28 abr. 2012

Tomá tu netbook

Carta abierta de Nico, gran compañero del fútbol de los miércoles



Soy papá de un niño de 12 años que va a la Escuela Pública de la Ciudad Autónomade de Buenos Aires. Como todos los niños de esa edad de la Argentina ha sido incluido en el derecho de recibir una netbook como forma de igualar oportunidades en la mentada y novedosa cultura digital. En la ciudad se llama Sarmiento el plan que es el responsable de entregar, conectar, realizar el soporte técnico y ofrecer el servidor de Internet. Ahí comienza el maltrato. Para recibir la netbook tuvimos que hacer como mínimo 3 horas de colas a la intemperie en los últimos días del mes de diciembre (aun nos preguntamos por que, si los equipos son especialmente vinculados a contenidos y practicas en la escuela, los entregaron en esa fecha y en ese lugar -siendo lo lógico y sin dudas necesario hacerlo en la escuela y mediante la estructura educativa) donde además y simultáneamente se brindaron fugaces y súper apretadas capacitaciones a los papas sobre el uso de los equipos, aunque especialmente las iban a usar los chicos que no fueron precisamente incluidos en las mismas. Al poco tiempo de usarlas los equipos comenzaron a “bloquearse”. Llamamos, como muchos papas, al soporte técnico que en una oportunidad pudo guiar una solución telefónicamente pero que el resto de las veces (ya van 4 en menos de medio año) debimos dejar nuestros trabajos y ocupaciones y dirigirnos a la empresa “Exo” en Barracas a otra vez hacer colas de al menos 2 o 3 horas para que los equipos puedan ser desbloqueados, a veces en el momento, a veces dejándolos por unos días, para volver a buscarlos y repetir las interminables colas. En una de las ocasiones nos “mandaron” al Centro Municipal de Exposiciones donde luego de las 3 consabidas horas de colas nos entregaron nuevamente el equipo sin “desbloquear” con la única respuesta de que debíamos ir a Barracas nuevamente para su reparación. En todas estas ocasiones y hermosas experiencias nos fuimos dando cuenta de lo obvio, nos encontramos con pares: el pobrerío amuchado, las madres con los pibes en brazos, cabezas agachadas, padres desesperados por la pérdida del día en la fábrica o en la changa, uno -o a lo sumo 2- “chicos” empleados detrás de minúsculos box atendiendo a miles. Cola y más colas, horas y horas perdidas. Respuestas: ninguna. Sólo esperar para “recibir” y dar las gracias. ¿Qué flota en el aire y en la práctica? Que a caballo regalado no se le miran los dientes, que si las regalan que derecho tenemos a ser tratados como personas, que encima que te la doy gratis ¿te voy a explicar por que se bloquea y por que se desbloquea? Nada, ninguna palabra, ninguna explicación, o como es la costumbre de las empresas -por ejemplo las privatizadas- cuando hay un problema: distintas y disímiles, -cuando no antojadizas- explicaciones dadas como al pasar por repito “chicos” empleados tipo “call center” que están para “recibir” o “dar” el equipo pero jamás para explicarle coherentemente al “usuario” por que su equipo está bloqueado, que es lo que tiene que hacer para que no suceda y cual es la razón de tener que perder días y días de trabajo, y repetir periódicamente el calvario, para que funcione la computadora a la que su hijo (al que nadie tiene en cuenta aunque es el usuario exclusivo del equipo) tiene derecho por pertenecer a este país y estudiar en la escuela pública. Pero esperen, ¿no será esta la razón? ¿Será precisamente por pertenecer a los sectores populares y a la escuela pública que el servicio está ligado al maltrato? ¿ Y será apenas una triste casualidad que el hecho de que muchos de los “bloqueados” pertenezcan al otro lado de la General Paz donde precisamente el servidor de Internet gratuito no ”sirve” coincida con el pensamiento político de los que gobiernan la ciudad? ¿Será este el mismo tipo de servicio que Exo -y a quien le corresponda- da a una escuela privada, a una empresa o a los ciudadanos de “primera”? ¿Será que el típico pensamiento del poder en la Argentina otra vez “confunde” –por decirlo respetuosamente- un derecho con una limosna? Yo aseguro –por experiencia propia- que no hay ninguna diferencia entre recibir este “servicio” y el reparto de bolsones de comida de los momentos de crisis: hace cola, agarra lo que te den, no preguntes, no tenés otro derecho más que a irte sin chistar, ni a consultar ni a saber absolutamente nada, si total te lo regalamos, y si no tenemos volvé todas las veces que te digamos. Pero esperen otra vez, ¿no era este un programa ligado a la educación, a la igualdad de oportunidades y derechos, al respeto, la convivencia y la comunicación, la docencia, la escuela y la cultura, destinado a los mas chicos, es decir a los que deben ser protegidos, queridos, contenidos y respetados? Parece ser en la práctica todo lo contrario. Que pase el que sigue.
Nicolás Bratosevich
DNI 14.429.268

6 comentarios:

fahirsch dijo...

No hay conspiraciones. Hay estupidez, igualmente distribuida en todos lados.

elbosnio dijo...

Nico, yo entiendo que "mal de muchos consuelo de tontos", pero es un consuelo al fin.

Lo que te sucede con una compu entregada por el estado a un chico de una escuela del estado es lo mismo que me sucede con una compu que le compre a mi hija en Garbarino y que me ha sucedido un sinnumero de veces en mis reclamos ante movistar.

De algun modo se cumple el compromiso de igualar el trato para todos. Como la mierda.

Anónimo dijo...

Aquí, lamento coincidir con el bosnio. Hace dos meses que estoy intentando dar de baja el (pésimo) servicio de Cablevisión-Fibertel y los tipos no hacen más que demorarme y demorarme. Mientras tanto, ya tengo a mi nombre dos facturas impagas (y que no pienso abonar). En Argentina (y salvando excepciones), lo privado funciona tan mal como lo público.

n dijo...

resignacion! cuando te vamos a dejar?
no deja de ser cierto que nos cagan y no sabemos que hacer, pero por que los latinos somos los peores consumidores del planeta? razones habrá, pero no deja de ser increíble

Anónimo dijo...

Comparar al estado nacional o el local con movistar o cablevisión es un disparate absoluto.

Maria T dijo...

Al sincero y acertado comentario de Nico, agrego. Como profesora en un Inst. Terciario de la Pcia de Bs, As., recibí una netbook, que no había pedido. Fui a dictar un seminario a cientos de km del puebo donde vivo, llevé la netbook. Inútil: se bloqueó. Llamadas al Instituto en cuestión: debía ir personalmente para desbloquearla. Explicación -sospecho que la recibí porque el encargado de desbloquearla es uno de los alumnos del curso de capacitación docente que dicto ahí-- las bloquean para que los chicos deban volver al colegio a desbloquearlas y así evitar que las roben. O sea, no enseñemos nada, controlemos como describe Nico y transmitamos las actitudes indignas que señala Nico. Respeto por la dignidad de cualquier persona: por acá no pasó.