18 sep. 2015

Nuevos comicios para Tucumán 2

La sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, de Tucumán, se conoció hace unas horas (puede verse en el sitio del CIJ, acá) y objeto de tremebundas descalificaciones por parte de juristas que cobran millones desde el oficialismo (que hablaron de "sedición" ¡¡¡), o de periodistas oficialistas, como don MW, acá.

La nota de Wainfeld plantea algunos puntos de interés, y me dirijo brevemente a ellos.

En lo personal, coincido en que uno quiere más y mejores fundamentos en una sentencia de este tipo (aunque hay un esfuerzo argumentativo que no me parece menor, centrado en la importancia de la soberanía popular, y el valor crucial del voto en democracia). Pero disiento en aspectos importantes de su posición.

MW comienza su artículo dejando de lado el análisis de la cuestión de competencia (y yo lo haré con él), para centrarse en los argumentos "de fondo," que resume en dos: la existencia de prácticas clientelares, y la presencia de acciones irregulares en torno al comicio. Sostiene que la sentencia peca de elitista/paternalista: 


"Se autoerige en custodia de los sectores “desamparados” a cuyo voto le pasa por arriba. La categorización de “desamparados” no está escrita en ningún texto legal: es un arrebato ideológico, sintomático de las clases dominantes. La compasión –superioridad– niega la autonomía de los sujetos."


Afirma además que anular una elección debe ser algo excepcional, enmarcando la idea en un criterio general de no interferencia con la política:

Anular una elección es excepcional: requiere presupuestos de enorme dimensión. En líneas generales, los jueces deben preservar la validez de los actos de otros poderes y, en este caso, del pronunciamiento ciudadano. 

De lo dicho por el autor, resistiría tales puntos (como en parte lo hice ya en mi post anterior sobre el tema). Básicamente entiendo que es falaz decir que es propio de "las clases dominantes" considerarse custodios del voto que los "desamparados" emiten (los Alperovich-Insfrán-Urtubey qué vendrían a ser?), y es erróneo agregar que lo que dicen los jueces (sobre la custodia a los "desamparados") no está escrito en ningún texto legal: los jueces son custodios del proceso democrático, y deben encargarse de controlarlo de modo estrictísimo. De ningún modo los jueces se erigen en custodios del buen resultado de la elección, lo cual sería obviamente inaceptable. Pero si dicen "hágase de nuevo" o "no voy a aceptar las prácticas de fraude que se convirtieron en reglas dominantes" afirman, antes que niegan, la voluntad popular. En el fallo, los jueces subrayan una y otra vez la superioridad incuestionable de la "voluntad soberana del pueblo". Entonces, es engañoso sugerir que los jueces -como parte de la "clase dominante"- van a anular las elecciones de "los negritos", como diría alguno, hasta que el pueblo vote bien, o sea conforme a los deseos de la clase dominante. No. El resultado puede ser cualquiera, el que el pueblo quiera, pero el proceso de la elección debe ser limpio, y el presupuesto es, y debe ser, que lo que tiende a ocurrir es lo contrario (fraude en masa, siempre). (No hace falta que agregue que los Alperovich y Manzur algo tienen que ver con la clase dominante expoliadora tucumana, y no pueden aparecen en cambio como los adalides del pueblo liberado).

Aquí aparecen entonces otros dos puntos, uno político y otro jurídico: primero, esta elección -me consta en lo personal, porque me lo han reconocido desde lo más alto de la dirigencia k, y subrayo- fue fraudulenta "en exceso" y de modo "torpe". Fraude tiende a haber siempre -en mayor o menor grado- en cada elección nacional y provincial, y aquí el fraude resultó notable, en todo caso, porque fue excesivo y burdo. Esa es la realidad. Entonces, estamos frente a un bastardeo de la voluntad popular, que no lo llevan a cabo los jueces, en este caso, cuando lo resisten. (E, insisto, el resultado de la elección siempre lo determinará el pueblo: se pretende, simplemente, que la elección sea lo más limpia posible, más allá de quién gane)

El tribunal hace un esfuerzo por enumerar las pruebas del fraude, que -no hay que negarlo- podría ser mucho mayor. No olvidemos, sin embargo, que tienen apoyo para decir lo dicho, incluyendo lo afirmado por el gran fiscal tucumano Gómez, que dio por probado el fraude, frente a la evidencia que conoció (no pasemos por encima a este antecedente, para mí también crucial, conociéndolo a Gómez, en su radical honestidad y su constante enfrentamiento contra "los poderosos de turno" -llámense empresarios mineros, políticos corruptos, etc.). 

Pero además (y éste es el otro punto que me interesa mencionar), no es correcta la idea de que los jueces deban abstenerse de intervenir en relación con la política: ese juicio es dependiente de una concepción del control judicial repudiable, vinculada con la torpe, conservadora idea de las "cuestiones políticas no judiciales". No se trata de que los jueces intervengan sobre todo, cambiando los resultados de la política. Se trata de que intervengan sobre algunos casos, relacionados sobre todo con las condiciones del juego político, para que luego la ciudadanía decida el resultado del juego, democráticamente. Entonces: los jueces no deben interferir, como suelen hacerlo, sobre el contenido de la política, pero deben interferir mucho más (como no lo hacen, por razón de doctrinas como las que MW equivocadamente avala) de modo sistemático y con el escrutinio más estricto, sobre las reglas de juego del procedimiento democrático.

Ultimo punto: la democracia argentina, como la de tantos países occidentales -desde Estados Unidos a Alemania, pasando por Venezuela o Ecuador- está vaciada de contenido, capturada por elites, controlada por los poderosos del momento (empresarios y políticos hoy asociados). La ciudadanía, por eso, vive un sentido de expropiación y ajenidad políticas: otros deciden por ellos, a su nombre. Sabemos, nos consta, del modo en que el poder económico-político ha secuestrado al sistema democrático, y -muy en particular en países latinoamericanos- arrasado con los sistemas de control. Entonces: el presupuesto de control estricto sobre las reglas de juego debe ser mucho más intenso que siempre, excepcional, extraordinario. Insisto: demoler los abusos que dominan la escena, para asegurar que los contenidos de la política comiencen a estar en manos del pueblo y dejen estar, como hasta hoy, en manos de elites cada vez más corruptas y sobre todo peligrosas, dispuestas a cualquier cosa para poder seguir viajando en camello.

18 comentarios:

A 2 dijo...

RG, hay un punto importante que MW omite en su artículo. El referido a las filmaciones del lugar donde debían estar las urnas. Reconozco que esto no me parecía relevante hasta que leí la sentencia. Uno de los argumentos de los amparistas para cuestionar el escrutinio definitivo era que no se había preservado la cadena de custodia de las urnas, que muchas habían llegado abiertas y que por lo tanto su contenido era cuestionable. Como medida de prueba se requirió la remisión de los videos que habían registrado todo lo que sucedía en el lugar en el que fueron recibidas las urnas. Los videos fueron remitidos pero justo los del momento en que llegan las urnas no se podían ver. La respuesta fue que debido a cortes de luz se habían dañado los dicos rígidos. Pero se le pidió un informe a la compañía que presta el servicio eléctrico, y esos días no hubo denuncias, ni registro de ningún tipo, de que hayan existido problemas en el servicio! Las filmaciones no eran necesarias, pero si decidieron realizarlas, el hecho de que justo las que son necesarias para verificar la denuncia hayan desaparecido sin explicación, o peor con una explicación falsa, le da credibilidad a la denuncia. Todo esto está en la página 40 y subsiguientes de la sentencia.

Anónimo dijo...

¿Se podría establecer una comparación con el caso Bush de la Corte Suprema norteamericana?

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Tratemos de ser un poco más serios. El "me consta que hubo fraude porque me lo dijeron" es un poco endeble. Es como hablar de que aumentó o disminuyó la inseguridad porque un hermano de mi cuñada lo asaltaron y le pegaron.
No es un chiste intervenir de esa manera. Lo mínimo que pido es, si vas a intervenir en una elección, pruebas más contundentes que cortar y pegar artículos periodísticos (cualquier semejanza con Nisman NO es pura coincidencia).

Anónimo dijo...

Lo que me hace ruido de la sentencia, es que no se determina donde el proceso se quebró, y las voluntades de los electores se vieron violadas. Ya que nada dice del proceso formal del escrutinio y si bien hay irregularidades, el escrutinio definitivo por el cual se constata las actas, los telegramas y los contenidos de las urnas, se realizo como dispones la CEN y no determino fraude. Por lo cual si las actas y los telegramas están falsificados y adulterados y nada se dijo o eso no paso y se paso por alto. O los vicios del proceso no lograron falsear la realidad de la elección.

rg dijo...

mas serio cuando presente un caso judicial, aqui me basta con decir lo dicho
1) no es mi "mera opinion", aunque la tengo, sino lo que fue filmado, lo que se impidio filmar, lo que sostuvo el gran fiscal gomez. hay gente en cambio que cree que alperovich es la revolucion social
2) no es que impugnaria las elecciones por lo que yo vi o se. pero, para un blogcito como este, vale decir que accedi a esa informacion. no como prueba de lo que afirmo, que para eso estan trabajos como los de gomez
3) hay principios constitucionales en juego, tambien sobre control judicial. aqui muchos estan por la defensa del feudalismo, yo en cambio presupongo la defensa de la voluntad popular
4) es una falacia decir que uno objeta el contenido de la voluntad popular: la aceptamos siempre, aun si vota a menem o a kirchner. el punto es "no de cualquier manera". y tampoco es "como lo digo yo", sino, simplemente, "sin robar", sin fraude
5) alperovich, manzur, y la oligarquia tucumana, agradecida con el servicio de muchos de los arriba firmantes o no firmantes. el pais de los millonarios los necesita. sigan asi¡

anibal segade dijo...

Me sorprende... los mismos que se ponen excesivamente quisquillosos y que diseccionan con bisturí el fallo que anula las elecciones, no aplican igual lógica a un proceso electoral demasiado lleno de irregularidades. Las prácticas corruptas y sumamente deslegitimadoras que atravesaron la elección son vistas como folklore, como "y bué, pasó siempre", como contratiempos inevitables, nada más. Pero el fallo que ante semejantes vicios intenta enderezar un poco las cosas, no, ése tiene que ser perfecto... Ni un mínimo pudor por exponer la propia incoherencia en público y con el dedito levantado los detiene. Capos.
Otra cosa: se viene repitiendo que una cosa sería si las diferencias de votos entre el primero y el segundo fueran mínimas, caso en el cual las irregularidades podrían efectivamente torcer la voluntad popular; y otra cosa es cuando las diferencias, con vicios o sin ellos, son irremontables para el segundo. Quizás la legislación debería incoporar el porcentaje de diferencia de votos a partir del cual "vale la pena" revisar una elección turbia. Cuánto sería, muchachos? Dénle , tiren números, que me quiero seguir riendo un rato.

Aníbal

Ricardo Gonzalez Dorfman dijo...

Atrevido (en buen sentido) tu aporte, Roberto.
Es real que la resolución de la Cámara contenciosa es disruptiva del "status quo" político y judicial. Y podrá (o no) abrir una picada en el anodino y ya paquidermo derecho electoral vigente.
Hay que reconocer que MW analiza la decisión judicial de manera políticamente inteligente, pero quizás un tanto altanero y erróneo desde el derecho político. El dice ser un abogado de 40 años de recibido y más de 20 de baqueteo tribunalicio.
Admito que me dediqué muchísimo tiempo menos que él al derecho. Pero acreditando varios años específicamente en el derecho político, jamás leí nada de alguna presentación suya en instancia jurisdiccional electoral (federal o provincial, que dicho sea de paso son algo diferentes).
Coincido enteramente con el planteo del maestro Gargarella. La cuestión no es ni debe ser jamás el resultado electoral. La cuestión es si se respetaron tres aspectos: a) la libertad subjetiva del elector, b)la libertad objetiva del elector, c) la integridad del voto.
Si está acreditado la vulneración de esos tres aspectos estamos en un problema democrático institucional que debe urgentemente reverse.
Por último un tema que absolutamente nadie atendió, quizás por la especificidad instrumental del tema: En Argentina tenemos una particularidad (tanto a nivel federal como en jurisdicción provincial) que las elecciones la gestiona administrativamente el mismo organismo que atiende la controversia jurisdiccional electoral. Quizás por la teoría de los actos propios, quizás por comodidad (o dependencia) política institucional, cuesta creer que el mismo organismo ataque, revea, o anule lo que él mismo gestionó. Y peor aún viendo la integración de la Junta Electoral de Tucumán.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Ebe López Piossek, una de las juezas de la Sala I, parece que es tía de uno de los candidatos del Pro. Dejame desconfiar un poco de ese fallo. Un poco nada más, ya sabemos que el kirchnerismo es demoníaco y Macri es malo pero no tanto.

rg dijo...

No tenés idea de quién es ella. Yo sí. Te recomendaría no hablar de puro prejuicio sobre lo que no conocés. Hacés muy mal y no habla bien de vos

Domingo Rondina dijo...

Queridísimo Roberto: sabés que te quiero y tengo enorme admiración por tu inteligencia, así como te sigo discipularmente en la mayoría de tus ideas.
Pero en este caso quiero expresarte que no me simpatiza tu frase maliciosa "juristas que cobran millones desde el oficialismo". Creo que empobrece el debate y es malvada cuando no personaliza.
Claro que me afecta porque no cobro un mango de ningún oficialismo ni de ninguna agrupación política.
Pero mi nombre está en la misma nota a la que referís (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-281926-2015-09-18.html).
Es cierto que no soy yo quien dijo que sea un fallo sedicioso, término que sí utilicé cuando Urtubey se oponía al fallo de la Corte FAL, y muchos oficialistas no decían nada (http://www.domingorondina.com.ar/2012/03/urtubey-sedicioso.html).
Pero creo que no es digna de vos esa generalización en la acusación. Y en lo personal me duele. Porque igual que vos trato de ser siempre objetivo, apartidario (aunque me siento cercano a la izquierda) y trato de que mis amores y mis rencores personales no afecten mi análisis.
Con respecto al fallo de la cámara, no me gusta discutir en estos foros, pero te dejo mi nota para que la leas con la tranquilidad de un día domingo: http://www.domingorondina.com.ar/2015/09/iluminados.html
Y la pregunta que sí me permito hacerte, que está en mi nota, pero que creo que sos el más indicado para contestarla, es la siguiente: ¿cuál es el núcleo objetivo de la decisión? ¿cuál es la conducta que la sentencia impone? ¿qué debería hacer el Estado Provincial -condenado- para cumplirla?
A mí me parece que el objeto (elecciones limpias) es imposible por lo extenso, y porque no depende del Estado sino de los actores políticos todos. El Estado podría meter presos a todos los que vea repartiendo bolsones, pero siempre habrá.
Además de la incongruencia entre los sujetos infractores que el fallo señala (militantes, punteros, dirigentes) y el sujeto sancionado (estado).
La elección tucumana fue un asco, como las elecciones de un montón de lugares en este país. Pero los superpoderes a los jueces no son un asco, sino una amenaza.
Un abrazo y feliz primavera
Domingo Rondina, Santa Fe, cuna donde la Constitución sigue durmiendo

rg dijo...

hola Domingo, pero claramente no estabas en mi cabeza cuando dije lo dicho, simplemente porque no dijiste lo que critiqué lo que criticaba. y mucho menos porque no cobrás millones desde el gobierno.
sobre la sentencia, creo que deben hacerse nuevas elecciones, y que los jueces -es lo que repito cada vez- deben retirarse de mucho de lo que hacen, y concentrarse en temas tales como las reglas de juego, que incluyen primordialmente elecciones limpias. y ahi deben ser abstolutísiamente implacables

Domingo Rondina dijo...

Gracias Roberto. Pero sigo con esta duda: ¿hay alguna forma de hacer 'elecciones limpias'? me parece que es una expresión declamativa, que no puede formar una sentencia. ¿Cuándo serán suficientemente limpias para que estos guardias platónicos las convaliden? Yo creo en sentencias que de datos objetivos extraen conductas concretas. Lo demás, es política de la peor, porque es hecha por funcionarios a los que les pagamos todos para que no la hagan...

rg dijo...

para un juez, saber cuando hay elecciones limpias es tan dificil o facil como saber cuando hay libertad de expresion. la presencia del fraude desbordado, o los actos de censura explicitos, hacen facil lo dificil. porque lo que se requiere no es que se cumpla el ideal al maximo, sino que no se lo degrade de modo grave. es facil

Domingo Rondina dijo...

no quiero polemizar, no es esa mi intención, pero me preocupa el desborde judicial...
la libertad de expresión puede asegurarse mediante medidas concretas (ver caso rio negro) y se afecta con actos concretos (ver miríadas innumerables)
si ellos hubiesen hablado de FRAUDE también es concreto, pero no lo es 'elecciones limpias', en este caso no prueban un caso de fraude (modificación del sentido de los votos) y sí muchos de suciedad electoral. Pero el fraude se puede combatir con medidas concretas, y la higiene absoluta no se logra de ningún modo...
Y así, el problema final es que vamos a un sistema con 'mayor limpieza', pero esa decisión gradual, de cuál es el umbral de tolerancia de clientelismo, es una decisión que estamos dejando en un pequeño grupo de jueces iluminados sin formación ni legitimidad para ello...
Abrazo

rg dijo...

pero que problema hay con polemizar? ante todo, lo mismo que como obvio afirmas para el caso de libertad de expresion (medidas concretas) lo negas sin razon para el caso del comicio (hay mil medidas concreta que se podrian tomar en las proximas elecciones). la distincion entre fraude y limpieza absoluta es (no digo que lo seas, sino que la distincion lo es) tramposa, sobre todo si pones limpieza como "absoluta" y falta de fraude no. si comparas no fraude absoluto con limpieza absoluta, tenes dos imposibles. pero aca esta en juego evitar en todo lo que sea posible el fraude, y asegurar la mayor limpieza posible al comicio, que aca estuvo afectado por extremos de fraude y suciedad. no veo ningun problema con tomar medidas parciales en la materia, y en eso no se necesita un juez superdotado ni iluminado (por que???????????). basta con un juez que no acepte elecciones celebradas de cualquier modo. es equivocado asimilar esto a juez iluminado. lo mismo que el referi de futbol tiene que evitar los goles en offside, y nadie le dice iluminado por eso

Domingo Rondina dijo...

Me parece que el fraude implica actos concretos. Y son conjurables. Pero la asepsia del entorno son conductas tan laxas como difíciles de abordar. E insisto en que no las desarrolla el Estado sino los actores partidarios...

rg dijo...

no se sostiene lo que decís, domingo: se aplica exactamente lo mismo, salvo que no lo quieras ver. la "asepsia" es dificil de abordar depende de que hables. si lo pones en "maxima asepsia" te pasa lo mismo que si dijeras con "que no falte ni un voto." no es tampoco laxa, sino tan concreta con "no aceptamos que se quemen urnas", "no aceptamos la falta de boleta de los partidos opositores", "no aceptamos planillas fraguadas". y tambien te equivocas en lo de "actores partidarios", porque si lo hace el fpv con autos estatales, empleados estatales, recursos economicos estatales, lo hizo el estado. esto es. tres afirmaciones en dos lineas, pero todas son seriamente problematicas, lo digo sinceramente, sin mala leche ni molestia alguna

Domingo Rondina dijo...

Vivimos épocas muy contemporáneas...