14 feb. 2013

Dworkin +

Falleció hoy el extraordinario filósofo del derecho, Ronald Dworkin. Lo recordaremos siempre

p.d.: último artículo
http://www.utdt.edu/ver_contenido.php?id_contenido=2935&id_item_menu=5858

p.d.2: la traducción que le publicamos en la revista jurídica de la univ. di tella: su excelente prólogo al NUNCA MAS, versión inglesa

http://www.utdt.edu/ver_contenido.php?id_contenido=2935&id_item_menu=5858

(foto del día de su inolvidable visita a Buenos Aires, cuando a pesar del cansancio quiso seguir y seguir contestando preguntas)

19 comentarios:

Gonzalo Ramirez Cleves dijo...

El más grande filósofo del derecho de nuestro tiempo. Su pluma maravillosa nos hizo reflexionar a todos los juristas. Su teoría de los principios, su idea de derechos como cartas de triunfos cambiaron el derecho latinoamericano. La Constitución colombiana de 1991 y su desarrollo jurisprudencial tiene mucho de Dworkin en la protección de minorías, derecho al aborto, eutanasia, la igualdad. Los títulos de sus libros eran maravillosos "Los derechos en Serio", "El imperio del Derecho" uno no traducido "Una cuestión de principios" (A Matter of Principles", "La justicia con toga" en donde responde a sus criticos. Su última obra Justicia para erizos. Grande Dworkin como dirían los argentinos.

serocaro dijo...

Lamentable pérdida para la filosofía.

¿Cuántos tipos de la dimensión de Dworkin quedan en el mundo? Me parece que muy pocos.

Mis alumnos muchas veces me han preguntado si hay muchos filósofos, pero filósofos cojudos . Y yo les respondo que muy pocos y contados con los dedos de la mano. --¿Y usted no es filósofo? --¡Nooo ... ni cerca! Ni por lo leído, ni por lo comprendido y mucho menos por lo aportado al mundo de las ideas.
Y les hago esta comparación: Si un filósofo fuera la cabellera de Bob Marley, yo representaría 1/8 cm de uno de sus cabellos. ¡A esa distancia estoy! ¡Y tengan en cuenta que soy un poquito agrandado y poco humilde!

Dworkin, sin lugar a dudas ha sido una cabellera Bob Marley

Anónimo dijo...

Un gran maestro. Siempre abierto al debate. Un poderosisimo intelecto unmatched!

El mejor homenaje en NY Review of Books: What is a Good Life?

http://www.nybooks.com/articles/archives/2011/feb/10/what-good-life/


F dijo...

Una gran pérdida. De todas maneras, nos deja una enorme cantidad de obras. Tuve la suerte de poder escucharlo dos veces.

Sería un buen momento para retomar esta discusión/charla: http://seminariogargarella.blogspot.com/2011/04/las-torres-dworkinnino.html

Saludos,

F.

Anónimo dijo...

Qué lástima che, con la necesidad que hay de tipos lúcidos y buena gente

loa dijo...

Muy buena la foto que sube hoy The Guardian a propósito de la triste noticia

http://static.guim.co.uk/sys-images/Guardian/Pix/pictures/2013/2/14/1360847410587/Ronald-Dworkin-008.jpg

Gustavo Maurino dijo...

A los que lo leímos,lo estudiamos, lo interpretamos, lo usamos,lo disfrutamos, lo discutimos, seguramente nos quedan la luz, la belleza, los argumentos, los aguijones, el humor, los desafíos, los rastros, las huellas, las visiones, las búsquedas, las certezas, las dudas, y en todo ello...la admiración maravillada.

ángel negro. dijo...

Pensar que fui a la charla que dió en la facu y sin saberlo fue la última..

gracia dijo...

pobre hombre.. ese tan inteligente y sabio q vino aca ? esta mal lo q voy a decir, pero habiendo tantos hdp aca dando vueltas.. indudablemente Dios no existe

Anónimo dijo...

Todo mi respeto y admiración para R. Dworkin. Ahora, ¿qué es eso de ser una cabellera Bob Marley? Más allá de lo horrible que me resulta la metáfora, tampoco veo qué aporta en términos de un epitafio admirativo (si eso es lo que pretendió ser). Por caso, ¿cuántas cabelleras Bob Marley hay en el mundo? En Jamaica, probablemente muchas. En los recitales de reggae de Capilla del Monte, probablemente también. ¿Y? ¿Es R. Dworkin comparable con esa inmensa cantidad de gente? Creo que no. En la actualidad, si hay ocho o diez filósofos del derecho de la categoría de Dworkin, eso tal vez sea demasiado. Hart lo fue cuando vivía. Hoy, quizá Raz sea uno de ellos. Seguramente hay algunos otros, aunque no muchos más. Si Bob Marley fue grande, no lo fue porque su talento se midiera en términos comparativos (en unidades de medida Bob Dylan, por ej.). Marley fue grande porque fue único. Creo que de R. Dworkin podría afirmarse lo mismo.

El Imparcial del Norte

capanatay arroz dijo...

"Anónimo" y "gracia": ¡qué pobres expresiones de respeto y admiración!

Admiran y respetan sin alma, sin calor y buscando alrededor qué despreciar para encender alguna palabra buena por lo alejada de sí mismos.

¿No podrían sencillamente dedicarle unas palabras y compartir el recuerdo común de su persona?

En mi caso, quisiera leer "con él" el libro de otro autor: "ACCIÓN, HISTORIA Y ORDEN INSTITUCIONAL". Ensayos de filosofía práctica y una reflexión sobre estética, de
Rüdiger Bubner

PIC dijo...

"Each of us bursts with love of life and fear of death: we are alone among animals conscious of that apparently absurd situation. The only value we can find in living in the foothills of death, as we do, is adverbial value. We must find the value of living-the meaning of life-in living well, just as we find value in loving or painting or writing or singing or diving well. There is no other enduring value or meaning in our lives, but that is value and meaning enough. In fact it's wonderful."

Ronard Dworkin, Justice for Hedgehogs

El ñacurutú dijo...

Proverbialmente, falleció el mismo día que el destacado escritor, jurista y constitucionalista Arturo Sampay (14/02/77), quien anticipó los derechos sociales y el constitucionalismo social y popular en 1949.

gracia dijo...

sabia q se podia tomar mal, lo dije igual porq no me importa , digo lo q pienso, y no me arrepiento, es verdad q habiendo tantos asesinos y basuras me da mas pena q se muera un hombre valioso y no uno de ellos

vos decis tantas porquerias todo el dia, tantas mentiras, apoyas malas personas , asesinos, ladrones y yo no trato de dejarte mal a vos, esa es la diferencia entre vos yo

asi q mejor metete en tu vida y dejate de tratar de hacerme quedar mal a mi

lo q decis para mi no tiene ninguna importancia ni valor, lo tomo como de quien viene

Anónimo dijo...

Capatanay porqué no te dedicás a ofrecer tus respetos al hombre en lugar de andar discutiendo cómo se despiden los demás, sos el típico infeliz de velorio que hace comentarios despectivos sobre la ropa de los que asisten.

Anónimo dijo...

dworkin cambió la manera en que se piensa el derecho constitucional. cuánto le debemos. agradezco que haya vivido y dado todo lo que dio.

serocaro dijo...

¡Perdón anónimo por la metáfora de la cabellera de Bob Marley! Se me ocurrió (espontáneamente) porque era una persona con mucho pelo y largo. ¡Sorry!
mmm ...
¡Che tampoco fue tan grave! Peor hubiera sido si hubiera puesto como ejemplo la cabellera de Daniel Agostini!

Lo que quise hacer es una (pésima) comparación entre la capacidad y talla de filósofos como Dworkin y el resto de los mortales filósofos. Y por eso es hoy un gran referente. Gargarella los llama "torres".

Lo que quise decir es que si la inteligencia y capacidad de Dworkin representara una cabellera, entonces uno en comparación no representaría ni medio centímetro de pelo.
¡Y sí! Dworkin fue único. Pero todos los seres humanos somos únicos si vamos al caso.

Totalmente de acuerdo respecto a los otros filósofos que mencionaste.

Anónimo dijo...

100% de acuerdo con el Imparcial. Dentro del vasto mundo de la metáfora, pocas tan malas como la de la cabellera de Bob Marley.

Anónimo dijo...

Serocaro: no era mi intención sonar agresivo (aunque reconozco que así lo hice). Si algún crédito tengo que darte a tu favor, debo decir (a mi pesar) que la metáfora se me quedó grabada a fuego... Lo cual debe tener que ver con que la efectividad literaria de las metáforas no necesariamente guarda relación con su belleza o ubicuidad; a veces, las peores conjunciones de palabras son las más efectivas y es en esa efectividad donde también debe buscarse el poder comunicativo de la lengua.
Por otro lado, con respecto a eso de que todos los seres humanos somos únicos, por supuesto que es así. Sin embargo, al decir que Dworkin fue único, lo que quise decir es que fue único "entre los filósofos del derecho", muchos de los cuales tienden a repetirse unos a otros, a centrar la atención en minucias que no les interesan excepto a ellos, a aceptar ciertos dogmas preestablecidos y a publicar escritos que en cinco o diez años nadie va a leer. Todos los que de alguna manera habitan el mundo académico de la filosofía (y con 'académico' quiero decir 'universitario') harían bien en recordar que quien filosofa para justificar un salario (o una beca, o un subsidio), no filosofa verdaderamente. Sólo filosofa verdaderamente aquél que, sin filosofar, no podría vivir (aún a pesar de que, haciéndolo, se las ingenie para ganar un salario). Con su obra, Dworkin nos recuerda que la filosofía vital es un modo de vida que todavía puede hacerse algún espacio en nuestras universidades, incluso cuando esos centros sigan pareciéndose más a fríos monumentos burocráticos que a cálidos recintos de transmisión de saberes y experiencias compartidas.

El Imparcial del Norte