21 sep. 2009

Dworkin y la obligación política

A ver, nomás como adelanto.

En el libro que está por publicar (plazo de entrega del manuscrito final: marzo), Dworkin desarrolla la metáfora Isaiahberlineana en la que viene trabajando hace años, la del zorro y el erizo, como dos formas distintas de aproximación al razonamiento teórico (la metáfora le da título al libro, también). Dworkin trata de juntar todos los hilos de los que fue tirando en su carrera: su discusión con H.Hart en teoría del derecho, que lo llevó a involucrarse en la disputa reglas-principios, positivismo-iusnaturalismo (y, ahora, que abandonó la dicotomía) “interpretativismo” (todo el derecho es interpretación del derecho); su filosofía política igualitaria, con la que disputó, junto con John Rawls, al pensamiento político de utilitaristas, libertarios, conservadores, nihilistas y critical legal studies; su postura anti-originalista/anti-dinámica, expresada en su idea de la “novela en cadena;” su crítica a la “discontinuidad” entre lo público y lo privado, lo político y lo personal, la ética personal y la filosofía política. Aquí pretende reunir, en una teoría unificada, consideraciones sobre la ética personal, la vida buena, la moralidad interpersonal, la moralidad política, el derecho.

En su presentación de (un resumen de) el texto, Thomas Nagel dijo, con ironía, que se trataba de un escrito tan ambicioso y abarcativo como la República de Platón o el Leviathan de Hobbes, aunque más largo.

En el escrito, Dworkin va más allá de los lugares a los que solió llegar nunca antes. Ahora, la ley es sólo una provincia de la moralidad: la ley y la moral ya no pueden ser vistas como dos esferas diferentes; ni hay forma –para él- de reducir la disputa a una mera controversia conceptual, como pretende el neopositivismo. No es que hay una conexión entre derecho y moral, sino que la primera esfera forma parte de la segunda. La teoría legal es una mera rama de la filosofía política. La ley, así, nos refiere a un objeto sobre el que tenemos lecturas diversas y contrastantes, que debe ser interpretado necesariamente, tarea para la cual debemos recurrir inevitablemente al razonamiento moral.

Hay miles de temas interesantes, pero uno que me atrae en particular es su tratamiento de la obligación política. Otra vez, la obligación política no puede examinarse con independencia de la moralidad política: ambas ideas se superponen porque los ciudadanos de un estado deben buscar la justicia para llegar a la legitimidad, dice. Su gobierno los debe tratar como iguales, y ellos pierden la obligación de obedecer las leyes de las comunidades políticas a las que pertenecen cuando las reglas establecidas no pueden entenderse como tratándolos como iguales. Y si alguna ley aparece como notablemente injusta, la desobediencia se justifica. La obligación política se termina, para un grupo, cuando el mismo es tratado sistemáticamente como si estuviera ubicado en una categoría inferior: así los casos de los judíos en la Alemania nazi, la comunidad negra en la Sudáfrica del apartheid, los ciudadanos sometidos a la tiranía stalinista (yo le pregunté si lo mismo podía decirse en el caso de la pobreza, y el sin dudar dijo que sí, aunque obviamente entendiendo que la cuestión requería tener más información sobre el caso en cuestión). Y sigue y sigue y sigue (y cada una de las cosas dichas requiere miles de aclaraciones, que él hace, y que yo no incluyo por acá, aunque los trabajos que presentó el otro día se encuentran en la página de su coloquio en nyu, por si alguien queire leer esos avances).

(tengo algunas fotos del evento, pero recien las podre subir la semana proxima)

15 comentarios:

Miguel Godoy dijo...

Hola Prof. Roberto, interesante la pregunta que hiceste al grande Ronaldo y todavía más interesante su respuesta. Según parece, así se pueden justificar atos como la ocupación (y no invasión) de tierras por agricultores sin trabajo, o de edificios publicos vacíos y sin utilidad por personas sin viviendas y que viven en la calle... El argumento es bueno para tratar de libertades, pero está bueno utilizarlo para hablar de la pobreza... muy bueno! Saludos

El criador de gorilas dijo...

¿Topo o erizo?

Lucas A dijo...

Muy buena crónica, gracias che. Queremos las fotos!!

Y es Zorro Von Quintiero y el Topo Gigio =)

Abrazoooo

rg dijo...

erizo atopado, ahora corrijo

Alfonso dijo...

Hola R

No se creo que tu tienes una perspectiva más completa parece ser que es una especie de cierre epistemico a su trabajo, muchos de los temas me parecen que pueden ser leidos en el trabajo de Dworkin and his critics, lo que creo que es novedoso es que no habia leido que trabajara el concepto de obligacion politica, me parece sumamente interesante, ahora va la pregunta, consideras que como con nagel este material pueda ser tomado de forma ironica o debe de ser visto como una especie de colofon a su magnifica obra?, se que estas muy ocupado per si tienes tiempo podrias platicar la critica que hizo amartya sen, quien vi en el panfleto del evento participaria?, y pues me afilio a lo mencionado por Lucas seria grato ver las fotos, gracias

Anónimo dijo...

Queremos ese tratado, roberto. Iá mesmo. Ahora, pregunta quizás de ignorante: si bien está claro el lugar de la teoría legal reducida a la moral, ahora bien, la moral se identifica con la filosofía política, en el pensamiento de Dworkin? por qué la filosofía política debería, en caso de ser afirmativo, tratar necesariamente sobre el deber? habría ahí una tradición antirrealista en la que podría inscribirse Dworkin?

Anónimo dijo...

Mais uma vez se deve agradecer pelas informações, Roberto. Não se pode deixar de dizer que a pretensão de Dworkin é realmente demasiada. Estará vindo um tratado à altura da TJ de Rawls? Como fica a autonomia do direito, se é apenas uma esfera da moral? Habermas terá muito a dizer sobre isso.

David
Brasil

werte dijo...

zancadilla del viejo topo

F dijo...

"Su gobierno los debe tratar como iguales, y ellos pierden la obligación de obedecer las leyes de las comunidades políticas a las que pertenecen cuando las reglas establecidas no pueden entenderse como tratándolos como iguales. Y si alguna ley aparece como notablemente injusta, la desobediencia se justifica."

Es muy interesante la idea (tanto como su lógica aplicación a la pobreza), pero, en algún sentido, ¿no lo dijo Rawls hace 40 años en "A Theory of Justice"?

Saludos.

F dijo...

Agrego/corrijo: Rawls hablaba de la estructura básica, Dworkin se extiende a leyes en particular.

rg dijo...

pero ademas, otra vez, no es que el libro queda resumido en dos frases seleccionadas por mi

PIC dijo...

Sería bueno saber a qué llama Dwrkin moralidad, y qué valor cognitivo le atribuye a sus enunciados.

rg dijo...

pic, el tipo aclara todo lo que quieras. eso si, tenes que tomarte el trabajo de leerlo

Anónimo dijo...

Creo que el fair play amerita algunas aclaraciones...

1) Respecto a este punto creo que Zafaroni tiene la tendencia a coloquizar su pensamiento para llegar a audiencias no legales. De ahi este uso que hace del término "temas de carácter social". Si estuviera hablando de "derechos sociales" habría que iniciarle juicio político por ignorante, y además porque niega hacer lo que ya hizo mil veces (en relacion al jubilado Badaro, por ejemplo).

Creo que a su mejor luz esta hablando de los "grandes problemas sociales" y cuando habla de falta de poder para "resolverlos" no me parece que esté diciendo una barbaridad. Podrá tener poder suficiente para intevenir y decir cosas, pero para resolverlos, el poder que se requiere es diferente: poder de administración, recursos y coacción.
Cuando habla de "competencias" ahi está más dificil ser condecendiente con él. Pero entendiendo a la competencia en el mismo sentido que (poder de adminsitración, recursos, coacción) me parece inteligible su apreciación. Y eligiría leerla así.

2)El tema del prestigio y desprestigio es un asunto que está no sólo en el calculo de los jueces (siendo realistas) sino en el de una gran cantidad de constitucionalistas que se preocupan por la construcción del "capital político" de las cortes, como el target imprescindibles para consolidar la autoridad que aumentará el poder social-simbólico de sus intervenciones (que según Zafa no podrían resolver los problemas, pero ese es otro asunto). No creo que sea justo leerlo como un purito egoista de Zafa, sino como la simple manifestación de teorías de estrategia institucional mas que difundidas y conocidas, sobre todo en este ámbito.

solo eso...

Anónimo dijo...

ah, no quise ser anónima, soy Mariela