9 de set. de 2009

Ley de medios y algunas preguntas (+)


Acá, nota que saqué hoy en Clarín, sobre el tema de la ley de medios.

Y alguna reflexión nomás: cuál es el objeto de las audiencias públicas que se están haciendo??????? Se va a responder a las críticas que lleguen a ellas??? Va a haber medio -medio!!- cambio en la ley, a partir de lo que se diga en las audiencias??? Se van a dar razones de por qué no se tomen en cuenta las objeciones que aparezcan por allí (tal como era obligación insalvable en las viejas audiencias públicas)??? Porque sino, se tratará de la forma más vergonzoza de decir "discutimos, abrimos la ley a la sociedad" mientras se nos ríen en la cara, y piensan que desde la "sociedad civil" ya calmamos nuestra adolescente ansiedad participativa. El principal sentido de las audiencias es el de ayudar al decisor a recapacitar, pensar mejor, a corregir sus errores. Aquí, en cambio, se cree que las audiencias sirven para que ciudadanos y ongs hagan su catarsis y se queden tranquilos: "ya hablaron, ya participaron? chau, buenas noches, váyanse con sus proyectitos que ahora hay que ponerse los pantalones y decidir en serio."

La segunda reflexión es la siguiente: el gobierno está a un paso de armar una coalición interesentísima, que le permitiría pasar una ley de medios progresista, de avanzada. Tiene a su disposición cantidad de votos de la izquierda y centro-izquierda, que estarían con él si cambiara un par de puntos muy graves de la ley. Es decir, no es un multimedio el que impide que el gobierno pase una ley fuerte, ampliamente consensuada, sino la decisión del propio gobierno de armar su propia estructura de medios afines. Es decir: no hay coalición destituyente que le impida aprobar una ley progresista ya, sino su propia voluntad de no apostar por esa coalición, su propia decisión de apostar por una nueva concentración autoritaria.
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En lo que sigue, el texto que salió en Clarín:

Para no dar lugar a confusiones: es muy importante dictar una nueva ley de medios, ya que la que existe se encuentra afectada por gravísimos vicios de origen, y ha sido funcional a la creación de un estado de cosas constitucionalmente cuestionable e injusto. El ideal constitucional de la libertad de expresión no se contenta con la no-censura, sino que requiere del establecimiento de las condiciones para un debate público "amplio, robusto y desinhibido."

Pero carecemos del mismo, en tanto que los espacios para el debate son escasos; las voces sistemáticamente ausentes de la escena pública se cuentan de a millones; y la desigualdad de los recursos para expresarse resulta extraordinaria. En definitiva, el cambio es necesario y urgente.

Ante tal panorama, el proyecto de ley de medios presentado por el Gobierno representa un buen punto de partida para la discusión que debe llevarse a cabo en los días que siguen. Sin embargo, los muchos méritos del proyecto son compensados por algunas precisiones que se le han introducido, que son suficientes para convertir a la propuesta gubernamental en temible. Y no hay motivos para aceptar la ya habitual extorsión a las que nos somete el Gobierno: quedarnos con lo muy malo que existe, o aceptar lo inadmisible que él nos propone.

Hay espacio, tiempo, ánimo y voluntad colectiva suficientes para explorar alternativas diferentes a las propuestas. Sustantivamente, la idea de una Autoridad Federal de Comunicación, dependiente de la Secretaría de Medios y encargada de la asignación y revisión de licencias, crea riesgos extraordinarios para la libertad de expresión, contradice las exigencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y burla las recomendaciones de la Relatoría de la Libertad de Expresión de la CIDH: dicho órgano debe ser en todos los casos autónomo e independiente del gobierno de turno.

Por otro lado, el lugar que el proyecto reserva para las empresas proveedoras de servicios públicos viene a abrir espacio para la formación de grupos dominantes nuevos y amigos.

Notablemente, ambas propuestas, entre otras, contradicen de modo flagrante las recomendaciones acordadas en los valiosos 21 puntos de consenso firmados por la amplia "Coalición por una Radiodifusión Democrática" (que exige políticas para evitar la concentración de la propiedad de los medios; diferencia bien entre Estado y Gobierno; pide que la renovación de licencias esté sujetas a audiencias públicas vinculantes; exige criterios no arbitrarios en la distribución de la publicidad oficial).

Lo dicho me lleva al punto principal de mi argumento, que no se centra en lo más fácil -las violaciones legales sustantivas propias del proyecto oficial- sino en lo más complejo de defender: las inadecuaciones procedimentales en juego, que amenazan ya la constitucionalidad de la propuesta en trámite.

Todas las leyes, pero especialmente aquellas que tocan los nervios más sensibles de la Constitución, requieren estar precedidas de una discusión amplia y plural, y no de una ficción de discusión. Todas las leyes, pero especialmente aquellas que pueden hacer más difícil la alternancia en el poder, requieren de una justificación pública extraordinaria, a riesgo de ser fatalmente sospechosas de inconstitucionalidad.

Ello les cabe a reformas como éstas, sobre la ley de medios; a las reformas electorales; reformas que limiten los controles sobre aquellos que gobiernan; reformas que puedan socavar la participación política de la ciudadanía; reformas que vengan a limitar decididamente las protestas y quejas frente al poder; reformas que vengan a diluir las posibilidades de la competencia política. Todas las leyes, pero especialmente aquellas frente a las cuales la ciudadanía reclama intervenir, y ante las que la oposición tiene críticas y sugerencias que hacer, deben ser cuidadosamente examinadas en público.

El Gobierno, sin embargo, bastardea cada uno de los criterios señalados: alega a su favor la discusión que antecedió al proyecto, cuando dicha discusión rechazó aspectos esenciales de lo que hoy él proclama; bloquea ilegalmente la discusión parlamentaria del proyecto, en Comisiones que legítimamente se lo reclaman; convoca a audiencias públicas sin aliento, ridiculizando la apertura de la que se jacta; publica aceleradamente sus decisiones en el Boletín Oficial, delatando -como ya lo hiciera con su reforma al Consejo de la Magistratura- su disposición a actuar discrecionalmente, sin prestar atención a los dichos de sus opositores. Convendría avisarle al Gobierno: las picardías de las que se ríe en secreto configuran faltan graves, que dañan la validez jurídica de lo que está haciendo.

Hace muy pocos años, en una maravillosa sentencia, la notable Corte Sudafricana sostuvo, frente a una queja popular por una ley que no había sido discutida suficientemente en audiencias públicas, que "(la intervención legislativa del pueblo)... ayuda a contrapesar el lobby y las influencias avanzadas en secreto... y ayuda de modo especial a los más desapoderados dentro de un país marcado por las disparidades de riqueza y de influencia...."

Convendría avisarle al Gobierno: la Corte no hacía retórica, sino que impugnó la ley y ordenó dar la discusión que el Gobierno había escamoteado. Estamos a un paso de un cambio importante, y no hay razones para aceptar atropellos.

30 comentarios:

sl dijo...

Cuando uno tiene una ley de medios como ésta, llamada a restringir el acceso de opiniones críticas y diversas, luego parece todavía más injustificable exigir la civilidad de las protestas en las calles y espacios públicos

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

No parece del todo honesto publicar esta nota en uno de los medios que está disputando para que la ley no salga, para que no haya una nueva ley de medios. Me resulta difícil de entender que una persona que sostiene lo que Ud. describe en el primer párrafo de la nota elija esta tribuna para expresarse.
Por otra parte, no se entiende por qué esta norma puede "hacer más difícil la alternancia en el poder" si es que en la actualidad vivimos una situación como la que describe el segundo párrafo.
Saludos

rg dijo...

bueno, no creo que lo que este en juego sea mi honestidad, no? yo escribo lo que pienso, no saco un contrato de aca, nunca lo hice. y en un mundo de medios concentrados, que me queda? publicar solo en el blog? publicar en pagina para ganar en imparcialidad? publicar en ambito financiero? me horroriza que el gobierno, pudiendo hacer una reforma basada en criterios progresistass consensuados, opte por no hacerlo porque lo que quiere es imponer su propio multimedios. esta a un paso de tener a todo el progresismo haciendo campania por la ley, pero no quiere. no tiene enfrente al partido destituyente que le impide concender lo que las fuerzas progresistas le piden, sino a su propia ambicion y deseos de venganza, es asi

La Logia dijo...

Roberto, la verdad es que sos muy persuasivo y las observaciones que hacés son razonables. Desde nuestro blog también advertimos sobre el peligro de abrir el juego a las telefónicas. Pero hay una cuestión que se constituye como telón de fondo de esta discusión, que es el rol del Estado y las herramientas de las que legítimamente puede disponer para intervenir. Visto desde esta perspectiva, la aprobación de la ley es casi un acto de soberanía del Estado sobre algunos poderes fácticos y una señal para las fuerzas políticas que desean un Estado mínimo-regulador.
Hay que prestar atención a la letra chica, pero también hay que alejarse y ver el escenario en perspectiva y preguntarse si el saldo entre uno y otro punto de vista puede calificarse como positivo.

CV dijo...

"Porque sino, se tratará de la forma más vergonzoza de decir "discutimos, abrimos la ley a la sociedad" mientras se nos ríen en la cara, y piensan que desde la "sociedad civil" ya calmamos nuestra adolescente ansiedad participativa".

Bueno, ya lo dije, pero lo reitero: o discutimos el "procedimiento" ("cuánta" discusión pública sobre un tema relevante) o discutimos el "contenido" (qué ley se decide).

Ahora, objetar el "procedimiento" ("no hubo debate amplio, robusto, desinhibido", "se nos ríen en la cara" "se creen que sólo usamos pantalones cortos" ) porque el "contenido" difiere del que quisiera que fuera, es confundir las dos cosas.

Si la deliberación es valiosa, no debería dejar de serlo sólo porque no se decide lo que a mí me gusta.

pd: Todos tenemos muchas dificultades "expresivas", y está fenómeno pedirle una y mil aclaraciones (y rectificaciones) al Gobierno.
Pero la Sra. Herrera de Noble también debería empezar a darlas.
Por empezar, que nos aclare de dónde salieron, quiénes son y cómo adoptó (o debería decir, mejor, se "apropió"?)a quienes figuran legalmente como sus hijos.

rg dijo...

la logia: pero un acto de soberania ceder a telefonica? matar a clarin para levantar a telecom?? soberania?? si les interesa la soberania, repito, estan a un paso de que se apruebe una ley con el consenso de toda la izquierda. basta que rompan su compromiso con la telefonica. que lo hagan o no no depende de clarin, depende de su propia voluntad, pura y exclusivamente de ello, pura y exclusivamente.

carlos. primero, para muchos de los que estamos aca, contenido esta conectado con procedimiento: si la ley la escribis con los billetes de telecom sobre la mesa, seguro que te sale torcida para telecom; si la haces sentado con el jefe de clarin, idem. si la abris a la discusion publica, puede salir otra cosa, sobre todo si te tomas las asambleas honestamente, y no como un pasatiempo para divertir a los chicos antes de que vengan los grandes y arreglen las cosas en serio

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

A mí me parece que la honestidad la ponemos en juego en forma permanente. Me parece también que una norma que es 90 por ciento "con criterios progresistas consensuados" (ponga usted el número, pero en todo caso, no baja del 70 por ciento) no puede "horrorizar" a ningún progresista.
Porque allí también hay una posición soberbia. Es creer que los progresistas que creemos en la ley somos idiotas útiles. Que no nos damos cuenta de la realidad. Y no, señor. Percibimos la complejidad de la realidad pero hacemos una opción política, poniendo en juego nuestra honestidad, para respaldar lo que nos parece mejor para nosotros y nuestros hijos.
Saludos

Ramiro dijo...

Pero Nicolás, Logia...

Nicolás, vos pertecenes al espacio de Sabatella, crítico de K en muchos temas, ¿o no? Logia, vos parecés estar en el grupo de gente que quiere una nueva ley YA, postura que interpreto como entendible a la luz de la historia de la radiodifusión en la Argentina.

Ahora, yo también quiero una nueva ley, una ley que se parecería bastante a la que está en discusión en el Parlamento (¿70%?, como dice Nicolás), pero exijo que se modifiquen ciertas cuestiones como la dependencia del Ejecutivo de la autoridad de aplicación, la dependencia del Ejecutivo de los directores de los medios públicos, la falta de regulación sobre distribución de publicidad oficial y subsidios y la apertura a las telefónicas.

Mientras estamos discutiendo la ley, ¿no les parece legítimo (y medio obligatorio, desde una posición progresista) plantear estos cuestionamientos? Si el compromiso del Gobierno es con un nuevo multimedios amigo y no con el pluralismo que reclama, ¿no corresponde reevaluar la ley? Si el Gobierno no cede en estos puntos, ¿no revela su compromiso real, más allá de lo declamado?

Si la ley sale como está, ¿cómo van a justificar las concentraciones que se van a dar con las telefónicas? ¿Cómo van a justificar la continuidad de los mecanismos de presión en manos del Gobierno?

¿Por qué no pensamos en que incluso gente como Martin Becerra, cercano a los 21 puntos y a muchos de los que pusieron las puntas y las comas en la ley, marcan deficiencias que merecerían discutirse?

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1171700

¿Qué clases de compromisos ajenos están dispuestos a sostener hasta las últimas consecuencias?

Si creen que una nueva concentración pero en otros actores es mejor que lo que hay, explíquenlo, explicítenlo, y cuéntenos porque no están dispuestos a dar aunque sea la batalla discursiva mientras la ley está en formación.

Se los pregunto ahora, porque es el momento de debatirlo.

Saludos.

rg dijo...

pero insisto: si discutimos la ley de educacion publica, y el gobierno retoma mucho de lo que consensuamos en los -digamos- 528 puntos de la coalicion educativa, menos uno: ARANCELAMIENTO, le digo que no toda la vida, aunque estemos de acuerdo en el 99 por ciento restante (que aca tampoco es el caso).

Anónimo dijo...

La Logia 'Hay que prestar atención a la letra chica, pero también hay que alejarse y ver el escenario en perspectiva' SUPONGAMOS que estamos de acuerdo en que este gobierno es progresista, democrático y demás calificativos nobles, VEAMOS en perspectiva no la letra chica, tooodo el escenario...TE IMAGINAS LO QUE PODRÍA PASAR CUANDO ASUMA OTRO GOBIERNO pero menos de centro, menos bueno que este, con gente corrupta? ¿ésta ley sería tan buena si cayera su aplicación en manos de personas no tan honestas como las que hoy nos gobiernan?
MARI.

rg dijo...

excelente Mari (AG), hay que pensar las reglas que hacemos hoy para el futuro, asumiendo que los que vienen maniana no van a ser tan excelentes y honestos como los que estan hoy. totalmente de acuerdo

El Cordobés dijo...

Je, no esperaba otra cosa.

Consecuente lo suyo, Gargarella.

Espero verlo esta noche en A Dos Voces, mañana en El Juego Limpio... etc. etc. etc....

rg dijo...

vos cordobes, en cambio, siempre firme con telefonica y la barrick gold! y viva la patria

topo dijo...

Hace unas semanas medios corporativos -que no son todos los medios- y políticos afines gritaban al unísono que eran necesarias muchas -decenas decían- de audiencias públicas.
Ayer se realizó la primera y no concurrió prácticamente ningún legislador de la oposición -salvo los bloques progresistas- y con excepción de canal 7, los canales de televisión no transmitieron nada del evento. Hoy en Clarín no hay prácticamente ninguna mención a los discursos que están de acuerdo con el proyecto, más bien se recortaron e interpretaron estas opiniones con absoluta discrecionalidad y temeraria mala fe. Lo que sí Clarín publicó es la nota de de opinión R.G.
Mi pregunta es: realmente querían escuchar voces de la sociedad que opinaran sobre el proyecto?
O es más bien que lo que pretenden -lisa y llanamente- es que la ley no sea tratada ni hoy ni nunca....
Creo que más bien se trata de esto último. Pero por sobre todo, lo que se pretende es seguir escuchando y difundiendo la opinión de aquellos que nunca en su vida estarán de acuerdo en democratizar la palabra en los medios de comunicación. Sinceramente lamento decirlo, pero Gargarella en este caso les hizo el juego a estos señores…no sin dejar de agregar un tono crispado(tal vez para demostrar que esta cualidad no sólo propia del Gobierno) y preocupantemente autoritario...
Hace meses que muchos venimos discutiendo el proyecto, lástima algunos recién ahora se percaten de ello…
Espero que la ley sea mejorada y termine por ser aprobada. Guste o no, -y aunque suene maniqueo- es ahora o nunca.

rg dijo...

topo
1) insisto: el gobierno tiene en su mano la llave de la aprobacion, con independencia total de la coalicion destituyente: si quiere aprobar una ley progresista, le recontra-sobran los votos. Pasa que no lo quiere hacer, y por eso nos dice, con vos, es ahora o nunca. Yo digo ahora, con las reformas que debe hacer, y que puede hacer, y que le darian gloria en vez de darnos mas oprobio.
2) las audiencias publicas: participas de la idea de audiencias como catarsis para adolescentes ansiosos. Ni yo ni nadie quiere la audiencia para hacer que juega a que participa en politica, mientras los otros deciden. Pensa en las audiencias que organizo la corte en torno al riachuelo: picolotti presentaba
un proyecto de saneamiento, hablaban los tecnicos de la uba y le demostraban por que era ridiculo, ella volvia a presentar otro. De eso se trata, no de que te inviten a comer papas fritas mientras los grandes (grupos) deciden

El Cordobés dijo...

No te calentés, topo.

Estos muchachos están viendo quien gana el campeonato mundial de voluntarismo.

Hasta anoche, Claudio Lozano y Y Pino Solanas lideraban cómodos.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Estimado: Tampoco es el caso de esta ley porque no hay ninguna cuestión clave en la que la situación que se propone sea peor que la actual. Yo no la veo, por lo menos. Entonces ¿qué discutimos?
Saludos

Ramiro dijo...

Nicolás, hay cosas que pueden no ser peores, pero tampoco son mucho mejores. Pero no caigamos en comparaciones que enfrentan lo malo con algo peor. Vos preguntás que discutimos. Bueno, yo propongo discutir:

1. La autoridad de aplicación dependiente del Ejecutivo.

2. Las autoridades de los medios públicos dependientes del Ejecutivo.

3. El abrirle las puertas a las telefónicas al negocio de la radiodifusión.

4. El silencio sobre mecanismos de transferencias de recursos (subsisdios y publicidad oficial, por ejemplo).

Discutamos.

El Cordobés dijo...

Ramiro:

1) 1. La autoridad de aplicación dependiente del Ejecutivo.

Sabías que hoy la autoridad de aplicación es el COMFER?.
Sabías que el COMFER depende pura y exclusivamente del Poder Ejecutivo?
Sabías que el poder de decisorio del COMFER hoy es discrecional?
Sabías que en el COMFER no hay ninguna representación de la oposición?
Sabías que el COMFER nació como una intervención de la dictadura para manejar a su antojo el tema medios?
Sabías que en cualquier país "serio" las autoridades de aplicación tienen una mayoría de integrantes afines al oficialismo de turno, acompañados por las minorías respectivas?

No te parece que la propuesta actual es un enorme paso a favor con relación a la autoridad de aplicación?

Puede mejorarse? Seguramente.

Puede ser perfecta? Sí, para los que creen que este no es el momento, que el parlamento no es representativo, que es un ataque a la libertad de expresión, etc. etc. etc....

Ramiro dijo...

Cordobes, gracias por anoticiarme de la maldad del esquema vigente.

De todas formas, sabía todo lo que decís, aunque te equivocás en el último punto respecto de cómo son las autoridades de aplicación en otros paises. Actualmente hay dos tendencias a nivel mundial. Copio algo de un paper que encontre que me parece resumen bastante las tendencias a nivel mundial.

"Good governance involves transparent arrangements for accountability and fairness. While decisions on spectrum allocation (among uses) and assignment (to individual users) inevitably reflect public
policy objectives, government or political interference in detailed decisions, such as which firm
should receive a particular licence, should be avoided. The reward for such forbearance is enhanced investor confidence and, ultimately, more and better services for end-users. Whether an independentagency or a government body is better for spectrum regulation will depend on particular circumstances. In some countries, agencies may be more susceptible to capture by special interests; in others, governments. It is therefore difficult to propose a single rule."

Este párrafo dice que entre un esquema de regulador dentro del Gobierno (en nuestro caso, hasta con mayoría del Ejecutivo) y otro independiente, con un ente autónomo, depende de cada país determinar cual modelo garantiza mayor independencia. Y culmina diciendo: "En algunos países, las agencias [independientes] pueden ser captadas por intereses especiales más fácilmente que el Gobierno, en otros, el Gobierno [es el que es cooptado]".

Ahora bien, teniendo en cuenta la concentración de poder en el Presidente que nuestro esquema institucional consagra, ¿no parece lógico quitar la autoridad de aplicación del Ejecutivo si se quiere eliminar mecanismos de presión a medios?

Y con respecto al ENORME paso que decís significa: cierto, el COMFER deja de ser unipersonal, y hay representación de la oposición. Si comparamos, es mejor. Pero tiene mayoría automática del Ejecutivo. Así que lo que el Gobierno propone es un poco más de control, nada más. Nada de independencia, nada...

Repito, si se quiere...

Hugo dijo...

Y por qué no un órgano de control en el ámbito del Poder Legislativo? Así no tenés el problema de la discrecionalidad del presidente ni de la cooptación de un organismo "independiente". Se puede hacer algo así en Argentina? Desconozco suficiente de derecho constitucional argentino como para ignorar la respuesta...

Anónimo dijo...

Situacion imaginaria:

orate de clarin (primero leyo lo que opina Gargarella, vio que le sirve en el juego y lo invita a publicar):- Roberto quiero una nota tuya para mañana ( asi adoctrinas un poco a los intelectualitos bloguers que entre todos tienen algo de peso mediatico)

Gargarella: (piensa 5 segundos, sabe que le hace el juego a clarin mas alla de que no le simpatice, PERO LE CIERRA LA IDEA): bueno ok pero pongo lo que quiero!!

orate de Clarin: Si claro

Gargarella: Se pone a escribir con la esperanza de CRECER PROFESIONALMENTE...

Bien Roberto!

(es malaonda pero me venis defraudando seguido con determinados actos y principalmente modos de responder)

pd: no me pongas bueno no me leas, no esperes nada de mi, y esas respuestas de adolescente acido en lo posible.
Saludos

Sergio

La Logia dijo...

Bueno, me perdí de una vasta discusión en los comentarios, asi que voy a responder en líneas generales algunas cosas. En primer lugar, repito, las objeciones y los argumentos que planteás, Roberto, son muy razonables y deben ser atendidos, muy especialmente aquel que impugna el ingreso de las telefónicas, que puede compararse a la aprobación de la fusión entre multicanal y cablevisión. Si esta ley no es aprobada por no atender el tipo de razones que esgrimís, Roberto, sería sumamente doloroso para todos.
Dicho esto, la ley debería aprobarse con esta composición legislativa ya que difícilmente la relación de fuerzas después de diciembre sea favorable. Ojalá los que deciden tengan en cuenta estos planteos. Hoy, quizás salga, el año que viene, no. Debe aprobarse, digo, porque significa dotar al Estado de herramientas de intervención legítimas. Hay una discusión velada e inconfesable que dan actores de la derecha conservadora vinculada al rol del Estado y que permea el debate actual en torno a la ley de medios.
Por último, independientemente de cómo elijamos calificar al gobierno nacional, quizás haya que plantearse sostener algunas cosas frente a la ola reformista de derecha que todos avizoramos, e incluso buscar coincidencias respecto de una agenda alternativa a la que, en no mucho tiempo, será hegemónica.

Anónimo dijo...

No de de donde sacaron que la ley puede crear un nuevo monopolio, esta vez de las telefónicas.

La ley excluye claramente a las empresas de servicios públicos de tener canales.

Lo que si permite, en cambio, es que den servicios de cable (algo absolutamente lógico, ya que no tiene sentido tres cableados cuando puede haber uno). Pero una cosa es el soporte y otra cosa son los canales.

De hecho la ley obligaría a telefónica a desprenderse de telefé. Para ser una ley que, supuestamente, beneficia a las telefónicas es muy extraño como estas reaccionan. Lean aquí: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1172783

juancho

rg dijo...

sergio, la logia, me parece que lo que esta en juego es discutir que hacemos, desde una posicion progresista, si vemos problemas en el proyecto, y vemos que hay la fuerza necesaria para empujar cambios, y que dando un pasito (incluir cambios como los que pido y pide la izquierda en el congreso), la ley estaria muy bien, pero asi no. Para uds. pareciera que la cosa es someterse a los poderes de facto "no, ya esta, no hay nada que hacer. " Y no es asi. El gobierno puede hacer esos dos cambios, que le pide lozano, pino, lo sugiere el mismo wainfeld hoy. Por que no vamos a poner la energia en eso? por que vamos a aceptar que el unico camino es el que propone el gobierno? tiene a su alcance una ley excelente, y puede introducir los cambios para hacerlo, que transformen una ley jodida en una ley muy buena. Si no lo hace no es porque se lo impide la coalicion destituyente, sino porque no quiere. Por que vamos a ser nosotros los que avalemos eso? Es el momento de la negociacion-discusion, el momento para presionar por los cambios, no para someterse a las presiones del poder establecido, sea clarin o el gobierno.

Anónimo dijo...

Roberto,
Aca tenes algunas respuestas a tus preguntas.
Si querés le sacamos las ironías para no herir suceptibilidades. Fijate que en los comentarios hay más data.
abrazo
Martín

Tomás V. dijo...

Gargarella, para algunos cuando el gobierno a sabiendas de su mayoría (legítimamente ganada en legítimos actos eleccionarios) omite la búsqueda de consenso para aprobar una ley se lo acusa de autoritario. Ahora dicen que cuando las busca también es autoritario. Realmente increíble.
Pero también -esos mismos- dicen que cuando el gobierno no llama a audiencias es autoritario, y ahora dicen que cuando las llama -y se escuchan voces que los respaldan- también es autoritario precisamente por eso mismo.
Tal vez lo que debería hacer el oficialismo es lo siguiente: presentar proyectos, invitar a los opositores a criticarlos y finalmente votar en contra. Así, les quitaría a medios como Clarín y políticos como Carrió o Morales la oportunidad de compararlo con cualquier gobierno dictatorial como el de Franco o Mussolini (ver nota de clarín del domingo al respecto).
Insisto, escribir en Clarín esa nota de opinión es hacerle el caldo gordo al multimedio.
Para peor, en tu blog decís que el gobierno debiera procurar la aprobación de ley ahora “con las reformas que debe hacer, y que puede hacer, y que le darían gloria en vez de darnos mas oprobio”. Sin embargo, este feliz comentario no es mencionado en la nota, esto – a mi modesto modo de ver- empeora las cosas.
Supongo que no habrás sido censurado –aunque no me asombraría si ello hubiera sucedido-, como si está ocurriendo con aquellas voces que dentro del gran multimedio argentino se atreven a defender el proyecto. A nadie puede extrañarle esto, son los mismos que el 27 de julio de 2002 publicaron la tapa de diario más siniestra que recuerde. Como bien sabés, el respeto por la libertad de expresión no sólo le es demandable al Estado. Tampoco decís nada al respecto. Sobre esto no juzgas.

Sin embargo, lo que más me preocupa es tu posición sobre las audiencias que están sucediendo y aquellos foros que ya sucedieron. El ninguneo es un punto.
Ni los foros ni las audiencias de estos días fueron para catarsis adolescente ansiosos. Se trató de instancias donde quienes están a favor de una ley tuvieron la oportunidad de expresar su parecer. El cual obviamente no compartís, pero descalificaste y erraste. Para hacer semejante calificación de Hugo Yasky –entre muchísimos otros- tendrías que mostrar muchos más pergaminos en materia de democratizar espacios y palabras.

Otro punto, es el análisis a crítico de los argumentos cuestionadores del proyecto, porque aquellos pedirán miles de audiencias públicas si con ello se logra obstruir la ley- debido a que representan descaradamente desvergonzadamente intereses distintos de los que invocan. ufanado de de defender la libertad de expresión, lo que no dicen es que están protegiendo negocios a cambio de buena prensa. No les importa nada hacer audiencias, la participación que imaginas nunca las va a organizar este congreso. Nunca existieron, tampoco cuando los que ahora son oposición fueron gobierno. Decís “ni yo ni nadie quiere la audiencia para hacer que juega a que participa en política, mientras los otros deciden”, bueno Gargarella acá no descubriste nada…
En todas las audiencias públicas –incluidas las de la Corte- no deciden quienes participan, tampoco están para ello. Sobre las decisiones de la Corte también pesarán otros factores –además de las voces- de quienes exponen en una audiencia.
Decís que lo importante es que no “te inviten a comer papas fritas mientras los grandes (grupos) deciden”. Acá va el final, los grandes grupos ya decidieron: se oponen a la nueva ley de medios, las papas que engordan su guiso las pusiste vos con el artículo en Clarín.

Hugo dijo...

27 de julio de 2002?

Anónimo dijo...

Tomas V.
Me parece que no entendés al género de ciencia-ficción.
Vos te lo perdés.

Anónimo dijo...

rg, sobre el fallo sudafricano que citas: la constitucion de Sudafrica exige que el Parlamento facilite la participacion publica en el proceso legislativo. en Argentina bien sabes que el pueblo no delibera ni gobierna sino a traves de sus representantes y no hay ninguna clausula que exija participacion publica o audiencias y demas, y sin embargo el gobierno las esta llevando adelante.

si a vos no te gusta y te parece antidemocratico que un juez despues no tenga ningun sosten constitucional para declarar invalida la ley porque opina que faltaba darle el microfono al enesimo filibustero, reforma la constitucion nacional, pero no inventes inconstitucionalidades sobre la base de una "maravillosa sentencia" que dicho sea de paso favorecio a grupos antiabortistas.

en cuanto a que el oficialismo "bloquea ilegalmente la discusión ... en Comisiones que legítimamente se lo reclaman", podrias decir en concreto que comisiones han reclamado (formalmente y no vociferando en los medios) que se las incluya en la discusion? gracias de antemano.