8 nov. 2011

Decisión política no judiciable



La sentencia por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia, de la cual hoy se conocen los fundamentos, es una excelente muestra de muchas cosas.

Es un gran ejemplo del modo en que nuestros mejores abogados usan su energía intelectual para defender a los poderosos –ya hablamos de eso, así que aquí no insistiré con un tema tan irritante, y del que es mejor no hablar en voz alta.

La sentencia es un muy lindo corolario, además, de un proceso de unión, y muestra clara de la continuidad existente entre kirchnerismo y menemismo, y del modo en que ambos grupos se apoyaron cada vez que realmente hizo falta –amigos son los amigos. Como sabemos, los Kirchner y el kirchnerismo aprobaron todas todas todas las medidas que promovió CSM, durante su década presidencial –incluyendo, enfáticamente, las peores de todas (las nombramos?)- y fueron líderes y bastiones en el sostenimiento del Ministro de Economía Cavallo y todas todas todas sus horrendas medidas. Luego, CSM y el menemismo retribuyeron favores tan oportunos, aprobando toditas las medidas importantes requeridas por el kirchnerismo. A lo cual se suman todos y todas los-las funcionarios-as políticos-as de primerísima línea compartidos por ambas administraciones. Y también están todos los oyarbides y altísimos miembros del poder judicial comprometidos en ambos períodos, simultáneamente, con el escándalo y con el poder. La decisión del caso aparece como una nueva y coherente muestra de la solidez de la amistad, y de la continuidad entre ambos períodos. Este regalo en forma de sentencia y con moño es una delicia que sella el pacto amoroso, y certifica judicialmente el profundo vínculo entre ambas administraciones, en todo lo que haga falta. Los argumentos no están, pero la amistad es dulce, como el dinero, y los resultados están a la vista.

Y la sentencia es otra lindísima muestra de las mentiras legales dominantes, e ilustra maravillosamente una común tendencia en el razonamiento judicial local: partir de una premisa aparentemente inocua, incontrovertida, más bien vacua, para desprender de allí consecuencias finales mucho más específicas que la premisa inicial, pero sin agregar, en el medio, nada del razonamiento jurídico relevante capaz de sostener la conclusión a la que se llega.

Por ejemplo (aunque no es éste el caso) los jueces pueden enunciar como premisa “sus derechos terminan donde empiezan los de otro,” para llegar, desde esa frase hecha, a conclusiones contundentes sobre el caso concreto –aquellas a las que de antemano, picarones, querían arribar- sin decirnos nada acerca de cuándo cede qué derecho y por qué razones. O invocan “principio de razonabilidad”; o “poder de policía;” o “urgencia impostegable;” o “inconstitucionalidad sobreviniente;” o tantas otras “cartas ganadoras” que luego no fundamentan, y que se convierten así, imperceptiblemente, como no queriéndolo, en única premisa real, destinada a sustentar la conclusión del caso concreto.

En este caso los jueces recurren a otra frase judicial cazabobos -“decisión política no judiciable”- para intimidar a los lectores legos, dejar "congelados" a los críticos no expertos, e imponer luego la decisión que dicte el poder de turno. El gobierno argentino incurrió en clara falsedad ideológica; dijo que vendía armas para Panamá y Venezuela, cuando las armas iban para Ecuador y Croacia, países en situación bélica; se involucró en el pedido y recepción de coimas, avaladas por todas las fuentes necesarias; pero la decisión del caso era política. Y? De dónde sacaron los jueces que por ser una decisión política no es una decisión judiciable? Del caso supuestamente obvio (“uso parte de lo recaudado para arreglar este bache y no el de al lado”), que sugiere para cualquiera que el poder político debe tener márgenes de decisión democrática amplios, no se deriva en absoluto que los eventuales delitos que se pudieran cometer en el marco de esas decisiones “democráticas” no deban ser sujetos a controles estrictos, de todo tipo, y aún o especialmente judiciales, sobre todo cuando existen indicios fuertes de que ellos han sido cometidos; y más aún cuando las decisiones involucradas son de fundamental importancia pública (contra la tonta doctrina local que consideró que cuanto más grave era la decisión en juego –situación de estado de sitio, por ejemplo- menos intensos debían ser los controles).

En fin, la fiesta sigue: la amistad entre los más poderosos es siempre muy hermosa; nuestros abogados corren prestos a comer los canapés que se han reservado para ellos; y los jueces, entre risas divertidas, dan certificado de calidad jurídica a todo lo actuado. Gracias muchachos! La verdad es que se pasaron otra vez!



foto: il bacio (verona-romeo-julieta)

11 comentarios:

Anónimo dijo...

clap clap clap clap
no more.

PIC dijo...

en el anteúltimo párrafo deconstruís perfectamente la manera tonta de razonar de nuestra doctrina y jueces sobre cpnj.

Anónimo dijo...

Pero la democracia deliberativa no es un gran modelo de cuestiones políticas no justiciables? No es lo mismo pero con otro nombre? Perdón la ignorancia pero siempre creí eso.

Anónimo dijo...

De acuerdo plenamente en lo sustancial del comentario. Solo que en el caso particular tengo una diferencia que es relevante, y que hubiera podido ser mejor utilizada para salvar a su exmajestad.
Un decreto no puede ser falso, porque es una orden. Las ordenes no son falsas ni verdaderas...
Creo que mal que nos pese, la condena a Menem solo podía proceder si se demostraba que el dio ordenes posteriores que incumplían con el decreto, cosa que creo no esta siquiera investigada..
Los jueces son tan abyectos que no solo favorecen al poder político, sino que se ven en la obligación de dar las razones que desea el poder..

Anónimo dijo...

otro anonimo dice: clap clap clap clap.

gustavo maurino dijo...

anònimo 6:27, entre los àmbitos que en general cualquier deliberativista defiende para el poder judicial consiste en controlar que las decisiones polìticas honren los presupuestos que justifican la pràctica deliberativa;precisamente, controlar que los decretos del PEN no sean un subterfugio de engaño polìtico, serìa ciertamente una acción relevante para los jueces (sea penalmente, civilmente, contenciosoadministrativamente, etc.).
La democracia deliberativa deja librada a la deliberaciòn cuestiones como el alcance y contenido especìfico (institucional) de los derechos, pero reivindica para el poder judicial el control de la calidad deliberativa dle proceso (participaciòn, incluisiòn, etc.) y de los derechos que se consideren como consustanciales a la existencia misma de la pràctica deliberativa (der polìticos, lib. de epxresiòn, y garantìas bàsicas de salud, vivienda, educaciòn, acceos a recursos econòmicos para la vida digna...que no es poco)

Anónimo dijo...

Pregunta para RG.

¿Porqué esta causa "Armas" tiene mucha prensa y "Thales" casi nada?

¿No te indignó "Thales?

Rosa

rg dijo...

tal vez porque esta causa involucra a la presidencia de la nacion (csm y mas alla), la voladura intencional de un deposito militar de armamentos con absoluta desconsideracion por las victimas civiles, la violacion de deberes internacionales, la ilegal e inmoral ingerencia en asuntos belicos de paises hermanos, coimas, conocidos abogados de prestigio. no se, o tengo presentarme a la afip antes de seleccionar lo que voy a poner en mi blog? si queres paso y declaro

Anónimo dijo...

La verdad no entiendo tu contestación. ¿A todo reaccionás con agresión? Te pregunto porqué los que forman la agenda (no vos) poenen un asunto al tope y otro no,

De paso ¿leíste "Thales" antes de contestar? También involucra a la presidencia, y es el esquema de corrupción de los 90 de modo mucho más claro: está la multinacional que corrompe, los funcionarios corruptos, los abogados académicos prestigiosos de derecho admnitrativo, el lobysta... la prueba era contundente: un arrependido dio hasta los nros de cuentas!

En "Armas" al menos hubo juicio público... "Thales" lo cerró la casación con argumentos ridículos sobre la extensión del proceso cuando ya estaba listo para juicio oral.

La pregunta de porqué Clarín y Nación ponen en primera plana "Armas" y lo mantienen varios días pero de "Thales" solo un sueltito asceptico y perdido para cumplir no es irrelevante.

Rosa

De paso: "Armas" no puede ser analizado obviando "Stancanelli" de la mayoría automática, uno de los motivos del juicio político del 2002.

rg dijo...

me parece que estas demasiado susceptible? te estan agrediendo en algun lado? te conteste simplemente por que me parece importante armas, y en todo caso si me parece que esta de mas cuando hablo de un tema inferir que estoy considerando que tal otro no era importante

Anónimo dijo...

Ok entonces, mejor así! Igual te recomiendo la lectura de "Thales" y reflexionar sobre el porqué de las diferente repercusión. Rosa