20 nov. 2008

Charles Taylor



El otro que ha estado por aquí estos días, dictando un breve curso, ha sido el maestro Charles Taylor. Conocí el trabajo de Taylor hace unos veinte años, cuando empezaba a trabajar con Carlos Nino y Taylor aparecía como puntal en la discusión liberales-comunitarios. Mis prejuicios iban en contra de sus inclinaciones, pero lo cierto es que su trabajo me fascinó desde el comienzo.

Lo primero que leí de él fue su libro Hegel y la sociedad moderna, que por suerte, como buena parte de su trabajo, está traducido. El libro me resultó absolutamente inspirador, liberador, lleno de ideas, cuando pensaba que iba a ser oscuro e intrincado como Hegel.

Luego leí bastante de sus Philosophical Arguments, que es una colección de "papeles sueltos" (ordenados en tres tomos) a los que fui llegando de a poco, en general a través de las fotocopias que Nino traía a la Argentina luego de sus viajes al exterior, y sobre las que caíamos con fruición de académicos hambrientos. En estos libros están algunas de sus mejores críticas al liberalismo -sus trabajos contra el "atomismo liberal," por caso, que tal vez sea lo mejor que se puede decir en esa línea, desde donde se ha objetado tan pobremente al pensamiento liberal. Los argumentos de Taylor en este punto, en cambio, me resultan muy persuasivos (cómo defender una política igualitaria, cómo tornarla estable en el tiempo, sin un ethos igualitario compartido?).

En el viejo seminario de los viernes, leímos juntos Sources of the Self (Las fuentes del yo), y nos resultó , debo decir, difícil de tragar.

Me reconcilié y volví a apasionarme con el trabajo tayloriano en Inglaterra, cuando leí The Malaise of Modernity, y Reconciling Solitudes, o al menos partes de estos textos. Otra vez aquí, como en su trabajo sobre Hegel, veía esa mezcla de historias, conocimiento detallado, sofisticación filosófica e intuición política de la buena.

Y luego vino su participación extensísima en los debates sobre el multiculturalismo, y su Ethics of Autenticity, que (sobre todo lo primero) es la parte que menos me atrajo de sus escritos, aunque tal vez la más influyente en la práctica. Taylor,cabe decir, ha estado siempre involucrado en actividades públicas, en Canadá, en comités dirigidos a reflexionar y discutir políticas de integración y convivencia multicultural.

Ahora circula y da breves cursos en donde aparece muy presente la impronta religiosa de su último libro, A Secular Age. Aquí en Columbia estuvo hablando un poco de eso, sobre el Desencantamiento y el (Re)encantamiento en nuestro tiempo.

Me sorprendió verlo, a tan avanzada edad, tan ágil, vivaz y atlético (aunque el día de su primera charla cayó de cabeza al piso, antes de llegar a la tarima desde donde iba a hablar -increíble que no se haya hecho daño. Casi perdemos al filósofo multicultural). Taylor, otra figura sobre la cual tiene sentido volver y volver.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

roebrto ..cuando van a publicar quine gano en el concurso de la vez pasada cuyo premio era un libro de bruce ackerman

rg dijo...

le vamos a preguntar al amigo lucas

GAP dijo...

Taylor me pareció siempre el “mutlticulturalista” (o anticentralista, por ahí le hace más justicia), más interesante. Y sucedió así porque construyó su argumento localista a partir de la filosofía del lenguaje. No hablaba de virtudes, no arremetía contra el “disembodied self” y esa catarata de aburridísimas lecturas de moda que había que leer allá por la época que refiere Ro. El se refería a redes de interlocución (“webs of interlocution”) que derivaban en narrativas localistas y, maso que me, el argumento rodaba así: a) Se parte de pensar que: la génesis de las habilidades lingüísticas e interactivas es localista; la relación entre “alcances del campo semántico” y “alcances del círculo de interlocutores recíprocamente inteligibles” es de proporcionalidad Indirecta. Usuarios distintos del mismo concepto revelan, característicamente, diferencias cualitativas entre las experiencias que el concepto se supone que describe. Cuando la ambigüedad de los conceptos refleja diferencias radicales en las experiencias descriptas por esos conceptos, sus diversos sentidos no aparecen como meramente diferentes, sino inconmensurables; b) Se concluye que: deberíamos separar o desagregar las redes de interlocución en esferas de interlocución que garantizaran inteligibilidad local. La conclusión despeja (o aleja) la amenaza de escepticismo acerca de la comunicación y de desacuerdo conceptual sustantivo; c) Hay un costo: la contracción de redes de interlocución de carácter general resulta en fallas de traducibilidad entre los vocabularios de hablantes que pertenezcan a diferentes esferas de interlocución.

Impresionante especialmente el modo como da cuenta de la relación entre la eticidad, digamos, o una “moral localista” y el aprendizaje del propio idioma. Es improbable que un chico aprenda la práctica de sumar dos a tres, por ejemplo, dos autitos rojos y tres verdes, y se equivoque al hacer a un lado alguno, obteniendo el resultado “cuatro” – decía Taylor. Por supuesto puede cometer errores, pero el punto es que resulta improbable que sus padres le hayan enseñado una explicación distinta o alternativa de “adición” -- adición es un concepto incontestable, precisamente porque no permite definiciones subrogadas de él. En cambio, es muy probable que el chico tenga experiencias de orden valorativo –de ser justo, malo, bueno, agradable, obediente, un campeón, etc.--, moldeadas a partir de explicaciones que encontrará esencialmente contestables con respecto a las aprendidas por otros, con quienes compartirá experiencias relevantes en algún punto.

Que un lenguaje se aprenda a partir de cualquier hablante que haya comprendido el correcto significado de conceptos incontestables es un hecho importante acerca de la génesis de las habilidades lingüísticas del aprendiz. Que un lenguaje se aprenda de hablantes específicos que hayan comprendido y comunicado alguna formulación en principio plausible de conceptos esencialmente contestables es un hecho importante acerca de sus habilidades interactivas y todo aquello que las acompaña: una cierta visión del mundo, el desarrollo de una serie de disposiciones morales y prudenciales y su habilidad para comprender (ahora mismo, en su “pequeño mundo”, y en el “mundo real”, el del futuro) a aquellos a quienes se les haya contado una historia conceptual diferente en cuanto a lo esencialmente contestable. La descripción usual acerca de la génesis de las habilidades lingüísticas e interactivas (que las aprendamos de hablantes particulares) se torna una pretensión acerca de la caracterización gramatical y lógica de esas habilidades. Epa Taylor. Era muy buena también su distinción entre el ‘simple weigher’ y el ‘strong evaluator’, y es tentador continuar la parla para que todos se vuelvan MUY “anti-comunitaritas”, pero lo dejamos tranquilo a Taylor, entre ellos, me parece, el más impresionante de todos.

Gracias capitán RG... Cambio.

Anónimo dijo...

GAP, te pregunto si vives en un Estado bi o multi-lingüe. Otro día hablamos del sujeto desarraigado y de redes de interlocución. No es que yo sea muy anticomunitarista, pero una cosa es la filosofía del lenguaje y otra es tomar determinadas decisiones políticas. Por ejemplo, el veto del inglés en las escuelas de Quebec, política justificada/ apoyada por Taylor. Saludos.

GAP dijo...

Hola. No me parece relevante indicar en que Estado o estado vivo yo. Me parecio oportuno, a proposito del post de rg, sumarme a la valoracion de un asi-llamado pensador comunitarista, relativista local, anticentralista o como prefieras, que (como lo vi desde que lo lei) marco una diferencia tan significativa con otras versiones de pensamiento localista. En todo de acuerdo cuando decis que una cosa es la filosofia del lenguaje y otra, la toma de decisiones politicas. Hoy me interesaba decir algo acerca de la primera en referencia a Taylor. Veamos si otro dia hablamos del sujeto desarraigado. Tuve demasiado de eso y sospecho que no tendre enormes ganas. Veamos.
Saludos.

Anónimo dijo...

GAP, disculpa si ha parecido que te estaba interpelando en plan agresivo. Naturalmente, no te estaba preguntando en qué país vives. Preguntaba si vives en un (algún) país en el que puedan plantearse controversias públicas de ese tipo. Acepto que no te parezca un dato relevante.

Tu glosa de Taylor es buena, créeme. Comprendo, por otro lado, lo que dices sobre el sentido de tu comment. Bueno, también yo tuve lo mío con el sujeto, así que no pasa nada si no hablamos de ese tema otro día.

Un saludo y paz desde un país cuatri-lingüe en el que, para decirlo rápido, a veces es difícil ser de izquierda y castellano-parlante si vives en una Comunidad Autónoma donde el castellano (para vosotros, español) es co-oficial con las otras tres lenguas del Estado (catalán, gallego, euskera). Incomprensión por todos lados.

GAP dijo...

Hola nuevamente. Mucha incomprension, pero no desde aquí. Tampoco me senti interpelada. Simplemente no le encontraba la vuelta a tu respuesta, siendo que mi comentario (en cuanto a la valoracion de Taylor) estaba en sintonia con el post, que no habia generado en vos esa actitud un tanto reactiva. No vivo en un pais cuatrilingüe pero igualmente problemas de inteligibilidad interpersonal encontras en todas partes, sin siquiera la excusa idiomatica! Algo de gallego y catalan entiendo por mis abuelos, y los poemas de Rosalia de Castro me empeñe en leerlos en idioma original, aunque no captara algunas partes. Hay alli una "lengua" que a la vez marca una definicion identitaria y con su hondura la trasciende. Quizas no nos interese hablar del sujeto de Sandel pero podamos hablar otros dias de otros temas. Al menos yo lo espero!
Un abrazo,
Gabriela

Lucas A. dijo...

Estamos procesando los resultados, el jurado está viendo si estamos ante un "momento constitucional" para entregar el premio o es un momento de "política ordinaria". Tu comentario, estimadísimo anónimo, nos da pie a identificar (acaso la teoría de ackerman necesita de un identificador contramayoritario del momento de movilización social y política extraordinaria, qué problemático giro!!!) el momento oportuno, que está próximo, y proceder a tomar la decisión.

La seguimos, desde Mardel..
Lucas.

rg dijo...

volve lucas, volve! no se puede pasar la vida en mardel! te envidiamos!