19 dic. 2009

La pobreza como causa de justificación


En el blog discutimos varias veces sobre la pobreza como causa de justificación y excusa frente a la comisión de ciertas faltas. El punto de partida, sin embargo, es el presupuesto común del "hurto famélico." En eso estamos de acuerdo todos, desde conservadores hasta progresistas. Pero no. La penosa Cámara de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires volvió a la carga para decirnos que no, y ni siquiera en relación con la crisis del 2001, momento mundialmente emblemático de una crisis grave y extrema. Ayer (ver acá), se ratificó la condena de tres años y medio para dos personas que robaron una vaca para dar de comer a sus hijos.

En el fallo, que cuenta con una disidencia, se sostuvo que: “Un estado de pobreza genérica no conforma la causa de justificación por la necesidad resultando necesario que se trate de una situación apremiante cuya superación no admite demora. Ni la miseria ni la dificultad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos son presupuesto de la eximente del estado de necesidad y sólo pueden considerarse como base de atenuación de la pena.”

La decisión podría pasar a engrosar el anecdotario de fallos ridículos argentinos (junto con la condena a quien robó un sandwich de milanesa, o un kilo de pan), pero conviene no dar aires pintorescos a una sentencia desconsiderada y clasista como ésta, y que debería servir como base para iniciar juicio político a sus autores. Hay personas -que absolutamente todos quienes declararon reconocieron como honestas y golpeadas por la pobreza extrema- que pierden la libertad gracias a este tipo de decisiones. Los camaristas que firmaron el fallo se llaman Horacio Daniel Piombo y Carlos Ángel Natiello. Desde acá les deseamos que reciban lo mismo que dan.

12 comentarios:

Nicolás Retamales dijo...

Francamente Vergonsozo.

Pero sin conocer la legislación argentina: ¿La situación de pobreza y de evidente necesidad en que se hallaban quienes robaron o quien robó la vaca es cuasal de justificacion suficiente?

Saludos desde Chile.

Nicolás Retamales dijo...

Quise decir causal y no cuasal en el post anterior.

Leyendo el post "Piñera: no te queremos ahí" me parece que no hay entre ustedes los argentinos una visión acabada de la política en Chile.
A pesar de que hay un grupo no menor de personas que estuvieron gobernando el país durante la dictadura militar en Chile que apoyan a Piñera, hay varios que seguramente no lo harán. Joaquín Lavín fue el candidato natural de este grupo no menor de personas en el año 1999, Piñera no lo fue en el 2005 y no lo es ahora tampoco. Lo ven, los más conservadores, como un demócrata-cristiano con militancia en Renovación Nacional (partido menos conservador que la UDI). Y en parte tienen razón, su padre militó en la DC y Piñera fue parte la campaña del NO en el plebiscito de 1988 para derrocar a Pinochet. Esto último es algo que no se le hubiera pasado por la cabeza a un Jovino Novoa, Joaquín Lavín, Ivan Moreira, Jose Antonio Kast (si es que hubiese podido, era muy joven aún), etc: todas estas figuras representativas del conservadurismo chileno. No así Piñera, que sin ser un modelo de virtud al menos no representa al ala conservadora o pinochetista de la derecha en Chile.
Piñera no gobernará el país, en caso de ser electo, desmereciendo todo lo logrado por la Concertación. No es, a mi juicio, de aquellos que creen que la Concertación ha deshecho el país en estos últimos 20 años como seguramente si lo creen los más conservadores.
Hay gente de centro-izquierda que lo está meditando respecto a la segunda vuelta que nos viene el 17 de Enero y hay algunos que ya estan decididos a votar por él. No tanto por los méritos de la derecha chilena, en esto hay que ser honestos, sino más bien por algunos errores y fallas que ha mostrado la Concertación en estos 20 años.
La promesa de Piñera además, es una modernización y una mejor gestión del aparato estatal, además de un criterio más tecnócrata para elegir ministros de Estado, entre otras cosas. Que esto prime más que la trayectoria política de estas personas. Capacidad antes que militancia. Hay mucho cargo que se tiene hoy en el aparato público chileno sin mérito alguno, basta la militancia en algun partido político de la Concertación.

Les dejo el siguiente link:

http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2009/12/18/adivinanzas-electorales.asp

Saludos desde Chile.

Nicolás Retamales dijo...

http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2009/12/18/adivinanzas-electorales.asp

Nicolás Retamales dijo...

adivinanzas-electorales

PIC dijo...

Hago una pregunta aquí:

1) Si una persona, en condiciones de pobreza genérica, puede robar alimentos, entonces todos los pobres de la Argentina podrían ir a hacer saqueos masivos.

2) Si una persona, en condiciones de pobreza genérica, puede robar alimentos, entonces es antijurídica la legítima defensa del robado?

3) Sucede algo fundamental: si se declara que un pobre tiene derecho a robar alimentos, ello es dar una carta blanca para que algún peronista de la provincia y compañía organicen saqueos selectivos, contra ciertas empresas, para que allí vayan a robar los desposeídos. Esto violaría la garantía de igualdad en las cargas públicas.

4) Propongo algo recontra revolucionario, que me pregunto si el profesor Gargarella suscribirá.

a) Las personas en situaciones de carencia extrema tienen derecho a ocupar las viviendas y tomar las propiedades de (en orden de prioridad):

Intendentes, legisladores municipales, sindicalistas, legisladores provinciales y nacionales, gobernador y ministros, Poder Ejecutivo Nacional.

b) También tienen derecho a hacer cortes de calles alrededor de la vivienda de estos dirigentes.

c) Tienen derecho a tomar los edificios públicos, especialmente, la AFIP, MINISTERIO DE TRABAJO, BCRA, MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN,CASA ROSADA, al igual que las SEDES SINDICALES.

d) Tienen derecho a marchar sobre la intendencia y derrocar a la autoridad allí establecida.

e) Tienen derecho a tomar las propiedades de emprendimientos donde participan los funcionarios públicos y empresarios amigos del gobierno.

f) Tienen derecho a robar TODAS las vacas de los campos que manejan sindicalistas y funcionarios oficialistas.



SIN EMBARGO, no tienen derecho a hacer nada de lo indicado en a)-f) cuando se trata de personas que no sean ni funcionarios, ni legisladores, ni sindicalistas.

Saludos,

PIC

Alejandro Hache dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro Hache dijo...

totalmente de acuerdo con la prpuesta de pic, cambiando el termino robar por "consficación popular", con disidencia parcial respecto de la addenda y agregando una clasula g que establezca: "G: tienen derecho a la consficación popular de los bienes de los portavoces de la derecha liberal envidiosa, especialmente de aquellos que escriban payasadas. Asimismo el portavoz podra ser objeto de huevazos y escarnio público"

Peronismo histórico dijo...

Confiscación popular para la derecha liberal y para todos los gorilas.
Tenemos que arreglar con la unidad básica saqueos ahora que viene el 20 de diciembre en homenaje a esa gesta nacional y popular que destituyó a De la Rua en ejercicio de la democracia directa e instauró a nuestro líder Duhalde. Vayamos con las asambleas populares a reclamar comida para el pueblo, y al que no le gusta, lo expropiamos. Empecemos por los supermercadistas grandes, y luego vayamos por los chinos.

Asado, pan dulce y sidra para esta Navidad del niñito Jesús. Qué artículo 17 ni que igualdad en las cargas públicas!

Por una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana! Para la felicidad del Pueblo y la grandeza de la Nación!

PIC dijo...

Peronismo,
Ya tenés la venia de Gargarella, de que no es delito robarse alimentos si se es pobre. De ahí a justificar que en masse vayan los movimientos de pobres manipulados por el asistencialismo criminal del peronismo a saquear los comercios de opositores al gobierno hay un sólo paso.
Hasta la vista,
PIC

Anónimo dijo...

El Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata acaba de sentenciar a 13 años de prisión a un humilde vendedor de diarios, ya sexagenario, que tuvo la osadía de ajusticiar a dos delincuentes jóvenes que habían ingresado a su casa a robar.

Para los jueces no se trató de un caso de legítima defensa porque al constatar la presencia de extraños en su domicilio el señor Angel Pacheco tomó un revolver con intención de disparar.

En un típico fallo garantista, los magistrados seguramente piensan que cuanto debió hacer Pacheco era darle las buenas noches, tratar de convencerlos a los ladrones que entrar a robar en una casa ajena era un delito y esperar que los dos vándalos entendiesen sus razones, le pidiesen disculpas y se fuesen mansamente.

Si el hoy condenado hubiera intentado hacerlo, lo más seguro es que le hubiesen pegado un tiro, apuñalado o molido a palos. Por supuesto, sobre el particular, el citado tribunal nada habría objetado.

Pacheco hizo lo correcto: matar a los malvivientes. Ahora quienes consideran a los criminales víctimas de la violencia de la gente honesta, le han impuesto al justiciero una pena inconcebible, que en realidad es la que merecen los jueces y no el hombre que defendió su persona y sus bienes.

http://www.lanueva.com/edicion_impresa/nota/19/12/2009/9cj126.html

PIC dijo...

Anónimo,
Lo más gracioso es que si aplicamos de manera liberal la tesis de Gargarella según la cual la "pobreza genérica" es una causa de justificación que excluye la antijuridicidad, entonces, si, por ejemplo, algún político poderoso del Conurbano organizara con indigentes la realización de saqueos o amenazas a supermercados no podría ser perseguido penalmente, salvo que intervenga en la ejecución del delito: ello porque la instigación es accesoria del injusto penal y sin antijuridicidad no hay injusto. O sea que los saqueos de la época de Alfonsín o De la Rúa, que posiblemente hayan tenido como instigador a un hombre de adentro del peronismo, no pueden ser perseguidos penalmente.

Lo que quiere decir el fallo es que debe existir un estado de necesidad que de manera más o menos inmediata guarde relación con la acción típica: e.g., si tomo una gallina del vecino porque se está muriendo mi hijo de hambre, allí habrá causa de justificación, pero si voy a robar ganado a un campo lejano, entonces no.

En cualquier caso, lo que hay que hacer es empezar a preguntarse como queremos que sean las consecuencias de la política criminal diseñada por los jueces. Si hacemos una interpretación laxa del hurto o robo famélico, entonces tendremos que aceptar la impunidad del que organice robos con indigentes. Queremos eso? Es algo que tenemos que resolver en el momento de la decisión.

Con radicales así, no me extraña que no puedan terminar un mandato!

Anónimo dijo...

Le tengo más medio a la despenalización de la corrupción y a la impunidad/incentivos a explotar personas.