29 sep. 2014

Debatiendo sobre inseguridad

Entrevista que me hacen en el Canal de la Ciudad, a continuación de otra a la filósofa Diana Cohen A. (quien, lamentablemente, enfrentó vitalmente una situación muy dura, a partir de la cual hoy mantiene posiciones muy distintas a las que uno puede sostener, y ha pasado a simbolizar la postura anti-garantista). El video, acá

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buenas las entrevistas.
Creo que la postura de Cohen en general adolesce de muchas deficiencias (un ejemplo claro es cuando el periodista introduce la objeción que harían los garantistas consistente en decir: "yo, juez, no puedo castigar a un hombre por lo que podrá hacer el día de mañana", y ella responde que, así como no es posible hacer futurología y saber que mañana el delincuente no matará, tampoco es posible descartar que lo haga....-que propone? que ante la duda se los debería dejar encerrados?-).
Pero rescato de su análisis la primera parte. En efecto creo que hay un discurso predominante -en algunos sectores mediáticos oficialistas, en el gobierno y también dentro de las organizaciones de DD HH-, que pretende monopolizar las situaciones más trágicas de la sociedad argentina (ausencias, dolores, castigos) ajustándolas al marco de los crímenes cometidos durante la dictadura militar. Frente a ellos, los crímenes de la democracia pasarían a un segundo plano de consideración: sus autores, no tan reprochables como los militares; sus víctimas, no tan tenidas en cuenta como las del terror estatal. Mediante la dicotomía mal radical (terror estatal)/ mal coyuntural (crímenes en democracia), se banaliza el dolor de quienes han perdido a seres queridos en circunstancias injustificadas en los últimos años, y es atendible el dolor y el vacío que sienten quienes están en dicha posición, al ver que el estado se despreocupa de sus dramas vitales, recurriendo a las respuestas tontas que señala Roberto en su entrevista (más o menos pena, etc.)

Tomás

martha dijo...

He visto el video completo. La posición de Cohen es muy clara. La de Rg lo mismo, pero del debate que siguió no saqué nada.
En cuanto a Diana Cohen tengo algunas cosas que objetarle más allá de su dolor, que humanamente comparto. Pero no sus razones.Sobre todo para pedir cadena perpetua . Dice una frase "Mi hijo no tiene un horizonte de felicidad por lo mismo el delincuente no debiera tener ninguno".
Yo tengo que decirle que no es así. Mas allá de la respuesta de furia que pueda recibir (no en este foro tal vez, o tal vez sí, no se). Y más allá que en la misma situación yo pudiera pedir la muerte del agresor o cualquier otro exceso loco-- eso no significa que yo pretenda que el gobierno o la sociedad legisle en base a mi furia o mi dolor. Quiero que se me entienda, yo comprendo la reacción visceral, pero no la puedo justificar de momento que yo deba legislar para una sociedad (suponiendo en el caso) y para eso es que la sociedad expropió el derecho de retaliación de las víctimas e impuso un árbitro imparcial para juzgar. Y ese árbitro que no conoce a ninguno de los dos, víctima o victimario debe ser lo más justo posible, con ambos. Pero sobre todas las cosas debe propender al bien social.
Y aquí trato de salirme del hecho delictivo, de las fotos dolorosas que Diana Cohen expone.
Es cierto, pero hay otra realidad, la violencia es la única enfermedad social que es contagiosa. Lo es tanto como un virus. Como una pandemia. Está muy estudiado, donde hay violencia se contagia la violencia multiplicada, sobre todo en los chicos. Y creo es responsabilidad del estado, mas allá de ejercer una justicia que mantenga la paz social, amortiguar la violencia, cortar el círculo de la violencia. Y eso no lo puede hacer desde la venganza sobre el delincuente bajo la frase tan común "que sepudra en la cárcel".
Yo hablé mucho aquí de los peligros de exculpar al transgresor que delinque de su responsabilidad moral o social. Y lo sigo sosteniendo, pero indudablemente tengo que firmar que éstas carceles son tortura y que éstas cárceles no reforman a nadie y no hacen más que perpetuar la condición del que delinque en su rol y su identidad de delincuente.
(esto lo sigo explicando en el sigte post)

martha dijo...

El locutor dice "la delincuencia surgiría de la inequidad social" y se adivina un dejo de sarcasmo un "vieron lo que son estos intelectuales".
En realidad la delincuencia está muy ligada a la desigualdad y no extraña que la sociedad más violenta del planeta sea a su vez la más desigual: Latinoamérica. Y no extraña que sea a su vez la más propensa a ejercer violencia contra los niños y aceptar como natural el castigo físico como modo de educarlos. Vergüenza depersonas como Massa y Randazzo que a su violencia suman la ignorancia, que siendo candidatos es imperdonable. "Yo lo doy un a paliza" dijeron a su turno.
No justifico de ningún modo al que delinque, ni lo exculpo de su responsabilidad o de su castigo creo tener un diploma en eso ganado a fuerza de muchos posts en minoría absoluta de una sola persona aquí.
Pero si queremos terminar con la delincuencia vamos a seguir martillándonos el dedo? Pretendamos exhibir lujos en medio de un país que contempla hambreado? Alguien tal vez me pregunte: ¿Y no tengo derecho a salir con mi anillo de brillantes que me gané con mi esfuerzo? NO, no lo tenés. Y en eso hago responsable a nuestros gobernantes que hicieron de la exhibición y ostentación de riqueza un modus vivendi, como que si no lo ostentás no lo disfrutás.
Lo que es seguro es que con estas cárceles no se reforma nada y sólo sirven para vehiculizar el resentimiento y la hostilidad vengativa de algunos sectores. Y La paranoia y el miedo de la mayoría. La necesidad de alejarlos de mandarlos a la luna en un cohete si fuera posible.
En una época ocurrió lo mismo con los enfermos psicóticos. Se los aislaba en grandes centros puestos a kilómetros de distancia con la excusa de que necesitaban tranquilidad, los que necesitábamos tranquilidad eramos nosotros para no contagiarnos su locura. Nuestra locura era lo que mandábamos bien lejos.
Se peleó mucho por la integración, pero nos encontrábamos que enviando a casa al enfermo psicótico recuperado era recibirlo a los dos meses loquísimo, por intentar reinsertarlo en un medio psicotizante.
Haciendo un paralelo de factura muy gruesa supongo que lo mismo debe pasar con el delincuente condenado. La cárcel no es lo mejor y cuando lo mandamos a su casa vuelve a delinquir. Pero las mega cárceles no son la respuesta. Se debería intentar, me aventuro a proponer, que quien cumpla una condena vuelva a recrear una comunidad que de soporte a una nueva identidad. Y sobre todo creo que es importante quitarlo de un medio enfermo, el medio criminógeno, como es su entorno social de origen, pero no para mandarlo a uno más criminógeno aún como lo es una cárcel.
Hay una experiencia muy importante en el tema de los psiquiátricos que son las casas de medio camino. para los enfermos psicóticos en este link que pido se lo lea en clave de política penitenciaria.
Superar la paranoia y el miedo, atreverse a dar los primeros pasos en la confianza. Atreverse a cerrar los grandes centros de detención, y exigir su reducción en tamaño y el trato humanitario. Atreverse a a terminar con la venganza. etcétera.

A. dijo...

muy bueno. me gusta mucho todo lo que decís sobre la justicia penal. en cuanto a diana, está muy tomada por el dolor. lo suyo ya es casi un regodeo. debería salir de ese lugar, por su bien.

Anónimo dijo...

Uno puede querer hablar a favor de la venganza y sostener que es la unica justicia que existe. Y luego discutir cual es la accion que satisface esa maxima. El problema es que Cohen lo hace de manera velada y no lo dice abiertamente. Además se entiende que en esa situación quiera vengarse. Pero no puede ser la posición del Estado de derecho.

Jorge

A. dijo...

la posición de cohen no es tan velada... lo que pretende esconder se le escapa por todos lados. se nota que a veces se frena a sí misma para no decir lo que piensa tal cual lo piensa. es todo muy obvio.

y yo no entiendo que alguien quiera vengarse. no sé por qué está tan naturalizado el sentimiento de venganza, pero a mí no me parece nada natural...