30/6/2009

Juicio contra Scioli, ya

Con toda la razón de su lado, Gil Lavedra sostuvo: "Las declaraciones que Scioli hizo ayer dan cuenta de que estuvo mintiéndole descaradamente al pueblo y a los jueces que le creyeron y convalidaron su candidatura durante toda la campaña". "No hizo más que confesar lo que todos sospechábamos. Y que lo haya hecho horas después de las elecciones es gravísimo, una burla. Estamos ante la consumación del engaño".
"Estamos evaluando la posibilidad de plantearle la nueva situación a la Cámara Electoral. Ponerla en conocimiento de nuestra postura. Si el tribunal coincide con nuestra evaluación podría decidir girar el expediente al fiscal que tendrá que decidir si corresponde castigar los actos de Scioli"

Pidió juzgarlo por inducción al voto con engaños alegando el artículo 140 del Código Electoral que dice que "se impondrá prisión de dos meses a dos años al que con engaños indujere a otro a sufragar en determinada forma o a abstenerse de hacerlo".

Juicio político y remoción para Scioli, ya!

SEMINARIO


ME CUENTAN QUE, A RAIZ DEL FERIADO CUANDO NO TUVIMOS SESION, ALGUNA GENTE QUEDO CON EL CALENDARIO CONFUNDIDO. MIL DISCULPAS!!! LA PROXIMA SESION ES EL LUNES PROXIMO, 6 DE JULIO, SOBRE ELY-MICHELMAN, CONSTITUCIONALISMO, CONTROL JUDICIAL Y POBREZA. GRACIAS!!

Enloqueció Lars Von Trier

La última peli de Lars Von Trier, Anticristo, es imposible e insoportabilísima. Ninguno de nosotros merece enfrentarse a semejante cosa. Sólo para quien tenga dudas: largamos con muerte de un bebé; desde entonces la pareja protagónica empieza un proceso de tortura, el uno sobre el otro; terminamos con mutilaciones de genitales masculino y femenino, gracias a tijeras, cuchillos y una caja de herramienta (unos 40 minutos sin parar, mezclando imágenes del niño muerto, e invocaciones a la naturaleza maligna de la mujer).

Al comienzo, se enfocan tres muñequitos con leyendas debajo, que representarían las partes por venir de la película. La primera leyenda decía dolor, la segunda pánico, la tercera -recordé yo- alivio. Así que me quedé, esperando el alivio final. Cuando llega la tercera parte de la peli, sin embargo -de veras- me doy cuenta que donde leí alivio decía, en realidad, "desesperación." Ahí la tortura sobre los genitales tocaba sus puntos más altos -o bajos- así que me fui.

Un pequeño comentario, sin embargo. Yo entiendo que para muchos de los que viven en Escandinavia, sociedades llenas de dinero y bienestar, los baños de pesimismo y crudeza de don Lars tienen algo de valioso. En su mensaje, no hay apelación al humor, a la amistad, ni siquiera al terror, al que los jóvenes ricos le darían la bienvenida. No, Lars viene y les dice que la vida es dolor, maltrato, malestar, explotación. Todo bien Lars, pero la peli que acabás de hacer es otra cosa, una pura y caprichosa agresión al espectador. Chau

Anteojos para CK


Anteojos nuevos, por favor, para CK, que no ve, no quiere ver No puede ser que haya dicho lo que dijo, luego de semejante derrota. El rumbo económico está impecable, los cambios en el gabinete son innecesarios, la destrucción del INDEC no es tal. Te lo pido por favor, Cris!

29/6/2009

Ligeras apostillas electorales (con addenda testimonial)

Que podriamos destacar de estas elecciones, Lucas? Sumamos hechos a la lista? Son pequeneces, pero finalmente, todo lo complejo es mas simple de lo que parece, y todo lo simple es mas complejo de lo que parece.

Van algunas apostillas

Pagina12 burlandose de las encuestas de Poliarquia, diciendo que "se tendran que hacer cargo" de tanta mentira (y comparando sus resultados con las supuestas encuestadoras objetivas, que daban gran ventaja a K)

El colega Abal Medina anunciando una amplia victoria K en todo el pais (ay!)

Los colegas blogales pro-K, dejando de ofrecer cifras cuando la tendencia pro-k empezo a revertirse (tremendo!!!) (diciendo, por caso, tan tempranamente "ya nos tenemos que ir a dormir". Si, tal vez sea hora de dormir un rato)

La amiga Marcela Rodriguez -unica diputada genuinamente feminista?- vuelve a renovar su cargo. Albricias!

El amigo Horacio V. diciendo en Pagina que la derrota se debio a una "aversion irracional" hacia el Kirchnerismo (aca. no sera mucho H.? no habra mejores razones?) (pero me gusto el analisis mucho mas critico de Mario W., aca)

El pueblo America, en la provincia de Bs. As., de miles de habitantes, donde el kirchnerismo no saco ni un voto. Curioso!

Kirchner diciendo que tienen que meditar la derrota pero jamas negociar los principios (ahh, o sea que despues de entregar la mineria, destruir el indec, lanzar las testimoniales, les quedaba algun principio???)

Ocania como primera salida del gobierno post-derrota. Comienzo post-electoral preocupante

Y el pino que se planto por ahi, muy lindo, muy alto, muy verde. El unico hablando, por fin, del hambre que hay en el pais. Grande el pino! Esas pequeneces son grandezas tambien

Addenda: Uia! Scioli no va a asumir!!! Al final su candidatura era testimonial???? Como es eso?? K dijo "Le pedí a Scioli que siga siendo gobernador de Buenos Aires y que no asuma su banca de diputado porque es muy importante que siga profundizando la gobernabilidad". Coooooomoooo? No era que SE PRESENTABA COMO CANDIDATO para profundizar la gobernabilidad?? Pero entonces que paso?? Fue una estafa?? Nos mintieron??? Juicio politico ya. Danielito: Te pedimos que confirmaras y dijiste que si, ladronzuelo!!! Te lo digo con todo el optimismo, toda la alegria, y toda la esperanza. Y vamos todos los argentinos juntos para adelante!

Addenda 2: Parece que avanza como un tren bala imparable la vertiente izquierda del peronismo, con el huracan Daniel a la cabeza. Como lo anunciaramos por aqui, Daniel sale fortalecido, y se viene la transformacion progre por las entranias mismas del PJ. Guau! Gracias Nestor por el lindo caballo de troya que nos dejaste de regalo, antes de irte! Tu legado ya es inolvidable!

27/6/2009

Villas, vida y votos

-
3. Votos. Mañana votamos. Algunos votan porque no haya más pobres. Otros votan porque no haya más pobres cerca de su casa. Algunos por conveniencia, otros por convicción. Algunos no votan, ni quieren. Unos cuantos piensan que votar no sirve. Otros que no sirve pensar para votar.

Lo único que espero es que recordemos lo que costó en este país votar y -sobretodo- volver a votar. A votar recordando eso entonces.

2. Vida. Mañana nada cambiará drásticamente para la inmensa mayoría.

En estas circunstancias, es importante darse cuenta que el voto, una vez cada dos años, sintetiza una acción que debe ir mucho más allá de mañana, mucho más allá del mismo voto. Esa acción es nuestra acción política. Debemos saber que esa acción política cotidiana de todxs, cada unx desde su ámbito con capacidades y límites, debilidades y fortalezas, esa acción es la que transforma y dignifica la realidad. La que genera cambios, incluso en su intento, en el error. Esa acción (y omisión) es siempre política.

El voto es delegar soberanía, es ceder poder, es dar poder. También puede ser quitar poder, pero en todo caso eso implica cambiarlo de lugar, de espacio, de personas. Pienso que el voto comunica mal y poco. O comunica un mensaje indeterminado a un receptor a veces sordo, a veces autista y a veces que tiene plena autonomía de acción frente a los emisores. Esa soberanía es la soberanía que perdemos, en un sistema cerrado e indepedendiente de nuestras voluntades. Estamos en un "juego" donde el pueblo no delibera ni gobierna sino...... Debemos siempre recordar las reglas de juego.

Pero hay una soberanía que no perdemos. Es la soberanía del autogobierno individual y de la acción política personal, en el marco de nuestro entorno colectivo y comunitario. En esa decidimos nosotros, no los partidos, no los políticos, nadie. Nosotros. Decidimos cuánto daño hacer, cuánto bien hacer, qué hacer. Eso nos queda. Ese poder lo tenemos, incluso en contra del capitalismo, las estructuras, elijan ustedes. Con sus límites, por supuesto. Cualquiera que haya hecho alguna vez algo tiene ese optimismo de la acción, que puede venir acompañado del pesimismo de la razón (y vaya! si hay razones para ser pesimista). Ese poder lo tenemos, eso siempre lo retenemos.

Entonces, sabiendo esto y mirando bien la foto, lo único que hay que preguntarse en el día a día, es si uno es la pared o es parte de la vida que sale a pesar de la pared, de las paredes, de lo que sofoca la vida. Cuando me refería, en un comentario de un post anterior, a que el sistema político es una maceta que deja crecer poco y mal a la pobre plantita de la democracia, se me venía a la mente esta imagen que saqué frente al lugar donde mañana voto. ¿Somos parte de esa vida o parte de esa pared?

1. Villas. Gran poema de Leónidas Lamborghini. Lo leí a comienzos de año. Fue republicado por la colección de la Biblioteca Nacional, un libro por un peso, gran colección, pequeños gigantes libros (Lamborghini, Fogwill y otros) Hace tiempo que tenía muchas, muchas ganas de transcribirlo.

VILLAS por Leónidas Lamborghini.
dedicado a Frantz Fanon (¿Quién fue? acá y acá).

los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas

-Distrofia: primer grado segundo grado tercer grado
la leche no la ven la carne no la ven
sopa
sopita

Distrofia: malamente
desnutridos: primer grado segundo grado tercer grado
Nacido en 1925 en Fort-de France doctor en medicina se especializó
más tarde en psiquiatría

-Es cosa de agarrarse la cabeza pero
estas cosas hay que decirlas estoy
dispuesto a decirlas no
a gritarlas
Las proteínas que están metidas en la carne no están metidas en
la sopa sopita las proteínas necesarias no las ven
es cosa. Nacido en 1925 para no gritar sino decir
hay que decirlas
alimentados malamente

-El 65 por 1000 mueren como moscas sin proteínas:
la carne no la ven
la leche no la ven:
las proteínas de la leche son distintas pero tan necesarias
en Fort-de France 1925 en psiquiatría :

-Estos chicos tienen problemas de dislexia: afacia para la
lectura se sienten segregados rechazados: afacia

dis
lexia

dis
trofia

malamente:
no ven las proteínas que están metidas en la carne no la ven
las proteínas que están metidas en la leche no la ven
primer grado
segundo grado
tercer grado
tan necesarias

Los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
mire señor aquí los chicos la laguna de aguas podridas
sopa
sopita
doctor en medicina
agarrarse la cabeza pero sin gritar estas cosas hay que decirlas
hace tiempo

especializado en no gritar hace mucho que dejé
el grito salió de mi vida el grito salió: nacido en 1925, en
Fort-de France más tarde en
decir distrofia
decir
estos chicos se sienten segregados se sienten afacia rechazados
afacia para la lectura tienen problemas
el grito salió dicho hace bastante tiempo que salió de mi vida
la laguna de aguas podridas con borde de basuras

-Un buzo tuvo que bajar a rescatar el cadáver del niño
los niños mueren como moscas
en la sopa no ven las proteínas en la laguna el 65 por 1000
allí juegan: las proteínas escondidas
la carne que no ven
las proteínas escondidas de la leche son distintas
tan necesarias
escondidas

dis
dis
trofia

dis
dis
lexia

dificultades afacia aquí
los niños juegan en el borde de basura de las aguas podridas
de la laguna sopa las proteínas escondidas escondidas
y mueren como moscas 65 mueren por mil
un buzo tuvo que bajar al fondo para rescatar allí escondidas

-Mire señor aquí
Doctor: en medicina. En el primer año no debe faltarles nada
primer grado segundo grado tercer grado

-En el primer año es como construir un edificio hay que ponerle los cimientos
sopa
sopita
los cimientos con sopa los cimientos en
los cimientos la leche no la ven los cimientos la carne no la ven
los cimientos: es como construir un edificio
malamente
se derrumba
los niños mueren como moscas en la laguna sopa aguas podridas 65
por mil se derrumban edificios construidos con proteínas
no las ven con dis-trofia dis-lexia malamente malamente
malamente malamente malamente malamente malamente mala mente
mala mente:
en el borde la basura las proteínas escondidas jugando a

-El buzo tuvo que descender hasta la afacia
dificultades para

dis
dis
para rescatar las proteínas escondidas en la laguna de aguas

el buzo se especializó en: doctor Fort-de France 1925
los niños segregados los cadáveres como moscas
más tarde en psiquiatría
los cadáveres de los chicos malamente

mala mente
mala mente

65 por 1000 no rescatados jugando a ver las proteínas
de la carne no la ven de la leche distintas no la ven
en la laguna de aguas
sopa sopita
en la laguna de aguas el buzo Fort-de France
los cimientos del buzo Fort-de France 1925 rescatando moscas sin
proteínas
estas cosas hay que decirlas
el grito salió de mi vida de la laguna sopa podridas el grito
salió hace bastante de mí
Nacido en 1925.

-La distrofia puede ser de primer grado de segundo grado de tercer grado de cuarto grado de quinto grado de sexto grado de séptimo grado de octavo grado de noveno grado de décimo grado
malamente
dislexia

-La dislexia es una afacia (dificultades para la lectura)
estos niños se sienten segregados rechazados tienen problemas
de estas cosas hay que decirlas problemas de estas cosas:
problemas para la la

-El 65 por 1000
problemas sopa sopita el el
más tarde en psiquiatría
dificultades hace tiempo podridas hace bastante 1000 es cosa
de agarrarse con borde de basuras estos chicos tienen problemas
para la la
leche no la ven
carne no la ven
malamente

-Es un desorden de la nutrición sistematizado o localizado
en la laguna de aguas las proteínas son distintas con bordes
desnutridos es cosa de agarrarse
los chicos mueren como moscas
los chicos mueren como moscas
en el primer año es como construir un Fort-de France en el primer
año los cimientos para la lectura jugando a ver

-Mire señor esta mujer dio a luz aquí sola dificultades problemas
con el cordón umbilical para cortarlo no había nadie en desorden
el grito salió

sopa
sopita

dio a luz aquí
distrofia

el grito salió no había nadie para cortar el cordón malamente
no había.

Dificultades para la
las proteínas de la carne de la leche escondidas
para el
cordón umbilical escondido esta mujer mire señor problemas para
agarrarse la cabeza estas cosas el grito salió para no gritar
sino decir
no había nadie
esta mujer aquí dio a luz con borde de basuras
malamente mala mente
más tarde especializado en psiquiatría
sistematizado
el cordón umbilical el buzo con el cordón tuvo que descender
hasta el fondo de la laguna de aguas localizado jugando a ver los
cimientos
buzo Fort-de France
doctor Fort-de France
descender hasta el fondo de la la:
primer grado
segundo grado
tercer grado
cuarto grado
quinto grado
sexto grado
séptimo grado
octavo grado
noveno grado
décimo grado

mueren como moscas: 65 por 1000
dio a luz 1925 en Fort-de France las proteínas escondidas en el cordón
umbilical nadie umbilical para cortar
umbilical
los niños juegan con el cordón dificultades problemas de estas cosas:

-Hay una zona de no-ser ellos se sienten segregados una región
extraordinariamente estéril y árida: Fort-de France.
la carne no es
la leche no es
las proteínas no-ser
la sopa sopita extraordinariamente estéril y árida

-Mire señor aquí
la zona esta mujer para no gritar sino decir dio a luz afacia dio a luz dislexia dificultades dio a luz
dislexia dio a luz cordón dio a luz primer grado segundo grado
tercer grado cuarto grado quinto grado sexto grado séptimo grado
octavo grado noveno grado décimo grado
dio a luz dio a luz la leche no la ven la carne no la ven
dio malamente dio a la luz no-ser dio a luz
extraordinariamente

-Hay una zona del no-ser esencialmente calva a cuyo término. Doctor
1925
65 por 1000
las moscas mueren como chicos
las moscas mueren como chicos

-Esta mujer los dos últimos meses tuvo un embarazo brutal.
estas cosas hay que decirlas
a cuyo término.

LL.

25/6/2009

El voto de izquierda explicado a los niños




Ya sobre la hora de las elecciones, una nota que acabo de sacar en TP (aca), con algunos comentarios breves, por aquí y por allá, provocados por declaraciones y solicitadas de estos últimos días. Apuntecitos desordenados, de último minuto, que estaban en el tintero blogal. Ahí va la nota, con el titulo con el que aparece en lo del amigo Huili:

Pongamos que uno es de izquierda, y se preocupa por las desigualdades que sufren las mujeres. Uno se interesa entonces, de modo especial, por la adopción de políticas sensatas en temas de salud reproductiva. Hoy sabemos, por suerte (gracias a que acaban de salir algunas notas al respecto, en los medios gráficos), lo que piensan la mayoría de los candidatos en algunos aspectos centrales en la materia. La presidenta, ansiosa por contentar a la Iglesia, sacrificó sin problemas en el altar de su gobierno a los derechos de las mujeres, adoptando frente al complejo tema del aborto ni más ni menos que las posiciones del Vaticano (algo que confesó varias veces, abiertamente y sin ningún empacho). El ala izquierda del gobierno, Daniel Scioli, señaló mientras tanto: “Estoy en contra del aborto, creo en cuidar la vida desde la concepción y en todas sus etapas.” Francisco de Narváez, por su parte, sostuvo "Estoy en contra del aborto, éste no puede ser un derecho ni parte de una decisión personal", y Gabriela Michetti optimista y campechana como siempre, agregó, "en lo personal, estoy a favor de la defensa de la vida siempre” (gracias Gabriela, y uno que pensaba que estaba a favor de la muerte!). La izquierda propuso, en cambio, políticas sensibles a los derechos de las mujeres. Y el mismo Pino Solanas, por su parte, habló de "el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo", añadiendo, con razón, que "las sociedades que niegan el aborto lo tienen instalado entre las clases pudientes." O sea, está muy claro lo que piensan los candidatos, y en particular la derecha, sobre cuestiones centrales en el área de la salud reproductiva. Para quienes tenemos posición tomada en el tema, para quienes creemos que estas políticas deben figurar en los primeros –y no los últimos- lugares de la agenda pública, para quienes consideramos que las políticas de salud reproductiva no pueden ser dictadas por la Iglesia, resulta bastante obvio, entonces, a quiénes no hay que votar, y quiénes, en cambio, pueden merecer nuestro apoyo.

Pongamos también que, por ser de izquierda, uno se opone a las desigualdades económicas hoy existentes. Qué deberíamos hacer, preocupados por el tema, en las elecciones que vienen? En el día en que escribo esto, varios autodenominados “representantes de la cultura” (qué bueno debe ser ser un representante de la cultura!) quisieron darnos una respuesta a la pregunta citada, publicando una solicitada para sostener, entre otras cosas, que las políticas redistributivas fueron bloqueadas por el conflicto con el campo y la anulación de la resolución 125. Cómo es esto? Es esto así? En qué sentido es así? Por qué no podemos pensar exactamente lo contrario? El gobierno tuvo 4 años seguiditos de superávit económico, TODO el poder político-parlamentario que quiso, el absoluto control del presupuesto (que ahora puede manipular legalmente a discreción), y no se animó a bajar ni medio punto la desigualdad. Cómo es eso, entonces, de que la redistribución se paró cuando frenaron la 125? La redistribución no empezó sola, pura y exclusivamente porque el gobierno no quiso hacerla, porque el gobierno no tuvo interés, porque el gobierno trabajó en contra de esa redistribución. Éste es y ha sido el gobierno de la patronal. Y digo patronal en un sentido no metafórico: la propuesta de este gobierno es y ha sido inequívocamente la propuesta patronal del “derrame” -“derrame” que depende, por supuesto, de que la economía primero “derrame”. Mientras nos gobierne este gobierno, entonces, podemos tener muchas dudas, pero al menos una certeza: si eventualmente la economía le deja algo más a los más pobres, ello no resultará de deberes y derechos y obligaciones constitucionales del gobierno y principios de justicia, sino de que el capitalista gana más y necesita de más mano de obra para seguir ganando más. Ésta es y ha sido siempre la receta de la derecha, la propuesta de la patronal. Si uno es de izquierda, entonces, y por supuesto, tiene que votar en contra de la patronal.

Pongamos que uno es de izquierda y se interesa por un país que no le de la espalda a Latinoamérica. Pongamos que uno es de izquierda y, por lo tanto, pretende que en materia de relaciones exteriores el gobierno le de prioridad al fortalecimiento de los vínculos con los países vecinos. Cómo votar en estas elecciones? Acá sí!! Acá sí -nos pueden decir los amigos del gobierno. Acá sí que el gobierno no falló. Esto es lo que nos han estado diciendo voceros e intelectuales del gobierno, reiteradamente, esta semana (alguno de esos escribas escribió, por caso, que los que critican al gobierno demuestran claramente no estar interesados en el destino de Latinoamérica (¡!!!!). Frente a tales dichos, uno debería recapitular un poco y preguntarse: Es esto así? En qué sentido eso es así? Están hablando del mismo kirchnerismo que destrató una y otra y otra vez a Bachelet y al pueblo chileno, y que ante el mínimo problema (pongamos, la crisis del gas, hace unos años), prepoteó a Chile para negarle, con las peores formas, y la peor arrogancia bien argentina, el acceso a recursos que estábamos comprometidos a asegurarle? Están hablando del mismo kirchnerismo al que el manso Tabaré Vázquez no puede ni ver? Están hablando del mismo Kirchner que fue vetado internacionalmente por Uruguay, apenas Uruguay tuvo la oportunidad de ponerle un veto, en respuesta al maltrato de años que desde el gobierno le vienen dispensando (por ejemplo, a partir de la pésima actitud argentina –no solidaria, no dialogante, patotera- en relación con el conflicto de las pasteras)? Éste es el gobierno que busca la unidad latinoamericana? Éste es el gobierno que, en materia de relaciones internacionales, toma como prioridad fortalecer los lazos con los países vecinos? Otra vez, si uno es de izquierda, y se interesa por la unidad latinoamericana, mejor tomar por un camino distinto –más honestamente latinoamericanista, menos oportunista- del camino que ofrece el gobierno.

Pongamos que uno es de izquierda, y quiere que, obviamente, al final de las elecciones, los candidatos de izquierda resulten más fortalecidos. La pregunta es: si ése fuera nuestro objetivo, a quiénes no habría que votar? Claramente –pero en esto no me detengo porque es obvio- no hay que votar al PRO. Obviamente –y en esto sí me detengo porque vale la pena aclararlo- no hay que votar a favor del gobierno. Para sostener lo anterior, pensemos en las caras visibles y más fuertes del gobierno –los rostros que saldrían fortalecidas si el gobierno ganara las elecciones. Antes que nadie, resultaría beneficiado Daniel Scioli, el ex ladero de Carlos Saúl, el que puso toda su insoportable alegría vital a favor del peor y más corrupto proceso de privatizaciones de la historia, que habló una y mil veces a favor de desmantelar al Estado, y que hoy critica a los que “quieren volver al pasado” que él mismo, protagónica y decisivamente, contribuyó a construir. Si el gobierno ganara, saldría favorecido Kirchner, que habla para la izquierda y juega –una y otra vez- para el capitalismo de sus amigos, para el capitalismo del juego, para el capitalismo de los grandes medios, para el capitalismo que se apropia del petróleo y que explota de manera bruta y brutal nuestras riquezas mineras. Si el gobierno ganara, saldrían fortalecidos Moreno y Jaime, símbolos de ya sabemos qué. Si el gobierno ganara saldría, favorecida la UCedé, hoy representada por los Randazzo, los Massa, los viejos yuppies que hoy forman el ala juvenil del gobierno (ay!), poniéndose –descaradamente, sin principios y para oprobio de su generación- al servicio de lo que le pongan delante. O quizás, tal vez, nada de esto importe, porque los que de ellos participan en las elecciones no van a asumir, burlando la voluntad popular una vez más. En resumen, la cuestión es sencilla: si uno es de izquierda, tiene que votar en contra de la derecha, en contra de la UCedé, en contra del capitalismo prebendario, en contra de los restos vergonzosos del menemismo que hoy son la cara más visible de este gobierno.

Pongamos que uno es de izquierda y entonces, finalmente, se decide a votar por la izquierda. Enfrenta uno algún obstáculo serio –moral o político- para hacerlo? Bueno, nos dicen los amigos del gobierno, claro que sí. Los amigos del gobierno nos dicen -como nos lo han venido diciendo todos los días, éstas últimas semanas- que no hay que votar a la izquierda porque de ese modo estaríamos votando por la restauración conservadora. Cóóómo? Por qué? De dónde salió eso??? En qué sentido, si uno vota, no sé, digamos, Roy Cortina o los socialistas de Binner, estaría votando por la restauración conservadora? Es, como debiera resultar obvio, todo lo contrario y no hay que dejarse confundir. Si uno vota por la izquierda ayuda a que haya más matices en el Congreso, y a que esos matices hablen desde la izquierda; ayuda a que el socialismo gane más espacio en política local; ayuda a que crezcan y se hagan más conocidas las ideas de izquierda en la Argentina; ayuda a que el gobierno no se vea “tironeado” sólo por más opciones de derecha; ayuda a que la izquierda gane visibilidad y legitimidad pública; ayuda a que la izquierda gane experiencia de gobierno. Entonces, que no nos vengan con cuentos. Si uno es de izquierda, no tiene que votar a la derecha que nos gobierna ni a la que quiere entrar al gobierno. Si uno es de izquierda, tiene un camino fácil: votar por la izquierda

23/6/2009

Presidentes y presidentes

-
Un error inaceptable en los tiempos que corren es confundir presidentes constitucionales y gobernantes de facto en nuestra historia constitucional.

Durante mucho tiempo, fue muy común en manuales de historia, de política, de educación cívica (¡) e incluso en algunos diarios, en décadas pasadas (típicamente, los 60 y 70), nombrarlos sin hacer distinción alguna. Era muy frecuente llamar "Presidentes" a aquellos que ocupaban de facto y por la fuerza, luego de golpes de estados usualmente violentos y sangrientos, el Poder Ejecutivo. Según la Constitución, -un texto que en ese tiempo era suspendido recurrentemente y subordinado a proclamas y estatutos militares; éstas explicadas y defendidas por constitucionalistas de época- la única posibilidad de llamar Presidente a alguien es que haya sido elegido a través de los mecanismos preconfigurados por la propia constitución, por la práctica constitucional (ley saenz peña, partidos políticos, etc), por las leyes de desarrollo constitucional y con las demás instituciones políticas en pie. Reconocemos, en este punto, que los mecanismos constitucionales históricos no eran muy democráticos, ni con muchas exigencias de estilo, pero incluso en su tibio compromiso republicano, eran muy exigentes para los gobiernos militares.

Entonces, cuando la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA inauguró gigantografías (en realidad, dos gigantografías y una placa conmemorativa) sobre los diferentes 15 egresados de la Facultad de Derecho que ocuparon el cargo de Presidente, cualquiera puede pensar:

1. Presidentes como Nicolás Avellaneda (1874-1880), Carlos Pellegrini (1890-1892), Luis Sáenz Peña (1892-1895), José E. Uriburu (1896-1898), Manuel Quintana (1904-1906) y Roque Sáenz Peña (1910-1914) son todos presidentes constitucionales conforme a la Constitución histórica, porque en ese tiempo la Constitución Nacional estaba comprometida con un sistema cerrado, hermético y excluyente, muy elitista, sin competencia de partidos ni sufragio, desde ya. En algunos casos, elites austeras republicanas; en otros, clases políticas más oligárquicas. No había democracia ni era deseada, estaba el "rey sin corona" constituyendo "el estado" y "fundado la nación" para el desierto. Tiempo después, estará la UCR luchando y gestando los derechos políticos desde la calle junto a los partidos socialistas y expresiones más radicalizadas en un contexto diferente. Éstos son presidentes constitucionales pero no pueden ser considerados democráticos. El caracter republicano, conforme lo podríamos evaluar en la actualidad, también estaría en jaque (tal vez fue un republicanismo aristocrático, el que la primer Constitución parece proyectar).

2.
Presidentes como Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930) y Marcelo T. de Alvear (1922-1928) son considerados constitucionales y, tomando en cuenta que las mujeres no tenían derecho al voto, parcialmente democráticos. Muchos me dirán, que lo democrático se debe evaluar en términos contextuales y, por ende, deben ser considerados democráticos también, por ejemplo, apelando al estado de situación de la democracia en el mundo en esos años.

3.
El problema se vuelve más intenso con presidentes como Roberto M. Ortiz (1938-1941) y Ramón Castillo (1942-1943) dado que son dudosamente democráticos (el segundo vicepresidente sucesor del primero) y en algún sentido también dudosamente constitucionales dado que estamos en tiempos del famoso fraude patriótico.

4.
Arturo Frondizi (1958-1962) es un presidente constitucional pero dada la proscripción mayoritaria del peronismo, no lo podemos considerar democrático ni republicano en el sentido fuerte. Asume luego de la formalmente fallida reforma de 1957 (que es una convención constituyente con problemas constitucionales y, por supuesto, de legitimidad democrática) y del golpe de 1955.

5.
Presidentes como Adolfo Rodríguez Saa (2001) y Eduardo L. Duhalde (2002-2003) pueden ser considerados constitucionales (aunque se podría discutir si la ley de acefalía es la mejor constitucionalmente hablando y si es coherente con el actual compromiso del estado democrático de derecho y si en el 2002 se debía llamar a elección para un nuevo mandato) pero poco (o no) democráticos (indirectamente, vía asamblea legislativa, y sólo tal vez así).

6.
El único Presidente democrático, incluso habiendo sido elegido por el antiguo sistema de colegio, parece ser, de los 15 presidentes egresados de la Faculta de Derecho y Ciencias Sociales, Raúl Alfonsín (1983-1989).

Sería interesante, más allá de publicitar a los Presidentes (constitucionales o no, democráticos o no), que son egresados de la facultad, resaltar la legitimidad democrática en ellos y su legado político, que muchos lo tienen. Decidir resaltar, con mucha pompa, a presidentes, muchos de dudosa legitimidad democrática, per se, en un intento que me parece correcto y loable, puede ser insuficiente, con gusto a poco. Por ejemplo, quizás son mucho más loables las historias de personas o abogados comunes, de personas sin tanto poder, como las que fueron Supremo Jefe de la Nación. Resaltaría a muchos de los abogados y abogadas (todas personas comunes) que fueron víctimas de la última dictadura militar por defender derechos humanos, derechos políticos y libertades básicas como los que se ejercerán el 28 de junio próximo o derechos que son fundamentales del constitucionalismo, por ejemplo, presentar un habeas corpus, en un poder judicial que denunciaba a los abogados/as y era complice silencioso del accionar de las fuerzas armadas y policiales. Esa decisión, me parece una elección que los miembros de una comunidad de estudiantes, empleados y profesores de una facultad/universidad debemos pensar.

Postdata: Los futuros presidentes siempre serán -sólo un poco- más democráticos, en el átomo de poder que un presidente puede ser verdaderamente democrático. Todo esto, creyendo que la idea de presidente democrático es posible de conciliar y no estamos ante la presencia de un león herbívoro. Sabemos quién toma el lugar del león y quién toma el lugar de la hierba. Sabemos quién se come a quién.

20/6/2009

As riquezas injustas

-
No pude evitar fugarme lícitamente del LASA para ir a una feria de libros en Rio de Janeiro, jugando un poco de intrépido visitante en el centro, pero no exactamente en el centro turístico, de esa hermosísima ciudad. Revolviendo encontré mucho y muy interesante. En historia, en literatura, en derecho, en ciencia política; libros clásicos que uno siempre piensa, recuerda e imagina en inglés y/o español, los siente raros, diferentes, al hojearlos en portugués. (Ojo, tal vez las traducciones hacen eso, hacen diferente al libro y a su doble traducido).

En referencia a nuestra sección, poesía de sábado, me di cuenta que el clásico, al menos entre los puesteros, los libreros brasileiros, es Vinicius de Moraes (tal vez con Carlos Drummond de Andrade y hay varios de Andrade entre los poetas más famosos de todo Brasil, según pude ver, pero no sé porqué). Vinicius, como sabrán, es uno de los grandes precursores de la bossa, y tiene una elegantísima, un tanto cara pero muy recomendable, poesía completa.

Entonces, como dije, revolviendo, encontré esta poesía que transcribo abajo, en un libro homónimo de alguien al que no soy muy afecto, ni he leído demasiado: Ernesto Cardenal. Me interesó el "aire de familia" con la idea nozickeana del principio de rectificación, resonante en sus preguntas sobre el primer título, la legitimidad (y legalidad) del origen de las riquezas y de los títulos sobre ellas.

En fin, ahí va y en portugués. Saude!

"...As riquezas injustas"
(Lucas 16,9)

E quanto às riquezas, pois, justas ou injustas
os bens adquiridas bem ou mal:
Toda riqueza é injusta.
Todo bem,
mal adquirido.
Señao por ti, pelos outros.
Tus podes ter a documentacao perfeita. Mas
compraste a fazenda a seu legítimo dono?
E ele a comprou a seu dono? E o outro... etc., etc.
Poderias retroceder a teu título até a un título real
porém
foi do Rei alguma vez?
Nao se desapropiou alguna vez a alguém?
E o dinheiro que recebes legitimamente agora
de teu cliente, do Banco, do Tesouro Nacional,
ou do Tesouro de USA
nao foi alguna vez mal adquirido? Mas
tampouco penseis que no Estado Comunista Perfeito
as parábolas de Cristo já estejam antiquadas
e Lucas 16,9 já nao tenha validez
e que já nao sejam INJUSTAS as riquezas
e que já nao tenhas a obrigacao de repartir-las!

Libardo desde Oñati


Libardo José Ariza, ilustre colega colombiano, autor de excelentes páginas sobre el derecho penal-carcelario en su país (en particular, recuerdo un texto suyo sobre una célebre sentencia de la CCColombiana en materia carcelaria), escribe aquí una crítica amable y a la vez nada complaciente de mi libro "De la injusticia penal a la justicia social." La crítica aquí (clickear acá). El link, de paso, los lleva a la interesante revista que publica el Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Oñati, que en este número incluye otra crítica de libros sobre un texto recientemente publicado por el amigo García Villegas, y un escrito de Silvia Levín sobre el conflicto de género en la política pública argentina. Salute, y gracias Libardo!

Dos en Chile: Desalojo/Píldora del día después




Después de una breve y grata estadía, pego la vuelta y me voy de Chile agradecido. Mientras, me encuentro con dos noticias tremendísimas.

1) Por un lado, un centenar de miembros de ANDHA Asociación Nacional de Deudores Habitacionales acaba de ser desalojado por la fuerza de la ribera del Río Mapocho, aquí en Santiago de Chile, en donde habían acampado con el fin de protestar por la situación extrema que los aqueja. En el blog de la agrupación, los miembros de ANDHA denuncian la situación a que los bancos privados han llevado a cientos de miles de familias en situación radicalmente desaventajada. Allí se dice que:

“Las familias vulnerables para las que pedimos la condonación total son cerca de 100 mil en todo Chile.
El ofrecimiento del gobierno es co-pagar el 50% de dividendo a cambio que los deudores vulnerables del programa PET (D.S Nº 235) paguen el otro 50%. Los deudores rechazamos esta solución porque:
- nos sigue dejando en manos de la banca.
- nada nos garantiza que tengamos trabajo para seguir pagando
- ya hemos pagado más del valor de nuestras casas
- todas las familias vulnerables en Chile tiene derecho a casas sin deuda
- queremos una solución para todos los decretos de viviendas sociales"

Frente a prueba en contrario, reivindicación del grupo y sus reclamos, repudio a los carabineros como brazo armado de un Estado que toma partido contra los que están peor, una vez más, una vez más

2) Por otro lado, la Contraloría General de la República dictaminó la prohibición a los municipios de cualquier acción que implique entregar la píldora del día después, "ni aun a costo municipal o mediante cobro al usuario". La medida -sostuvo la Contraloría- también deberá ser aplicada por los "entes públicos o privados que suscriban convenios con los organismos que integran el Sistema Nacional de Servicios de Salud", incluyendo a ONG y clínicas.

La Controlaría emitió este dictamen luego de que grupos pro vida le demandaran un dictamen al respecto, pidiéndole que definiera los alcances jurídicos del fallo emitido poco tiempo atrás por el Tribunal Constitucional (oportunidad en que éste considerara "una vulneración a la Carta Suprema la realización por parte de entes integrantes de la Red Asistencial del Sistema Nacional de Servicios de Salud, de acciones que impliquen la utilización del fármaco levonorgestrel y el método combinado Yuzpe". Tremendoooooo. Nos siguen pegando abajo.

19/6/2009

Tres avisos tres (LASA/Jornadas Gioja/Publicaciones)

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1. LASA. Estuve la semana pasada en la reunión del LASA, en una siempre hermosa y extraordinaria, aunque algo lluviosa, Rio de Janeiro. Me encontré con mucha gente amiga tanto en la ida, en los paneles del congreso pero también a la vuelta. Por ejemplo, viajé con popes de la politología regional como Illya Kuryakin (del Agente de Cipol) y con un inquieto Horacio Tarcus.

Nos desencontramos con otra buena gente, dado que me enteré que estaban dando vueltas por ahí bastante tarde o cuando los tiempos ya apremiaban.

Fuimos muy bien tratados en el panel lo que no habla bien de mi presentación, ni de mi paper (que desapareció con mi computadora, cuando ésta murió) sino del comentador del panel "Argentina under Kirchner" en el que expuse junto a Neal Richardson de la Universidad de California en Berkeley. Mientras yo presenté un trabajo sobre la relación Corte Suprema-Poder Ejecutivo entre 2003-2007, Neal tenía un interesantísimo paper sobre "el conflicto del campo". Muy recomendable, muy analítico y con info privilegiada: acá la web de Neal y su paper.

Haremos una breve reseña, en el cortísimo plazo, de la experiencia LASA 2009, de lo que pudimos ver y escuchar en el lluvioso fin de semana pasado. Además de agradecer algunos comentarios y encuentros con lectores internacionales de este blog.

Lamentablemente, como adelanté, nuestra computadora decidió lobotomizarse (espero que no se haya suicidado), y no funcionó más a nuestra vuelta. Por eso la ausencia en el blog y algunas deudas (con Juani B., con Luis de Valparaíso, siguen pendientes). Estamos esperando que salga del quirófano. Volveremos, de una manera u otra.

Mientras tanto, un aviso urgente y otro interesante.

2. Jornadas de Jóvenes Investigadores. Luego de una exitosa primer vuelta de casi 100 abstracts, provenientes de Brasil, Puerto Rico (saludos a la amiga EFT!!), Perú (saludos al amigo Heber) y otras jóvenes promesas internacionales y por supuesto locales, se prorrogó el plazo para la presentación de Abstracts hasta el 23 de Junio para las Jornadas de Jóvenes Investigadores de Derecho y Ciencias Sociales. Cualquier consulta el e-mail: jornadas.gioja@gmail.com

3. Departamento de Publicaciones. Me avisan que hay un buen número de ejemplares de la histórica Revista Jurídica Argentina que pueden retirar los Profesores (de cualquier grado y cargo) de la Facultad de Derecho de la UBA. Ésto, en el Departamento de Publicaciones primer piso.

Están avisados, Salud!

Murió la Tencha (con addenda Dorfman)


Acabo de llegar a Valparaíso, para dar clases, y me entero de la muerte de Hortensia Bussi, la "Tencha," viuda de Salvador Allende, quien se va convertida en una lúcida militante social. Honores a ella, y viva Allende, caramba!

Ariel Dorfman, hoy en Página, sobre la Tencha

La primera vez que vi a Tencha Bussi de Allende –la primera vez de veras, que de veras la vi, que verdaderamente comprendí quién era ella– fue en Roma, un día incierto de marzo de 1974. Por cierto que mis ojos la habían divisado antes, en múltiples ocasiones: en su casa en Santiago, ya que era amigo de juventud de sus hijas Isabel y Taty; en la Moneda, cuando trabajaba yo con Allende y ella llevaba a cabo las funciones oficiales de primera dama; y durante las marchas y los mítines y las luchas de la revolución chilena. Pero ésa era otra Tencha, la de Chile en democracia, la de un Chile pacífico, la de un Chile donde su marido estaba vivo y su país avanzaba hacia la justicia y la libertad.

La Tencha que conocí en Roma, en el Tribunal Russell que había organizado Lelio Basso seis meses después del golpe de septiembre de 1973, era una persona enteramente diferente. El dolor y la pérdida, lejos de haberla destruido, la habían agigantado. No sé en qué momento ocurrió la transformación. Tal vez fue el instante en que tuvo que enterrar a su esposo sin que la dejaran ver su rostro. Tal vez fue el instante en que se subió a un avión enviado por el presidente de México, partiendo a un exilio del que no volvería en muchos años y juró que no retornaría derrotada. Tal vez fue cuando se dio cuenta de que, ante la ausencia de Allende, era ella la que encarnaría para tantos la esperanza de un Chile ultrajado por Pinochet, era ella la que iba a tener que constituirse en el sitio de la unidad de la dispersa resistencia chilena, era ella la que iba a tener que representar ante el mundo un pueblo violado.

Estaba por cumplir ella los sesenta y se le podría haber perdonado que quisiera dedicar las próximas décadas de su existencia a los nietos, que optara por alguna tranquilidad ante tanta muerte y tanta noticia trágica y tanta vesanía. Pero digamos las cosas como son, como fueron: el país se encontraba huérfano, el país estaba de duelo, el país podía desaparecer como si fuera un secuestrado en la noche. Y ella no lo iba a permitir.

Habló esa tarde en Roma con una voz que casi no reconocí. No era tan sólo la sencillez, el pragmatismo, la clarividencia. Era sobre todo su enorme dignidad la que me llamó la atención, la certeza de que adentro de su garganta y desde adentro de sus labios eran millones los que hablaban, como serían millones quienes la escucharían.

Me atrevo a decir que nos hicimos amigos. La volví a ver y a trabajar con ella en Ciudad de México, en París, en Amsterdam, en Londres, una y otra vez, y nunca la vi cejar, y nunca la vi vacilar, y nunca la vi olvidar, y nunca la vi dejar de buscar la justicia para los más necesitados, y finalmente llegó ese día en 1988, cuando pudimos darle la bienvenida a un Chile donde se llevaba a cabo el plebiscito y ella retornó para integrarse a la campaña por el No a Pinochet que iba a terminar eventualmente con la dictadura, y de nuevo estaba la Tencha ahí, una y otra vez, en la lenta búsqueda de la democracia, y llegó el día en que pudo ella, con el pueblo resurrecto, por fin enterrar a Salvador Allende, y ahí estaba Tencha cuando hacía falta una voz de cordura y hacía falta una voz de paciencia y hacía falta también una voz de absoluta convicción de que era posible un mundo diferente, siempre, siempre estaba nuestra Tencha durante estos años tan difíciles y complicados de nuestra transición eterna.

¿Con qué quedarme, entonces, de los múltiples recuerdos y sonrisas y epopeyas y lágrimas y viajes, con qué quedarme, ahora que me cuenta Julio Scherer desde México que Tencha ha fallecido? Con esto: cada vez que nos encontrábamos, lo primero que hacía Tencha –fuera cual fuese la ocasión, aunque el mundo se venía abajo y había que preparar un discurso o enfrentar alguna emergencia impostergable–, en cada oportunidad, lo primero que hacía era preguntarme por Angélica y mis hijos. No era tan sólo, creo yo, porque le importaba de veras, no sólo porque había visto a mi Rodrigo ir creciendo en cada visita a cada ciudad, no sólo porque estuvo con Angélica cuando mi mujer hizo huelga de hambre por los desaparecidos, no sólo porque Tencha conoció a nuestro pequeño Joaquín a los dos meses de haber nacido en una noche fría en el destierro de Holanda. Detrás de esa pregunta había, creo yo, algo más profundo. Ella, que había perdido a su esposo y su patria y hasta la paz de su vejez, estaba, creo yo, enviando un mensaje secreto, detrás de esa pregunta se me ocurre que me estaba contando, como se lo fue susurrando a todos los otros exiliados y todos los que sufrían y luchaban en Chile, nos estaba asegurando que éramos todos una sola gran familia, es lo que quiero recordar ahora que se ha ido esa mujer prodigiosa, ella nos estaba contando que en este mundo desolado, tan lleno de distancias y pérdidas, siempre tendríamos a la Tencha, la madre y hermana y abuela de un Chile que no ha muerto.

18/6/2009

Y EL LUNES MARISTELLA SVAMPA EN EL SEMINARIO

Sobre su libro reciente (editado con Mirta Antonelli), en torno de la (tremenda) situacion de la mineria a cielo abierto, en la Argentina. Lo haremos (a las 7) en el aula 211 (la cambiamos para ir a un espacio mas amable que el Auditorio). Nos vemos

MM sobre HG: Somos opositores a eso



Hace un par de días, el sociólogo Horacio González publicó un artículo en Página, creativo y muuy polémico, llamado "Ser opositor." Hay muchísimo para decir sobre ese texto, y aquí la amiga MM, desde allá por el lejano sur patagónico, nos envía unas líneas para iniciar un diálogo. La nota de González, acá. La notá de MM, sigue acá abajo. Salute


SOMOS OPOSITORES A ESO

Las ideas nunca flotan en el aire. Emergen y se actualizan impregnadas por sus condicionantes históricos y políticos, responden a intereses y aspiraciones de determinados sujetos sociales que inmersos en ese devenir pretenden incidir sobre los procesos que las condicionan.

Esto pensaba mientras buscaba en la nota publicada por Horacio González algo más que intolerancia intelectual. Es un hecho que ni el cielo ni la democracia se toman por asalto.
Y entre tanta tela de falso sudario surge inevitable la pregunta sobre la gramática profunda de ESE sujeto político que, a tenor de HG, asimila al vía crucis el resultado imponderable de la contienda política en las elecciones que vendrán.

Si bien es cierto que en la práctica, la política se reactualiza sobre el sedimento de posiciones dicotómicas, es cierto también que este imaginario es funcional y actualiza su capacidad para conceptualizar y describir un estado de cosas como reales, si en la lógica de quienes mantienen posiciones encontradas predominan interpretaciones que dificultan el reconocimiento de las diferencias y la construcción de acuerdos.

Algo parecido podemos conjeturar respecto de las concepciones de poder que tienen quienes, en razón de la posición que ocupan dentro del campo político están en condiciones de producir nuevas formas discursivas.

Pero indiscutible; sin pena y con menos gloria, para este gobierno la díada amigo/enemigo resuelve su ecuación de poder y con ella la imposición del contorno que regula el campo político, como de las reglas que proveen de significado y en donde lo que se ve transformado no es el concepto mismo de amigo/enemigo, sino aquello que la práctica política provee como contenido y es englobado en el concepto.

En esta discontinuidad que transforma las condiciones de existencia como transforma los sistemas de funcionamiento del discurso, se modifica también el sistema de formación de conceptos al punto en que gobierno y parlamento resultan homologados a la dicotomía amigo/ enemigo y desvinculados, en tanto órganos, al sistema republicano de representación. Y para Horacio Gonzalez, resulta más veraz que una pura falacia reducir “el juego parlamentario” a un “sistema previsible de turnos”, comparable con el “sistema de tandas en que permutan los tiempos de cosecha de las sociedades agrícolas”

A partir de aquí es posible seguir en detalle las relaciones de subordinación discursiva y hasta comprender por qué a los comunicadores y al propio gobierno le resulta inconcebible como oficialismo “explicar, explicarse, desenrollar largas túnicas argumentales, saberse sospechado por la Fiscalía Global del Prejuicio” cuando en rigor, cualquier experiencia de información pública sobre los actos de gobierno desnudan, en el mejor de los casos, sospechas infundadas sobre falta de transparencia en la gestión.

Y también es hasta posible comprender por qué, sobre cualquier oposición (enemiga) que ejerce el derecho a la crítica se la compromete con el escarnio propio de una estética política conspirativa y falaz.




Luego queda el juego de subversiones e inversiones entre líneas que atentamente seguí, temerosa por la versatilidad del gobierno ante la rutina exigente entre los giros trapesistas y giros literarios del ser oficialista y el ser oposición.

Como tantos muchos, yo, y como tantos otros, no me enriedo entre los cables de un trapecismo de época. Me opongo a la pragmática política que clausura la praxis política radical del sujeto:
Soy opositora a este gobierno. Soy opositora al oficialismo real.
Soy nieta de los que hace un siglo fueron los condenados de la tierra y
SOMOS MUCHOS más los que hoy, SOMOS OPOSITORES A ESO.

16/6/2009

Holmes en Colombia: Constitución y democracia


Stephen Holmes, un teórico liberal influyente en el ámbito académico, pasó unos días por Colombia, donde le hicieron esta interesante entrevista. La misma es un buen ejercicio acerca de cómo pensar la práctica, desde la teoría liberal. Va la entrevista, gracias Leonardo GJ por el envío
(Me gusta mucho una idea que Holmes viene manteniendo hace tiempo, que aparece también por acá, y que usó en contra de las políticas restrictivas de derechos de Bush, en tiempos de Guantánamo: "En las salas de urgencias hay muchísimas reglas, porque no hay tiempo para pensar. Las reglas son usadas para evitar errores").


P: Un argumento de los defensores de la reelección en Colombia es que la Constitución no puede ser un obstáculo para la democracia, entendida como la voluntad de la mayoría. ¿Qué opina de esta visión de la democracia y la Constitución?

H: El debate sobre la relación entre Constitución y democracia es muy viejo. En el siglo XVIII en Estados Unidos, Thomas Jefferson se preguntaba por qué la mayoría debería ser limitada por la Constitución. La respuesta de James Madison fue que el propósito de la Constitución no era limitar la democracia, sino asegurar que ésta perdure. Por tanto, las reglas constitucionales de funcionamiento de la democracia no deben ser consideradas restricciones, sino más bien normas que facilitan la democracia y que maximizan sus posibilidades de sobrevivir.
La principal amenaza a la supervivencia de la democracia es que el mandatario de turno impida a sus rivales que ganen la siguiente elección aprovechando su poder. La democracia puede definirse como un sistema en el cual los partidos gobernantes pueden perder las elecciones. La esencia de la democracia es la alternación del poder.
Lo que la Constitución protege no es la mayoría en un momento determinado, sino la capacidad de la política de generar nuevas mayorías a lo largo del tiempo.
Las reglas constitucionales que lo hacen posible son las que protegen garantías como la libertad de prensa y la libertad de criticar al gobierno sin ser tildado de enemigo del Estado. Por ejemplo, la Constitución estadounidense tiene una definición muy restrictiva de la traición a la patria, que no puede ser fácilmente utilizada contra los rivales políticos domésticos. Para que sobreviva la democracia, debe prohibirse constitucionalmente el lenguaje de “enemigos del Estado”. Ese lenguaje envenena la democracia porque saca a la oposición del campo político.

P: ¿Cuáles cree que serían las consecuencias de un segundo cambio a la Constitución colombiana?

H: En general, si cada vez que uno encuentra un obstáculo, corre a cambiar las reglas, eventualmente mina el prestigio de esas reglas. Se genera la sensación de que las reglas son oportunistas, que no hay respeto hacia ellas, que no tienen poder para limitar a nadie y que son sólo una fachada. Promueve la hipocresía, y eso es malo para la cultura legal. Si el gobierno obedece las reglas, es más probable que la gente las obedezca también.

P: Otro argumento a favor de una segunda reelección es que la propia Constitución colombiana permite convocar un referendo para que el pueblo la reforme, y que esto se justifica porque es el pueblo quien debe darle contenido a la Carta.
H: La voluntad del pueblo siempre será interpretada por algún tipo de élite. Y en los referendos, la voluntad popular es momentánea. Si uno es un político astuto, formula el asunto de una manera particular, con frecuencia recurriendo a las emociones.
No estoy negando que, en un sentido ideal y filosófico, el pueblo sea soberano. Pero dado que la voluntad popular es moldeada por el momento del referendo, las emociones, los medios de comunicación, etc., la manera en que la gente se expresa sobre un asunto es más un efecto que una causa. No es vox populi ni vox dei; es el producto de la formulación institucional de la pregunta.

P: Hablando de emociones, una que es muy influyente en la política colombiana (y también en la estadounidense) es el miedo. Es el temor al terrorismo, el miedo y el rechazo a los actos brutales de los violentos. ¿Cómo puede afectar este sentimiento colectivo el funcionamiento de la democracia?
H: Obviamente el miedo es una emoción muy fuerte. La seguridad física es un valor muy importante que puede ahogar muchos otros valores. Creo que un régimen cuya fuente primaria de legitimidad es brindar la seguridad es inestable, en parte porque el miedo es algo muy fácil de manipular. El nivel de miedo no es una emoción racional. La gente exagera el peligro, o lo subestima, todos lo hacemos.
Ofrecer seguridad a la población es fundamental, pero es una base insuficiente para la legitimidad de un gobierno. La existencia de límites claros a los gobiernos es una fuente de legitimidad distinta al miedo. Está basada más en la esperanza que en el temor.
Puede ser que Uribe esté subestimando estos tipos de límites. La legitimidad tradicional consistía en que quien mandaba lo hacía porque era el padre del país, porque era el único que nos podía salvar. La legitimidad liberal es distinta: usted manda porque es contingente. Puede ser que después no esté en el poder, que el año próximo esté por fuera del gobierno.

P: Uno de los temas más espinosos de la política colombiana hoy en día es la relación entre el Gobierno y el poder judicial. ¿Qué papel tienen los jueces en una democracia?
H: El poder judicial es el garante de principios que han sobrevivido durante siglos de política democrática. Esos principios no fueron inventados por huérfanos o indigentes, sino por élites políticas que buscaban diseñar un sistema estable.
Por ejemplo, un sistema en el que las personas de clase alta no respondan por sus crímenes sería muy inestable. Por eso existen sistemas judiciales independientes ante los cuales los pobres pueden acusar a los ricos. Eso estabiliza el orden político y democrático en general y, de hecho, protege los intereses de las mismas clases altas. Así como el Ejército protege a la sociedad de amenazas externas, los jueces la protegen del riesgo de una guerra civil al brindar una instancia para tramitar conflictos y evitar que la gente acuda a la venganza privada. Si el poder judicial es muy politizado y sólo es un instrumento del poder, no puede cumplir esa función de estabilización.

P: Pero los períodos de crisis, de emergencia, ¿no justificarían hacer excepciones a esos principios?
H: No creo, y para eso es bueno ver el ejemplo de las salas de urgencias de los hospitales. En las salas de urgencias hay muchísimas reglas, porque no hay tiempo para pensar. Las reglas son usadas para evitar errores.
Lo mismo pasa con la democracia. Hay reglas como no torturar, garantizar un debido proceso, no encarcelar a personas inocentes, etc. Estas reglas han surgido porque crean confianza en el orden político y aumentan la voluntad de cooperar con el sistema.

P: Después de estar algunos días en Colombia y observar la coyuntura política, ¿qué impresión se lleva?
H: En realidad todo esto me generó un choque. Antes de venir, había visto a Álvaro Uribe tres veces en Nueva York, en el Consejo de Relaciones Exteriores, y siempre me había parecido articulado, respetuoso. Pero lo escuché acá y me abrumó su falta de autocontrol. Se me pareció a Putin. Putin gana su legitimidad en Rusia por hablar con un lenguaje vulgar, que para los rusos es una muestra de que no se somete a las normas occidentales. Obviamente Uribe es diferente, pero hay una similitud impresionante en la entrevista con el periodista argentino (de la BBC), por ejemplo.
Fuera de Colombia, Uribe tiene fama de ser un “caudillo elegante”. Pero acá en Colombia muestra otro rostro, es como Doctor Jekyll y Mister Hyde. Supongo que eso es muy político; probablemente obtiene réditos políticos actuando así.

15/6/2009

Paula V., y los derechos de las minorías sexuales


Buen reportaje en Clarín, de Claudio Martyniuk a la colega Paula Viturro, sobre los derechos de homosexuales y travestis, acá

13/6/2009

Nun replica/Réplica a Nun


No había advertido una nota de respuesta de José Nun, a nuestro post anterior sobre él. Por los comentarios que hace, tomo como verdadero que es él quien escribe, incluyo aquí, de nuevo, su comentario, y luego agrego una réplica.

De José Nun:

Soy yo quien te pregunta, rg, si te hacía falta llegar a tanto para intentar descalificarme. Desde el vamos. Resulta que yo “administraba” la Maestría en Ciencia Política (UNSAM) cuando sabés bien que la fundé y la sigo dirigiendo. Por eso, antes de entrar en materia, no puedo menos que despejar una verdadera infamia: ¿dónde y cuándo defendí la prolongación de las licencias a los medios? Le critiqué la medida personalmente al propio Kirchner y, desde entonces, no ahorré ocasión de hacerlo también en público. ¿En qué dirección apuntan las antenas de tu torre de marfil? ¿Cómo te atrevés a mentir así? Y vamos al reportaje. Lo que me indignó (lo mismo que a varias personas que enviaron cartas al diario La Nación que no fueron publicadas) fue que el periodista se interpusiese deliberadamente con sus propias interpretaciones entre los lectores y mis dichos, de modo de predisponer su lectura. En tu caso, el éxito de la maniobra ha sido total porque te basás mucho más en las distorsiones del cronista que en mis respuestas. A propósito del clientelismo, cité dos estudios excelentes de Javier Auyero que muestran que la búsqueda de algún protector/a es una solución bastante razonable en contextos de deprivación y que el remedio no radica en atacar al clientelismo sino en eliminar las condiciones que lo hacen posible. Lamento que no estés de acuerdo y que, seguramente, no hayas leído esos libros. Sobre el INDEC, otra vez habla a través tuyo La Nación y no yo: ni lo defendí ni diluí las críticas. Sostuve explícitamente que era urgente promover un debate público entre técnicos y especialistas para resolver la cuestión. Acerca de la “tolerancia política” de los Kirchner, tomé el cuidado que recomendaba poner Gramsci cuando uno cuestiona un lugar común – instalado tenzamente, en este caso, por los medios y la oposición -. Hice hincapié en una cuestión de estilos y después añadí: “A pesar de las apariencias, si usted escarba un poquito…” ¿Por qué? Porque no se ha reprimido ninguna manifestación o corte de rutas o piquete y es más (grande y triste novedad entre nosotros) en cinco años nadie puede achacarle a los Kirchner una muerte política. Y me apresuré a agregar: “No es ningún mérito sino que es una obligación constitucional del gobierno”. Pero hay bastante más en la misma dirección: los medios critican y ridiculizan a las autoridades sin ningún reparo y las voces que los saturan a toda hora son mayoritariamente las de la oposición. No se necesita ser un constitucionalista esclarecido para advertir (aunque, como vos, trabaje desde siempre en universidades de elite) que existe libertad de prensa en el país. ¿Por qué pseudoeventos a los cuales me referí – como el de Nelson Castro o, incluso, el de Eliaschev (cuyo conocido narcisismo no ha soportado que no lo nombrase) – no te merecen siquiera una mención? ¿Te hacía falta llegar a tanto? (Continúa)


No le hice ningún guiño a los barones del conurbano, de cuya actual realidad estoy seguro que sabés poco y nada. En primer lugar, el intendente de Quilmes es un luchador social, fue elegido hace poco y efectivamente participa de nuestros debates abiertos, como lo hacen varios intendentes más (estás invitado a comprobarlo). En cuanto a los más antiguos, no me ocupé de defenderlos sino de marcar que había pasado el tiempo y que habían cambiado sus bases, porque “ahora tienen que lidiar con gente que está leyendo libros”. ¿Cómo lo sé? Porque nosotros somos uno de los organismos que le proveemos los libros a esa gente y la capacitamos para usarlos a través de nuestro programa “Libros y casas”, cuyo impacto es tan grande que está siendo replicado ahora en Cuba, México, Ecuador, España, etc. Claro que los bienpensantes como vos no se rebajan a considerar estos procesos de transformación que les son socialmente ajenos. Te limitás a decir que los Cafés Cultura Nación, que suponen un enorme esfuerzo sustantivo y logístico para llevar semanalmente a personalidades de la cultura a más de 150 localidades de todo el país y a cárceles, cuarteles, centros comunitarios, etc., “no te parecen mal”. Para esto precisamente entré a la Secretaría de Cultura: para que por primera vez se incorporasen a ella las organizaciones sociales, los pueblos originarios, los villeros, etc., en un denodado empeño por construir ciudadanía (ver www.cultura.gov.ar). Esto sí que es importante y, como aparentemente no te queda claro, en cuestiones así pensaba Gramsci: en que una cosa es tener un derecho (como enseñan los constitucionalistas liberales) y otra poder ejercerlo. Créeme que la práctica es mucho más complicada y menos cómoda que la vida académica, de la cual participé intensamente (y sigo participando) en varios países y durante más años que vos. ¿Te hacía falta repetir a La Nación diciendo que no le hago ninguna crítica al gobierno cuando en el mismo reportaje no sólo digo que fue un error lo de Aldo Rico sino que estoy a favor de la implementación de un ingreso básico universal y del restablecimiento del impuesto a la herencia? Más aun: abundé en otras consideraciones programáticas que el cronista eligió no reproducir alegando que mis respuestas eran demasiado extensas. Y agrego: te invité a publicar uno de los primeros volúmenes de la colección Claves para Todos (que sigo dirigiendo, pasó el número 100 y aparece todos los meses). Lo hiciste pero de esto no decís ni una palabra porque tendrías que admitir que son muchos los libros de la colección que formulan críticas abiertas y profundas a lo ocurrido en estos años y hacen propuestas de fondo. Lo triste es que mientras sigas leyendo la realidad con los anteojos de La Nación, personas como Carrió (que cambió a Lo Vuolo por Prat Gay y tiene como jefe de campaña a Dreyfuss, que fue segundo en la fórmula a la gobernación de Luis Patti) o como De Narváez (que está orgulloso de financiar su propia campaña, lo que en Atenas le hubiese valido el exilio inmediato) pueden estar tranquilas: ni son el centro de tus elevadas preocupaciones ni vas a promover debates que las afecten. Lamento de veras, Roberto, que en esta materia hayas llegado a tan poco.
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Réplica (de Roberto G.) a Nun

Hola, muchas gracias por tomarte el trabajo de responder. No esperaba la respuesta pero la celebro y valoro. La nota (el post), deberías verlo, está escrito desde el afecto y la admiración por las cosas que has publicado, pero señala, y voy a insistir en eso, diferencias que tienen que ver –finalmente- con cómo pensar el papel del intelectual de izquierda en política. Sólo como aclaraciones previas: dije que “administrabas” la Maestría de la UNSAM sin pretender sugerir nada malo sobre el tema!! El término para mi es completamente neutral, no hay ninguna pretensión de crítica o desmerecimiento con ello. Y algo también sobre tu referencia a la valiosa colección de libros que dirigís. Es un proyecto que nació antes de tu ingreso a la Secretaría, y que vale la pena, y me parece obvio que haya voces críticas por ahí. Por qué no habría de haberlas? En todo caso, no era mi intención hacer una biografía tuya, ni hablar de todos los textos que leí o discutí con vos. Alguna vez hice una reseña de un libro tuyo, y polemizamos un poco al respecto, por caso; también visité tu Maestría para dar alguna charla, y me encontré con vos. Sin embargo, otra vez, no era mi intención hacer un racconto de toda tu trayectoria o una historia de todos los encuentros que mantuvimos. Destaqué, en todo caso, la influencia que tuvieron sobre mí algunos de tus trabajos, porque estoy agradecido por eso, y para poner en contexto mi crítica posterior.
Sobre el resto y el reportaje en La Nación. Primero, algunas salvedades sobre política partidaria. Con Carrió estoy enojado hace rato, le dije personalmente mucho de lo que me incomodaba de su forma de trabajar, y me alejé de ella más o menos cuando vos lo hiciste–la época en que se alejaba de ella el amigo Lo Vuolo. Reconozco, de todos modos, que su espacio alberga, todavía, a mucha gente a la que aprecio y admiro, incluyendo a Diana Maffía y a Marcela Rodríguez. No hablo mucho de De Narváez en el blog porque el blog no es un diario que pretende cubrir toda la realidad, y el personaje no me interesa en lo más mínimo. Alguna vez él me hizo llamar para decirme que quería hablar conmigo (no sé por qué) y yo le dije que yo no quería hablar con él, porque me cae muy muy mal. Corté y no supe más de él. En cambio, me concentro en el kirchnerismo por razones obvias: es distinto el que ejerce el poder de quien no lo ejerce directamente, y es importante que concentremos ahí nuestra atención, sobre todo si –como pienso- está ejerciendo mal el poder. No debería haber sorpresas con eso! Son ellos los que merecen nuestro (mi) máximo escrutinio crítico.

El punto central del post que publiqué sobre vos también me parece claro. Tu posición no es la de un ciudadano más, por tu historia de izquierda y por el lugar que ocupás en la función pública. Dadas ambas cuestiones, cualquier declaración tuya tiene, para muchos de nosotros (pienso en muchos de los que participamos en este blog), un valor especial. Para hablar por mí, leo con atención cualquier nota que escribas o reportaje que te hagan, dado tu lugar y tu historia. Y, resulta claro, me afectan mucho más –para bien o mal- tus declaraciones, que las de cualquier otro funcionario.
Comento, en primer lugar, algunas cuestiones específicas sobre las que sigo en desacuerdo con lo que decís. Decir de la cuestión INDEC que ella merece un debate, me parece grave. Salvando las distancias, es como si un funcionario de la era de Bush dijera, sobre la cuestión del maltrato a prisioneros en Guantánamo, que ella debe ser debatida. No! Creo que sobre esos temas todos, pero especialmente los funcionarios públicos, y muy especialmente gente como vos, tienen el deber de hablar fuerte y claro: está mal, una y mil veces mal. Es un insulto imperdonable a la ciudadanía. El debate tendrá que girar, en todo caso, en cómo terminar con esa farsa. El caso constituye, además, una metáfora tristísima de este gobierno: la tenacidad de no querer ver, la vocación por destruir las pruebas sobre una realidad que no se condice con el tono de su discurso.
Sobre la libertad de prensa, también estoy muy en desacuerdo. Hay problemas gravísimos, formales y de fondo, pero pareciera que sólo nos enfrentamos con “pseudoeventos.” El gobierno ha estado involucrado una y otra vez con maniobras que implicaron la manipulación de fondos públicos para apoyar o acallar a algunos medios, y eso está comprobado y es gravísimo. El gobierno no tuvo ningún empacho en pactar con aquellos medios a los que insulta en público, y negociar con los peores (conspicuamente golpistas!) representantes del periodismo local. También sabemos que hay y ha habido permanentes presiones informales sobre medios y periodistas, pero sobre eso no decimos nada. Hay cantidad de voces que no se escuchan, pero en lugar de marcar la gravedad del tema, parece que nos deberíamos alegrar de que no los repriman o maten. Finalmente, aquí está en juego una diferencia radical en torno a cómo entender la libertad de prensa. Para vos, pareciera, es condición necesaria y suficiente que no haya censura explícita (aun cuando está demostrado que sí hay lo que la Corte reconoció como una “censura sutil”). Para mí, la no censura explícita es una condición necesaria pero en absoluto suficiente para hablar de libertad de expresión. Libertad de expresión requiere de un debate robusto entre todos, mientras que en nuestro país (además de las manipulaciones y la censura escondida y amplísima), hay cantidad de voces que siguen ausentes, acalladas y silenciadas. Mientras tanto, el gobierno habla de un proyecto grandilocuente que en los hechos no promueve, y en la práctica hace todo lo que los empresarios de turno le piden. Otra vez, las diferencias que aparecen acá, con tus posiciones, me angustian, porque me angustia que –desde la Secretaría de Cultura- se mantenga una visión tan estricta y limitada sobre la libertad de expresión, que implica dejar de ver muchos de los más importantes problemas que hoy afectan y socavan la libertad expresiva de una parte importante de la sociedad –especial, pero no únicamente, la de sus sectores más vulnerables.
Estas son diferencias serias, pero hay más: no podemos no poner en primer lugar hechos tales como la consistente preservación de niveles históricamente inéditos de desigualdad, en épocas de consistente crecimiento económico. Si fuéramos capitalistas de la vieja usanza, destacaríamos esto último (el crecimiento), pero como socialistas, tenemos el deber de insistir en lo primero (la imperdonable desigualdad que se mantiene, y que ni nos dejan conocer, porque para eso destruyen las cifras). Para mí, sos el socialista en el gobierno, y me importa especialmente que una y otra vez insistas en, y dejes en claro, esas críticas. Todos, pero especialmente el gobierno, se beneficiarían con ella.
En todo caso reitero, con estas críticas, mis respetos y admiración hacia tu trayectoria, y te pido sinceras disculpas por algo que haya dicho y te haya ofendido. No era mi intención ofenderte, sino criticar algunas de tus posiciones, a partir de una preocupación más amplia, acerca de los deberes de un intelectual de izquierda en contextos de profunda y persistente desigualdad.

Same-sex marriage: Please, dont divorce us

Estamos acá en el SELA (Seminario Latinoamericano), que organiza cada año la Universidad de Yale, en cooperación con cantidad de Universidades latinoamericanas. Este año nos juntamos en Asunción, Paraguay, a discutir sobre "Sexo y derecho." Las ponencias vienen mejor que en años anteriores y, de lo visto hasta ahora, destaco la presentación de Kenji Yoshino. Kenji es un jóven y muy brillante profesor de Yale, especialista en derecho de los homosexuales, que acaba de convertirse en Earl Warren Professor de derecho constitucional en la Universidad de Nueva York. Le vamos a pedir si nos permite colgar su ponencia por aquí pero, por ahora, diría que su trabajo habla del pasaje del "armario judicial" al "altar legislativo," imágenes con las que grafica el pasaje desde el litigio judicial en favor de los derechos básicos de los homosexuales, hacia los reclamos ante la legislatura por cambios en la normativa legal existente (típicamente, cambios en las leyes sobre matrimonio homosexual). Este cambio se correlaciona, para él, con un movimiento homosexual más maduro, y una evolución desde la situación de "political abjects" a la de "political subjects" (de "abyectos" a "sujetos" políticos). Para ilustrar su presentación, Kenji hizo referencia a la campaña llevada adelante por el movimiento gay, contra las iniciativas destinadas a anular los matrimonios homsexuales existentes. Para ello, nos pasó este fabuloso y conmovedor video, compuesto por fotos de parejas pidiendo "no nos divorcien." Muy hermoso, más allá del análisis crítico que él mismo sugirió al respecto. Va el link al video, acá

12/6/2009

OJO: SEMINARIO. CAMBIO DE FECHA

Dado el imprevisto (para mí, por mí) feriado del lunes próximo, la sesión del día lunes 15 pasa directamente al lunes siguiente, 22. El 22, entonces, reunión con la socióloga Maristella Svampa sobre la cuestión minera, a partir de su último libro -en el que analiza el tema en la Argentina- y el texto que tenemos colgado por aquí. Nos vemos entonces (y enseguida decidimos cómo organizar las sesiones subsiguientes)

11/6/2009

Laiseca


La semana pasada se estrenó la película El Artista, que incluye la curiosidad de contar con autores y artistas conocidos, actuando (supongo) como personas con problemas síquicos/mentales. Entre ellos aparece Alberto Laiseca, el verborrágico escritor, que -curiosamente- en la peli es empujado en una silla de ruedas y capaz sólo de decir la palabra "pucho". Digo curiosamente porque Laiseca (rosarino-cordobés, 1941, autor de, por caso "Matando enanos a garrotazos;" la monumental, infinita, "Los Sorias;" o el "Manual sadomasoporno" del que está por llegar un segundo volumen) es un extraordinario contador de historias. Por escrito, pero también oralmente, la capacidad narradora de Laiseca es fabulosa, tal como lo demostrara en sus micro-programas estrenados hace tiempo en el canal I-Sat. Afortunadamente (gracias mm por el dato!!), varios de esos micro-programas se pueden encontrar en la web. Maravillosos, y con una sencilla y gran puesta en escena. Acá va algún ejemplo, y de ahí pueden seguir buscando. acá, o acá

9/6/2009

El kirchnerismo como conservadorismo




Hoy publiqué un pequeño manifiesto político en TP, el sitio del amigo Huili,
acá. Como el link lleva a TP y TP se renueva periódicamente, agrego la nota a continuación, por las dudas, aunque todo luce mejor en lo del colega TPísta. Va la nota, mínimamente corregida



La invitación era para pensar sobre el presente político, y la acepto a través de uno de los pocos modos en los que me siento cómodo haciéndolo, esto es decir, recurriendo al pasado, situando al presente en un contexto histórico más amplio. Me interesa sugerir algunas claves para pensar mejor la actual coyuntura y para eso, voy a partir de una cierta reconstrucción histórica, polémica y disputable como tantas otras.

En nuestro país, como en otros países de la región, la política estuvo marcada, desde sus orígenes, por la disputa entre al menos tres orientaciones políticas diferentes y parcialmente opuestas entre sí. Encontramos allí al proyecto conservador-autoritario, de raíces hispánicas; a un proyecto liberal descendiente del liberalismo norteamericano; y finalmente a otro proyecto de rasgos populistas-mayoritaristas, que en sus orígenes estuvo asociado con el pensamiento revolucionario francés.

Cada uno de tales modelos enfrentó, políticamente, su propio drama. El mayoritarismo de origen radical encontró insalvables problemas para hacer frente al terror generado por su amenazante presencia –terror que terminaría no sólo generando políticas represivas en su contra, sino forzando, además, un acercamiento entre las otras dos fuerzas, tradicionalmente enemigas. El conservadorismo tuvo siempre dificultades para contener las pulsiones autoritarias que habitaban en su interior, y que se desataban cada vez que llegaba al poder. El liberalismo, por su parte, fue incapaz de generar las bases de su propia estabilidad.

De aquellos tres proyectos, aquí voy a escoger sólo a uno, el liberalismo, para referirme, en primer lugar, al dilema que acostumbró a enfrentar para resolver su propio drama. En cada ocasión en que se acercaron al poder, los liberales latinoamericanos se plantearon cómo hacer para ganar la estabilidad política que, presumían, eran incapaces de asegurarse por sí mismos. ¿Tenía sentido, entonces, buscar y apelar al respaldo de las mayorías o resultaba conveniente, en cambio, buscar refugio en el altar del conservadurismo? La respuesta de los liberales tendió a ser, sistemática e inequívocamente, siempre idéntica: sólo el conservadorismo podía garantizarles la perdurabilidad que anhelaban y que se sentían incapaces de garantizar de otra forma, por medios propios.

Esa fue la respuesta habitual del liberalismo frente a su principal drama, pero también el origen de su tragedia. Una y otra vez, el abrazo al conservadorismo se convirtió en un abrazo mortal: aliados con los conservadores, los liberales prorrogaron su estadía en el poder, pero a un precio demasiado alto que implicó, normalmente, que el liberalismo resultara fagocitado, al poco tiempo, por su fuerza rival.

Esta referencia histórica fue la que me vino en mente en los primeros días del kirchnerismo, cuando trataba de desentrañar hacia dónde iría dicha corriente, y me preguntaba si tenía sentido confiar en ella. En ese entonces, a mi parecer, el kirchnerismo se presentaba como una alternativa con ribetes liberales, frente al conservadurismo duhaldista: pedía renovar la justicia (lo que le llevaría a cambiar la Corte, su medida más inmediata y atractiva), criticaba duramente al “aparato” peronista tradicional, pedía por la renovación política generacional y alentaba en consecuencia una reforma política profunda. Fueron días, nada más, lo que duró esa ilusión reformista. Inmediatamente, el kirchnerismo se enfrentó con el drama de siempre: cómo estabilizarse en el poder, sobre todo en una situación tan difícil (veníamos, recordemos, de la explosión política del 2001). De modo poco sorpresivo, Kirchner se preguntó cuál de dos alternativas seguir: tratar de expandir su base de apoyo popular —una estrategia que, como a tantos, se le ocurrió una apuesta volátil, escurridiza, finalmente incierta— o buscar lo que parecía más seguro, abrazándose al conservadorismo —en este caso, el conservadorismo representado por el “aparato” justicialista poco antes repudiado.

La decisión de Kirchner fue inmediata en favor de la opción conservadora, y ésa es la tragedia que hoy enfrentamos. La reforma política se archivó; se tomaron medidas sistemáticas que vaciaron la política de sentido y realidad (notablemente, destruyendo las cifras estadísticas oficiales, que son las que, por caso, permiten planificar una política); se pasó a amenazar a los jueces a través de la toma de control del Consejo de la Magistratura; se socavó la autoridad del Congreso trasladándole al Ejecutivo el control discrecional del presupuesto.

La retórica del kirchnerismo, desde un comienzo, apeló a valores progresistas pero fue, en cada área, indudable y decididamente, favorable a los grandes grupos económicos y a una de las peores versiones del capitalismo “de derrame”: se habló de ecología, pero se vetó la ley de glaciares; se habló del medio ambiente, mientras se le abría el camino a la explotación minera a cielo abierto; se habló de una reforma de avanzada en materia de medios de comunicación, mientras se distribuía la publicidad oficial de modo discrecional y se renovaban las licencias de los grandes medios; se inauguró una guerra retórica contra “el campo,” luego de tomar al monocultivo de soja como única política agrícola (de 30 millones de hectáreas cultivables, el área de la soja aumentó un 50%, en los años de Kirchner, de 10 a 15 millones de hectáreas!). Se invocaron los derechos humanos como si ellos se agotaran en el juzgamiento de los crímenes del pasado (una iniciativa que tampoco se respaldó como se debía, con más personal, más jueces, mejores reglas, más infraestructura, más recursos, y un programa de protección de testigos), y como si ello amparase la consistente violación de derechos humanos presentes (derechos económicos y sociales, por caso). Lo peor de todo ello: el país crecía a un 8% anual pero la desigualdad —durante todo el período— se mantenía o aumentaba. Ello, en condiciones en donde los peor situados quedaban en su piso más bajo de décadas, con el control, solamente, del 20% de la “torta” económica nacional (es bueno recordar que la participación de los trabajadores en la riqueza generada llegó a casi el 50% con el primer peronismo y se mantuvo en esos niveles durante años, para bajar al 25% durante la última dictadura, y subir al 30% durante la presidencia de Alfonsín). La pregunta que uno se hace es: ¿si el gobierno impidió cambios progresistas en la distribución de la riqueza durante épocas de bonanza económica, quién puede esperar cambios progresistas, redistributivos, en épocas de recesión?

Tales datos representan, para mí, señales inequívocas del conservadorismo kirchnerista. Y por ello, es importante rechazar la invitación que nos hacen muchos amigos progresistas, cuando argumentan que el mismo encierra en su seno fuerzas contradictorias, y nos dicen que le corresponde al progresismo trabajar (desde adentro) para consolidar las corrientes de avanzada que recorren las estructuras del gobierno. Según tratara de sostener, el kirchnerismo, en la práctica, no aparece atenazado entre dos fuerzas contradictorias —una regresiva, la otra progresiva. Lo que hay, en todo caso, es una retórica de apelación progresista, frente a una práctica permanente, indubitable, y sistemática, de orientación conservadora: conservadora en la preservación de una desigualdad extrema, en tiempos de crecimiento económico; conservadora en su decisión de entregar la economía a pocas manos (los dueños de las empresas mineras y petroleras, por caso); conservadora en su política agraria; conservadora en su política de medios; conservadora en términos de política institucional. ¿Es que las alternativas son mucho peores? No, ése es otro mito que conviene erradicar, ya que hay alguna vida interesante fuera de los planteles del gobierno. De todos modos, sobre eso, podemos volver en otra oportunidad.

Nun: Hace falta llegar a tanto?



Al poco de empezar la Carrera de Sociología, me encontré con algunos textos de José Nun que me deslumbraron (pongamos, "La rebelión del coro"). Ahí aparecía a un tipo inteligente, socialista, que pensaba claro, que escribía sencillo, que tenía ideas. Después de terminar la Carrera, seguí leyéndolo, lo conocí más de cerca en la Maestría en Ciencias Políticas que él administraba, y me encontré a hablar con él algunas veces. Poco después de nuestra última charla (él quería discutir sobre una nota que yo había sacado no se dónde, criticando al Senado), en un café cerca de la Avenida Santa Fe, escuché que entraba a trabajar en el gobierno en la Secretaría de Cultura. Uy! -me dije- para qué!? Volvimos a estar en contacto tiempo después, por su iniciativa del "Café Cultura," que organizaba charlas en pueblos más o menos remotos, a lo largo del país. Nunca pude participar en ellas, pero la iniciativa no me parecía mal.

Me dolió, en su momento -poco después de su llegada al cargo- que Nun saliera a defender la prolongación de las licencias dadas por el gobierno, en favor de los grandes medios de comunicación (a los que insulta en público mientras beneficia en privado). Por qué -me preguntaba- hacía falta salir a apoyar una medida que ni siquiera los amigos progres subidos al carro del kirchnerismo se animan a elogiar. De lo más doloroso, una entrevista como la que dio hace un poco más de una semana, en La Nación (la entrevista acá), en donde

* minimiza las críticas al clientelismo ("el clientelismo fue denostado de una manera excesiva")
* diluye las críticas a la destrucción del INDEC diciendo que el problema es que los cambios fueron "muy mal comunicado(s)"
* pone a los K como ejemplo de tolerancia política
* da un guiño a los "barones del conurbano" -algunos de cuyos miembros, como el intendente de Quilmes, nos dice, vienen a las charlas de cultura que él organiza
* justifica las candidaturas testimoniales hablando del legado de la dictadura (es que desde entonces hay escasez de buenos candidatos, nos dice)
* localiza todos los problemas del gobierno en una estrategia "absolutamente armada por los medios" o en problemas propios de "comunicación" (nada de errores, nada demasiado serio que corregir)
* (critica a su vieja amiga Beatriz Sarlo diciendo que "hay gente que quiere parecerse a Gramsci o que quiere parecerse a Victoria Ocampo". Supongo que quiere asociar a Sarlo con la oligarquía ocampista, pero lo que no me queda claro es quién sería Gramsci, en ese caso)

Por qué, estimado Pepe?? Por qué llegar tan lejos?? El gobierno se fortalecería con tu mirada crítica, más que con estos elogios blindados. Dirás que preferís "lavar los trapos sucios" puertas adentro. Pero no, por qué no ayudar a la discusión pública admitiendo problemas, sugiriendo cambios? Cuanto más aparezcan el gobierno y sobre todo sus funcionarios más lúcidos, como ciegos y cerrados a la crítica, más duras las críticas que van a recibir. No es ésa -la de la negación- la manera de ayudar a nadie. No son ésas -la conspiración o la dificultad para comunicar- las causas del descontento.

Audiencia sobre racismo en la policía y justicia.

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Los amig@s de CoPaDi, Colectivo para la Diversidad, nos avisan de esta importante audiencia de un tema que estuvimos tratando en posts anteriores. Esperamos más novedades, che. Salud!

Audiencia pública este miércoles 10 de junio a las 12 horas

EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES DISCUTE PÚBLICAMENTE SOBRE RACISMO EN LA POLICÍA Y LA JUSTICIA

Este miércoles el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires analizará en una audiencia pública la legalidad de las reglas y prácticas de la policía, la fiscalía y el poder judicial; específicamente sobre humillaciones, arrestos, procesamientos, “extravío” de documentación, secuestro de pertenencias, intimidación, uso abusivo de la fuerza, violación sistemática del derecho de defensa y de circulación, denunciadas en enero de este año por vendedores ambulantes senegaleses con el apoyo del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración (IARPIDI) y el Colectivo para la Diversidad (CoPaDi)

Están informados el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Fundación Comisión Católica Argentina, la Defensora del Pueblo de la Ciudad Alicia Pierini, La Directora del Instituto Nacional contra la Discriminación María José Lubertino, el Movimiento Afrocultural, la Central de Trabajadores Argentina, Servicio Ecuménico de Apoyo a Migrantes y Refugiados, Madres de Constitución, entre otros organismos de derechos humanos y que luchan contra el racismo.

Un informe del Banco Mundial de 2006 confirma que las personas negras y afrodescendientes que viven en ciudades argentinas subsiste apenas sobre la línea de pobreza. En similar situación se encuentran las comunidades paraguaya, peruana, boliviana, dominicana y senegalesa en nuestro país. Aquí, el 90 % de las y los africanos sobrevive gracias a ingresos de la venta ambulante. “Somos pobres y negras. Sobrevivimos gracias a diversas actividades que realizamos en la calle. No tenemos acceso a ninguna otra cosa. Sobrevivir del choripan, pulseritas y aritos, chipa chipa, chancletas o incluso la propia prostitución no autoriza a la policía y la fiscalía a pararnos, interrogarnos, identificarnos y requisarnos prácticamente todos los días, por épocas más de una vez por día. Prohibir las actividades de subsistencia que realizamos pone en marcha un mecanismo cruel y eficiente de violencia racista: la fantasía de confirmar, de un simple plumazo, que todos los negros, todos los pobres, somos delincuentes, y así justificar legalmente los atropellos.”, expresó una vendedora, que no da su nombre para protección personal.

El Centro de Estudios Legales y Sociales, que ya ha cuestionado en otras ocasiones las políticas de la Policía y la Fiscalía de la Ciudad endurecidas por el Macrismo, presentó un escrito de amicus curiae ante el Tribunal apoyando las denuncias. Malena Derdoy, abogada de CoPaDi y una de las patrocinantes del caso, expresó que “Argentina apenas maquilla la verdadera función que asigna a la policía y la justicia: el hostigamiento, persecución, despojo y confinamiento de las personas siempre negras, siempre pobres, siempre vulnerables, a quienes nos señala como delincuentes, sospechosas preferenciales de cualquier actividad criminal. Convocamos a la sociedad a posicionarse sobre una realidad urgente, denunciamos el silencio y el olvido que intentan imponer a la profunda brecha que existe entre los derechos garantizados en la Constitución y la dura realidad en que vivimos”.

La audiencia se realizará en Cerrito 760, CABA

Más información: Lorena Pujó, Colectivo Para la Diversidad, lpujo@hotmail.com