2 abr. 2014

La reforma penal, del menemismo al kirchnerismo


texto que publicara hoy en clarín, acá

Si la reforma penal se ha hecho imperiosa, ello se debe en buena medida al tenebroso legado que nos han venido dejando el menemismo y el kirchnerismo en esta materia. El menemismo –a diferencia del precedente gobierno de Raúl Alfonsín, que optara por una política parsimoniosa en el área penal- dictó casi una treintena de leyes penales (27), en buena medida dirigidas a criminalizar nuevas conductas o a aumentar los castigos frente a faltas ya contempladas. Algunas (por ejemplo, la Ley Anti-Drogas) provocaron un pronto aumento en el número de personas procesadas o encerradas, pero a pesar de ello los índices de criminalidad siguieron subiendo.

La herencia que deja el kirchnerismo es aún más nefasta: peores normas, peores tratos en las cárceles, y peores índices de criminalidad, bajo la retórica de que se respetan derechos como nunca antes, es decir, el peor de los mundos posibles. Lamentablemente, y como en otros ámbitos de nuestra actual vida pública, la discusión en la materia resulta innecesariamente cargada de ocultamientos y falsedades. Los partidarios del gobierno se muestran tan obtusos en estos debates, que ligeramente liberan de responsabilidad al kirchnerismo frente a dos de sus peores obras: la desprolija y brutal reforma penal que convirtieran en ley, luego de las movilizaciones populares encabezadas por Juan Carlos Blumberg; y la Ley Antiterrorista. Sobre la llamada Ley Blumberg, el kirchnerismo militante nos dice que la reforma “le fue impuesta” al gobierno en sus comienzos, cuando era más débil. Curioso, porque en ese mismo momento, el “débil” gobierno se mostraba firme en sus negociaciones con los organismos internacionales de crédito, y dispuesto a dar batalla en cada una de sus iniciativas políticas. Aquí, sin embargo, impuso la reforma sin chistar, sin cambiar una coma, y con una disciplina de hierro que no admitió reparos o dudas. Lo mismo cuenta para la Ley Antiterrorista. Aquí, los partidarios del gobierno no sólo dijeron que la aprobaban en razón de presiones internacionales (lo cual no es cierto: el GAFI pretendía otro tipo de normativa, y de ningún modo se interesaba en criminalizar la protesta social), sino que además agregaron un argumento que de tan inocente genera ternura: la idea según la cual “ellos” no aplicarían nunca la norma. Esto significa que creaban una norma para no aplicarla (lo cual tampoco es cierto, porque la norma se erige ya como amenaza sobre los luchadores sociales); o asumiendo que iban a gobernar de por vida. Dada la gravedad de lo hecho por el kirchnerismo en el ámbito penal, sorprende la incapacidad de sus partidarios para admitir la verdad cristalina y serena que tienen frente a sus ojos. Mucho más, cuando no hay un solo discurso de Néstor o Cristina Kirchner en el que refieran a cuestiones penales y no apunten en la misma, absurda dirección, con un lenguaje propio de la burguesía más pacata (para decirlo de modo simple: hacia políticas anti-garantistas porque “el problema es que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra”).

Frente al panorama dominante, se torna urgente una reforma que de racionalidad y justicia a un Código que, a partir de los descontrolados procesos de reforma a que fuera sometido, terminó por convertirse en un mamotreto monstruoso e ineficaz. En este sentido, el Proyecto recientemente elaborado por una distinguida comisión plural (que reordena y racionaliza al anterior) resulta prometedor, al menos como forma de salir del espanto vigente. De todos modos, sobre ello corresponde agregar algunos comentarios.

Primero, en la medida en que los defensores de la reforma sigan negando la trágica historia reciente de nuestro derecho penal, de la que son responsables, es difícil pensar que no volverán a cometer errores como los que ya cometieron. En segundo lugar, y por esa misma conciencia histórica, debemos mirar con sospecha a un proceso de creación normativa cerrado y elitista como el planteado hasta el momento. Quienes se han encargado del nuevo proyecto son figuras respetables y honestas, pero nada sugiere que su propuesta vaya a ser socialmente discutida, como debe serlo. ¿Esto significa que el proyecto debe rechazarse? No. Significa que debe garantizarse la discusión que hasta hoy se ha negado (en lo personal, creo que el Código tiene problemas no por ser demasiado garantista, sino por no serlo suficientemente). Por desgracia, todas las reformas impulsadas por el gobierno sobre las reglas de juego (otra vez, la historia) sugieren un mismo camino, que termina con la influencia creciente de grupos de interés conservadores, y una discusión pública marginalizada. Es lo que ocurrió con la reforma del Consejo de la Magistratura; la “democratización de la justicia”; la Ley de los Partidos Políticos; o ayer nomás con la reforma del Código Civil. Ésta historia no habla, grita. Finalmente, si el proyecto debe ser ampliamente discutido ello se debe, justamente, a su importancia crucial: lo que toca a todos debe ser discutido por todos. Por esa misma vocación deliberativa de la que partimos, debemos rechazar también la invitación a decidir sobre la reforma penal por mecanismos plebiscitarios, como propusiera el principal candidato de la oposición. Ello, no sólo porque es necesario terminar con esta oscilación disparatada entre elitismo penal y populismo penal. Ocurre, sobre todo, que someter un Código de cientos de artículos a un voto por sí o por no, representa un modo elegante de asegurar que no se discuta nada, bajo la retórica –otra vez- de que lo estamos discutiendo todo.

19 comentarios:

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

¿Es “democrático” un debate televisivo acerca de si está bien o está mal violar a un menor? No, porque se trataría de apología del delito. Del mismo modo, los linchamientos son asesinatos, no son “debatibles”. Los medios poniendo la foto de la madre cuyo hijo murió insultado y pateado por un grupo de personas que cometió un asesinato, y abriendo los comentarios de los lectores para que algunos la sigan insultando a ella y a su hijo, están haciendo apología del delito. Es un uso criminal de la “libertad de expresión”. NO ES IMPORTANTE lo que opina “la gente” de los linchamientos. Vecinos desaforados contra rateros en zonas liberadas no es “debatible”. Los linchamientos no tienen nada que ver con la ley del Talión. Los linchamientos no tienen NADA que ver con NINGUNA forma de justicia. Lo que debemos hacer como sociedad es tratar de impedir, repudiar, prevenir, lo más que podamos, los estallidos de odio, provengan de donde provengan. Las redes sociales son, muchas veces, una industria de la injuria sistemática. Todos los días, todas las horas del día, durante años y años, uno se levanta por la mañana y mira noticieros que nos sugieren que “nos van a matar a todos”. Hemos instalado la idea de que todo el tiempo y todos los días se puede decir cualquier cosa de cualquier tema. Repito: no tiene la menor importancia preguntarle a NADIE si está a favor o en contra de los linchamientos. Sabemos que toda sociedad está siempre al borde de que se produzca un estallido de odio. Luciano Arruga, luego de ser hostigado y torturado cuando se negó a robar para la policía, continúa desaparecido. El lenguaje del odio lleva implícito que DEBE haber linchamientos en forma ilegal y sin que uno se entere. Nuestras cárceles están llenas de presos que son linchados, diariamente y en cámara lenta. La parodia de Capusotto dice, con sarcasmo y humor, lo que podemos ver, leer y escuchar todos los días. Los linchamientos son homicidios calificados. No estoy diciendo que no tiene que haber un plan de seguridad serio e integral, porque es obvio que tiene que existir una mejor política de seguridad, pero esa es otra discusión.
La discusión sobre el kirchnerismo, en este momento, debería ser dejada de lado si es que uno se reivindica "de izquierda".

Anónimo dijo...

Al gran bonete se le han pèrdido unas vidas y dice que el ejecutivo tiene la culpa
[el ejecutivo responde]
- ¿Yo señor?
- Sí señor
- No señor!
- Pues entonces quien la tiene?
-¡Los medios tienen la culpa!

Anónimo dijo...

si tomamos en cuenta los levantamientos policiales de dic 2013, los linchamientos no son más que otro capìtulo del desgobierno de CFK.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Lo que estoy intentando decir es que lo que debe primar es el repudio generalizado, de parte de TODO EL ARCO POLÍTICO. El Estado somos todos. Privilegiar las rencillas políticas para tratar de llevar agua para el propio molino en este momento no me parece conducente. El kirchnerismo probablemente se vaya en 2015, pero los medios quedan. Tomar la parte por el todo en mi comentario, sugiriendo que yo acuso a los medios de todos nuestros males, es malinterpretar mis palabras.

Lo que digo es lo siguiente: que Clarín haya puesto EN LA TAPA algo como esto: http://kiosko.net/ar/np/ar_clarin.html

Es apología del delito. Decir que hubo "palizas de vecinos" a "ladrones" es nefasto.

Como dijo un comentarista en otro blog:

“Los asesinos del pibe de Rosario no pierden su identidad de “vecinos” después de cometer un hecho delictivo. Un delincuente con se concibe como alguien que cometió un delito sino como un “tipo” de persona diferente. El “vecino” no se convierte en “delincuente” luego de cometer un delito y el “delincuente” lo es antes de cometerlo”.

Anónimo dijo...

yo lo máximo que me atrevo a hacer es un mantra de protesta
(posición de flor de loto)
nooooooo!
noooooooooooooo!
noooooooooooooooooo!

(silencio respiración y repetir varias veces hasta que la imagen de Cristina en cadena nacional no resulte ya perturbadora)

m a r t h a c. c. dijo...

agrego post que puse en artepolítica en este link sobre las reflexiones acerca de todos estos hechos de violencia.
(nick mentime ydecimemartha)

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Ok anónimo. Mal por mí al tratar de debatir con un fino ironista.

Eduardo dijo...

Que triste lo de "Rodrigo Manuel Herrero Rosas"...
Cambiar completamente el eje del debate hacia el tema de los linchamientos, me parece que lo que sólo querés hacer es embarrar la cancha.
La reforma penal hay que hacerla porque es bueno hacerla per-se. Y es bueno hacerla para sacar todos los desastres que hicieron el menemismo y el kirchnerismo con el tema penal.
Ahora salir a pedir que todos tenemos que condenar los linchamientos, y que los medios al publicitar esta están haciendo apología del delito... X FAVOR!!! Llamate al silencio, la verdad das lastima...
La culpa es toda de "los medios", de la "sociedad mala", de los que "cortan la torta", de los que tienen y "consumen de la buena", de los "formadores de opinión/precio".
Dios mio ya cansa... cansan... todo el tiempo INVENTANDO culpables. El gobierno es el primero que crea a los monstruos y luego es el que acusa a la sociedad por creerle a esos monstruos.
Mentir (te doy algunos ejemplos de la cantidad enorme de mentiras que ha dicho y hecho este gobierno?), festejar sobre muertos, festejar el ataque a los protestantes (te recuerdo algunos casos??), festejar tomas de comisarías, y publicitar mentira tras mentiras sobre muertes, desapariciones o torturas en los medios afines no es hacer apología del delito??
Alguna vez podrías hacer uso del ejercicio de la crítica, porque se puede criticar al que te da de comer y se lo puede criticar desde adentro también, sin traicionar a nadie.

Anónimo dijo...

Rodrigo Manuel: ¿vos qué hubieras puesto por título? ¿Algo así como "Incumplidores de la ley imparten palizas a otros presuntos incumplidores de la ley"? ¿Así te cerraría más la portada de Clarín?
¿Y qué te parece algo así como "En el estado de naturaleza reinante, la ley no es ley y todos se apalean con todos"? Mmm...
O tal vez ni siquiera le hubieras puesto título a la nota. Es más, tal vez ni siquiera la hubieras publicado. El hecho, en cualquier caso, seguiría existiendo. Ponele el nombre que se te antoje. Te concedo, además, que Clarín es un mal diario, entre otras cosas por mentir. Ahora, en este caso puntual, no creo que haga falta ser demasiado caritativo para interpretar lo que dice Clarín en una luz un poco menos oscurantista que la que sale de tu linterna.

El Imparcial del Norte

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Eduardo:
Me decís que "se puede criticar al que te da de comer".
No permito que me injuries. Tengo nombre, apellido y foto. Trabajo en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Si sugerís que estoy "pago" y mis opiniones son "compradas", me lo podés decir personalmente. Estoy en la Sala IV. Me lo podés decir en la cara. Ni milito ni recibo plata del gobierno.
Jamás dije que el gobierno no tiene responsabilidad, es una fantasía tuya.
Jamás dije que la culpa "de todo" la tienen los medios.
Podés repasar el contenido de mi blog y leer a ver a dónde defendí la política de seguridad del gobierno en cualquiera de mis posteos.
No dije que la reforma no era necesaria.
Es tan estúpido decir que la culpa de todo la tienen los medios como decir que la culpa de todo la tiene X factor.
Es tan falso decir que el gobierno no tiene responsabilidad como decir que la sociedad o los medios no la tienen. Podés escuchar a Vanesa Orrieta. Te invito a que lo hagas:
https://www.youtube.com/watch?v=7H075gQOj3c&hd=1
Se hace muy difícil debatir con construcciones fantasmáticas cuando me acusás de sostener lo que nunca sostuve.
Sobre el rol de los medios sí hice un posteo, que no es nada original. Es el siguiente:
http://rodrigoestudiaderecho.blogspot.com.ar/p/la-criminologia-mediatica.html
Aunque ahora estoy estudiando derecho, soy licenciado en comunicación social, con lo cual el tema "medios" me interesa mucho antes del conflicto con Clarín.

Anónimo dijo...

Los en boca de todos "linchamientos" (de linchamientos no tienen nada pero ese "término" parece que es pegadizo) me importan poco realmente. Y mas irresponsable es aquél que sale a decir: Los linchamientos son homicidios calificados y terribles y sangrientos. Primero que no han matado a todos los que golpearon! segundo que todos sabemos lo díficil que es probar un homicidio en riña perpetrado por varias personas (hay juridisprudencia de la corte al respecto y ver fallos de Fayt). Entonces digamos la verdad: no está bien que hagan eso? bueno no nos parece civilizado, ok. Ahora, si matan a un delicuente van a darle a todos homicidio calificado? mentira!!. Que los juzgue zaffaroni y (salvo que como tiene doble standar claro) no les daría ni 6 meses.

R.M.H.R (abrevié porque tenes un nombre larguísimo) como decís en tu blog seguí escribiendo y así te van a querer los Kirchnerista y los desnohestos intelectuales.

Saludos
Santiago Arias

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

Primero que "no han matado a todos los que golpearon". ¡Menos mal Santiago Arias! Ahora me quedo más traquilo. No los llames "linchamientos" si te parece muy truculento. Por poner un ejemplo: Mauro Aguilar tenía 18 años y unos 50 amables vecinos le patearon la cabeza en diferentes momentos hasta que el tipo murió desangrado. La madre donó sus órganos, con lo cual al final murió un chorro indeseable y se salvaron vecinos honestos. Gracias a Dios! Ahora me quedo más tranquilo.
Yo lo viví personalmente. Hace un tiempo en Avellaneda, un inmigrante africano que vende bijouterie agarró a un pibito de unos diez años. Lo sostuvo esperando que venga la policía, y en ningún momento le pegó ni lo maltrató. Sin embargo, una multitud de vecinos comenzó a rodearlo, y varios le pegaban y lo insultaban. Ojo, no era un chivo expiatorio, para nada. La culpa la tenía Néstor Kirchner, Cristina y Zaffaroni, no me cabe dudas. Si yo no lo defendía junto con el africano, más de uno lo hubiese matado. Incluso un taxista le retorció el brazo y le tuve que decir que pare. Es una situación de mierda, porque uno debe poner calma tratando de no enervar los ánimos ni terminar por agarrarse a trompadas.
No tiene caso seguir discutiendo.

Rodrigo Manuel Herrero Rosas dijo...

PD: Imparcial del Norte: puse mal el link de la tapa del diario. Esa tapa describía bien la situación. Sigo sosteniendo lo mismo, pero te doy la razón en que en esa tapa el titular está bien puesto.

fahirsch dijo...

Pareciera que hoy todos se despiertan por los intentos de linchamientos (lo son aun en los casos que no maten a nadie). No son de hoy.
Varios años atrás empecé a juntar noticias, espantado por lo que veía en Crónica TV, que mostraba linchamientos en vivo y directo, las más de las veces con presencia policial pasiva. Una muestra:
nota
nota
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nota2
nota3
nota4
nota5
nota6
nota7
nota8
No se puede adjudicar a la discusión de un nuevo Código Penal hechos que ocurrieron hace años. Ni siquiera tiene que ver con los Kirchner (aunque el muestrario sea de los últimos años).
Tiene que ver con una ignorancia generalizada sobre el funcionamiento del Poder Judicial, no implementación del juicio por jurados (detestado y temido por la mayoría de los abogados), inoperancia policial, crecimiento del delito (desde hace unos 30 años. Sería interesante que se publiquen estadísticas de los últimos 50 años).
Y de paso, sería importante que quienes hoy son etiquetados de garantistas expliquen al pueblo en general, que las garantías que defienden no son las de los "delincuentes". Son las de los ciudadanos en general.

Anónimo dijo...

Es interesante empezar por el final del post: "...someter un Código de cientos de artículos a un voto por sí o por no, representa un modo elegante de asegurar que no se discuta nada, bajo la retórica –otra vez- de que lo estamos discutiendo todo".

Discutirlo o no, ¿depende de la conducta adoptada a posteriori de la elaboración de un anteproyecto?, ¿la vocación deliberativa necesita de casos testigo? ¿Se trata de apelar al voluntarismo de los políticos? (Y conste que no me refiero a la teoría tan profundamente defendida por el autor sino a su post: su texto vale y es suyo). ¿Para decir que no apelo al voluntarismo, puedo simplemente decir que la historia del kirchnerismo sobre este código es pésima?

Lo mejor de nuestra historia en torno a la vocación deliberativa, ¿no es el reconocimiento de las organizaciones civiles, de derechos humanos, etc., por parte de las instituciones del Estado? Hay varias cosas que cuestionar (y denunciar) del gobierno nacional, pero se avanzó muchísimo en este punto: el universo de organizaciones de la sociedad que exige, demanda y propone es cada vez mayor y los organismos de derechos humanos han sido reconocidos por cada una de estas ONG que levanta su voz apoyada en los símbolos y el ejemplo de las Madres, Abuelas e HIJOS.

En cambio, la Corte Suprema de Justicia de la Nación no reconoce a Justicia Legítima. ¿Es un hecho aislado? Lorenzeti no quiere que se discuta.

Saludos

Anónimo dijo...

Hay una hermosa poesía de bukowsky (...que se puede ver aquí...) donde el viejo indigno invita a no olvidar
"el gusano en la manzana"
Y la remata a un modo que me gusta mucho mas que la frase de Steve Jobs cuando dice
"permanece angustiado,
alejate de dios"

¿A cuento de qué?
A cuento de que a veces nuestro Dios está no solo en nuestra fe sino en nuestra ideología, en nuestras certezas en nuestras doctrinas, que nos mantienen en un estado confortablly numb donde todo tiene una explicación. Donde todo tiene un lugar. Donde todo encaja a la perfección. Pero que nos mantiene anestesiados ante una realidad cada vez mas alarmante:
Los niveles de violencia en argentina estan escalando a niveles inaceptables, muertos en la protesta social por decenas cada año, desaparecidos en la democracia. Torturas que persisten en las carceles pese a treinta años de rezar el credo nunca más.

....Linchamientos

Anónimo dijo...

Anónimo 9:03: Cualquiera. Cual-quie-ra.
Bukowsky se refería a algo que pega más en el estómago. No un argumento. Rebajás su poema a un argumento. Es un mal diálogo.

Saludos

Anónimo dijo...

Cualquiera, pep,..quiero decir anonimo 2.50. Lo que dice bukowsky lo dice bukowsky lo que digo yo lo digo yo (o mejor dicho anonimo9:03 p. m.) ahora lo que no entiendo bien es como supiste lo que bukowsky quiso decir,...nado en un mar de incertidumbre. Salus!

Anónimo dijo...

Rodrigo HErrero Rosas,

más allá de todos tus argumentos que digas "no tiene caso seguir discutiendo" demuestra que sos un autoritario que cree que sabe todo y no resistis la opinión contraria a la tuya (que oh casualidad es la misma que la de los K).

Todo bien, no tiene caso discutir con un soberbio fanático como vos.

Saludos
S. Arias