21 sep. 2013

P3RRON3

En el MALBA se encuentran dando el último film de Raúl Perrone (acá), P3ND3JOS (acá). Se trata del mejor trabajo del director (a pesar de su extensión innecesaria, o la insistencia en querer dotar de trascendencia a la obra, regándola al final de muerte). Se trata, también, de uno de los mejores trabajos que ha dado el cine argentino en los últimos años. Una película casi muda, alucinógena, llena de juveniles y santíficos rostros, skaters marginados, e infaltablemente los cielos de Ituzaingó. Como otras veces, pero más que nunca, Perrone da una lección a muchos de sus contemporáneos: el que quiere hacer una película, no necesita de grandes actores, ni las últimas innovaciones tecnológicas, ni millones de dólares (un mensaje que para tantos, que luego de su primer éxito no pueden avanzar sino con la energía de los millones, es un puñal al corazón). Perrone les dice que basta con tener las ganas. Luego, cualquier cosa: una cámara fotográfica en función filmar, o un celular, lo mismo da. Todo lo que vemos puede ser mágico, hermoso, digno de despertarnos emoción. Desde las veredas rotas a los cables de alumbrado a las pancherías derruidas a los pasillos de un shopping a una plaza vacía a un pavimento roto. Querer hacer películas es poder hacerlas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

2 horas de una película muda!! Oh, por dios, no!!!! No seas snob Robert. Si no te quedaste dormido, le pegaste en el palo!

Maria José Flores dijo...

Este post es desenfadadamente fresco ~ el comentario previo lo hace genial! Por ahí la estación amerita...esos límites se franquean por amor, primavera del corazón. Ergo, enamorados quizá no aleguen snob.

Maria José Flores dijo...

Este post es desenfadadamente fresco ~ el comentario previo lo hace genial! Por ahí la estación amerita...esos límites se franquean por amor, primavera del corazón. Ergo, enamorados quizá no aleguen snob.