21 abr. 2013

Bafici 2013-4: Chile

Décadas atrás era el cine ruso, luego el checo, más acá el sueco, luego el iraní, el argentino, el rumano. Más recientemente llegó el boom del cine mexicano. Ahora es el tiempo de Chile. No lo esperaba, pero ahí está. Este año inauguró el Bafici, con la muy buena película "No," pero incluyó muchas otras, que ameritan atención. Yo vi algo de la parcial retrospectiva de Ignacio Aguero (habíamos hablado en este blog, hace un tiempo, de "Cien niños esperando un tren"
http://seminariogargarella.blogspot.com.ar/2013/01/cien-ninos-esperando-un-tren.html); vi también una de Alberto Fuguet ("Buscando a Rusty James"), en donde AF se va a Tulsa a seguir el derrotero del protagonista de su película fetiche, "La Ley de la Calle"). Disfruté en parte la tarantinesca, curiosa peli "Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta,º e "Il futuro," más que interesante película de Alicia Scherson, rodada en Roma, y basada muy de cerca en "Una novelita lumpen," de Roberto Bolaño. Y había mucho más, y mucho bueno, que me he perdido¡! Remarcable.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

QUE GRANDE ROBERTO BOLAÑO

FESSOA dijo...

Aquí en Chile se criticó un poco -porque la crítica liberal mayoritaria la celebró mucho- la película "NO", de Pablo Larraín, por su "despolitización y reduccionismo histórico". (bueno y también por el origen social de ese director que proviene de una familia de la élite de derecha más conservadora.

Esa crítica sobre la despolitización y de un creciente individualsimo en el cine o en la literatura de los últimos años (no es raro verlo así en circunstancias de que Chile debe ser el país más neoliberal del planeta tierra), ha sido muy recurrente por cierto sector -muy minoritario- de la critica especializada.
Un cine y una literatura centrada en la vida moderna de las ciudades, sobre las clases medias altas, sobre los dilemas existenciales de individuos centrados en sus realidades individuales o privadas,etc, es muy corriente verlo hoy en el cine chileno y en la literatura de las últimas décadas (Matías Bize, Alberto Fuguet,etc)
Creo que vivir en un país con un agudo sistema neoliberal repercute muy fuertemente en la forma de hacer cine y literatura. Y creo que esta película no es ajena a esa influencia....

saludos,

FESSOA dijo...

Aquí en Chile se criticó un poco -porque la crítica liberal mayoritaria la celebró mucho- la película "NO", de Pablo Larraín, por su "despolitización y reduccionismo histórico". (bueno y también por el origen social de ese director que proviene de una familia de la élite de derecha más conservadora.

Esa crítica sobre la despolitización y de un creciente individualsimo en el cine o en la literatura de los últimos años (no es raro verlo así en circunstancias de que Chile debe ser el país más neoliberal del planeta tierra), ha sido muy recurrente por cierto sector -muy minoritario- de la critica especializada.
Un cine y una literatura centrada en la vida moderna de las ciudades, sobre las clases medias altas, sobre los dilemas existenciales de individuos centrados en sus realidades individuales o privadas,etc, es muy corriente verlo hoy en el cine chileno y en la literatura de las últimas décadas (Matías Bize, Alberto Fuguet, Arturo Fontaine y los escritores economistas que tiene Chile, una rareza muy divertida, etc)
Creo que vivir en un país con un agudo sistema neoliberal repercute muy fuertemente en la forma de hacer cine y literatura. Y creo que esta película no es ajena a esa influencia....

saludos,