10 jun. 2012

Las señales de la calle I

Hace unos tres años, acompañé al fallecido G.Cohen a visitar a su gran amigo, el sociólogo marxista Marshall Berman. Cuando Cohen estaba en los Estados Unidos, Marshall era una referencia indudable. El  sociólogo proveía a Cohen de calor y estimulante afecto -Marshall era alguien que cultivaba la amistad como pocos otros. Marshall cultivaba también otras cosas, menos inmateriales, todas siempre muy estimulantes. Ellas representaban para Cohen un alimento imprescindible, antes de sus clases: en los Estados Unidos, Marshall era quien proveía a Cohen de todo el afecto que necesitaba.

Marshall se hizo conocido, en nuestro país, por su extraordinario libro Todo lo sólido se disuelve en el aire, un ejemplar tratado de cómo pensar el marxismo en tiempos modernos. Un punto alto de su obra está en "Las señales de la calle," un texto en donde Marshall reacciona frente a la mirada pesimista, más bien trágica que ofrece otro sociólogo marxista, Perry Anderson, en su análisis desencantado de la vida moderna. Contra dicha mirada, examina la vida política, en la calle, de un modo más bien opuesto. Dice Marshall:

"Todo lo sólido se desvanece en el aire desarrolla una dialéctica de la modernización y del modernismo. Ser moderno, tal y como yo lo defino al comienzo y final del libro, es experimentar la vida personal y social como un torbellino, es encontrar al mundo de uno en perpetua desintegración y renovación; penas y angustias, ambigüedad y contradicción; es ser parte de un universo en el que todo lo que es sólido se evapora en el aire. Ser moderno es hacerse de alguna forma un lugar en este torbellino... captar y aceptar el mundo producido por la modernización y es obrar por hacerlo nuestro. El modernismo pretende dar a las mujeres y hombres modernos el poder de cambiar el mundo, que los está cambiando a ellos, y hacerlos además de objetos, sujetos de la modernización. Anderson está dispuesto a aceptar esto como una visión de la cultura y la política del siglo XIX, pero cree que es irrelevante para nuestro siglo, y no digamos nuestra propia época."

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo único que me queda claro es que MB le proveía de THC a GC. Tu modo poético de decirlo fue muy gracioso.
Saludos,

Anónimo dijo...

Roberto, es cierto que este miércoles vas a estar en Rosario hablando de constitucionalismo latinoamericano en la facultad de Derecho? o me vendieron cualquier cosa?

Adrián.

rg dijo...

, ahi estaremos, si

Anónimo dijo...

hay un disco de gabo ferro que se llama todo lo solido se desvanece en el aire.

vhg