13 may. 2016

Tushnet: Por qué importa la Constitución?

En el venerdino seminario de SADAF, discutimos hoy un texto de Mark Tushnet, proveniente de su pequeño libro Why the Constitution Matters? El libro está dirigido a no-iniciados, es fundamentalmente descriptivo, y no pretende hacer grandes innovaciones en la teoría constitucional. A Tushnet le interesa mostrar por qué y de qué modo importa la Constitución, por qué y si es que de algún modo, importa la Corte Suprema; por qué importan los derechos.

Y aunque el libro no pretende hacer teoría, retoma, sin embargo, una línea fundamental en el trabajo histórico de Tushnet -una línea que es normativa. Ésta dice, en primer lugar, que la Constitución debe ser leída del modo más fino, como un pequeño recuadro destinado a facilitar y hacer posible que hagamos política; y en segundo lugar, que el centro de la actividad que importa está en la política, más que en el derecho o en el trabajo de los tribunales.

La gran pregunta, nos dice Tushnet, no es por qué la Constitución importa, sino cómo es que ella importa. Y la Constitución importa, agrega, porque la política importa: es la Constitución la que provee la estructura que hace posible que se desarrolle la política; la que crea la estructura dentro de la cual los partidos políticos operan.

Por eso, y para el lego interesado en que la vida constitucional se articule de modo diferente, su consejo no es el de que se involucre en el estudio de la teoría constitucional, o de que se adentre en el conocimiento de concepciones interpretativas diversas. Más bien, lo que Tushnet le aconseja es que sea "políticamente activo," que se incorpore a alguna estructura partidaria, o se relacione con alguna ONG, o que salga a las calles a marchar: trabajar en política (antes que trabajar con el derecho) es el medio más importante con el que contamos para darle a la vida pública -y finalmente a la Constitución- otra tonalidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vos hiciste algo así acá. Me acuerdo de ese librito que habías sacado en la colección de Pepe Nun. Tendrías que actualizarlo