5 sep. 2009

Cine, tortura y derecho



Dos de las últimas pelis que vi -la de Tarantino, Bastardos sin gloria, y la del argentino Campanella, El secreto de sus ojos- insisten en posicionarnos como espectadores en el lugar incómodo del disfrute de la tortura (ojo, para el que no vio la Argentina, digo enseguida algo sobre el final de la peli). En Tarantino ya se sabe, pero esta vez la idea es que el cine se muriese de risa (y así pasa en los hechos, aquí o en los Estados Unidos, según me dicen), con la práctica (que el film muestra de modo explícito) de arrancarle a cuchillazos el cuero cabelludo al enemigo. En el caso del film argentino, los ruidos que se producen entre los derechos humanos y el argumento son numerosos: los "buenos" interrogan al sospechado aprovechando que el juez no está; invaden un domicilio en busca de pruebas (y son buchoneados por eso); el amante dolido hace justicia por mano propia, encerrando al culpable de sus desdichas como a un animal, de por vida, en una jaula que el mismo levanta. Y uno queda en la posición de decir: claro, pobre tipo, con lo que sufrió por su amada. Peor todavía, porque la decisión del encierro esclavista es presentada como una decisión ética: el vengador rechaza de modo terminante la posibilidad de matar al culpable. El que reduce al otro a la servidumbre es un principista (a la argentina).

18 comentarios:

Anónimo dijo...

RG, la de Campanella es una película, aflojá un poco...

rg dijo...

no veo por que. la peli se puede ver (aunque hay cantidad de cosas insoportables), pero ello no quita que moleste que a uno lo pongan en la posicion en que lo ponen. pero es lo que digo yo como espectador, no un juicio estetico universal

Anónimo dijo...

La película de la Campanella me pareció muy buena, es cierto el roce con la ética que planteas; pero en fin, como película Argentina es muy buena, muy bien filmada. Obvio, no estoy de acuerdo con el sufrimiento de la persona que se muestra al final-si eso fuera verdad- (ni tampoco con las arrugas de Pablo rago, son muy artificiales!), pero como película no he visto muchas asi por acá y lo de interrogar al testigo sin juez y esas cosas no habría que asustarse tanto.....

rg dijo...

pero no me asuste ni me despeine, digo que habia varios cortocircuitos

estudiante crónica dijo...

a mi no me puso en la posicion de decir "pobre tipo", sino "que enfermo" (y no "que tipo de principios"), y senti pena por el asesino.
lo que mas me llamo la atencion es que eso ahora seria imposible de hacer: la familia empezaria a preguntar donde esta el asesino, eventualmente rastrearian al bancario, y encontrarian al tipo. en los 70, nadie preguntaba.
sobre el interrogatorio sin juez: vi tantas series yanquis donde los que interrogan son los policias (y sin abogado defensor) que ya ni me sorprendo.
la invasion de domicilio tambien es un clasico de las series americanas.

Anónimo dijo...

si tal cual dice estudiante crónica, yo soy anonimo segundo de esta lista,en el final no todos dijimos "pobre tipo", fui con dos amigos, uno dijo "y si la justicia no funciona", otro dijo "y claro está que el poder ejecutivo es siempre más fuerte" o algo asi, y yo dije, el final es genial, porque es totalmente inesperado , me encantó, pero para una película. Me parece un desastre lo que hizo el tipo, no pensé pobre tipo, o si lo pensé fue, no por lo que le pasó, sino por cómo terminó y lo que terminó haciendo que es estar tan mal de la cabeza como quien mato a su novia.

rg dijo...

excelente, viva entonces la diversidad de los juicios esteticos. yo hablaba en todo caso de las elecciones del director, que lo coloca a uno en esa posicion (porque seria raro pensar que todos vamos a salir diciendo lo mismo)

rg dijo...

igual, en relacion con tu amigo que dijo "y, si la justicia no funciona," cuidate

JAC dijo...

Creo que si a vos, RG, te molesta que "te pongan" en una posición determinada, la película cumple su cometido. Esto es, interpelar al espectador en el deber ser del funcionamiento del sistema de persecución penal y el respeto de garantías debido proceso al imputado etc, etc, etc y un plano del ser que tiene como correlato la frustración por la negación histórica de justicia y su impunidad, el dolor de la muerte y la ausencia de un ser querido, etc, etc,etc.
Cuando vi la película, salí con una sensación contradictoria también entre satisfecho de que el tipo tenga cárcel común, perpetua y efectiva (me parece que las "condiciones de detención" del asesino son bastantes mejores que las de cualquier unidad penitenciaria) y que esto sea en realidad el resultado del accionar un tipo que no pudo zafar de su pérdida y la negación de justicia tomándola en sus propias manos.
Ahora bien, si dejamos el plano ficcional que nos propone Campanella, para pasar a la realidad que nos toca, no existen registros de justicia por mano propia por parte de víctimas por crímenes de la dictadura genocida. Y ganas no le deben faltar a los familiares de las víctimas del ex Sec. Gral. del Ejército, Eduardo Alfonso, quién acaba de ser liberado por la Cámara de San Martín, habiéndose reconocido su actuación en el asesinato de Antonio García y el secuestro de Beatriz Recchia quien se encontraba embarazada, siendo su 2da hija posteriormente apropiada por otro camarada de Alfonso,(http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-131177-2009-09-04.html) pero siguen apostando a la justicia y a que el Estado de una respuesta plausible ante tan aberrantes crímenes.
Por ello yo considero algo positivo y no alarmante, que Campanella interpele al espectador en sus sensaciones y sentimientos más primarios, sin significar esto algún tipo de legitimación de la tortura, o de condiciones de detención "esclavista" según propone RG. Lejos está la peli de Campanella de un "24" y Darín de un "Jack Bauer".
Ya lo dijo el anónimo de las 9:18 PM: la de Campanella es una película, aflojá un poco...

miguel dijo...

Sobre bastardos sin nombre: ya la había desechado como peli que merezca verse, sólo por ser del previsible y repetido Tarantino. Ahora encuentro un comentario que me depsertó re curiosidad por verla. Viene del profesor Alex Callinicos, un groso:

"Just seen "Inglourious Basterds" (woops! Software doesn't like my, or rather Tarantino's, spelling at all). The revenge theme of Kill Bill transposed to a collective dimension. Violent, funny, ridiculous, fun. Well made - two very ... extended, tension-inducing scenes (in one of which a film critic has a hard time). No historical documentary, but it's hard to quarrel with the moral that the only good Nazi is a dead one."

rg dijo...

pero no entiendo lo de "afloja un poco." no propongo prision para campanella, ni digo que es un atorrante, ni digo que le saquen la licencia, ni que nadie la vaya a ver. por el contrario, me parece mejor que la media argentina, pero la critico. ehhh, no sean tan guardabosques

JAC dijo...

Es cierto. Me sobró la cita del anónimo. Pero concedes entonces que Campanella no invita a la violación de garantías del imputado o a tomar la justicia por mano propia sino que ficciona sobre un pasado real - y un presente, o alguien se recuerda a un juez de instrucción tomando una testimonial??

rg dijo...

si, claro

Anónimo dijo...

Acabo de ver las dos pelis, en findes consecutivos. Tal cual lo que decís, 100% de acuerdo, como pocas veces.
Abrazo
Martín.
PD: Y las dos historias son berretas, agregaría. La yanqui "paga" la entrada por el estilo de filmación de Tarantino y la construcción de sus personajes, el policía nazi por ejemplo. La de Campanella sobrevive gracias a los actores, sin palabras para francella, un grosso.

Esculapio dijo...

RG, recién veo tu crítica a la pelí de Campanella. Me parece muy floja. Más que eso, no hacerse cargo de lo central de la ficción -lo que deja un fuerte tufillo pretensioso y fuera de contexto. Lo más bravo, es que no se da cuenta de que el viudo espera sentadito en la terminal del tren, hasta que la justicia lo estafa. Y el judicial lo sufre. Inerme. Obsesionado. Desarticulado. Si no viste eso, no entendiste "la incómoda" posición del espectador. La justicia por mano propia viene recién después, mucho después, de que fracasa estrepitósamente la delegación del pueblo de la atribución de imponer la pena porque la autoridad institucional salió con un tiro por la culata. je. No está tan mal después de todo.

Esculapio dijo...

Sandoval. De todos es el que más me identifica. Espósito es una extraña mezcla de tipos comunes y locos. Irene no te sobra, tiene un par de enormidades: sus ojos hermosos, cómo lo increpa a él, esperándolo y queriéndolo, tal vez, por esa misma incapacidad del tipo de dar el paso adelante. Súmamente real y conmovedora. La escena en que lo quiebra a Gomez no tiene desperdicio. Incluso cuando se liga la piña y el pecho frío de Espósito no hace nada.
-Yo también me identifico con Sandoval. Tenés razón con Espósito. Irene.....no termino de hacerme amiga de ella. Sí. Irene es muy real. Quizás esa vulnerabilidad que acompaña a los protagonistas es que los hace tan humanos. Porque Espósito en varias oportunidades se queda quieto, sin habla. Las circunstancias le pasan por encima y él queda petrificado. Campanella consigue transmitir la impotencia, sin usar palabras. Y es definitivamente cierto que Romeros hay a montones.
-Es como decís. Por eso pega fuerte la escena tomada a la distancia, de lejos, donde el viudo lo abraza al tipo de tribunales y le agradece porque sin él no hubiera llegado hasta ahí... Te juro que me hizo estremecer.La gente de carne y hueso escrita en los expedientes agradece. qué? . el acceso a la justicia?? Paradojicamente es su derecho. Pero la impotencia de los personajes se transforma en la potencia de la película. Ese judicial que quiere escribir, esa cosa de no poder hacer más que lo que uno hace y como uno es.... No se puede cambiar la pasión. Eso es tan judicial, tan "tengo un buen laburo, que consiste nada más que en esto, los problemas son de los otros". Tan "salió por Talcahuano" y “pago la cuenta porque al sueldo del mes ya te lo chupaste”...solos, y mediocres. Expósitos -la justicia es una isla...- El viudo, borroso -como que es un personaje de la novela que Espósito va contando- el pueblo que espera todos los días en la terminal del tren, y termina ante la opción de la justicia por mano propia o la estafa judicial. No le sirve ni la venganza ni la muerte. Una sentencia no le va a devolver lo que le mataron. La pena no mata el dolor. Perpetua. Es un tipo del Banco Nación, 'que tiene de bueno que seguro hay alguna sucursal que no quiere nadie...'
El Inspector, que miró la misma foto y debió darse cuenta. La viejita con el perro. El 404 con el tapizado bordó.
Gomez. Ese pobre infeliz sádico e hijo de remilputa. Especie de bestia despojada de más dramatismo que el de ser el asesino. Formidable también.
-De acuerdo en todo. Y creo también que la relevancia pública que tienen los personajes oscuros de esta historia (la de la película y la real) los mezquinos, traidores, inmorales, los Romeros, son los que hacen que "la Justicia" cotice tan bajo en la sociedad. Aunque sean muchos más, los que heróicamente hacen su trabajo, sin estridencias, arrastrando sus miserias, casi con mediocridad .Finalmente sobresale esa minoría despreciable. Otra vuelta de tuerca: el amor tan conmovedoramente presente. No sólo el de Irene y Espósito, también el de Sandoval y Espósito. El del viudo y la chica asesinada. El de Sandoval e Irene. El de Espósito y el viudo. Una línea común emotiva, poderosamente vital.
-Si. Esa admiración de Espósito por el amor puro del viudo. Ese viudo perdido de dolor. Con toda una vida larguísima por delante llena de nada. Que sonríe hueco, a media boca, como diciendo ‘nada me puede quitar este infierno. Es mi vida.’ Esa sinceridad espeluznante, ‘Vio que linda que era, no sé cómo me animé a hablarle...’
Esos ojos del francella más desconocido que he visto. Me encantó. El borracho convencido de serlo, perdido. Pendenciero. En unos lentes inmensos unos ojos claros como un mar de whisky. La puta, qué bien hecho que estuvo todo eso. Debe ser por los lugares comunes. O no.
(Dialogando con Pupi).

Marcelo Froia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marcelo Froia dijo...

lo malo de la venganza de pablo rago es que su vida también dejo de existir, convirtiendose en la sombra de una idea. no quiero eso para mi. yo le hubiera metido un tiro en el baúl..