15 ago. 2015

Algo de cine 2: Puccio y... la etapa burguesa del "nuevo cine argentino"?

En tiempos en que Pablo Trapero y Adrián Caetano -los dos grandes directores del nuevo cine argentino- han dirigido, casi al unísono, uno una película y otro una miniserie sobre el mismo tema -el temible clan Puccio- la pregunta es (más que: cómo se explica esta coincidencia?): cómo puede ser que aquellos dos grandes cineastas, que rompieron con el soporífero y pretencioso cine que dominaba en el país, antes de su llegada, hayan elegido semejante tema? Justamente ellos, que en sus obras anteriores tomaron una y otra vez el punto de vista de los más postergados de todos, en sus formas más diversas (Trapero y los desplazados por el mercado laboral, en Mundo Grúa; Trapero y los escalones más bajos de la policía, en La Bonaerense; Trapero y los miserables, en Elefante Blanco; Trapero y las presas, en Leonera; Caetano y los pibes del barrio, en Pizza, Birra y Faso; Caetano y los inmigrantes de países limítrofes, en Bolivia; Caetano y los desaparecidos, en Crónica de una fuga; Caetano y los presos, en Tumberos)?

Por supuesto, quién lo duda, el tema es bien interesante (para quienes no lo conocen: familia sanisidrense, ultracristiana, involucrada en el secuestro y muerte de empresarios ricos, post-dictadura). Por supuesto, no harían nada bien en hacer girar sus películas siempre sobre lo mismo (pero nótese que no lo habían hecho, aunque el punto de vista -desde abajo- tendía a ser el mismo). Pero, más allá de lo obvio -se señala a los ricos y cristianos, se los compromete con la dictadura- se trata de un tema que interpela sobre todo a las familias burguesas que se preguntan "cómo pudieron hacerlo," para encontrar inmediatamente sosiego ("qué buenos que somos nosotros"). Me hago esta pregunta con sorpresa, sin mala leche, y más allá del resultado de los respectivos productos (la película de Trapero se estrenó, y vale la pena verla aunque diste de ser lo mejor que hizo; la miniserie de Caetano está por estrenarse).

 

15 comentarios:

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Suele ser muy pobre el análisis cinematográfico cuando está atravesado por la "moralina". Como si te dijera: "¡Qué horror, Dostoievski, mostrándonos a un joven que asesina una viejecita!".
Es como si sintieras la necesidad de mostrar cierta "superioridad moral" todo el tiempo.

Ulrich dijo...

No la ví todavía, pero no me parece inconsistente. Es un episodio nacional que bien ilustra el malestar en nuestra cultura, no precisamente ahora, pero sí de un matón de los escuadrones de la muerte (creo que Arquímedes era tacuara, no?), que no encontró dificultad en camuflarse entre la sociedad respetable según los usos de la época. Y que en escala micro continuó lo que venía haciéndose antes a gran escala. No es actual como Carancho o Leonera, pero sí me parece que es un tema que apunta a ese desajuste que tiene esta sociedad violenta y esquizoide.

rg dijo...

Rodrigo, la pelicula no viene con moralina (tampoco lo que me interesa decir de ella). si me pregunto por el cambio de punto de vista de los autores, que fue siempre el mismo, hasta esta vez.
ulrich, lo mismo. lo que me llama la atención es el punto de vista que cambia. pero no me parecen, ellos, los directores, jodidos, ni vendidos, ni tocando temas anodinos o bobos.

Anónimo dijo...

Roberto:
Todo punto de vista es "vista desde un punto", y si bien por un punto pasan infinitas rectas, es dificil (y hasta no saludable) mantener siempre la misma perspectiva. El artista necesita explorar otros espacios, temas y lenguajes. Todos los grandes artistas (Goya, Picasso, Buñuel, etc.) pasaron por diversas estapas, algunas mejores otras peores (segun el gusto), pero lo creo inevitable y necesario. No vi la pelicula aun, pero a priori parece un tema interesante para tratar, de gran complejidad psicologica (toda doble vida lo es). Verlo como un simple "aburguesamiento" solo porque cambia la clase social de los protagonista me parece una critica exagerada, lo digo como comente sin haberla visto. Salutti
jORGE
P.S. tampoco es que Caetano y Trapero sean Uhhhh, son buenos, punto.

Anónimo dijo...

Yo percibí más una crítica a la letalidad del capitalismo que una asunción de esa mirada como propia. Muy por el contrario, entiendo que la película cuestiona de modo radical no solo a ese sector aspiracional de la clase media sino a las propias víctimas de esa violencia retroalimentada (clases altas). Una de las cosas que más me chocó y eso lo comparto, es una cierta asimilación entre desaparición forzada dictatorial y los secuestros perpetrados por Puccio con la connivencia de esas estrucruras. La escena inicial parece ir por ese sendero y allí sí que no estoy de acuerdo. Pero entiendo que esa imagen puede ser objeto de más lecturas...

rg dijo...

pero por supuesto que hace una crítica fuerte a puccio y cia. pero eso es demasiado fácil¡ cualquier sujeto de clase media alta reaccionaría con el mismo horror ante el "monstruo". pero eso no es interesante, justamente por eso.
más interesante sería indagar, por ejemplo, los modos en que la esposa o alguna de sus hijas naturalizan y normalizan ese mundo de horror. en todo caso, insisto, me llama la atención el punto de vista

Anónimo dijo...

No ví la película ni la miniserie, sólo lo podré hacer cuando aparezca versión con subtítulos.
Pero creo que lo interesante de todo esto es que no se trata a los Puccio como los "monstruos" que nos tranquilizan la conciencia por efecto del contraste moral. Al contrario.
Creo que interpela lo que hay detrás de esa "normalidad burguesa", la naturalización del horror, la banalización del mal en escala San Isidro. Es eso lo que incomoda, o lo que debería, que no estemos tan lejos de los demonios, que seamos mayormente como ellos, o ellos como nosotros. Que no tengamos ninguna posibilidad de ampararnos en la "otredad" de los causantes del horror.

Por las entrevistas que he leído, justamente ponen el foco en que hubo un contexto en que eso fue posible, y que nadie tiene derecho a mirar para otro lado. Hay un puente interesante: uno de los inicia su obra con las imágenes de Alfonsín anunciando la formación de la CONADEP o recibiendo el informe. Muestra un clima de época, en que lo normal comenzaba a cuestionarse. Creo que también muestra uno de los fracasos culturales más profundos y persistentes del Juicio a las Juntas, que fue la demonización de los militares como si hubieran venido de otra galaxia, y no hubieran sido una expresión de una sociedad en la que la violencia y la muerte eran formas aceptadas de la política y el poder.

Humilde opinión...
Lucas G.

rg dijo...

hola Lucas, pero mirá la peli y fijate si pensás así todavía. a mí me pareció problemático, también, porque puccio es monstruoso en el sentido que nadie de los que vemos la peli podemos identificarnos con él. y el "garca" de san isidro, digamos, puede irse a dormir tranquilo (aunque en su vida cotidiana sea un sátrapa estafador) diciendo "qué horror esta gente, cómo puede ser," escandalizado. pero mirala y decime, creo realmente que es como te digo. muy difícil que alguien se pueda identificar con lo que ve

CH dijo...

Les recomiendo que vean la peli "Ex-Machina", a modo de ejemplo, y piensen en la crítica de rg sobre el punto de vista. Mi intuición es que sin una explicación al por qué del punto de vista electo por Trapero y Caetano, una narración desde la perspectiva de la esposa o las hijas la haría una mejor película, más interesante.

julieta eme dijo...

acá hay algo sobre el punto de vista. aún no vi la peli.

"Si el cine es el arte del punto de vista y ahí se juegan la política y la emoción de una película, justo ahí Trapero se muestra errático e impreciso. El Clan parece amarrarse al personaje de Alejandro, el hijo, pero sus motivos son difusos y su sometimiento inerte apenas despierta una débil curiosidad y ninguna pasión. Esa falta de eje se hace notar en la textura deshilachada de la exposición cronológica, con sus avances y retrocesos antojadizos, en la sucesión indiferente de secuestros y muertes, y en la confusión espacial y temporal de la escena clave del operativo policial. Sin punto de vista, el texto boya en la nada".

rg dijo...

gracias Julieta

Anónimo dijo...

Hola Julieta Eme. ¿Dónde salió publicada esa nota? Me interesa mucho. Si pudieras adjuntar link te lo agradecería.
Gracias. Martin

julieta eme dijo...

acá:

http://tallerlaotra.blogspot.com.ar/2015/08/el-clan-arquimedes-argento-casado-y-con.html

Oscar Cuervo dijo...

Caetano no hizo la miniserie sobre los Puccio, la hizo Luis Ortega.

julieta eme dijo...

vi la película EX MACHINA, muy buena.