18 jun. 2014

Comenzó el Seminario: Duff en la Argentina


Ayer tuvimos una primera gran jornada con Antony Duff (primero, un almuerzo informal; luego, una multitudinaria charla). Tuvimos tiempo de hablar y preguntarle de todos los temas que nos interesaban. 

En el almuerzo, dedicamos un largo rato a discutir sobre las "precondiciones de la responsabilidad penal," y la gran pregunta de Duff: "Yo puedo ser responsable de este crimen, pero quién es usted para reprochármelo? Cuál es la base de su autoridad, cuando me ha maltratado sistemáticamente, cuando no ha hecho nunca nada por mí?" (el problema del "moral standing" de los tribunales)

Hablamos también sobre democracia y derecho penal: "Cómo se justifica impedirle al pueblo (como lo hace la Constitución argentina) el involucrarse en la discusión de cuestiones básicas sobre derecho penal?" (tema sobre el que vamos a volver en los próximos días)

Hablamos de las exigencias de su enfoque ("call to account") a la hora de pensar situaciones extremas, relacionadas por caso con los crímenes masivos. Un dato al respecto, sobre el que también hablamos: una solución "a la sudafricana" -buena o mala, trasladable a la Argentina o no, eso por ahora no importa- es vista, desde su perspectiva, como perfectamente aceptable, dado que el centro de su atención está en el juicio, en el llamado de los acusados ante el Estado, para que asuman su responsabilidad (es decir, el centro de la atención está en ese llamado, antes que en el castigo particular). En cambio, para la Corte Interamericana, luego de "Gelman", una solución a la sudafricana parece (inmoral), ilegítima, jurídicamente inválida

Hablamos luego acerca de la posibilidad de un derecho penal "incluyente," es decir, opuesto al derecho penal "excluyente" que hoy predomina en la práctica y doctrina de países como el nuestro

Excelente jornada¡ Gracias a Duff y a todxs lxs participantes¡¡

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Roberto, muy buena la charla y los aportes de todos (aunque debo reconocer que pocas veces escuché un inglés tan difícil como el de Duff).
Respecto a uno de los temas que mencionas que charlaron con Duff en el almuerzo -que lastima que me lo perdi!-, te hago una consulta:
recientemente pensé en la propuesta del juicio penal según Duff (juicio incluyente, en el que todos los intervinientes -incluido el imputado- cumplen roles activos y pasivos, y cuyo principal fin no es imponer un castigo sino que los acusados respondan por lo que han hecho ante la comunidad), como una alternativa superadora del proceso sudafricano y de nuestros juicios (que claramente son excluyentes). Ello en tanto no se resignan ideales de justicia a cambio de verdad (como creo que ocurre con las inmunidades otorgadas a cambio de confesiones en las comisiones de verdad y reconciliacion), y tampoco se releva al imputado al rol de un "outlaw", en los términos de Duff, que esta por fuera de la comunidad y de quien no nos interesa nada delo que tenga para decirnos, como sucede en nuestros juicios.
Según lo que comentás, Duff podría avalar un procedimiento como el sudafricano sin objetar que las inmunidades son una forma de impunidad y por ende, atentan contra la realización de la justicia?

Y otra consulta, relacionada con una pregunta que surgió ayer en el debate y la respuesta de Duff no me quedó muy clara.
Uno de los oyentes hizo la excelente observación de que quizás la teoría de Duff de un juicio incluyente exige demasiado: que en realidad, a diferencia de lo que sostiene Duff, el imputado no nos debe a nosotros -sociedad- ninguna explicación, y que como mucho nosotros podemos proceder a aplicarle una sanción por haber violado la ley. Esto me hizo pensar que los ideales de comunidad, de esta shared humanity y common values que hace de fundamento al enfoque de Duff, quizás no están presentes en contextos de marcada desigualdad, y cuando algunos sectores de la población no tiene acceso a los mismos derechos que otros. En estos casos, se puede pedir explicaciones, o considerar que debe responder ante nosotros, a quien ha cometido un delito?

Tomás FF

rg dijo...

gracias. yo diria, sobre la segunda, que el der penal justificado debe actuar de ese modo honorable, si quiere seguir siendo o pasar a ser justificado. obvio que en contextos de desigualdad, es lo que decia el ayer en el almuerzo, solo si se hacen ciertos esfuerzos muy especiales el der penal puede verse como justificado.
sobre la primera cuestion, duff lo que avala es la idea de un proceso, un llamado a "account" termine en castigo-prision o no. llamese a esto sudafrica o pepito. luego, sobre otras consideraciones no hablamos, porque el punto era comparar las primeras implicaciones de su enfoque en casos dificiles, con otros alternativos

Anónimo dijo...

una gran pena no haber podido ir che, no me cierra mucho lo de juicio incluyente (tengo problemas con las categorias inclusion/exclusion) creo que cualquier juicio en el marco de un sistema penal no va a resolver el conflicto atendiendo a su complejidad y generando un real protagonismo de sus actores en términos democráticos. Los conflictos interpersonales presentan múltiples aristas que no pueden ser contempladas en su representación por el sistema penal. ahi se escoge un modelo de representación binaria (criminal/no criminal, imputabilidad/inimputabilidad, etc.) y una sola forma de concluirlo: el castigo. El sistema penal reproduce este esquema de representación para toda situación. Homicidios (en ocasión de secuestro, tránsito, conflictividad familiar, etc.), robos, hurtos, defraudaciones, incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, consumo o venta de estupefacientes, etc., que serán representados en el teatro del conflicto con las mismas reglas, los mismos actores, el mismo juego replicado una y otra vez. me parece que culquier cosa diferente no se puede dar en un proceso penal. prefiero sostener la idea de justicia restaurativa a lo braithwaute por ejemplo, pero bueno no estuve ahi asi que estoy especulando sobre lo que se dijo. Felicitaciones por la actividad y esperamos cronograma del seminario a ver si nos podemos llegar a alguna sesión. AH

Santiago Mollis dijo...

Muy buena la charla de ayer.
No obstante, me quedaron algunas dudas en el tintero. Algo que discutimos en el taller de lectura de Duff con Gustavo.
La crítica que veo en Duff es que, al igual que el derecho penal, las víctimas no juegan ningún rol relevante (y de hecho Duff ha dicho que prefiere que no lo jueguen en algún que otro paper).
Comparto la idea de comunidad que defiende Duff pero no entiendo por qué eso lo lleva a negar o no dar tanta importancia a lo que para mí es fundamental reconocer en un conflicto: es una situación, en la gran mayoría de los casos, entre dos personas.
Cuando Duff habla de los public wrongs y una construcción comunitaria del derecho asume que los individuos no estarían de acuerdo en que el sistema elegido para la resolución del conflicto tenga, como eje principal, a la víctima y al victimario (en este segundo actor Duff pone gran énfasis). A mí entender esto es parte del miedo generalizado: las víctimas quieren venganza, penas duras, no se satisfacen con nada. Si Duff no asume esto no sé por qué lo hace. No sé por qué la víctima debe responder, primordialmente, a la comunidad y no a la persona que afectó. No digo que no sea un objetivo loable o que no se pueda perseguir.
Yo veo una tensión ahí. Me parece importante reconocer a las víctimas en el proceso, su proceso. De hecho, si la memoria no me falla, creo que ayer no fueron mencionadas en su exposición en el Salón Rojo.

fahirsch dijo...

"Yo puedo ser responsable de este crimen, pero quién es usted para reprochármelo? Cuál es la base de su autoridad, cuando me ha maltratado sistemáticamente, cuando no ha hecho nunca nada por mí?" (el problema del "moral standing" de los tribunales)"
Alguién mata de varios golpes a una mujer, queda el bebe junto a ella. Supongamos que se detiene al asesino.
¿Quién puede reprochar?:
¿El Estado? No, por que "no hizo nada" por el asesino.
¿La victima? Está muerta.
¿El bebe? ¿Cuándo cumpla 18 años?¿Y en el ínterin, que pasa con el asesino?
No me cierra. En primer lugar porque da por supuesto que "no se hizo nada" por el delincuente.
Y estima de que los que actúan en contra de lo que marca la ley son ellos victimas.