14 may. 2013

Cinco perpetuas

Otra vez, ayer, condena de cinco perpetuas y el grito aliviado "por fin, se hizo justicia¡¡"
Otra vez, la locura de pensar que justicia es igual a privación de la libertad, y más justicia es igual a más años de privación de libertad. En esa lógica, la condena perpetua es igual a la justicia absoluta, la justicia posible en la Tierra. El periodismo, y sobre todo, nuestros jueces y doctrinarios penales contribuyen a esta trágica degradación del pensamiento.

30 comentarios:

Iván dijo...

El absuelto, Carlos Burgos, de 20 años, estuvo mientras tanto tres años preso.

Anónimo dijo...

y que pedís entonces RG? que se siente Píparo con estas bestias, las escuche mientras se "arrepienten" para que luego todos lloren y se abracen? y después los jueces los amonesten y les digan "no lo hagan nunca más", no sean "malos", traten a las personas como sus iguales, no les disparen más, fraternicen...
Acto seguido estos tipos asienten -sobreactuadamente- y todos a su casa? realmente no te entiendo.

Anónimo dijo...

Y diría más...la pena de muerte, para esta lógica, representa el ideal de la máxima justicia, el ideal de la mayor justicia que se puede reafirmar en esta tierra...Vamos mal...

rg dijo...

uno puede denunciar, por ejemplo, que es inaceptable la tortura en guantanamo, y que debe cerrarse la carcel, sin tener al lado un dossier con la propuesta de reforma. igual, propuestas hay , pero no es el caso. a mi me basta con que me digan: hay tortura en guantanamo, es sistematica, debe cerrarse ya. despues hablamos del resto

Anónimo dijo...

RG, comparto tu punto de vista sobre la irracionalidad del castigo penal.
Pero reconozco también que es una mirada sumamente contra-mayoritaria, exclusiva de algunos pocos círculos que han tenido acceso privilegiado a una educación profunda. Es, en cierto sentido, una mirada elitista.
Vos has sido siempre un defensor del respeto a la voluntad del pueblo, de su integración al debate público sobre los temas más importantes, y has promovido la ampliación de su espectro de participación a la hora de la toma de decisiones políticas trascendentales.
¿Cómo, entonces, negar la legitimidad de una concepción retributiva del castigo que tiene un enorme apoyo popular?
Hay argumentos de sobra contra la cárcel (no ayuda a prevenir, no repara nada, es una forma disimulada de tortura, y muchas otras -válidas- razones), pero en última instancia fracasan en conmover al argumento más fuerte -y totalmente intuitivo- de la justicia como retribución (al que hizo mal, le aplico un mal; no la va a pasar lindo en la cárcel, pero mató a una persona). La pregunta entonces es: los tribunales, hacen mal en respetar esa voluntad popular? (obviamente, dentro de los parámetros y limitaciones constitucionales).
Tomás

Anónimo dijo...

Comparto tu desazón, Roberto.
Sólo dejame comentarte que Darío Villarroel, abogado y periodista, es una de las pocas excepciones a la regla que mencionás. Durante su programa ("Secreto de sumario", AM Del Plata, lu a vie de 14 a 16 hs) se encarga de refutar este tipo de reflexiones en torno de la pena. Lo hace en general, y en particular ayer apenas conocida la noticia de esta condena, pese a la airada protesta de algunos oyentes.
Saludos, Rodrigo.

rg dijo...

tomás, pero es una locura lo que decís. primero, que no sé de dónde sacás que eso es lo que pide el pueblo. esta afirmación, en parte, depende de una idea muy fragilita de democracia: demcoracia es lo que me parece que dice un montón de gente. o una versión algo mejor pero igualmente pobre: democracia es lo que un día diga tal encuesta. eso no es democracia para mí. luego, aún si lo fuera, respetar la voluntad del pueblo (que habría que ver cuál es) no tiene nada que ver con darle la razón, o someterse pasivamente a ella. respetarla es aceptar que eventualmente se convierta en ley, no respaldarla porque es lo que una mayoría coyuntural decide

Anónimo dijo...

Más allá de que los medios de comunicación amplifican y buscan rédito a través de estos casos testigo, no creo que mi "corazonada" de que socialmente existe un apoyo generalizado a una concepción retributiva de la pena sea desacertada. Las pocas personas que conozco que se oponen férreamente a la pena de prisión son abogados penalistas, militantes de algúna organización social de escasos miembros o han tenido algún contacto con estudios legales. Creo que, a falta de rigor estadístico, si nos ponemos sinceros nadie va a cuestionar que el común de la gente está de acuerdo con que -por lo menos en los casos más graves (homicidio, violación)- quienes sean encontrados culpables luego de un juicio que respete todas sus garantías constitucionales, sean condenados a ir a la cárcel.
Mi punto radicaba en la pregunta de si esta intuición sobre el apoyo generalizado a nivel social respecto de la pena carcelaria (intuición que vos desacreditás) era, en algún sentido, un factor legitimante de las condenas impuestas por los tribunales.
Tomás

rg dijo...

mi corazonada es que muchos penalistas, incluyendo a jueces de justicia legitima, usan una corazonada como la tuya para seguir aplicando perpetuas a discresion. se codean entre ellos, abogados y jueces, y se felicitan: yo consegui 5 mas¡

ccmartha dijo...

Hay una base neurbiológica y filogenética que condicionan la agresividad como respuesta. Eso no se puede suprimir, el impulso basico biologico de la madre en esa situacion y de los miembros de su "manada" humana es dar muerte al/los agresores.
De todos modos todo ser humano debe tener un horizonte de libertad y la posibilidad de optar por una vida integrada a la sociedad lo que incluye a los represores, genocidas, e incluso a los asesinos del bebe de Carolina.
Aunqe nada mas sea por la condicion humana de los agresores aunque esa condicion se degrado y se alienó por razones que no conocemos. No puede pedirse a la victima que entienda o que razone, porque insisto hay una condicion biologica que no se puede obliterar y nos impulsa a la retaliacion. Y su condicion de victima no se suprime por el perdón de esta.
Quienes deben hablar con y reinsertar a los agresores son los profesionales especializados para ello, que pueden hacer el acercameinto sin sufrir un daño al menos no un daño severo como sí le ocurre a la victima en estas condiciones. A mi me pareceria absolutamente irracional poner por ejemplo a C.Piparo en contacto con los agresores para buscar el arrepentimiento de éstos o su reinserción. Que se puede dar, ese arrepentimiento del lado de los agresores, y que se debe buscar. Pero no me parece sensato involucrar a la victima en ese proceso.

Anónimo dijo...

A mí me parece que tu crítica, RG, a diferencia de lo que vos decís (cf. 9:22 a.m.), sí comporta implícitamente una propuesta de solución, que es por la que vos venís abogando (con sostenidos fundamentos) desde hace años. Tal como están las cosas, condenar a alguien a prisión perpetua constituye -por ponerlo bondadosamente- un desatino. Sin embargo, permitime que te exprese que así como comparto tu disconformidad con las formas de castigo imperantes en Argentina (y en otras partes del mundo), claramente vulneradoras de los derechos humanos, no puedo ver en este caso el motivo de discordia. Personalmente, no veo que nadie se haya 'alegrado' por mandar a estos tipos a prisión perpetua. Muchos (Píparo y su esposo incluidos) pueden haber manifestado cierto 'alivio' tras conocer el fallo. Ahora, no creo que ese ‘alivio’ sea equiparable sin más a un alegre ‘¡por fin se hizo justicia!’, como vos escribís en tu reflexión. Es más, si vos te fijas en cada una de las declaraciones de Píparo y su esposo, así como en muchas de las que realizaron los abogados y fiscales, el énfasis de ellos está dirigido a todo lo que podría hacerse en materia 'preventiva' para combatir el delito (por ej., en casos como el de Píparo, prohibir el uso de celulares dentro de los bancos, etc.), no a lo que puede hacerse (o lamentablemente se hace) en materia retributiva para sancionarlo. Desde ya, este tipo de actitudes no son las que predominan en los medios de comunicación, cuyo mensaje parece acercarse bastante al que vos criticás desde hace tiempo con sobrados fundamentos.

El Imparcial del Norte

Anónimo dijo...

Roberto, leíste el libro "ausencia perpetua" de diana cohen agrest?

Saludos

Javier

rg dijo...

leí el reportaje del otro día, en que hablaba del libro

Anónimo dijo...

yo soy Kirchnerista de la primera hora y como te imaginarás cada vez tengo menos coincidencias con vos, pero debo reconocerte que en esto te doy la razón
Gonzalo

Alfonso Buzzo dijo...

Estimados:
Trabajé en la villa 21 con Padre Pepe durante varios años, con gente que sufre el paco y la marginación (vean www.sinpaco.org)
Muchos de los jóvenes y adultos adictos han pasado años encerrados en cárceles, mascullando odio y sufriendo distintas vejaciones (frío, violaciones, golpes, hacinamiento). Siendo honesto, ninguno de ellos estaba ahí por tomar yoghurt; solo conocí a un pibe que se estaba comiendo el garrón y no tenía nada que ver. Pobre pibe, 19 años; me hizo acordar en qué andaba a los 19.

Pero ese no es el punto: lo central es que mucha gente sufre el accionar ciclotímico de un estado (y una sociedad)que te abandona a tu suerte, y que cuando te desvías te viene a buscar.
Un estado (y una sociedad) que no aparecen en el hospital y en la escuela, pero si lo hace en las esposas y las celdas. Un estado (y una sociedad) caradura.

http://www.sinpaco.org/el-desafio-del-paco/

Anónimo dijo...

Me parece que en buena medida el alivio de las victimas pasa por haber sido atendida su necesidad de justicia, mas allá de la pena, el caso es que la pena es tortura; si fuera de otro tipo, acorde con los derechos humanos, y con la gravedad del hecho, las victimas podrían expresar el mismo alivio de ser atendidos por el sistema. Lo que mas indigna es sentir que no se hizo justicia, y eso no depende del tipo de pena sino del funcionamiento de la justicia.
Que una cierta cantidad de ciudadanos crean que la única condena, la única pena es la cárcel, y la cantidad de años bajo tortura es la exclusiva gradación con respecto a la gravedad del delito, es mas un problema de difusión de las posibilidades alternativas y del debate subsiguiente que de una intrínseca incapacidad moral..

A. dijo...

yo creo que, con respecto a este tema, sí es importante dar una propuesta alternativa. hacer una crítica tan radical sobre algo (la cárcel, el castigo de privación de la libertad) que la gente da tan por supuesto, requiere dar o mostrar alguna propuesta alternativa. si no, se corre el riesgo de alienar más a la gente con respecto a la crítica que se hace, en vez de acercarla.

Sergio dijo...

RG lo que señala Tomás más que una corazonada, está avalado por la historia de nuestro país, plagada de represiones con apoyo popular. Patti y Rico son ejemplos de legitimación popular de ese discurso, las movilizaciones de Blumberg también.

Anonimo 912 dijo...

Roberto,
Acuerdo con vos en la inutilidad de la cárcel como pena, pero no en dudar de qué es "lo que pide el pueblo".
Propiamente en Latinoamérica hay frecuentes casos de golpizas e incluso linchamientos a delincuentes. Me atrevería a decir que "lo que el pueblo quiere" puede ser mucho peor de lo que hay.
Y por supuesto que esto no es un justificativo. Más bien es una crítica a quienes tendrían la posibilidad de plantear otras soluciones o incluso morigerar los efectos de lo que hay, pero no lo hacen.
Saludos

Flowy dijo...

rg un poco off-topic, y algo más técnico: ¿por qué a condenó a perpetua en este caso x homicidio, y no así en el de Mariano Ferreyra? ¡gracias! Flor.

Anónimo dijo...

Es preciso que se dote de nueva institucionalidad -otra carnadura procedimental- a lo que entendamos por "penitencia" ante hechos hediondos en una convivencia justa y equitativa.

Y el comportamiento social de quienes si los mandan al banco van con-tentos acostumbra ser revulsivo.

Javiers de Liniers

Damian dijo...

Esta crítica -la cárcel es tortura-, tiene necesariamente que venir con al menos un adelanto de alternativa si quiere prender popularmente.
Teóricamente no hay nada que discutirle al argumento, ves una cárcel cualquiera de Argentina y excepto que uno sea un necio es evidente que el trato es medieval e inhumano, pero el problema es qué hacemos con el tipo que mató a otro porque lo que se instala es que estamos dispuestos a dejarlo libre sin más y eso es absolutamente inaceptable para cualquier que tenga un poco de empatía por la persona que murió y sus deudos.

A. dijo...

damian: creo que tu comentario es similar al que hice más arriba. lo único que agregaría es que, para RG, la cárcel como castigo es objetable aun en las mejores condiciones carcelarias, si yo no entiendo mal. he leído cosas que RG publicó en este blog, suyas o de otros autores abolicionistas, y las comparto. lo que aún no entiendo es qué proponen...

Damian dijo...

Sí A, el argumento es que la cárcel es tortura independientemente de las condiciones carcelarias.
Me refería a que en Argentina por sus condiciones carcelarias aberrantes no hace falta tener un doctorado en el tema para darse cuenta de que la cárcel es tortura y no puede ser una solución racional. Saludos

Anónimo dijo...

Me pregunto si alguno de los teóricos del abolicionismo se planeta alguna vez si es o no una tortura la que sufre durante toda su vida una madre/padre al que le mataron absurdamente un hijo, cada vez que se cruza con algo o alguien que se lo recuerda?

Lo más moderno y genial que nuestra intelectualidad puede proponerles es, por lo visto, la idea de : "a las víctimas, ni justicia!"

rg dijo...

ponele que la respuesta a tu pregunta es: si, sufren una tortura. entonces? torturamos al que torturó?

R.Garcia dijo...

Ya lo dice la Biblia: si te dan una cachetada en una mejilla pon la otra mejilla, si te matan el hijo entregale al otro y perdona al asesino.

Anónimo dijo...

No. Eso es una falacia porque no torturamos al que torturó. Estamos privando de su libertad a una persona que privó de su vida a otra.

Y además, cuando se ve que muchos homicidios son cometidos por reincidentes, es también una cuestión de sentido común proteger a la sociedad de personas que no están capacitadas para convivir en libertad con sus semejantes.

ccmartha dijo...

La cárcel sin dudas es una medida brutal de la sociedad para generar acatamiento de sus normas. El encarcelado termina siendo un lumpen y un marginado del sistema sin dudas. De todos modos la sociedad es brutal con todos nosotros en esa normalizacion, desde la escuela cuya principal funcion es generar en los niños las actitudes de acatamiento de la autoridad, sujecion a una tarea rutinaria, cuplimiento de horarios, identificacion con una identidad nacional símbolos ideas que nos interesa que tengan (el nestornauta)
Lo dijo marx segun he chapuceado por alli la funcion del lumpen no es ni mas ni menos que avisarnos donde podemos terminar si le contestamos mal al/la jefe/a.
Sujetarse a esta sociedad es tambien brutal y limitante, podria decirse que la clase media es la mas exitosa en esta tarea, la portadora de valores y las clases bajas y altas no por diversas razones. Una de las razones por las que yo miro con tanto recelo a la psicoterapia porque pone al psicologo en el rol de arreglar una pieza rota en una maquinaria que supuestamente esta muy bien cuando casi siempre la respuesta de una persona X es la unica posible (enloquecer) ante una sociedad que es la que esta enferma. Y no es una metafora: una sociedad enferma y perversa en muchos ordenes.
A veces esta sociedad nos dice, bueno ahi lo tenes, rehabilitalo, reinsertalo y eso no es posible. El condenado quizas tiene un deficit cognitivo una condicion neurologica qe lo vuelve impulsivo e algunos casos, en otros un medio o un entorno que lo moldeo insensible y despiadado. Su modo de ser en el mundo es ese, agresivo y en conflicto con la sociedad sus modelos de identificacion son personas asociales. Y tal vez no quiere cambiar "no seria yo" y como vas a ir contra eso.
La sociedad te dice arreglalo te lo tira encima (al/la psicoterapeuta) y lo mas que podes hacer es ir el sábado contenerlo porque esta en un crisis de desesperacion porque nadie va a visitarlo, como me contaba un colega en uno de los tantos casos que tenía en la carcel. Y el iba, aunque el tipo, el condenado, se especializaba en martillar la cabeza de los maridos mientras violaba a sus mujeres. Se puede tener empatía por alguien asi? sí se puede, se lo puede entender en su compulsion y lo incoercible de su impulso a atacar y violentar a otros. Pero eso solo lo puede hacer un/a profesional no se lo puede pedir a una victima. Y ese modo de ser en el mundo no lo cambias poniendolo a fabricar una mesita, aunque le das un alivio, sin dudas.
Lo que no puedo es pedirle a la victima de ese tipo que tenga empatia por el porque seria re-victimizarla y retraumatizarla.
La solucion para terminar con las carceles a mi cirterio no es sacar a los condenados de las carceles es terminar con los condicionamientos sociales que generan la carcel. La desigualdad la sociedad de consumo y el abandono de amplios sectores de la poblacion.
El tema da para mucho. Nada mas queria dejar claro que no hablo de la tesitura de Heidi en un mundo feliz que quiere dejar de lado a los malos en sus ghetos.
Saludos

Anónimo dijo...

ccmartha: los cambios en la sociedad que vos proponés (suponiendo que es verdad que son los verdaderos causantes del problema) mientras se discuten, se implementan y se obtienen los resultados sociales que se espera, pueden tardar unos 200 o 300 años en ser efectivos.

Mientras tantos tratá de alguna manera que ni vos, ni algún ser querido tuyo se tenga que cruzar en la vida con el loco del martillo.