15 may. 2012

Por otra política energética


(Nuevo documento de Plataforma 2012)

POR UNA VERDADERA ESTATIZACIÓN DE LOS RECURSOS ENERGÉTICOS
La crisis de YPF o el fracaso de una política energética
DOCUMENTO RESUMEN PARA LA PRENSA
Mayo 2012
Desde Plataforma 2012 estamos convencidos de la necesidad de recuperar nuestro petróleo y nuestro gas, así como de terminar con el saqueo y la contaminación producida por la megaminería a cielo abierto. Estamos a favor de una verdadera estatización de YPF y de la nacionalización de nuestros bienes naturales. Estamos a favor de una concepción diferente de dichos bienes, los cuales no son commodities, tal como se plantea desde la nueva división internacional del trabajo. Creemos que es necesario pensarlos como recursos naturales estratégicos y, al mismo tiempo, como bienes comunes. Por ello, no tenemos dudas de que empresas como Repsol o cualquier otra empresa privada o trasnacional, nada tienen que ver con los bienes naturales de todos los argentinos.
El anuncio de la expropiación del 51% de las acciones de YPF S.A. al grupo Repsol por parte del Estado Nacional despertó grandes ilusiones y una fuerte adhesión en amplios sectores de la sociedad. Esto está ligado a la significación y el valor –tanto real como simbólico- que YPF, como empresa productiva nacional, ha tenido y tiene para los legítimos anhelos emancipatorios del pueblo argentino. El anuncio se realiza cuando nuestro país se encuentra sumergido en una profunda crisis energética, producto de años de despojo de nuestros bienes naturales, nuestro petróleo, y nuestro gas.
Sin embargo, la ley recientemente sancionada por el Congreso Nacional no garantiza la satisfacción de las legítimas aspiraciones que ha suscitado en la sociedad, la transformación de YPF en una empresa al servicio de los intereses del país y mucho menos la resolución de la crisis energética.
Plataforma 2012 considera que la problemática energética remite a razones profundamente estructurales, que exigen una reflexión y un debate colectivo sobre temas de índole estratégico, de mediano y largo plazo, en el plano político, social, económico y ambiental.
En el documento POR UNA VERDADERA ESTATIZACIÓN DE LOS RECURSOS ENERGÉTICOS (ver versión completaPlataforma 2012 aborda el tema desde un contexto que abarca el proceso enajenador de nuestro patrimonio energético en su conjunto y analiza las consecuencias de la privatización y vaciamiento de YPF, desde el gobierno de Carlos Menem hasta la actualidad. Este proceso incluye no sólo a Néstor y Cristina Kirchner como actores importantes, sino también a muchos gobernadores y legisladores que ayer apoyaron y votaron la privatización y que hoy aparecen como fervorosos defensores de la expropiación de una parte de las acciones de YPF.
La actual conformación de la matriz energética de nuestro país impone severas restricciones para sostener el proceso de crecimiento económico, para ampliar el bienestar de la población y para proteger y reproducir el ambiente en condiciones favorables. Una estrategia de desarrollo energético, inmersa en una mirada más global y de largo plazo, no puede desconocer la integración de estos tres elementos. La matriz energética de una Nación es un bien común y constituye la base de un desarrollo verdaderamente sustentable como insumo productivo, como bien de consumo, como recurso natural estratégico y como símbolo de soberanía económica y política.
Lo realizado hasta hoy por el gobierno está en las antípodas de esta necesidad. Por el manejo de los operadores del sector mediante una política de subsidios; por las concesiones arbitrarias; por las licitaciones poco claras para favorecer a empresarios amigos y afines; por el desaliento a la actividad hidrocarburífera local y la discrecionalidad en la toma de decisiones, la gestión de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner estuvo signada en este campo por la improvisación y la visión de corto plazo.
¿Constituye la expropiación del 51% del paquete accionario de Repsol una primera medida “reparatoria” , a partir de la cual resulta posible revertir 20 años de privatización y vaciamiento, encaminándonos hacia una política de autoabastecimiento, de soberanía energética y de desarrollo verdaeramente sustentable, tal como lo presenta, con un discurso épico, el gobierno de Cristina Kirchner?¿Qué cambia respecto de la política energética vigente hasta ahora la expropiación del 51% de las acciones de YPF?
Creemos que existen sólidos argumentos que colocan un manto de dudas en este sentido, teniendo en cuenta las acciones llevadas hasta aquí por el actual gobierno, los contenidos de la propia ley de expropiación de las acciones de Repsol en YPF así como la complejidad de los problemas energéticos en el país. Ciertas razones saltan a la vista: no hay cambio alguno del marco regulatorio ni política de nacionalización de los hidrocarburos; la medida está muy lejos de ser una verdadera estatización de la empresa; no conlleva una propuesta de largo plazo que apunte a la diversificación de la matriz energética; no modifica la estrategia del extractivismo depredatorio (más bien, todo lo contrario, significa su confirmación al proponer extraer gas no convencional con metodologías hoy cuestionadas –y prohibidas- en diferentes países, debidos a sus altos costos ambientales y sociales); no tiene en cuenta ni explica la responsabilidad de los funcionarios del gobierno en el progresivo vaciamiento de la empresa; tampoco explica por qué no se reaccionó cuando, a partir del año 2008, se pierde el autoabastecimiento y se hace necesario importar faltantes que crecieron a tasas exorbitantes con montos insostenibles.
Asimismo, Plataforma 2012 considera que la figura de la sociedad anónima que actualmente propone la ley es, en sí misma, un símbolo de la privatización. No ha sido positiva en el pasado y abre serios interrogantes sobre el futuro de la empresa y el control estatal en materia de hidrocarburos. Es importante preguntarse si el modelo de Sociedad Anónima con participación privada puede ser útil en vistas del objetivo declarado de lograr el autoabastecimiento en recursos hidrocarburíferos; más aún cuando bajo esta forma societaria se realizaron todas las maniobras que hoy se denuncian como “vaciamiento”. En síntesis, no hay argumentos sólidos para explicarle a la ciudadanía por qué la supuesta “nacionalización” de YPF no se hace bajo la forma de una empresa del Estado.
No es una cuestión menor considerar el modo que impuso el gobierno nacional para el tratamiento del proyecto en el Congreso. ¿Por qué, si la ley de expropiación de YPF es considerada de carácter estratégico, no aceptó modificar siquiera una coma del proyecto original enviado por el poder ejecutivo? ¿Qué sentido cobra el debate parlamentario o la discusión pública si éstos se asientan sobre la sordera persistente de un gobierno que no atina a reconocer responsabilidades pasadas ni a escuchar las voces, reclamos y propuestas de aquellos sectores que históricamente han sostenido la defensa y recuperación de nuestros bienes comunes?
No desconocemos las cuestiones ni los problemas urgentes de la coyuntura, pero ni unos ni otros pueden convertirse en el vector privilegiado de las políticas públicas argentinas, tal como ha venido sucediendo hasta ahora. Por el contrario, las resoluciones coyunturales requieren estar inscriptas en un proyecto a largo plazo.
La matriz energética de nuestro país merece recobrar la mirada estratégica a largo plazo que alguna vez le confirió Mosconi. Plataforma 2012 considera que un verdadero replanteo estructural de la matriz energética debe considerar, entre otros puntos esenciales, el incremento de la apropiación pública de la renta petrolera en la perspectiva de su estatización total, la diversificación de la matriz energética con el fin de quebrar la dependencia de los hidrocarburos y la promoción de energías alternativas no contaminantes. El Estado argentino debe recuperar su capacidad para llevar adelante una política energética al servicio de los intereses del país y consistente con un modo de desarrollo económico verdaderamente sustentable.
Primeras firmas: Mirta Antonelli, Jonatan Baldiviezo,Héctor Bidonde, Jorge Brega, Gastón Burucúa, Diana Dowek, Lucila Edelman, Mónica Galán, Mario Galvano, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Diana Kordon, Gabriel Levinas, Darío Lagos, Javier Lindenboim, Rubén Lo Vuolo, Gabriela Massuh, José Miguel Onaindia, Mónica Scandizzo, Maristella Svampa, Enrique Viale, Nicolás Tauber Sanz,Osvaldo Tchercaski, Jaco Tieffenberg, Patricia Zangaro,
Puntos esenciales del documento:I. La privatización y vaciamiento de YPFSus consecuenciasConsumación del saqueoII. Problemas relevantes de la actual matriz energéticaEl caso EnarsaLa pérdida del abastecimientoIII. Análisis de la ley de expropiación¿Qué significa la expropiación del 51%?¿Qué significa la cesión de acciones a las provincias?La consolidación del extractivismo depredatorioEl art. 12 y la denuncia de pasivos ambientalesPotestades del Poder EjecutivoCarencia de control públicoLa falta de modificación del marco regulatorio vigenteIV-Lineamientos para una estrategia de desarrollo energético para la Argentina

4 comentarios:

elbosnio dijo...

Es dificil entender el caracter de esta nota de plataforma.

El congreso aprobó una expropiacion de acciones de YPF, nada menos que eso, pero nada mas que eso tampoco.
No es una medida que busca eliminar la corrupcion, por lo que juzgarla por no hacer nada contra ella no me parece pertinente.
No es un premio a la trayectoria histórica de los Kirchner, por lo que su biografia no me resultan interesantes, en esta instancia por supuesto.
No es tampoco una ley que busque plantear un cambio de matriz energetica. (Sería contradictorio buscar controlar YPF como paso para dejar de consumir petroleo).

Si no aclaramos esto dejariamos a la oposicion como apoyando cosas que la ley no menciona.

Plataforma ve sordera en el gobierno por el estilo que "impuso" en esta expropiación. Pero en un república, para mi, plantear una ley por congreso es "debatir" y "escuchar al otro" es justamente contar los votos de los representantes de ese otro y respetarlos. Por supuesto que cada representante tiene una idea de otra ley que sería mejor, pero cada uno tiene una idea diferente. Y con esta ley, el 80% consideró que avanzaban.

"La ley no garantiza la satisfacción de las legitimas aspiración". ninguna ley lo garantiza, sino bastaría un buen periodo legislativo para que la Argentina sea Belgica. La ley posibilita o mejora las posibilidades, de lograr un objetivo. Pero después de la ley, resta todo lo demás.
Si el partido gobernante, con la connivencia del congreso, estuviera dispuesto a incendiar todo (el manto de duda sobre el futuro), ni la construcción de una escuela seria considerada como un hecho positivo, porque "tras el incendio nada quedará" y el objetivo de educar quedaría trunco. Las necesidades de educación del pueblo no se garantizan con la construcción de una escuela.

"Esta lejos de una verdadera estatización": Pareciera aquí que Plataforma está a favor de una estatización total de YPF y del resto de las empresas petroleras. Puede ser un gran proyecto, pero las mayorías a través de sus representantes no plantean eso. Y plataforma no explica o no es conocida la fundamentación de porqué una estatización completa de YPF sería tanto mejor que el control estatal de YPF.

"Extractismo predatorio", creo que la critica es la opuesta. Saqueo (como mencionan en el blog) o extractismo predatorio sería la situación en un país que explota sus recursos y los exporta, en especial si los exporta por monedas. Pero la Argentina de los últimos años ha hecho lo contrario, no explora y explota poco sus recursos, importa recursos del extranjero (preda y saquea a otros).
La critica mas frecuente es que nos damos un lujo de ricos mientras no lo somos. No es una critica menor la de bajar el nivel de exploración y explotación, justamente por los objetivos mencionados de sostener el proceso de crecimiento económico y ampliar el bienestar. Pero no pueden convivir las dos criticas, de importar petroleo a costa de dolares vitales, de no extraer lo suficiente para la producción nacional y de ser saqueados o ser predadores. Hay que elegir.

"No hay cambio regulatorio". Efectivamente no fue una ley de cambio regulatorio, fue una expropiación. Hay que preguntarse si esto mejora el potencial de la argentina en solucionar sus problemas, lo empeora o es neutro. La lista de todo lo que hay por hacer corresponde a lo sumo a un balance de gestion. Pero si ante cada escuela que se construye vamos a criticar por un balance de gestión que nos resulta negativo o por una situación general que nos resulta aún injusta, ninguna acción nos va a tener de promotores.

Quizás plataforma busque eso, ser un faro que nos marca lo mucho que falta o que nos presente día a día un balance de gestión, según su opinión.
En ese caso resultaría inutil para analizar una medida puntual, toda vez que no nos brindan comparación temporal (estamos menos mal que hace 2 meses o peor?

rg dijo...

capaz que te conviene leer el documento completo con la actitud de ver si hay algo interesante. yo creo que hay muchisimo

elbosnio dijo...

Si, es posible. No lo leí. Leí tu síntesis y la del blog, no el documento. (Soy perezoso -).
Quizás debería eliminar mi ultimo párrafo sobre Plataforma, al menos hasta tanto no lo lea completo. Pero los comentarios anteriores creo que aplican igual, porque son observaciones sobre tus comentarios.

Anónimo dijo...

1. La expropiación de YPF fue un gran paso adelante. Tan imprescindible como sorprendete que ocurriera. Hay que festejar!

Ojo, no es tan cierto que no toque el marco regulatorio, el art. 1 puede considerarse incompatible con los decretos de Menem de libre disponibilidad del crudo (la lirb disponibilidad de las divisas ya no va más).

2. Falta mucho, obvio. Que algún gobernador diga que Bugheroni-BP es un ejemplo aterra.

3. Hay que derogar el 124 CN y la Ley Corta YA. Esto es, hoy, lo central.
Y transformar el Código de Minería para que deje de ser código de derechos individuales y pase a ser reglas de administración del recurso.

(Creo haberlo escrito todo esto acá hace un tiempo largo; me alegro que coincidas).

4. Viva Sampay ! Viva Perón !.

Tito.