3 abr. 2011

MW

Dos párrafos de esta nota de M. Wainfeld, acá, en los que coincidimos, como otras veces. Se los agradece especialmente.

Uno sobre el Indec, la libertad de expresión y las sanciones a las consultoras

"La credibilidad del Indec es una llaga para el oficialismo. La deslegitimación del organismo oficial desnuda la inconsistencia de las sanciones a consultoras privadas, por propagar datos no confiables. El cronista ha criticado los informes privados, en promedio muy poco serios. Eso no legaliza sanciones, que no tienen sustento empírico ni –lo que es más grave– institucional. La libertad de expresión no es un coto reservado a quienes afirman verdades o hablan en defensa del bien común, suponiendo que tales magnitudes fueran mensurables. Incluye el sacrosanto derecho a macanear o propalar relatos inverosímiles. El Gobierno que desincriminó las injurias y calumnias vertidas por periodistas sería congruente si depusiera esas multas, antes de que los tribunales lo hagan."

Otro sobre la distinción entre piquetes y piquetes, dependiendo del daño que se produce y los medios con que uno cuenta:

"Quienes disponen de herramientas legales e institucionales para hacer valer sus derechos deben moderar el abuso de medidas de acción directa de gran lesividad. Un piquete trabando la salida de los diarios no es lo mismo que un paro de trabajadores. Quienes lo implementaron fueron reincorporados por decisiones de los tribunales y del Ministerio de Trabajo. Su metodología es, pues, discutible y repudiable, como lo marcó el pleno de la Cámara de Senadores. En política, todo protagonista es responsable de las consecuencias de sus actos, aun de las impensadas o no deseadas. Haber impedido la difusión de un diario damnifica las libertades democráticas. El discurso grandilocuente de una patronal que incumple las leyes o el aprovechamiento político de “las oposiciones” que miran sólo una faceta del conflicto y desamparan a los trabajadores son criticables, pero no anulan esa realidad."

8 comentarios:

CV dijo...

Hay algo que no entiendo. En la oración inmediatamente anterior dice:

"El porcentaje también cuestiona el mito de la inflación oficial, como ya sucediera con las propias paritarias docentes, con el Estado sentado en la silla de la patronal."

El porcentaje fue del 24% (o un poco mayor si se tienen en cuenta las "minucias").

Luego dice:

"La deslegitimación del organismo oficial desnuda la inconsistencia de las sanciones a consultoras privadas, por propagar datos no confiables.

O sea que los porcentajes de las consultoras eran "datos no confiables".

Si la memoria no me falla eran de 22, 25 y 30%. Digamos, para redondear, un promedio del 25%.

Ahora entonces: o bien el porcentaje de las paritarias no dice NADA sobre el índice de la inflación, o bien los porcentajes que brindaron las consultoras eran después de todo datos confiables!

Lo que no se puede es sostener consistentemente las dos afirmaciones ("paritarias del 24% que cuestionan la inflación"/"datos de las consultoras no confiables").

En fin...

rg dijo...

supongo que uno puede decir que los tipos no tienen metodos tecnicos fiables como para hacer algo siquiera similar a lo que hace el indec, pero un poco a ojimetro le pueden embocar. imaginate este ejemplo, que yo creo que es real: el servicio meteorologico no tiene equipos, sino cajas de huevo pintadas. cada tanto uno sube a la azotea de instituto y grita para abajo (y esta anecdota es real, me la conto un colimba que hacia guardia ahi!!!!) "hoy no llueve". no son confiables, pero la pegan

Eduardo dijo...

Sí. Pero cuando había colimbas no estaba tan desarrollado el sistema de satélites atmosféricos.-
Me parece que la estrategia de Wainfeld es, entre cien frases filtrar un par de frases más o menos creíbles, para intentar dar verosimilitud al resto de la nota, sin dejar de ser "un escritor obediente", como los definía Juan Pablo Feinmann, hablando del primer gobierno del general.-

Noriega dijo...

CV da en el clavo. La respuesta que yo intentaría es que, a cierto nivel, las consultoras son confiables. O por lo menos han actuado de manera confiable en el tema de la inflación. Como lo dije en otra discusión, no hubo nada equivalente dentro de los cálculos de IPC al famoso "dólar a 10 pesos".
El tema es que, a mi modo de ver, Moreno se plantea dos objetivos, uno de máxima, que es el de acallara a las consultoras y uno de mínima que es desacreditarlas. MW, que ha sido consistentemente crítico del proceso Indec desde sus mismos comienzos, cae en la trampa de hacerse eco de la desacreditación de las consultoras sin demasiada fundamentación.
Ahora bien, si las consultoras pueden dar un número que está en línea con las paritarias (y con muchas otras variables independientes), por qué decimos que es necesario e ineludible que la medición la haga el Indec? Ensayo la siguiente respuesta, que es una reformulación más específica que la del ejemplo que hace robert.
Creo que las consultoras la pueden pegar razonablemente con el IPC global. Por sus limitaciones van a tener problemas con cualquier desagregación que se haga de ese número, es decir, aumentos en alimentos, servicios, turismo, etc. De la misma, manera, en el Indec premoreno se calculaba el IPC por quintil de ingreso, algo muy interesante que se dejó de hacer. Las consultoras no podrían hacerlo.
Otro tema es el de la credibilidad. En una sociedad realmente democrática, el Estado (no el gobierno) es el único agente necesariamente neutral respecto de las mediciones. Las consultoras pueden serlo pero solo a través de la buena fe de sus responsables, no por necesidad.
Resumiendo, creo que efectivamente MW se contradice, que las consultoras han hecho dentro de sus limitaciones un trabajo responsable y acertado y que es indispensable que el Estado recupere su rol central en las estadíticas públicas.

Anónimo dijo...

O copian a los provinciales que tienen algunas herramientas más para medir la inflación

Anónimo dijo...

pobre mw. si sigue así lo van a poner a él en los escupideros. no creo que en página hayan caido bien sus palabras.

Anónimo dijo...

a todos:

A alguien se le ocurre que los aumentos de salario no solo obedecen a un ajuste por inflacion, sino que pueden tener el fin mejorar el poder adquisitvo de dichos salarios.
Pienso, que si ya que ninguno de nosotros maneja datos duros verificables, deberiamos tener la humildad de no aseverar de esa forma.
Los imagino a Ud. empresarios.
UYYY subieron los salarios el 25% bueno el producto que fabrico tambien sube el 25%
Victor hugo

Renato J Berrino dijo...

digno lo de wainfield...