27 sep. 2011

Pavarini

Massimo Pavarini, crítico radical del pensamiento criminológico prevalente, acá

7 comentarios:

sl dijo...

Yo comparto mucho lo que dice. Pero el estado tiene que tener en sus manos el poder de sancionar, de algún modo, a quien quebranta la ley democrática. Y a quien quebrantas las normas más básicas, que tienen que ver con la dignidad e integridad de otras personas, deben aplicárseles sanciones de algún tipo. El estado tiene, entre sus notas principales, el poder exclusivo de sancionar, bajo amenaza del uso de la fuerza pública. Y el estado democrático liberal debe tener el poder de sancionar de algún modo, aun cuando podamos discutir si la sanción debe ser la cárcel o algún otro medio de sanción. No está en juego la reducción de la criminalidad. Está en juego la capacidad simbólica del estado para decirle a la víctima que no tiene derecho a vengarse.

Eduardo dijo...

Bueno, lástima que no le preguntaron sobre la tendencia a la expansión del Derecho Penal en materia de crímenes de lesa humanidad. Hubiera sido interesante.

Anónimo dijo...

"Está en juego la capacidad simbólica del estado para decirle a la víctima que no tiene derecho a vengarse".
Claro, entonces se venga el estado en nombre propio o en representación de la víctima.
Un estado democrático deja de ser tal cuando coloca a la venganza en ese sitial.
Muy hegeliano lo suyo...

Anónimo dijo...

Leyendo las tasas de robo en los Indicadores Internacionales para el Desarrollo Humano, uno constata que de los veinte primeros países de la lista con menor cantidad de crímenes sobre la propiedad que involucra el uso de violencia o amenaza de violencia, incluyendo atracos, tirones de bolsos y robo con violencia, expresado por cada 100.000 personas, por lo menos diez de ellos están compuestos mayoritariamente por población musulmana (Brunei Darussalam, Egipto, Turkmenistán, Tayikistán, Siria, Líbano, Albania, Azerbaiyán, Sudán, Chipre y Omán). ¿Es tan sólo una casualidad que tener leyes más duras en contra de los robos y los atracos disminuye la tasa de robos y/o atracos? No es una casualidad. El derecho penal es efectivo. ¿Significa esto que hemos de preferir un derecho penal tal como es concebido en estos países a un derecho penal garantista? No, de ninguna manera. Ahora, que Pavarini no nos venga a decir que “nosotros sabemos que la criminalización no puede tener ningún éxito en reducir la criminalidad, esto es una coincidencia de todos los investigadores del mundo. En ese sentido, la pena no es útil. La criminalidad, si existe como noción, no se reduce a través del derecho penal”. Me parece perfecto que Pavarini no esté de acuerdo con la utilización del derecho penal para reducir la criminalidad. Pero que no construya para esto un argumento científico absolutamente infundado.
Mauricio

sl dijo...

Hegeliano? No sé bien a qué te referís (hegel escribió tantas cosas...). Por supuesto que sí, el estado sustituye a la venganza privada, pero eso no significa que el resorte a través del cual la sustituya involucre medidas vengativas que inflijan extremo dolor. Sólo significa que la sustituye, y sólo porque la sustituye, entonces la venganza privada está prohibida.
Prefiero un estado castigador a un mundo prepolítico en el que predomina la ley del más fuerte, aunque también prefiero un estado que administra sanciones más leves, pero igual de sustitutivas de la venganza privada, a un estado castigador.

PIC dijo...

"La sociedad europea no tiene ninguna política de inclusión social. "

Se refiere a los inmigrantes. Al parecer, el Welfare State europeo tiene problemas estructurales para recibir a los inmigrantes. Precisamente, el WS supone limitar el ingreso de trabajadores al mercado (sobre todo, los menos calificados, como los extracomunitarios), para evitar que baje el salario. Lo mismo con los servicios de salud y educativos socializados.

Rápido. Por los inmigrantes, volvamos al estado liberal clásico decimonónico. La Argentina del s. xix ofrecía más oportunidades a los inmigrantes que Francia en el 2011.

Anónimo dijo...

Brillante lo tuyo, Mauricio, brillante. ¿Y a que no saben en qué puesto figura Argentina en esa lista? Sencillamente, damos vergüenza.
Pablo Rivarola