11 abr. 2016

Jon Elster como Woody Allen

Maestro en los estudios sobre racionalidad, Jon Elster se convirtió luego en el principal exponente de los estudios sobre la irracionalidad. Maestro del enfoque "rational choice", fue luego, por tanto, el que examinó las fallas múltiples de la racionalidad, que reflejara en sus varios libros sobre la "subversión de la racionalidad" y las "preferencias adaptativas". El más importante de todos esos escritos es el libro "Ulises y las Sirenas," que se introduce con un excelente texto sobre los beneficios y problemas de estrategias "racionales" como la que empleara "Ulises," atado al mástil para no sucumbir al canto de las sirenas. Cómo terminó ese gran e influyente estudio? Con una réplica escrita como libro, por él mismo, hacia él mismo, bajo el título "Ulises desatado". El mismo proceso se advierte en su aproximación a las "grandes teorías:" de sus monumentales trabajos sobre el marxismo, Elster pasó a preocuparse, cada vez más, y más meticulosamente, y más hasta los detalles más finos, de los "microfundamentos" y micro-mecanismos propios de o presentes en los eventos sociales de su interés (desde las revoluciones a las asambleas constituyentes). Más que contradicciones, uno ve aquí en su trabajo las virtudes del "pensar libre," sin prejuicios, y con el puro ánimo de entender al mundo. En su camino sin pausa hacia el minimalismo explicativo, hoy Elster, como Woody Allen, parece cada vez más interesado en el peso explicativo que adquieren -contra nuestros deseos, ambiciones y planificaciones megalómanas- los accidentes y la suerte. Se lo digo y se ríe, moviendo la cabeza afirmativamente.

3 comentarios:

JRLRC dijo...

Elster, genial.
Tienes razón: en él no son contradicciones -no en un mal sentido-, es Pensar.
Tengo la impresión de que aun cuando busca el minimalismo explicativo, sus cambios (sustituciones) no dejan de apuntar a la complejidad -a final de cuentas, existen y cohabitan la racionalidad, la irracionalidad, el azar, las estructuras, los individuos. Y en la complejidad no habría exactamente lugar para explicaciones minimalistas.
En efecto, soy sintético.

Alonso de Angel dijo...

La suerte se llama "karma", o resultado de acciones previas.
Nada sucede por accidente, ni por casualidad sino por casualidad, por una buena razón, para un destino superior.

JRLRC dijo...

Cuál será la "buena razón" de una violación? Cuál el "destino superior" de la pobreza extrema?