiento al principio constitucional de igualdad. Más abajo refiero a otras vías de acción, y a algunos casos en donde los tribunales decidieron en tal sentido.

Hay antecedentes en donde la Corte dispuso en su fallo que el Congreso debia aprobar una ley?
Qué podría fallar la Corte?

La Corte puede y debe trabajar en conjunción con el Congreso, muy en particular cuando de lo que se trata es de asegurar el respeto a ciertas libertades básicas. Puede, entre otras alternativas, definir plazos antes de los cuales el Congreso debe remediar o poner fin a una cierta violación de derechos; puede convocar a diversos actores (estatales y no estatales) involucrados en el tema, para que discutan de qué modo resolver el conflicto que los separa; puede sugerirle al Congreso vías de solución frente a un determinado problema.

Se violan leyes, tratados internacionales que dicen que no permitirle a personas del mismo sexo no casarse? Cuáles?

Como en el derecho local, uno puede encontrar respaldo para tal resultado en las referencias internacionales sobre el principio de igualdad. Más específicamente, de todos modos, diría que la posición dominante en la materia es la que sostiene que el derecho internacional ni avala ni rechaza el matrimonio de personas del mismo sexo. Reflexionando sobre el tema, la Corte Constitucional Sudafricana sostuvo exactamente tal posición, en "Minister of Home Affairs v. Fourie," y agregó que dicha situación no podía entenderse como una que "implicara que los modos alternativos de establecer una familia debían quedar, por siempre, privados de una protección legal."

Hay antecedentes en otros países, donde la Corte Suprema instauró el matrimonio gay?
El matrimonio entre personas del mismo sexo existe hoy en Holanda, Bélgica, España, Canadá y Sudáfrica. Los tribunales tuvieron un papel importante, en algunos casos, para favorecer el desarrollo de una legislación favorable al matrimonio entre personas del mismo sexo.
En el caso "Lesbian and Gay Equality Project and Eighteen Others v Minister of Home Affsairs and Others," del 1 de Diciembre del 2005, la Corte Constitucional Sudafricana sostuvo que el no reconocimiento jurídico al matrimonio de personas del mismo sexo era constitucionalmente insostenible, en tanto que el mismo implicaba afirmar que "las parejas del mismo sexo eran marginadas desde el punto de vista del derecho, y que su necesidad de protección y afirmación hacia sus relaciones íntimas como seres humanos era menor que la que tenían las parejas heterosexuales."
En los Estados Unidos, la Corte Suprema de Massachusetts permitió que las parejas del mismo sexo obtuvieran licencias matrimoniales, en el caso "Goodridge v. Department of Health," en donde se determinó que la Constitución de dicho estado exigía que se le garantizase el matrimonio a las personas del mismo sexo, a partir de la cláusula de los "beneficios comunes"


LO QUE SALIO PUBLICADO:

“En el derecho local, uno puede encontrar respaldo en las referencias internacionales sobre el principio de igualdad. Más específicamente, diría que la posición dominante es la que sostiene que el derecho internacional ni avala ni rechaza el matrimonio de personas del mismo sexo. Así que es viable en el sentido de que no es un camino constitucionalmente intransitable. La Justicia podría instar al Congreso a actuar de un cierto modo, como forma de dar cumplimiento al principio constitucional de igualdad. La Corte puede y debe trabajar en conjunción con el Congreso, muy en particular cuando de lo que se trata es de asegurar el respeto a ciertas libertades básicas. Puede, entre otras alternativas, definir plazos para que el Congreso remedie una cierta violación de derechos.”

Y dale para adelante nomás...

3 comentarios:

Daniela Arripe dijo...

Los males del periodismo made in argentina, pueden ser analizados desde distintas ópticas que hacen a un conjunto, me referiré solo a algunas de ellas de manera muy sintética:

1) Egresada de una facultad de periodismo, puede asegurar con conocimiento de causa, que la búsqueda de precisión no es tema de preocupación y/o debate en las materias propias de la carrera. Esto podría ser resultado de la búsqueda de la forma por sobre el contenido. Entiendo que ambas deben ir de la mano, pero el criterio ha de ser no abandonar al contenido a su suerte, por revalorizar la forma.
2) Las últimas reformas a los planes de estudios de algunas facultades de periodismo y/o comunicación social, conozco la de La Plata. han abandonado la formación académica integral en pos de una formación técnica. Materias de sociología, antropología, historia, derecho, etc, etc, pasaron de ser cursadas anuales a cursadas cuatrimestrales. Mientras que materias de formación técnica tales como radio y audiovisual aumentaron su carga horaria.
3) En el caso de la grafica todo esta sujeto a la cantidad de espacio del cual se dispone, no importa que la idea quede a medias, que no se entienda, en fin no importa la claridad de aquello que estoy diciendo sino el cumplir con la consigna. Un periodista formado en distintas temáticas sabría per se que, el orden de los factores altera el producto.
4) Las condiciones en las cuales se trabaja en los medios, donde el tiempo prevalece por sobre el chequeo de las fuentes, la investigación, el análisis, etc. etc. Todo es tiempo y este es un factor que afecta a la calidad. También vale resaltar los bajos sueldos.


Al leer detenidamente lo detallado encuentro que el factor clave, es la falta de formación, la poca por no decir nula conciencia del rol del periodista llena de vicios las producciones y las editoriales. Como pedir criterios cuando estos no existen en los espacios de formación, tales como las facultades, en donde los concursos académicos brillan por su ausencia y/o los docentes se designan a dedo..
Pero esto no es un mal del periodismo, también es más que frecuente en otros ámbitos.
Por ejemplo, en la formación docente de educadores de niveles primarios y secundarios, donde el concurso docente en el mejor de los casos es por puntaje. Aquí se suele dar con bastante frecuencia, por ser algo optimista, que un título de grado y postgrado, a modo de ejemplo suma 0,5 puntos mientras que un cursillo de 4 clases de 2 horas diarias organizado por importante editorial de libros de escuela suma 1,5 puntos. Hay un desequilibrio. Algo no está resultando…

rg dijo...

sip, pero hay algunas cosas especiales en el periodismo
1) el poder de influencia
2) lo que decis, la angustia por la velocidad, el tiempo, la venta, lo urgente. mas rapido que los otros, antes que todos, primicia para ser el primero, angustia porque llega un nuevo hecho no cubierto. todo eso conspira contra el pensar. hay que sentarse un poco en la silla

Daniela Arripe dijo...

si claro, coincido. hay que sentarse un poco en la silla. pensar. es un buen comienzo la conciencia individual en este punto para una transformación colectiva.