3 feb. 2013

Chile 13: Quién es el terrorista?/ La cuestión indígena


El Chile de Piñera, junto con el Ecuador de Correa y la Argentina de los Kirchner, es de los pocos países latinoamericanos que impulsaron una severa –siempre inaceptable, siempre injusta- ley antiterrorista. Chile y Ecuador la vienen aplicando seguido contra los pueblos indígena, y en la Argentina el asunto está a punto de estallar. Me consta que ya hay jueces con el cuchillo entre los dientes, a punto de aplicarla. El problema de hacer (y peor, votar, justificar en público) leyes fascistas.

En Chile, el asunto se oscureció todavía más, luego del reciente asesinato del matrimonio suizo (los Luchsinger), que fue inmediata e impúdicamente atribuido a (todos) los mapuches, sin prueba alguna. En estos días, los duros e ineptos servicios de inteligencia chilenos vienen impulsando el arresto a mansalva de jóvenes allegados a la causa mapuche. La facilidad con que se habla de ellos como terroristas –y el modo en que se los trata como tales- asusta, y hace recordar los peores momentos de la vida aquí, en dictadura.

Leo al antropólogo chileno Carlos Aldunate, que ayuda a pensar el otro lado. Sin necesidad de mentir ni de justificar lo injustificable, nos recuerda de las ofensas sistemáticas perpetradas por el Estado chileno contra el pueblo mapuche. Las leyes dictadas y no cumplidas –práctica habitual de gobiernos moralmente corruptos, como todos estos- los abusos de todos los días, los olvidos.  Se pregunta por qué, “si el gobierno…de Chile pidió perdón por las violaciones a los derechos humanos,” “no puede pedir perdón por las atrocidades cometidas en la Araucanía en los últimos 200 años”. Niega, por lo demás, que en el tema haya algo así como “culpas compartidas”. Dice: “Este gobierno y todos los de la Concertación lo han hecho mal. Salvo Alwyn, que fue comuna por comuna de todo el territorio mapuche antes de dictar la Ley Indígena. Eso fue bien notable. Pero después no ha pasado nada…Nadie ha entendido que el problema de fondo es el de la estructura social y se han concentrado en dar pequeñas ayudas.”

Y señala algo crucial, sobre las faltas del sistema representativo, y los déficit con los que se articula el supuesto diálogo con la comunidad. Se debe actuar, afirma, “sin manipular, nombrando como líderes a personas que son de su lado. Hay que tener un tremendo cuidado para ayudar a que ellos genuinamente se sientan representados. Gastan dinerales en encuestas para saber si nos gusta este candidato o el otro, que gasten esa plata en analizar el mundo mapuche y ver lo que opinan. Por eso digo que son invisibles, porque nadie se preocupa de esa cosas.  Llaman a unas cumbres y mesas de diálogo que no sirven para nada, porque no saben cómo son los mapuches ni qué es lo que quieren. Y dialogan con personas que no los representan.”

2 comentarios:

Diego de San Martin dijo...

completamente de acuerdo lo de siempre y despues se muestran en su publicidad como "Buenos Actos" y en realidad esconden su mala fe.

Bendito Marketing politico!

PP dijo...

Hola Roberto, te escribo por aquí porque no tengo otro mail. Soy editora (y titular de la cátedra de Edición en Filo UBA) y tengo entre manos un proyecto de libros de secundario donde hay contenidos referidos a la cuestión indígena en A Latina. ¿Se te ocurre alguien confiable que pueda explicar la cuestión sólidamente y le interese hacerlo para chicos de 13 o 14 años? ¿Vos?
Muchas gracias por tu atención.
Un saludo cordial,
Patricia Piccolini
ppiccolini@gmail.com