27 dic. 2013

El Estado en la década ganada: la privatización llega a la vida cotidiana

Según el relato oficial, se trata de la década en que se recuperó al Estado. Como ya es norma, la verdad se encuentra habitualmente poniendo un signo menos delante de afirmaciones oficiales: Se trata del período en que se privatizó la vida cotidiana

Transporte: Negocios y corrupción entre las empresas contratistas y el gobierno, que termina en varios accidentes, decenas de muertos, y el gobierno (entre risas) culpando a los pasajeros por ir en el primer vagón. Los servicios son los peores y más sucios en la historia argentina: nunca se sometió a los trabajadores a un maltrato semejante, en este rubro. Hay que empezar a trasladarse por otros medios (en mi caso, pasé de usar el tren a la bicicleta, dadas las habituales demoras de casi una hora en los servicios, y los incendios cotidianos en los vagones).
Fuerzas Armadas/Policía: El kirchnerismo volvió a vincular a las Fuerzas Armadas con la seguridad interna, más ley antiterrorista, más Proyecto X, más servicios de inteligencia utilizados para la extorsión política. La vergüenza se corona con un oficial desaparecedor puesto como Jefe del Ejército. La policía aparece asociada con el narcotráfico (novedad de la década ganada), se amotina, comprometida con el crimen que debe perseguir. Hay que empezar a pagarse seguridad privada
Gas: Se corta en invierno, cuando más se la necesita. El Estado debe rogar ayuda a países vecinos, que venden su producción a precios leoninos. En lo personal, hay que pensar en asistirse con garrafas
Agua: En mi barrio, hace meses que llega amarronada, y no puede usarse para consumo personal. Hay que salir a comprar bidones de agua
Educación: Pésima en calidad, luego de ser ejemplo mundial durante décadas. Maestros mal pagados y desganados, niños como rehenes. Hay que pensar en educar a los hijos en escuelas privadas
Luz: Se corta en verano, cuando más se la necesita. Personas enfermas y ancianas no reciben ayuda. Hay que empezar a pagar asistencia particular para los más débiles. Hay que pensar en instalarse un generador propio

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y te faltó el rubro Salud, hemos perdido mucho tiempo, mucho dinero, y muchos casilleros en la carrera hacia un país más igualitario.

Anónimo dijo...

La Luz en el conourbano bonaerense es un bien escaso, que por la menor densidad demografica no parece afectar a tantos y sin duda la pasamos menos mal que quienes quedan atrapados en edificios de varios pisos.
Pero de todas maneras, se puede ver la privatización de las soluciones a modo de "sálvese quien pueda": cuando viene la cuadrilla y se sube alguien de la companía distribuidora al poste, los vecinos que lo ven solo se aseguran que vuelvan a conectar a sus casas pero no a todas las de la manzana. Otros vecinos logran entonces con un pago "especial" que venga otra persona de la compañía y los cambie de fase, hacia otra fase con menos cortes (al menos por el momento).
Y los más afortunados salen desesperados a la compra de equipos electrógenos, a precios increibles, de más o menos potencia, como para conectar solo la heladera y algunas lamparitas, o (más grande) también algún ventilador, y (lo más acaudalados) suman tambien un aire acondicionado. Todo esto por varios miles de pesos y unos cuantos bidones de nafta.
Equipos que (además) ya se venden sin facturas, con "contactos" desde aduana que venden equipos que dicen ser confiscados, seguramente truchos (etiquetas de marcas que se desintegran con las salpicaduras de la nafta), de modo que además de todo, le estamos haciendo el negocio a los amigos de Etchegaray, en descanso en las playas brasileras.
Asi estamos, este es el pais que la decada ganada nos ha ayudado a construir.