29 jun. 2008

Desobediencia democrática

El pasado miércoles fui a la conferencia de Robert "Bo" Burt y Daniel Markovits en esta serie de eventos que anunciamos. Burt, como siempre, resultó muy agradable y muy interesante hablando de un tema en alza y candente en nuestra sociedad: casamiento de personas del mismo sexo. Ya conocido, el Alexander Bickel Professor de la Escuela de Derecho de Yale, publicó un muy buen libro que tiene traducción local, Constitución y Conflicto (Eudeba), del que hemos hablado en este espacio y es más que recomendable su artículo (acá) de un pasado SELA, entre otro material, estos dos, me parecen interesantísima bibliografía para leer sobre Poder Judicial y especialmente sobre los posibles roles de las Cortes Supremas.

Lo nuevo, lo nuevo, lo nuevo fue Daniel Markovits que presentó un ensayo sobre "Desobediencia Democrática". Al final de su presentación, hubo un interesantísimo debate y el conferencista presentó, un poco, su perspectiva, su opinión de observador externo, lejano, sobre el conflicto gobierno-campo, principalmente, (re)construido (y mediatizado) por los diarios internacionales, pero haciendo algunos comentarios sobre cómo encajaba esa situación y los diferentes actores en su teoría.

Hoy domingo, en esa línea, me parece que Markovits resume algunas ideas, que ya adelantó el pasado miércoles, en esta mini-entrevista de Perfil. Gran cómico, Markovits se especializó en su pre-grado (college) en matemática, complementándolo con un Master en Econometría y Matemática Económica en LSE y un Doctorado en Filosofía nada más que en Oxford, recién después fue a Yale para estudiar Derecho. Además de un muy buen orador y muy ocurrente en sus respuestas, Markovitz parece ser una joven (y alta) promesa (esto último dado que mide como dos metros y algo).

Recuerden, mañana, Lunes 30 de Junio, Owen Fiss (ver más abajo). Pasado y traspasado, la dupla Siegel-Post/ Post-Siegel. ¡Últimos avisos!

6 comentarios:

sl dijo...

Es muy interesante el paper, al construir una teoría republicana de la desobediencia civil, tomando como analogía la teoría de Ely sobre el uso democrático del judicial review. Ahora bien, creo que Markovitz pone demasiado énfasis en lo que el llama las prácticas "inerciales" de las democracias. Con ello hace alusión a las políticas que con el paso del tiempo pierden sustento mayoritario, y que no pueden ser revisadas debido a obstáculos de acceso a los canales de agregación de preferencias y representación política, y a los mecanismos de bloqueo entre ramas de gobierno.

El énfasis en la inercia se entiende porque la teoría pretende justificar la desobediencia política "dentro de un régimen democrático", pero creo que el caso de las retenciones no encaja dentro de ese esquema justificatorio. Acá hay una violación flagrante del procedimiento democrático, sin más. No es una política que ha perdido vigencia con el paso del tiempo, es lisa y llanamente una decisión violataria de los procedimientos tomada por una autoridad que no cuenta con el respaldo mayoritario de la población (46% no es 51%).

Fuera de eso, estoy de acuerdo con esta frase: "The justification for democratic disobedience against a policy expires if the disobedience successfully triggers a political reengagement with the policy it protests against, including one in which the sovereign reaffirms this policy".

Pero... solo si hay debate y respeto a las posiciones de la oposición. Y respeto significa: oír sus argumentos, esforzarse por responder a cada uno de ellos, abstenerse de la ironía y la burla, y argumentar. saludos!

sl dijo...

Desde luego, entiendo que el paper de Markovitz es una teoría general de la desobediencia civil en un régimen democrático. El post de arriba simplemente reflexionaba sobre su aplicación a la realidad argentina.

Lucas A. dijo...

Coincidimos. Como vos comentás, Markovits hizo ese énfasis especial. Remarcó bien la presencia de una situación de inercias en la misma conferencia. Es como si la hubieses escuchado. De hecho, lo comentó, muy brevemente, en perspectiva comparada analizando, nuevamente digo muy superficialmente, los sistemas institucionales posibles de una democracia, parlamentaria o presidencial (no mencionó mucho esta opción, y no hizo un análisis detallado tampoco, pero lo dio por entendido). Comentó, sobre todo, el caso parlamentario, estimo, porque vivió muchos años en inglaterra, pero lo que mencionó fue los incetivos para convencer a las minorías necesarias en un parlamento para el gobierno.

Lamentablemente, tal vez mi post, ahora veo, es muy optimista al decir que la nota de perfil refleja un poco lo que piensa. Lo hace, pero en la exposición Markovits ofrecía una fuerte y más robusta explicación sobre las razones detrás de sus ideas.

Lamentablemente, en una parte, si no entendí mal, me parece que dijo que él, personalmente, estaba más por la desobediencia justificada desde una teoría liberal, no tanto desde una teoría republicana, aunque como el mismo desarrolla le parece que la teoría de la desobediencia democrática ayuda en muchos aspectos que la teoría liberal no puede, aunque no funciona para justificar y, sobre todo, para explicar ciertos casos.

Lo bueno de estos nuevos autores, es que no hay tanto contexto de autor, al haber leído a DMarkovits por primera vez (que recuerde), uno está más desprejuiciado de lo que puede el autor o no pensar, y las ideas se presentan con menos (del mundo teórico del) autor, (un poco más) por sí mismas

Sigamos,
Lucas.

rg dijo...

lucas, contate /o postea/ como fue lo de fiss hoy, dale (yo estoy en madrid, con pettit, si puedo despues posteo algunas anecdotas)

Lucas A. dijo...

Uh, pero decile que esa idea del Banco Central suya, se patentó como la "Gran Pettit" y es famosa en las discusiones locales con proyección internacional (Giane es Uruguaya y la presenció).

Mañana sale algo, temprano. Uuhh, Madrid.
Salud! Sigamos,
Lucas

sl dijo...

Gracias por la respuesta Lucas. Es interesante una parte del paper que dice que la desobediencia civil tiende a estar más justificada en sistemas de frenos y contrapesos con muchos puntos de vetos que en regímenes parlamentarios de corte mayoritarista (como el Reino Unido). Esta claro por qué: porque en el primero la reforma al statu quo requiere normalmente una coalición supermayoritaria, con lo cual una minoría puede prevalecer frente a una mayoría.
Creo, en cualquier caso que muchas "inercias" del sistema en nuestros países son "omisivas". La resistencia a las políticas inerciales de las que habla Markovitz implican resistencia a políticas que exigen "hacer" algo (ej. leva forzosa para ir a la guerra), no a abstenciones irresponsables del gobierno. Yo me pregunto ¿cómo resistir una omisión indebida? ¿Qué características debe tener esa omisión para que justifique la desobediencia civil? Como resulta conceptualmente imposible resistir una omisión, ¿se justifica la desobediencia civil de otras decisiones políticas en "sustitución" de la omisión?
Son preguntas que me hago. Un abrzo