12 abr. 2011

Lo que me tiene podrido del cine argentino (con addenda)


"Un mundo misterioso," de Rodrigo Moreno, mejora su peli anterior, se puede ver, tiene momentos agradables, está recorrida por momentos de una bienvenida liviandad,. Sin embargo, al mismo tiempo, recae en tres de las principales desgracias que hacen que el cine joven argentino me canse un poco

1) No hay argumento sino "una situación": La idea es la del cine "a la deriva" (que -cuando uno es muy talentoso- puede estar muy bien, y tenemos ejemplos de ello. Pasa que no siempre es el caso). La cuestión es "partimos de una situación y vamos viendo, le damos para adelante." Y bueno...

2) No hay diálogo o monólogo interior, sino silencio y/o frases de cuño publicitario. Es sintomática la incapacidad para desarrollar un discurso más denso, no impostado, creíble, con peso propio, que no apunte a causar impacto o risa cómplice, como la publicidad. Qué raro...

3) No hay niños ni viejos, sino un mundo que se compone exclusivamente de 20/30añeros. No hay niños, que podrían quitarle protagonismo a los adolescentes tardíos); ni hay viejos, salvo para poner alguna saludable -aunque, habitualmente, sólo decorativa- marca peronista en la película. En consecuencia, no hay cariño hacia el resto del mundo que conocemos. Uf!

P.D.: La peli de Gustavo Taretto, "Medianeras," es inmadura pero aún así inteligente, tiene gracia y cosas para decir. Pero también encuentra, al menos, un gran problema, que es el de incluir los segundos finales de "Manhattan" (en donde Mariel Hemingway, que lo abandona a W.Allen, le dice, compungida, que la espere: "no todos se corrompen, tienes que confiar un poco en la gente"). El problema es que se trata de uno de los 20 segundos más bonitos de la historia del cine: en ese poco tiempo la emoción se acelera de uno a cien, y uno advierte todo lo que la película de Taretto -que ya está más cerca del final que del principio- no podrá conseguir. Pena! Los minutos finales de Manhattan, acá (los que la peli pasa son los últimos segundo)

Addenda: Y cuando no lo esperaba, sorpresa absoluta, y aparece "El Estudiante," de Santiago Mitre. Para mí, que iba prejuiciado en contra, fue sorpresa absoluta, y excepción a todo lo dicho antes: película joven, bonita, fresca, adulta, con contenido, con gracia, muy bien actuada, con diálogos absolutamente creíbles, inteligentes. Y para colmo, saliendo de los círculos de los que sale -círculos de despolitización, y con sociedad ausente- aparece una película abierta y puramente política, politizada. Pero qué pasó? Qué salió mal? Cómo puede ser esto? Aplausos al director!

5 comentarios:

Jota Jota dijo...

que identificado me siento...yo ya casi no puedo convencer a mi mujer de ir al cine a ver "nuevo cine argentino" por casi todo lo que decis.

RodrigoSeijas dijo...

yo consulté con varios colegas críticos y me elogiaron el hecho de que los personajes de el estudiante tienen entidad, espesor, sienten, piensan, etc. pero por otro lado, me cuestionaron la forma que tiene el filme de ver a la política como un lugar de traición, de cinismo, de permanente incapacidad para avanzar y consensuar, donde sólo hay rosca. es así? porque yo no quiero ver a la política sólo de esa manera. igual, si hay algo que reclamaba, es esa tridimensionalidad en los personajes. y que haya una temporalidad, que se pueda hablar de las ideologías o políticas.

rg dijo...

no, no es cinica, muestra mucho idealismo, es central en la peli ese idealismo

Anónimo dijo...

¿Viste "Cracks de Nácar"? Germán

Jorge dijo...

El "nuevo cine Argentino" envejecio de niño. Me recuerda un poco al cine irani (no porque sea del mismo estilo y que tiene excepciones) pero se agoto en si mismo. Encontraron la formulita y solo aprietan ENTER. Muy argentino eso de "y vemos que da"... Siendo que no fui al BAFICI, les pondre una ficha a las peliculas que recomiendan cuando salgan comercialmente o DVD legal o trucho.