22 ago. 2009

Crónicas colombianas 2

Hoy tuve mi segunda y última presentación en Cali, antes de seguir en el periplo Bogotá-Madellín. Aquí me encontré y re-encontré con cantidad de amigos y buenos colegas, así que espero sigan así las cosas. La primera sesión la compartí, entre otros, con el amigo Oscar Mejía, y en ella estuvo tremendamente presente el tema de la reelección de Uribe, tanto como la cuestión de la política atada a los grandes intereses y al narcotráfico. Ups! Por momentos era sofocante. Hablábamos de teoría, y de Rawls, y de Habermas, y por todos lados se colaba la más cruda versión de la política local. Disentí con algunos puntos de la ponencia de Oscar, decidido a hacer un fuerte uso político de la teoría jurídico-legal, pero me entusiasmó que bien recurriera a Habermas para contrarrestar con los ideales de la democracia deliberativa un concepto nuevo, tremendisísimo, acuñado por el presidente Uribe desde fines del año anterior: el concepto de “El Estado de Opinión, etapa superior del Estado de Derecho.” Im-pre-sio-nan-te (nos pasan nota de Rodrigo Uprimny sobre el tema, acá).

Parece que en el último centenar de discursos y escritos (ayyyyy!! y están compilando en más de 10 tomos el “pensamiento político de Uribe,” im-pre-sio-nan-te2), Uribe empezó a usar el concepto citado para decir, por caso, “en este Estado, en donde se vive la etapa superior del Estado de Derecho que es el Estado de Opinión, lo único sostenible es aquello que tiene recibo en la conciencia y el corazón de la ciudadanía” (ver por ejemplo acá). Tremendoooo. Recordemos que en estos mismos días, el Congreso está terminando de dar respaldo al llamado a una consulta popular para volver a reformar la Constitución, y autorizar así una segunda reelección de Uribe. Recordemos2, ya se hizo una reforma ilegal para sostener la primera reelección, que fue ilegalmente respaladada por la Corte Constitucional, en el final de su larga etapa de (decreciente) gloria.

La segunda sesión la tuve acompañado de un destacado Magistrado Auxiliar de la Corte Constitucional, cuyo nombre no importa –pero es uno de los más articulados y mejor formados del Tribunal, además de gran persona según parece. Me sorprendí y decepcioné un poco al escucharlo, luego de lo cual volví a dar un timonazo a mi presentación, para criticarlo un poco. Pena que al rato él se tuviera que ir, por lo cual la polémica no pudo llegar tan lejos como hubiéramos querido. Pero hablábamos de la Corte Constitucional y los derechos sociales y económicos, y él –confirmando mis más temerosas sospechas- reafirmó una visión muy propia de la Corte, menos apoyada en argumentos que en citas de autoridad provenientes de la propia jurisprudencia de la Corte y los Tribunales Internacionales (auxilio!!). En una evolución discursiva que seguía, según él, a los propios desarrollos de la Corte, pasó de una indagación por la naturaleza jurídica de los derechos sociales (auxilio2!!!) a un análisis de remedios y distintas vías para actualizar esos derechos a partir de la presentación de tutelas. Es decir: todo lo importante, que es lo que queda en el medio (y es lo que nos permite apoyar los remedios) quedaba ausente. Es decir: los argumentos no aparecieron, mientras que los problemas (qué son los derechos fundamentales, cómo se protegen) eran resueltos no a partir de la razón, sino desde la volutad autoritativa de la Corte o –si esa autoridad no parecía suficiente- alguna cita de la Corte Interamericana (auxilio3!!).

En todo caso, las sesiones estuvieron bien, hubo mucha gente y un clima muy afectuoso. Qué país, qué país!! Alegría de estar por aquí.

10 comentarios:

Alfonso dijo...

Hola R

Suena que el trabajo del maestro Mejia es muy bueno, crees que su ponencia pueda ser autorizada para que la pudieras subir al blog, esa noción del estado de opinión como fase última del estado de derecho suena muy interesante, saludos

rg dijo...

Eso es lo que el criticaba, un concepto temible acuniado por uribe and co. Le pregunto por el trabajo, pero no estoy seguro de que lo tuviera escrito

Esteban dijo...

Por aca encuentran la columna de Rodrigo Uprimny sobre el tema.

http://www.elespectador.com/columna156600-estado-de-opinion-o-de-derecho

Daniela Arripe dijo...

No se puede considerar el “Estado de Opinión” (los distintos órganos del Estado están sometidos al control de la opinión pública, que debe ser siempre tomada en cuenta por los gobernantes, pues es el control más importante en una democracia) como una fase superadora del “Estado de Derecho”.
Si bien coincido en la importancia del control de la opinión pública, es necesario, entender y comprender el contexto en el cual ese Estado de Opinión en realidad no “refleja” ninguna mayoría, sino el poder de los grupos económicos y políticos.
Por ende la definición, aunque escueta de “Estado de Opinión” en realidad sería homologable a un Estado sin Constitución, librada a la suerte de lo que deciden las elites económicas y políticas.
Si en los medios de comunicación estuviera representada la voz de la mayoría, entonces el análisis sería otro.

rg dijo...

ah, bien por rodrigo, gracias!

Leonardo Garcia Jaramillo dijo...

extraordinaria cronica! exitos en Bta. que en Mllin. te esperamos con gran gusto. Ya llegó Carbonell y el martes nuestro seminario pinta muy bien! abrazo!

rg dijo...

grande leonardo! nos vemos enseguida!

Gaviota dijo...

En efecto, lo que aquí se menciona respecto de la carencia argumentativa de los fallos de la Corte Constitucional, es evidente. Es un lindo ejercicio leerlas para descubrir todas las posibles falacias argumentativas que puedan haber.

La principal es la que menciona RG sobre la apelación a la autoridad. Me agrada la idea de que se mencione aquí, pues si lo menciona RG (otro apleación a la autoridad), probablemente es así. A muchos aquí (Colombia) les gusta eso.

Muchos éxitos en la gira por el país.

rg dijo...

gracias gv, a volar entonces

PIC dijo...

Sería bueno verlo criticar con tanto énfasis el neopopulismo de Laclau y Mouffe. O este es más sofisticado y entonces no merece la crítia?