15 ago. 2011

Boa sobre la violencia social en Inglaterra

Como un buen modo de retomar la discusión que tuvimos aquí, hace poco, sobre los eventos de violencia en Inglaterra, hoy se publica (en Página) esta interesante nota del amigo Boaventura

Los límites del orden
Por Boaventura de Sousa Santos *
Los violentos disturbios ocurridos en Inglaterra no deben ser vistos como un fenómeno aislado. Son un perturbador signo de los tiempos. Sin darse cuenta, las sociedades contemporáneas están generando un combustible altamente inflamable que fluye en los subsuelos de la vida colectiva. Cuando llegan a la superficie pueden provocar un incendio social de proporciones inimaginables. Se trata de un combustible constituido por la mixtura de cuatro componentes: la promoción conjunta de la desigualdad social y del individualismo, la mercantilización de la vida individual y colectiva, la práctica del racismo en nombre de la tolerancia y el secuestro de la democracia por elites privilegiadas, con la consiguiente transformación de la política en la administración del robo “legal” a los ciudadanos y del malestar que provoca. Cada uno de estos componentes tiene una contradicción interna: cuando se superponen, cualquier incidente puede provocar una explosión.
- Desigualdad e individualismo. Con el neoliberalismo, el aumento brutal de la desigualdad social dejó de ser un problema para pasar a ser una solución. La ostentación de los ricos y los multimillonarios se transformó en la prueba del éxito de un modelo social que sólo deja miseria para la inmensa mayoría de los ciudadanos, supuestamente porque éstos no se esfuerzan lo suficiente como para tener éxito. Esto sólo fue posible con la conversión del individualismo en un valor absoluto, el cual, paradójicamente, sólo puede ser experimentado como una utopía de la igualdad, la posibilidad de que todos prescindan por igual de la solidaridad social, sea como sus agentes, sea como sus beneficiarios. Para el individuo así concebido, la desigualdad únicamente es un problema cuando le es adversa y, cuando eso sucede, nunca es reconocida como merecida.
- Mercantilización de la vida. La sociedad de consumo consiste en la sustitución de las relaciones entre personas por las relaciones entre personas y cosas. Los objetos de consumo dejan de satisfacer necesidades para crearlas incesantemente y la inversión personal en ellos es tan intensa cuando se tiene como cuando no se tiene. Los centros comerciales son la visión espectral de una red de relaciones sociales que empieza y termina en los objetos. El capital, con su infinita sed de lucro, ha llegado a someter a la lógica mercantil bienes que siempre pensamos que eran demasiado comunes (el agua y el aire) o demasiado personales (la intimidad y las convicciones políticas) para ser intercambiados en el mercado. Entre creer que el dinero media todo y creer que se puede hacer todo para obtenerlo hay un paso mucho menor de lo que se piensa. Los poderosos dan ese paso todos los días sin que nada les pase. Los desposeídos, que piensan que pueden hacer lo mismo, terminan en las cárceles.
- El racismo de la tolerancia. Los disturbios en Inglaterra comenzaron con una dimensión racial. Lo mismo sucedió en 1981 y en los disturbios que sacudieron Francia en 2005. No es una coincidencia: son irrupciones de la sociabilidad colonial que continúa dominando nuestras sociedades, décadas después del fin del colonialismo político. El racismo es apenas un componente, ya que en todos los disturbios mencionados participaron jóvenes de diversos grupos étnicos. Pero es importante, porque reúne a la exclusión social con un elemento de insondable corrosión de la autoestima, la inferioridad del ser agravada por la inferioridad del tener. En nuestras ciudades, un joven negro vive cotidianamente bajo una sospecha social que existe independientemente de lo que él o ella sea o haga. Y esta sospecha es mucho más virulenta cuando se produce en una sociedad distraída por las políticas oficiales de lucha contra la discriminación y por la fachada del multiculturalismo y la benevolencia de la tolerancia.
- El secuestro de la democracia. ¿Qué comparten los disturbios en Inglaterra y la destrucción del bienestar de los ciudadanos provocada por las políticas de austeridad dirigidas por las agencias calificadoras y los mercados financieros? Ambos son signos de las extremas limitaciones del orden democrático. Los jóvenes rebeldes cometieron delitos, pero no estamos frente a “pura y simple” delincuencia, como afirmó el primer ministro David Cameron. Estamos frente a una denuncia política violenta de un modelo social y político que tiene recursos para rescatar a los bancos y no los tiene para rescatar a los jóvenes de una vida de espera sin esperanza, de la pesadilla de una educación cada vez más cara e irrelevante dado el aumento del desempleo, del completo abandono en comunidades que las políticas públicas antisociales transformaron en campos de entrenamiento de la rabia, la anomia y la rebelión.
Entre el poder neoliberal instalado y los rebeldes urbanos hay una simetría perturbadora. La indiferencia social, la arrogancia, la distribución injusta de los sacrificios están sembrando el caos, la violencia y el miedo, y quienes están realizando esa siembra van a decir mañana, genuinamente ofendidos, que lo que ellos sembraron nada tenía que ver con el caos, la violencia y el miedo instalados en las calles de nuestras ciudades. Los que promueven el desorden están en el poder y pronto podrían ser imitados por aquellos que no tienen poder para ponerlos en orden.
* Doctor en Sociología del Derecho; profesor de las universidades de Coimbra (Portugal) y de Wisconsin (EE.UU.).
Traducción: Javier Lorca.

9 comentarios:

Huili dijo...

Después contame por qué te parece interesante. A mí me parece casi la peor manera posible de pensar estas cosas. La segunda peor posible, digamos, inmediatamente después de decir "hay que colgarlos a todos." Dos extremos de pelotudez que devienen de pensar con un manual preformateado en el cerebro. Casi todas las notas que salieron en el equivalente local de Página (Guardian) por suerte son más sensatas.

Te dejo algo que me parece que sí está bien, aunque tenga menos certezas por lo menos tiene un buen approach:

http://kingsofwar.org.uk/2011/08/the-leviathans-new-clothes-information-and-power-relationships-by-jack-mcdonald/

Anónimo dijo...

Los comentarios del post anterior (muchos de ellos) coincidian con cameron "¡son delincuentes comunes!"
El articulo de Boa presenta un claro punto de vista sobre esos actos de violencia.
Otra vez aparece en mi memoria el libros "Isidro Velázquez: formas pre-revolucionarias de la violencia", en el que Carri analiza la violencia popular. Si ya se, es inglaterra en el siglo XXI, pero si cambiamos unas palabras no es una ayuda para entender la violencia social?
Carri consideraba que toda práctica es política y tiene ideología. Los diturbios en Inglaterra no es un problema político, no policial.
Victor Hugo Gonzalez

Anónimo dijo...

Corrijo:

Carri consideraba que toda práctica es política y tiene ideología. Los diturbios en Inglaterra SON un problema político, no policial.

RJB dijo...

Se puede opinar e interpretar diferente muchas cosas...lo único universal es el patetismo imbécil de nada menos que un primer ministro hablando de "contraataque"... increíble que el mundo esté en manos de estos políticos de mierda...

Jorge dijo...

VHG: es que justamente ese es el tema. Si todo hecho es politico, (de alguna manera lo es) la politica es el mundo de las contradicciones teoricas, practicas y cuando no de las opiniones mas disparatadas (ojo, ninguna referencia personal como las del post anterior). Y esto me remite al post anterior (sobre Cameron, no sobre la salud mental y el genero). Segun la idea (politica, ideologica o cosmovision como te guste) juzgaras cada acto como "protesta social" o exactamente a la inversa. Con lo cual termina diluyendose el tema concreto de la represion a la "protesta social". Justamente la ambiguedad de los criterios politicos, ideologicos, etc. hace que esa vision tan amplia (y subjetiva) no ayude a entender los casos concretos de verdadera represion a la protesta social. Y doy un ejemplo, si un descastado de la India, que por religion, mistica o costumbre no protesta contra esa clara discriminacion y desigualdad, bien podria decir estos jovenes de Occidente estan equivocados, solo creen en los valores materiales, les falta un sentido de la vida ("no es rico el que mucho tiene, sino el que poco necesita"). A este intocable obviamente lo de Inglaterra le parecera absurdo. Entonces, aunque estoy un 90% de acuerdo con el amigo Boas (especialmente sobre su descripcion del clima de epoca) no estoy de acuerdo necesariamente con sus conclusiones acerca de lo sucedido en Inglaterra, porque para calificarlo de "protesta social" deberia haber elementos mas objetivos para caracterizarla que los simplemente ideologicos, politicos, y por ende subjetivos etc. Volvemos a lo de antes con las interpretaciones y el ejemplo de los saqueos postterremoto en Chile. Tranquilamente haciendo los supuestos necesarios, es una "protesta social" porque los marginados no fueron atendidos por el estado a tiempo en sus necesidades basicas: agua, leche, alimentos. En Inglaterra serian LCDs, zapatillas de marca, cervezas, etc... No se si soy claro

Anónimo dijo...

cero que entiendo el punto Jorge.
Al final quien define si es protesta social (en el caso de que los disturbios incluyan comision de delitos) es el juez. Si el juez es RG es protesta social y son serian actos constitucionalmente protegidos, si fuera romero victorica, serian delitos comunes y fijaria el maximo de la pena.
Al final todo preso es politico (redondos dixit, tambien Kennedy Duncan)

Anónimo dijo...

Satamente Amigo 3:56. Me parece que conceptualmente la expresion "protesta social" deberia estabilizarse semanticamente. Sino la discusion es un dialogo de sordos. Ahora con lo de UK tal vez me equivoque, depende el nivel de recortes de gastos sociales y cuando fueron hechos (asumo mi ignorancia). Otro punto de vista interesante es este:

http://www.lanacion.com.ar/1398358-la-industria-pornografica

aunque me contradice en el caso puntual de la Perfida Albion.

Jorge

Anónimo dijo...

AHORA DICEN QUE HAY UN PROBLEMA SOCIAL:
http://www.lanacion.com.ar/1397905-cameron-promete-hacer-frente-al-colapso-moral-de-la-sociedad-britanica-fotos
Jorge, si lo dice el primer ministro del pais, asi debe ser, No?
vhg

Jorge dijo...

VHG. Con respecto al caracter social de las "protestas" creo que en el post anterior mio corregi mi opinion al tener algo mas de informacion sobre los recortes que obtuve del ilustrador articulo que postee y que recomiendo. Finalmente, si lo dice un Primer Ministro, tiendo a creer que miente. Pero si hace una autocritica sincera y actua en consecuencia, genial. Ahora tambien dice que va a "hacer frente al colapso moral de la sociedad". Habria que leer en su mente como los relaciona (problema social y colapso moral). Slds