15 oct. 2009

Ostrom, Ostrom, qué grande sos!


Aunque no hubo manifestaciones de masas saliendo a festejar el hecho de que Elinor Ostrom obtuviera el Nobel de Economía (el premio, acá), desde aquí levantamos una banderita roja en su nombre y aplaudimos (Ostrom, ídola, acá, en la página correspondiente, en la tremenda Universidad de Indiana, en donde enseña).

Una mayoría de colegas ignoraron esta victoria, la minimizaron, o -por ignorancia o prejuicio de género- se quedaron con el otro ganador del Nobel, Oliver Williamson.

Pero no!! Lo de Ostrom es sensacional. Ella tiene un libro, "Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action," de 1990, que es un tiro de arcabuz bien tirado, al centro del insoportable artículo "The tragedy of the commons," de Garrett Hardin (buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuh buuuuuh), que infectó la cabeza de tantos economistas con la idea de que la propiedad necesita de propietarios porque si está abierta al uso común nadie la cuida, todos abusan de ella, hasta que la destruyen. Y acá viene la gran Ostrom a demostrar, con cantidad de ejemplos históricos, que no, que la propiedad colectiva autogestionada es posible, y capaz de generar resultados beneficiosos para todos. La propiedad común, nos dice, puede ser administrada de modo absolutamente exitoso por asociaciones de usuarios y cooperativas. Grande Ostrom!
(y grande el Nobel, que despertó de su sueño neoliberal. Así que en los últimos años ya festejamos dos veces al menos: el Nobel al amigo Amartya, y el que le dieron a Daniel Kahneman).

Dice don Nobel, en los fundamentos del premio: "Elinor Ostrom ha desafiado el saber convencional conforme al cual la propiedad común es administrada siempre de modo inadecuado, por lo que debería ser ya sea regulada por una autoridad centralizada, o privatizada. (Contra dicha visión, y) a partir de numerosos estudios sobre acequias, bosques, pesqueras, tambos, lagos, maderas, pastizales, Ostrom concluye que los resultados tienden a ser, habitualmente, mejores que los que predicen las teorías estándard en la materia. Ella muestra que los usuarios desarrollan, de modo frecuente, mecanismos sofisticados de toma de decisiones y cumplimiento de reglas, destinados a resolver los conflictos de intereses."

Una aproximación muy linda a la teoría de Ostrom (hacía mucho que no le leía una nota tan atractiva), escribe Mario Bunge,
acá (MB se auto-atribuye, con cierta razón, la primicia del descubrimiento de la Ostrom, ya que le dedicó varias páginas en su reciente libro de "Filosofía Política").
Ostrom, Ostrom, qué grande sos!

10 comentarios:

éft dijo...

Ostrom es extraordinaria. Luego paso algunas de mis notas, utilizo su biblio en un Seminario que ofrezco sobre Propiedad y Política pública ambiental. Acá hemos utilizado su planteamiento para la defensa de los bienes de dominio público, el manejo comunitario de bosques y el proyecto comunitario del Fideicomiso de la Tierra del Caño Martin Peña, un proyecto de propiedad colectiva para evitar el desplazamiento de comunidades pobres de la ciudad.... fue una gran noticia su selección y coincido en que no ha recibido la atención que merece.

un abrazo.
érika

rg dijo...

de veras Erika? que bueno! pasa las notas!

juani bertomeu dijo...

Extraordinaria selección.

j.

Nacho dijo...

El post tiene un dejo de "futbolístico". Como si hubiera salido campeón del apertura Huracán.
Igual, levanto la copa en honor de Ostrom.
La usaremos en nuestras futuras argumentaciones.
Abrazo
N

juan dijo...

mmmm.. suena interesantísimo. ¿Se consigue en argentina?

saludos,

juann

Peronismo histórico dijo...

rg,

sería interesante que Ud. estudiara las críticas de Mario Bunge a Rawls y los "demócratas deliberativos", pues don Mario resulta perfeccionista, anti-individualista metodológico, anti-teoría de juegos (pues afirma que toda la microeconomía neoclásica es pseudo-científica), anti-contractualista, y comunitarista, pues afirma la primacía de un summum bonum (en tanto que una propiedad de los sistemas sociales) sobre las elecciones individuales (pues tampoco se ha creído la crítica de Rawls al perfeccionsimo).

Por otra parte, su defensa del sistemismo social resulta más sólida que la de los demócratas deliberativos y liberals igualitarios, en la medida que —a diferencia de la filosofía llamada analítica— Mario Bunge no se ha dedicado a discutir problemas triviales y juegos académicos, sino que ha construido un desarrollado sistema filosófico que incluye una ontología, una semántica, una filosofía de la mente, una epistemología, una teoría del conocimiento, etc. Su enfoque resulta muy superior al de autores como Nino, Rawls o Cohen, que jamás se han preocupado por realizar una filosofía política compatible con la ciencia y atenta a sus descubrimientos, sino que han tomado prestados métodos filosóficos que (como en el caso de Kant, según Bertrand Russell) están más emparentados con la teología que con la ciencia.

Saludos,

Peronismo histórico

Luis Z. dijo...

Sr. Gargarella: ¿No se dio cuenta usted que, al contrario de lo dice, el genial artículo de Hardin, y el también genial trabajo de Ostrom se complementan? Hardin estableció el marco teórico gral para los bienes públicos, Ostrom, con estudios empíricos muy reveladores le dio relleno, impuso ciertos límites y estableció ciertas excepciones. En todo caso la enriqueció pero de ningún modo la refuta ni es su intención refutarla, ya que Ostrom considera a la considera a la tragedia de los comunes como cierta en su esencia. En ambos la propiedad individual juegan un rol fundamental así como las expectativas en el comportamiento del otro. En donde ambos coinciden seguramente es en los efectos nocivos de extender/difundir la propiedad estatal.
Luis Zemborain
lzembo12@hotmail.com

PIC dijo...

Luis:

Coincido. En realidad, ninguna teoría microeconómica resulta refutada sino desde sus propias premisas, precisamente porque se formula como una axiomática, y sus axiomas y teoremas están desprovistos de valor de verdad. Luego, serán más útiles para ciertas situaciones (como la que se analiza en el paper de Hardin, en la Unión Soviética, que se trata de un modelo —i.e. una interpretación para la cual las proposiciones de la teoría son verdaderas—, pero también hay interpretaciones que no son modelos y estas no refutan la teoría, sino que nos orientan sobre qué otras teorías elegir).

Lo que sucede es que Mario Bunge es un realista científico muy fuerte y rechaza el instrumentalismo que se asume como dado dentro de la microeconomía standard (que para él, es pseudocientífica):

En otros casos, se ha considerado como refutación la tragedia de los anti-comuneros, por ejemplo, para criticar el exceso de patentes sobre librerías software que impiden el desarrollo de determinadas aplicaciones porque las hacen increíblemente onerosas. La tragedia de los anti-comuneros parte también de un punto de vista welfarista.

Por otra parte, lo que dice Hardin es, básicamente, que allí donde existe propiedad común —que es un término interdefinible con "ausencia de derechos de propiedad", y luego habrá que ver qué se entiende por 'propiedad' (pragmáticamente, en la literatura de law and economics significa una clase más o menos definida de ciertas restricciones institucionales)— surge un problema de acción colectiva, y todos agotan algunos recursos.

Ahora bien, si una cooperativa de vecinos resulta que es encargada de cuidar una especie animal en un bosque, impidiendo a otros cazar esos animales, talar árboles, etc., o vendiendo derechos de caza —i.e. poniéndole un precio monetario a los recursos— entonces ya no se puede hablar de "propiedad común", porque existen allí derechos de propiedad.

Hablar de 'derechos de propiedad', 'propiedad común', 'mercado', 'capitalismo' in abstracto no quiere decir nada. En todo caso hay que ver los incentivos que estructuran las instituciones y el conjunto de preferencias que definen y limitan en una situación dada.

PIC dijo...

Peronismo,

Mario Bunge no corta hielo para la academia, al menos en ciencias sociales (en lo demás también es un gran desconocido, y sólo tiene un pequeño "cult following" que lo acompaña.) Su libro sobre ciencias sociales está bastante equivocado cuando trata a la economía neoclásica, a la teoría de la decisión, etc. fundamentalmente porque rechaza el instrumentalismo (y no cree justificado que se introduzcan en un modelo premisas que no se asumen como reales —como la racionalidad estrecha del principio de non tuism—). Muchos términos de la micro neoclásica, como el término 'preferencia' son términos primitivos, no definidos. Él no aceptaría esto, porque es un monista metodológico —por ejemplo, no aceptaría introducir premisas incompatibles con la biología, a sabiendas de ello— y porque para él las entidades teóricas aludidas por la microeconomía debieran ser realmente existentes.

La tragedia de los comuneros sigue siendo verdadera, cada vez que vemos a los paseaperros usar como baño la vereda pública.

Efectivamente, Bunge cree en un sumo bien, por eso traduce commons por "bien común". Yo no creo en eso.

Hasta la vista,

PIC

PIC dijo...

RG,
No sé si se entiendió: ninguna teoría microeconómica es refutada sino por inconsistencia. En todo caso, se encuentran modelos para los cuales el set de axiomas y teoremas no es consistente. Pero eso remite a la aplicación de la teoría. En el caso de los paseaperros, tenemos un problema de acción colectiva. Aun así, puede que una cooperativa de vecinos pueda ponerles límites a esos desconsiderados que nos llenan los árboles de tortas.

Decir que una teoría rival refuta a la de Hardin es tan correcto como lo que dice Bunge: que el strong reciprocator de la economía experimental refuta las teorías de juegos no cooperativos. Está hablando de cosas distintas: teoría de juego evolutiva en el primer caso, y no evolutiva (o de un sólo tiro) en el segundo. No hay tal refutación si se es instrumentalista, porque precisamente las proposiciones de un sistema axiomático carecen de valor de verdad.

Espero haber hecho un aporte que les haya sido de utilidad.

PIC