26 mar. 2011

Crueldades de A. de la Iglesia


Crueldades en las que incurre Alex de la Iglesia en su último film, "Balada triste de trompeta":

Violencia de género: sí
Violaciones: sí
Desfiguración de cuerpos/Descuartizamientos: sí
Quemadura de rostros: sí
Crueldades con niños: sí
Degollamientos: sí
Fusilamientos: sí

Ah, qué bueno ver cine español adulto!

Pregunta para el autor: Hay necesidad de ir tan lejos para poder hacer una historia de amor??

10 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Será una mala copia del repulsivo Gaspar Noé? Tal vez sí.
Lo único que me alegra es que ya somos varios los que pensamos que el buen cine o el cine "de culto" no tiene porqué ser repuganante o revulsivo para ser "bueno".
Gracias por lograr que nos abstengamos de ver estas provocaciones baratas que de tan "mainstreams" y huecas aburren...
m.

Pedro Druzo dijo...

Es el vanguardismo, cuando encontramos qué rompe un poco el molde lo usamos para hacer otros moldes igual de pedorros que los anteriores. Y encina este abuso de los recursos termina siendo berreta y pobre.

rg dijo...

epa epa, pero ojo que no dije que fuera malisimo.

Anónimo dijo...

Rg, coincido mucho mas con vos cuando opinas de cine que de política, no se si ponerme contento o preocuparme
Gonzalo

Anónimo dijo...

Que delicado que estás para el cine...

Leandro Dias dijo...

A todo esto... qué le pareció la película? Porque no creo que por el solo hecho de utilizar esos elementos que usted considera -disculpe si me equivoco con el adjetivo- desagradables, una película pueda ser considerada mala, regular, buena o excelente. A mi particularmente no me pareció una gran película, ni de casualidad de lo mejorcito de Alex, pero por otras cuestiones. Quizás el mayor problema sea que en el afán de querer provocar se hayan descuidado algunos elementos interesantes, sobre todo el ambiente del comienzo de la película, o mismo la historia. Esta entrada suya me recuerda un poco su crítica a El Secreto de sus Ojos, por la escena de tortura del final. Independientemente de lo que uno pueda pensar acerca de esas prácticas aberrantes, si se integran correctamente en una película -que es ni más ni menos que una manifestación artística, una ficción- no creo que le quiten valor a una producción. Le doy un ejemplo para que quede más clara mi idea, ¿Acaso Blue Velvet de David Lynch deja de ser una gran película por contener mostrar violencia de género, violaciones, insinuaciones de pedofilia, sadomasoquismo y homicidios?

El Cordobés dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Cordobés dijo...

Gracias por avisar, no la voy a ver.

Gonzalo, somos dos.

rg dijo...

Cordobes, no te digo que no la mires. depende de cuantas veces vas al cine. si te interesa todo, sos cinefilo, queres ver a un nombre relevante del cine espaniol, anda. Si vas a ver una peli por mes, no, claro, anda a ver Un fin de semana especial.

Leandro: me gusto mas que otras de el, que en general me gusta poco. Pero eso, creo que debiera darse la libertad de hacer una historia de amor, sin tener que desgarrarle la cara a fierrazos medio mundo, en el camino

Ayla dijo...

mmmm, bueno creo que me suena muy real que el amor en su paso deje a su paso desgarrado o desfigurado a medio mundo. Si no es lo que se considera que es el amor idealmente, bueno, vale, pero, a veces en lugar de la alegría que deberíamos sentir por estar enamorados, bueno, los celos, la inseguridad, etc., el lado obscuro del amor, pues nos convierte en payasos desfigurados, que destruyen lo que aman. y me parece, que ahí esta el dilema porque parece una historia de amor bien contada.
Coincido con muchos puntos de Roberto, pero, aquí, creo que el arte tiene como siempre algo más que decir al Derecho.